Fotos

Fotos de la vida de pandillas de Brooklyn de principios de los 2000

El libro 'It's All Good' muestra fotos de miembros de pandillas, así como a traficantes de drogas, consumidores y personas marginadas, atrapados en la miseria.

por Seth Ferranti
05 Diciembre 2016, 10:00pm

Todas las fotos de Boogie de 'It's All Good' fueron publicadas por powerHouse Books.

Advertencia: este artículo contiene algunas imágenes gráficas.

La carrera del fotógrafo conocido como Boogie es sumamente diversa. Es reconocido por fotografiar atletas como el velocista olímpico Usain Bolt y el futbolista Mario Balotelli para compañías de alto perfil como Puma y Nike, pero también ha publicado seis monografías que se centran en la desgarradora cultura callejera de ciudades como Sao Paulo y Belgrado.

Boogie nació y se crió en Belgrado, y creció alrededor de las cámaras; su padre y su abuelo eran fotógrafos amateur. Boogie se interesó en este arte hasta que su país cayó en el caos producto de la guerra en los años 90. Durante esa época, la fotografía lo ayudó a distanciarse del infierno que lo rodeaba. Boogie asegura que haber visto el alboroto en Serbia fue el catalizador que definió el tema que seguiría explorando a lo largo de su carrera, la cual ganó tracción una vez que comenzó a hacer fotos en Brooklyn.

Bushwick, Brooklyn, 2004.

En 1998, Boogie ganó la lotería de la green card y se mudó a Nueva York. Tuvo que hacer todo tipo de trabajos para sobrevivir, mientras seguía haciendo fotos en su tiempo libre. A través de un encuentro casual, algunos miembros de pandillas en Bed-Stuy le pidieron que les tomara fotos con armas de fuego, lo que lo llevó a adentrarse en el bajo mundo de algunos de los barrios más rudos de Nueva York. It's All Good, su primera monografía, publicada en 2006, fue el resultado de este encuentro. El libro presenta fotos de miembros de los Latin Kings y otras pandillas, así como traficantes de drogas, consumidores y personas marginadas, atrapados en la miseria. Pero a diferencia del fotógrafo callejero que toma las fotos sin conocer a sus sujetos de prueba, Boogie es un documentalista que entra activamente en la vida de las personas que retrata, construyendo confianza y accediendo a sus hogares, sus casas de seguridad, y sus edificios ocupados.


Relacionados: Los nuevos guerreros: los combos de la Ciudad de México


"La gente siempre te dice que no debes cruzar ciertas líneas, pero cuanto más profundo llegas, tomas mejores fotos, y nadie puede decirte dónde están esas líneas", nos dijo. "Entonces, de repente, estás en medio de la locura y todo se vuelve muy interesante".

Al mismo tiempo, comenta: "Creo que mis fotos muestran que no hay nada glamuroso en esto". powerHouse Books está publicando material adicional por el décimo aniversario de It's All Good, con una variedad de fotos que no salieron en la edición original. VICE habló con Boogie sobre su trabajo, y nos proporcionó comentarios sobre algunas de las imágenes más provocativas de la compilación actualizada.

Bedford-Stuyvesant, Brooklyn, 2004

Esta escopeta, apodada "El Terminator", se muestra con bandanas de miembros de los Bloods en un pasillo de un conjunto habitacional. Creo que mis fotos muestran que no hay nada glamuroso en esto. Incluso en las películas están tratando de volver atractiva la cultura de las pandillas. Creo que es duro, es difícil, y es una mierda que la gente muera por una disputa de 20 dólares (411 pesos).

Bedford-Stuyvesant, Brooklyn, 2006

Después de que salió la primera edición de It's All Good, les mostré el libro a los pandilleros y les encantó. Me llevaron a una casa seguridad y me mostraron muchas otras cosas. Cuando les dije "Amigos, necesitaba esto para mi libro, ¿qué carajos, por qué me muestran esto ahora?" Ellos me contestaron "Hombre, podrías habernos metido a todos a la cárcel; ahora puedes verlo todo". Empecé a tomar fotos alrededor de 2003 y terminé [It's All Good] en 2006, así que incluí algunas de estas fotos en esta edición de aniversario actualizada después de que se publicara la primera tanda de imágenes.


Relacionados: La vida después de la pandilla: Cruda libertad


Cuando terminé con It's All Good, seguí yendo a los conjuntos habitacionales, y les entregué el libro a los pandilleros. Estaban muy contentos, pero vi que nada ha cambiado y parece que nada cambiará nunca.

Bedford-Stuyvesant, Brooklyn, 2003

Recuerdo la primera vez que fui a Bed-Stuy: yo era un tipo blanco con una cámara y mi bolso de fotografía. Estaba caminando y estos chicos del otro lado de la calle me dijeron, Hey, hombre, ven aquí, y empezamos a hablar. Supongo que era mi acento —no sonaba como alguien a quien odiaran— y diez días más tarde me dijeron, Hey, Boogie, ¿te gustaría tomar unas fotos de nosotros con armas? Yo pensé Dios, esto no está sucediendo. ¿Qué carajos? Eso fue bastante sorprendente.

Bushwick, Brooklyn, 2005

Esto es una señal de advertencia de los Latin Kings a un soplón. Escuché que después mataron al tipo. Cuando vas a estos barrios, te das cuenta de que por lo menos el 50 por ciento de las personas que viven allí tienen algo que ver con drogas. Son vendedores o drogadictos o ex vendedores y ex drogadictos. También hay muchos ex convictos.

Estacionamiento abandonado, Bedford-Stuyvesant, Brooklyn, 2003

Me encantan los pit bulls, pero una de las peores cosas que vi al tomar las fotos que terminaron en It's All Good fue a un pit bull matando a un gato. Incluso ahora, cuando lo pienso, me pone mal. No pude sacarlo de mi cabeza durante años. Realmente no sé por qué, pero fotografío a muchos perros.


Relacionados: Me fui de fiesta con los Ángeles del Infierno para conocerlos mejor


Bedford-Stuyvesant, 2006

Armas, dinero y drogas... en grandes cantidades. Realmente no puedes planear estas cosas. Voy a ir a este gueto y voy a tomar fotos de gente con armas. No sucede así. Es imposible. Una cosa que me sorprendió fue la cantidad de dinero que la gente estaba ganando. Probablemente harían más dinero trabajando en McDonald's que vendiendo crack en la calle. Sólo los líderes están haciendo mucho dinero. Estos chicos se están matando unos a otros por una disputa de 20 dólares.

Bedford-Stuyvesant, Brooklyn, 2003

Esta fue la primera vez que [los pandilleros] me invitaron a tomar fotos de ellos con armas. Fue una locura. Estábamos corriendo por los pasillos con armas; armas cargadas apuntando a mi cara. No pude dormir esa noche, pero al día siguiente volví por más. Se necesita tiempo para construir la confianza. Por ejemplo, tengo fotos con el rostro de alguien y su arma en la misma imagen, pero no las usé para el libro. Nunca quise meter a nadie en problemas. Nunca haría eso.

Bushwick, Brooklyn, 2004

Yo estaba cuidando niños mientras su mamá estaba fuera comprando drogas. Ahora están en un hogar adoptivo. Estos drogadictos viven de la asistencia social, y tienen hijos y los alimentan pésimamente, y el resto del dinero lo gastan en drogas. Asaltan, roban algo en alguna tienda, venden la mercancía y compran drogas. Es una locura, y estoy bastante seguro de que la situación no es mejor ahora. Con el tipo de fotografía que hago, pensar es dañino. Si empiezas a pensar demasiado, pierdes la toma. Yo sólo reacciono y tomo la foto. Por lo general, la primera es la mejor.


Relacionados: Conoce a los ex pandilleros que luchan por alejar a los jóvenes mexicanos de los cárteles


Bushwick, Brooklyn, 2005

Ella tiene 23 años. Recuerdo que la primera vez que tomé fotos de ella inyectándose, me dije, ¿Por qué carajo necesito esto en mi vida? Yo estaba de pie en la tina mientras ella se estaba inyectando. Mientras estaba tomando las fotos estaba bien. Puedo desconectarme. Todo está bien, y luego más tarde pienso, Wow, ¿qué carajos? Pero volví y seguí tomando fotos. Gracias a dios que pude concretar este libro.

Ve más fotos de la edición de aniversario de "It's All Good" a continuación. Sigue a Boogie en Instagram.

Sigue a Seth Ferranti en Twitter.

Bushwick, Brooklyn, 2005

Broadway entre Williamsburg y Bushwick, Brooklyn, 2003

Bushwick, Brooklyn, 2004