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Cultură

La creciente industria del alargamiento quirúrgico del pene

"Es una sensación hermosa, entrar en una habitación y pensar que si todos estuviéramos desnudos, yo tendría el pene más grande."

por Colin Drury. Fotos por Stefan Lindeque
02 Diciembre 2015, 4:00pm

Los cirujanos plásticos y gemelos Maurizio y Roberto Viel

Richard Jones, un periodista de Bromsgrove, Inglaterra, habla sobre su pene:

"Justo lo estoy viendo en el espejo", dice por el teléfono. "Cuelga hasta casi a la mitad de mis muslos. Es como una lata de aerosol, pero un poco más grueso. Si trato de rodearlo con mi dedo índice y mi dedo pulgar, éstos no alcanzan a tocarse".

Hace una pausa. Decide que no ha dado suficientes detalles.

"La primera vez que mi marido lo vio, su expresión fue de terror. Ahora puedo decir que le gusta mucho".

Richard es sólo uno del creciente número de hombres que se ha realizado un alargamiento de pene. Pagó 7,000 £ [alrededor de 170 mil pesos] en octubre a un par de cirujanos en Londres por el procedimiento. Primero, le abrieron el pubis (base del pene) y le reestructuraron el ligamento suspensorio para que su virilidad colgara desde unos dos hasta unos cinco centímetros más. En segundo lugar, extrajeron un poco de grasa de su estómago y la inyectaron en el cuerpo del pene para aumentar la circunferencia como unos cinco centímetros. Vale la pena mencionar que erecto se mantiene más o menos del mismo tamaño.

Toda la operación duró poco más de una hora y Richard pudo tener relaciones sexuales después de un mes. Hoy, Richard, de 39 años de edad, dice que no tiene rastro visible de la cicatrización.

"Nunca lo tuve pequeño, pero pensé que sería bueno hacerme el procedimiento", dice mientras se encoge de hombros. "Y la confianza en mí mismo ha mejorado muchísimo. Es una sensación hermosa, entrar en una habitación y pensar que si todos estuviéramos desnudos, yo tendría el pene más grande. He notado como la gente del gimnasio le echa un vistazo en las duchas. Sólo me arrepiento de no haberlo hecho diez años antes".

El alargamiento de pene es un negocio que está creciendo rápidamente. La pornografía cada vez es más accesible, el auge de la entrepierna masculina en la publicidad —piensen en David Beckham anunciando ropa interior o Cristiano Ronaldo o Rafael Nadal— y los correos electrónicos basura que recibimos que nos dicen que debemos tenemos penes más largos han creado una generación de hombres preocupados por el tamaño de su paquete. Un estudio que se llevó a cabo en el King's College de Londres encontró que un tercio de nosotros se preocupa por ello.

Según la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética, todo esto ha dado lugar a que se lleven a cabo unos 15 mil alargamientos de pene cada año en todo el mundo — hace apenas cuatro años se llevaban a cabo menos de mil alargamientos. Es por esto que estoy aquí en el Centro de Cirugía Estética de Londres, la clínica de los médicos Maurizio y Roberto Viel.

Los hermanos gemelos originarios de Italia son reconocidos como los mejores médicos para el alargamiento de pene en Europa. Juntos, han estado realizando lo que ellos han denominado penoplastia desde 1991. Los dos médicos —ambos con título médico de la Universidad de Milán— fueron los primeros cirujanos en ofrecer este procedimiento fuera de Estados Unidos.

"De hecho, todo comenzó cuando una chica que fue a nuestra clínica nos preguntó si podíamos agrandar el pene de su novio", recuerda el Dr. Maurizio. "Fue una petición que no nos habían hecho antes, pero ella había leído que en Estados Unidos hacían el procedimiento. Así que nos pusimos a investigar y decidimos que era un servicio que podíamos ofrecer. Lo gracioso es que la chica nunca regresó. Tal vez cortó con el chico. Tal vez a él no le entusiasmó tanto".

Algunos hombres, tan pronto como terminan el acto sexual y pierden la erección, se cubren de inmediato, porque no quieren mostrarle a su pareja el pene flácido. Se sienten avergonzados. —Maurizio Viel

Hoy en día, este par realiza más de 400 operaciones de alargamiento de pene al año en sus dos clínicas. Ganan más de un millón de libras al año por los procedimientos. Los hombres de toda Europa y Asia acuden a ellos, y no hay ningún paciente estereotipado, dicen. Sus clientes son muy variados, desde gente con muy altos ingresos hasta desempleados, homosexuales, heterosexuales, jóvenes, viejos y de todas las nacionalidades.

"Recientemente nos visitó un señor africano", dice Maurizio. "Y tuve que decirle: 'No es un pene que necesite este procedimiento, ya está muy bien'. Terminamos haciéndole el procedimiento, sólo le aumentamos un poco la circunferencia".

Los gemelos no operan a menores de 18 años y suelen rechazar a los adolescentes o a quienes apenas están en los veintes. "Son tan jóvenes", dice Roberto. "Yo les digo que primero salgan y lo usen. Y que si después de un par de años siguen sin estar contentos que regresen y lo volvemos a platicar. Tenemos el deber de cuidar a nuestros pacientes. No operamos a cualquiera que se quiera operar. Analizamos las razones por las que quieren hacérselo y ya que estamos seguros de que no es por un problema psicológico, entonces procedemos a realizar la cirugía".

Lo que hace que nos preguntemos: ¿Por qué es exactamente que los hombres quieren alargar sus penes?

"Para sentirse más seguros", dice Maurizio. "Es la misma lógica que hay detrás de una mujer que quiere senos más grandes. Estos chicos se sienten mejor consigo mismos cuando tienen un pene más grande. Algunos hombres, tan pronto como terminan el acto sexual y pierden la erección, se cubren de inmediato, porque no quieren mostrarle a su pareja el pene flácido. Se sienten avergonzados. Así no se puede vivir".

"¿Ustedes se realizarían el alargamiento de pene?", les pregunté. Hubo una pausa.

"Si fuese algo que quisiera, sí", asiente Maurizio. "Aunque debo admitir que mi pene no es el más grande, estoy conforme con mi tamaño. Creo que en el sexo la calidad es tan importante como la cantidad".

Otra pausa.

"Yo me hice una rinoplastia —Roberto me la hizo. Así que tal vez cuando tenga 80 años me haga el alargamiento, sólo para probar algo nuevo. ¿Por qué no?", dice Maurizio.

Imagen promocional del documental 'Big Like Me,' en el que Gregory Bergman muestra las diferentes opciones para alargar el pene.

Sin duda para algunos hombres el alargamiento de pene es más importante que para otros. Una de las condiciones más comunes que los Viels han visto son chicos con lo que médicamente se llama un micro-pene.

"Son tan pequeños que no cuelgan debajo del escroto", explica Roberto. "Algunos, son como un botón. Te sorprendería. No es muy común [aproximadamente el 0.6 por ciento de los hombres sufren esta condición], pero llega a pasar. Para esos hombres, la cirugía es realmente necesaria. Para ellos, ofrecemos un servicio que les cambia la vida".

El tamaño óptimo del pene, los hermanos calculan, es "lo que te haga feliz". Pero si alguien entra pidiendo, por ejemplo, un aumento de 30 centímetros, obviamente le dicen que es imposible.

"La cirugía de alargamiento de pene —alargando el ligamento suspensorio— te permite alargar el pene 5 centímetros máximo", dice Maurizio." Si un cirujano te promete más, te está engañando. Teóricamente puedes seguir aumentando el tamaño de la circunferencia, pero aumentarla demasiado haría que el pene pesara demasiado y causaría problemas de erección. Se tiene que hacer con moderación".

También pueden surgir complicaciones. Los médicos dicen que 90 por ciento de sus pacientes —como Richard— quedan encantados con los resultados. Hablé con otro chico que se sometió a esta cirugía y me dijo que tener "un pene del grosor de una lata de cerveza es probablemente su mejor atributo".

No obstante, puede haber problemas. Un pene alargado rara vez mantiene el mismo ángulo de erección después de la operación. En ocasiones quedan cicatrices visibles debajo del vello púbico. Puede haber infecciones. Durante las primeras semanas el dolor puede ser considerable, sobre todo cuando el paciente tiene una erección.

"Es por eso que les recetamos un medicamento para evitar que esto ocurra", dice Roberto. "Además, le decimos al paciente que no se acerque a su esposa. ¿Que si hay complicaciones? Muy de vez en cuando. Lo importante es que las tratemos correctamente. La clave —lo que le preocupa más a los hombres— es si su pene funcionará como es debido después de la operación. Y sí, lo hará. No hay duda de eso".


"¿No les preocupa que están alimentando la inseguridad masculina?", les pregunto. "¿Realmente estudiaron la carrera de medicina para esto?"

"Es cierto que no salvamos vidas", dice Maurizio. "Pero sí mejoramos la calidad de vida de nuestros pacientes. Hacemos que la gente se sienta mejor consigo misma. Transformamos su autoestima. Siento que hacemos algo bueno".

"Es muy satisfactorio cada vez que terminamos una cirugía", afirma Maurizio. "Se siente bien mirar un pene y saber que tú lo has hecho más agradable".

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