Todas las razones por las cuales Néstor Humberto Martínez debe renunciar ya

OPINIÓN | Fue el peor candidato de los ternados. Sus relaciones con los poderosos de este país son evidentes. El último escándalo debería generar un movimiento masivo para que renuncie. ¿Así será?

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20 Noviembre 2018, 2:00pm

Ilustración: Julián Guzmán

Artículo publicado por VICE Colombia.


El Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, tiene que renunciar. Y quienes lo eligieron deben asumir la responsabilidad de haberle otorgado el vasto poder que hoy ostenta. En este repugnante caso de corrupción, cabe recordar a Carlos Gaviria Díaz, quien repetía constantemente que “la ética no se enseña, se practica”. Este es el momento de hacerlo.

La semana pasada se dieron a conocer, en Noticias Uno y en El Espectador, las grabaciones que Jorge Enrique Pizano (QEPD) hizo de sus conversaciones con Néstor Humberto Martínez, mientras este fungía como asesor legal de Corficolombiana en 2015, empresa que pertenece al billonario Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien además es amigo cercano del Fiscal. Pizano entregó a los periodistas las grabaciones con dos condiciones para que pudieran ser publicadas: que estuviera muerto o que se hubiera exiliado. Al final fue la muerte la que generó su publicación. Tres días después de su muerte, su hijo, Alejandro, también murió. Según las versiones de la familia, fue envenenado con el cianuro que bebió de una botella de agua saborizada que encontró en la casa de su padre.

En los audios se escucha cómo Pizano, encargado de vigilar la contratación de la concesión Ruta del Sol S.A —una asociación entre la corrupta empresa brasilera Odebrecht y Corficolombiana— le puso en conocimiento a Néstor Humberto los actos de corrupción que, sin lugar a duda, estaban sucediendo en uno de los más grandes proyectos de infraestructura pública del país.

Las grabaciones son de 2015, y se hicieron después de que estallaran en toda Latinoamérica los escándalos de corrupción de Odebrecht, pero antes de que Néstor Humberto Martínez se posesionara como Fiscal General, cargo para el cual tenía muchos conflictos de interés, entre otras cosas, por haber sido asesor legal y amigo cercano de los grupos empresariales investigados en varios casos de corrupción. Es que en el Fiscal recae la obligación de investigar los hechos de corrupción de los que se acusa —y de los que se tiene pruebas— a estas élites nuestras tan irresponsables, pero, al mismo tiempo, tan acostumbradas a la impunidad.

En las grabaciones se puede escuchar que él, un abogado con décadas de experiencia, durante la conversación con Pizano, identificó claras irregularidades en la legalización de varios de los pagos en los contratos del consorcio, tanto así que, después de que observa los documentos que Pizano le entrega para que le reportara a Luis Carlos Sarmiento —dueño de Corficolombiana— dice: "esto es una coima, marica", a lo cual le sigue una carcajada. Ese es es el Fiscal. Minutos después en la grabación dice: “esto es una coima ni la hijueputa”.

Después de la publicación de los audios, Néstor Humberto ha salido a decir mentiras en medios como la W Radio: que él nunca pensó que eso eran unas coimas, que esa era una de las opciones que le planteó a su “amigo de lustros”, Pizano. Ahora, el pobre Martínez, según le dijo a El Espectador, es la víctima de una conspiración en su contra y que orquestó uno de los investigados por la Fiscalía.

A continuación, les explicaré quién es Martínez, por qué estaba impedido éticamente para, desde siempre, ocupar el cargo de Fiscal y por qué es urgente que renuncie después la publicación de los audios en la última semana.

¿Cuál es su trayectoria? ¿Quiénes lo eligen?

El Fiscal Néstor Humberto Martínez es un reconocido abogado que se ha sabido mover entre el poder político y el poder económico de manera excepcional desde la década de los ochenta; ha ocupado altos cargos en gobiernos liberales y conservadores; y es un gran amigo del hombre más rico de Colombia, Luis Carlos Sarmiento Angulo, así como de Juan Manuel Santos y de Germán Vargas Lleras.

Entre otros cargos, fue ministro de justicia de Samper (1996) y de Pastrana (1999), embajador en Francia (1996-1997), ministro de la Presidencia de Juan Manuel Santos (2014-2015) y fundó una de las firmas de abogados que más factura en Colombia: DLA Piper Martínez Beltrán, hoy dirigida por su hijo, Camilo Martínez, la cual asesora al Grupo Aval y demás empresas de Luis Carlos Sarmiento Angulo.

En junio de 2015, después de salir del gobierno Santos, Martínez inmediatamente volvió a la práctica privada en su firma de abogados y poco después recibió a Jorge Enrique Pizano en la oficina, fungiendo como asesor del grupo empresarial de Sarmiento Angulo. Desde ese entonces su nombre sonó para ocupar el cargo de Fiscal General y Martínez mintió diciendo que no quería aspirar a esa posición. El 3 de junio de 2015 dijo ante La W que él no quería ser Fiscal General, sobretodo porque él no tiene la preparación, dijo que se requería “una estructura profesional distinta”, refiriéndose a que él no es abogado penalista, porque precisamente su experticia y preparación es en el derecho de sociedades, de contratos, en fin, del derecho privado.

Falta ética No. 1. ¿Por qué aspirar a un cargo para el que no se está preparado? ¿No debió Martínez permitir que un abogado penalista, de tantos idóneos para el cargo que hay en Colombia, aspirara en vez de él? Néstor Humberto conoce muy bien el enorme poder que tiene ese cargo en un país inundado en corrupción, donde muchos políticos y empresarios de todas las orillas están untados y, ahora, él es el encargado de la entidad que se encarga de investigarlos y enviarlos a la cárcel. El zorro Martínez no desestimó el clamor de las élites políticas y económicas que lo pedían a gritos.

¿Cómo se elige al fiscal general de la Nación y, por tanto, quiénes deben también asumir responsabilidad sobre lo que se reveló en contra él?

El Fiscal General es elegido por un periodo de cuatro años a partir de una terna que el presidente de la República presenta ante la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia. La elección de Martínez Neira tiene como uno de los principales responsables a quien lo ternó, Juan Manuel Santos, y a quienes lo eligieron, los magistrados de esa corte.

No sobra recordar que, antes de la elección de Martínez, y ante el gran favoritismo que tomaron varios medios de comunicación por él, varios políticos de oposición, como el senador Jorge Enrique Robledo o la senadora Angélica Lozano, o periodistas como Cecilia Orozco Tascón (actual directora de Noticias UNO, medio al que Jorge Enrique Pizano le entregó la información), denunciaron los impedimentos que tiene Martínez para ejercer el cargo, pero, como casi siempre en Colombia, nadie quiso escuchar los llamados a la sensatez.

La terna que presentó Santos en 2016, además de Néstor Humberto, estaba compuesta por la abogada Mónica Cifuentes Osorio, especializada en derecho penal y, entre otras cosas, fue directora regional del CTI de la Fiscalía en Bogotá (1994-1996); y del reconocido académico y abogado penalista Yesid Reyes. En fin, el peor candidato de los tres era Martínez: al único que le llovían impedimentos por su cercanía al poder, por no ser experto en derecho penal, pero sobre todo por haber sido asesor jurídico de Corficolombiana, socia de Odebrecht, no solo para Ruta del Sol, sino en otros contratos en los que se defraudaron al Estado como Navelena.

Además, recordemos que quien ejecutó la campaña en la Corte Suprema de Justicia para su elección fue el investigado expresidente de es este tribunal, Leonidas Bustos, a quien después de la elección de Néstor Humberto se le devolvió el favor por su gestión, irónicamente, designando a su corrupto socio Luis Gustavo Moreno como “Fiscal Anticorrupción”, quien fue condenado por el escándalo del “Cartel de la toga” a 4 años de cárcel en Colombia y ya aceptó cargos en Estados Unidos. El impedido Fiscal Martínez tuvo el descaro de adjudicarse como un logro de su gestión esta captura, siendo que fueron agentes de la DEA, en Estados Unidos, quienes recaudaron las pruebas en las que solo ha sido condenado el joven Fiscal Anticorrupción, porque, como siempre, los peces gordos en Colombia no caen. Siguen sin avances serios en sus investigaciones, por ejemplo, los magistrados Gustavo Malo, Francisco Ricaurte o Leonidas Bustos.

Quienes también deben asumir la responsabilidad por no cubrir objetivamente los hechos relacionados con Martínez son algunos medios de comunicación. Durante la campaña para la elección del fiscal mostraron su simpatía y favoritismo hacia Martínez, por encima de los otros dos ternados. Al menos hasta la semana pasada, W Radio, Semana y El Tiempo han fungido, en muchas ocasiones, como aliados de Martínez. He leído artículos que parecen comunicados de prensa de la Fiscalía reproducidos por la revista Semana (dejo el link sobre los atentados del centro comercial Andino como ejemplo).

Tampoco se puede olvidar que el periódico El Tiempo es de Luis Carlos Sarmiento Angulo, ¿a quién creen que iba a apoyar en la terna propuesta por Santos? O, como bien lo contó el programa de opinión “La mesa de centro”, de La Silla Vacía, Julio Sánchez Cristo, Alberto Casas y María Isabel Rueda durante las mañanas en la emisora W Radio, se han dedicado a defender las críticas contra Martínez sin brindar ningún fundamento fáctico, actuando fuera de la ética de la profesión del periodista.

Falta ética No. 2: Los medios de comunicación tradicionales que lo publicitaron para que se montara en el cargo, que han sido muchas veces acríticos de su gestión, de sus inhabilidades y de sus grandes errores, son también responsables de lo que está pasando. Juan Manuel Santos también es responsable por haberlo ternado. La Corte Suprema y los magistrados que lo eligieron son, en la misma medida, responsables de este vergonzoso episodio. La falta ética en este caso es de todos los que lo han patrocinado o favorecido desde los medios, el gobierno y la Corte Suprema de Justicia.

El Fiscal de los falsos positivos judiciales y el espectáculo mediático sin pruebas

Néstor Humberto se ha destacado por hacer falsos positivos judiciales y shows mediáticos, como los que (se está comenzando a probar) habría hecho con los estudiantes de la Universidad Nacional en el caso de la bomba en el centro comercial Andino, quienes, por pertenecer a la universidad pública, ya estaban bajo sospecha. De este caso, ya un juez absolvió a Mateo Gutiérrez y fue puesto en libertad porque la Fiscalía no probó su relación con los hechos. No olvidemos el espectáculo con el que se les capturó a estos jóvenes, sin afirmar que todos son inocentes, sí han sido utilizados por la Fiscalía de Martínez para mostrar resultados sin tener las pruebas del caso. Mientras tanto, se han roto sus vínculos familiares y se les ha tenido privados de la libertad por más de un año sin condena.

Otro de los espectáculos montados por Néstor Humberto fueron las capturas sobre los representantes legales de los supuestos negocios fachada de Las Farc-EP, los supermercados Supercundi, Mercandrea y Mercafusa. El 24 de abril, la misma Fiscalía informó a la opinión pública que “El juez 20 penal municipal (...) de Bogotá ha revocado la medida de aseguramiento privativa de la libertad (cárcel) impuesta contra los señores Norberto, Luis Alirio y Edna Janeth Mora Urrea".

Ni hablar del teatro montado en contra de Santrich. El día de la captura, el 10 abril de este año, del ex comandante de las Farc-EP, Nestor Humberto salió a los medios a decir que: “Muy pocos casos tienen tanta acreditación probatoria como este”.

Sin embargo, el pasado septiembre cambió su discurso y dijo: “Le he reiterado a la JEP que en el expediente no tiene pruebas de audios y videos (...) Es que el Gran Jurado de la Corte de Nueva York tuvo acceso a audios y videos que determinan los hechos que han dado lugar a la acción de la Corte de Nueva York en este caso”. Al final, esta fue una puesta en escena, más allá de que Santrich sea o no culpable, montó una captura espectacular, de película, que pudiera estremecer a la opinión, pero sobre la que, como después afirmó, no tiene pruebas. Ese es nuestro Fiscal, un amigo del poder económico y político, que mueve la agenda nacional usando su cargo.

Falta ética No. 3: El Fiscal General Martínez usa su posición para generar conmoción en la opinión pública a costa de la libertad y la dignidad de las personas a las que el ente acusador lleva ante la justicia sin tener pruebas.

Sobre la Ruta del Sol

Desde 2013, Jorge Enrique Pizano denunció las irregularidades en los contratos de la Ruta del Sol ante Odebrecht e, incluso, ante Jorge Elías Melo, el representante legal de Corficolombiana, quien le negó el acceso a información cuando recibió sus graves denuncias. Ni Odebrecht, ni el grupo financiero de Sarmiento Angulo, atendieron denuncias y lo trataron de “loco”.

En 2015, cuando Pizano se reunió con Néstor Humberto Martínez, quien entonces fungía como abogado privado del Grupo Aval, le prueba, con documentación en mano, que existió desviación de recursos de parte de los contratistas de la concesionaria compuesta por Odebrecht y Corficolombiana. Néstor Humberto reconoció que se trataba de sobornos y de desviación ilícita de recursos, pero lo que le solicitó a Pizano, quien venía haciendo bien su trabajo de vigilancia sobre los contratos y sobre la destinación de los dineros para la infraestructura del país, fue que desistiera de sus investigaciones.

En los audios publicados por El Espectador también se escucha a Martínez recitar una serie de delitos que el abogado penalista Juan Carlos Forero, como asesor externo, determinó que existían en la ejecución de los contratos de la Ruta del Sol. Tal como el mismo Martínez se los recita en los audios a Pizano, se identificó que existió: “soborno, lavado de activos, falsedad en documento privado, administración desleal, abuso de confianza, estafa, hurto agravado y peculado por apropiación”.

¿Qué hizo Néstor Humberto Martínez como asesor de Corficolombiana y del grupo empresarial de Luis Carlos Sarmiento Angulo?

Néstor Humberto aconsejó que entre Odebrecht y Corficolombiana se firmara un contrato de transacción, mediante el cual Odebrecht se comprometió a pagar a Corficolombiana treinta y un mil millones de pesos con motivo de los dineros que se robaron por medio de los contratos irregulares denunciados por Jorge Enrique Pizano. Este contrato fue gestionado por Martínez, como él mismo lo confirmó ante W Radio. En el contrato se firmó un acuerdo de confidencialidad que, según Martínez, es lo normal en estos casos.

En concreto, esto significa que el grupo empresarial de Sarmiento Angulo sabía de la gran cantidad de delitos que se estaban cometiendo al interior de la concesión Rutal del Sol, pero en vez de denunciar, tal como lo aconsejó su abogado Néstor Humberto Martínez, invitaron a Odebrecht a taparse debajo de la misma cobija, a través del contrato de transacción, que es un acuerdo privado, confidencial y que solo compromete a las dos partes involucradas. ¿No estaban en juego recursos públicos? ¿No es el robo a los dineros para la infraestructura vial del país un asunto público que debía haber sido denunciado por Luis Carlos Sarmiento, Néstor Humberto Martínez y la junta directiva de Corficolombiana?

Si Néstor Humberto continúa en el poder jamás caerán los corruptos más poderosos

Según lo que Néstor Humberto ha dicho en los medios de comunicación en los últimos días, salimos a deberle por hacer parte de su trabajo, que ha sido investigar a mandos medios del poder económico y político del país. La otra parte, investigar a los más poderosos no ha sido característico de su gestión.

¿Quiénes han caído? Idiotas útiles de las élites y, entretanto, los delincuentes carnuditos, los peces gordos, sobre los que, además, se tienen serias denuncias, ni siquiera son llamados a declarar. Por ejemplo, Oscar Iván Zuluaga o Juan Manuel Santos, quienes recibieron dineros para sus campañas a la presidencia en 2014; o Luis Carlos Sarmiento Angulo, que entre otros escándalos además del de Odebrecht tiene encima la caída del puente Chirajara.

En febrero de 2017 ‘Duda’ Mendonça denunció desde Brasil que el excandidato uribista Oscar Iván Zuluaga y el hoy presidente Iván Duque, estuvieron reunidos con él en Sao Paulo. Mendonça fue uno de los asesores políticos pagados por Odebrecht para la campaña de Zuluaga en 2014, y aseguró que la corrupta empresa brasilera le pagó 1,6 millones de dólares, le dio un contrato y un negocio inmobiliario por dicha asesoría. Al final se demostró que esta campaña y la de Santos sí recibieron dinero de Odebrecht, pero Néstor Humberto Martínez explicó cínicamente ante los medios de comunicación que este era un asunto electoral y que, por tanto, le correspondía investigar al Consejo Nacional Electoral y no a la Fiscalía. Al final, ese asunto quedó ahí, la acción sancionatoria caducó y el tema penal, en cabeza de Martínez, murió ahí también.

Peor aún, según lo denunciado por el senador Jorge Enrique Robledo, mientras Martínez fungía como el ministro de la presidencia del gobierno Santos (2014-2015) gestionó y logró la firma del Conpes por el cual se adicionó la vía Ocaña – Gamarra a la concesión Ruta del Sol II, lo cual terminó en un millonario favorecimiento para Corficolombiana y Odebrecht. Estos hechos ilícitos tienen, entre otros, condenados a los excongresistas Bernardo “el Ñoño” Elías y a Otto Bula; o al exministro de transporte del gobierno del expresidente Uribe, Grabriel Ignacio García Morales; y se imputaron cargos contra Roberto Prieto, gerente de campaña de Santos en 2014.

Sin embargo, todos estos condenados y acusados por la Fiscalía tienen en común que no son los verdaderos poderosos. A diferencia de Ecuador, donde se destituyó al vicepresidente de la República; o Perú, donde el presidente Pedro Pablo Kuczynski renunció este año después de que el escándalo de Odebrecht estallara en ese país, y se sumara a otros hechos de corrupción. En Brasil, varios de los más poderosos empresarios del país fueron condenados.

Frente a esto, vale hacer oposición a la columna de Ramiro Bejarano de El Espectador, donde dijo que Néstor Humberto no debe renunciar, porque se le daría el chance al uribismo de poner Fiscal y los opcionados, según Bejarano, son el corrupto exprocurador Alejandro Ordóñez, el abogado de ultra derecha Rafael Guarín o el exministro de justicia uribista Rafael Nieto.

El problema con el argumento de Bejarano es que acude a un principio pragmático que se sobrepone al ético, que, además, se fundamenta especulación. Claro, el riesgo de que el uribismo elija un fiscal de bolsillo es latente, pero acaso ¿cuáles han sido los golpes de Néstor Humberto al uribismo? Como ya se dijo, no han caído los mayores responsables de esta ala política, incluso las investigaciones contra el mismo Uribe no se han movido en su administración, y el Fiscal tampoco ha sido contundente con la situación de Andrés Felipe Arias, quien se fugó a Estados Unidos para no pagar la condena a 17 años de prisión que le impuso la Corte Suprema de Justicia por la corrupción en la ejecución de Agro Ingreso Seguro.

Falta ética No. 4: Néstor Humberto dejó de investigar por hechos gravísimos a Juan Manuel Santos, a Óscar Iván Zuluaga y a Iván Duque, quienes están involucrados directamente en el escándalo de Odebrecht por la financiación de las campañas del santismo y el uribismo en 2014. Santos afirmó cuando salió el escándalo: “Me acabo de enterar” y listo, hasta ahí llegó la investigación. La función de la Fiscalía es investigar los hechos delictivos cometidos por todos los ciudadanos, no solo los que a Néstor Humberto le parezcan.

En la W Radio, Néstor Humberto dijo que las víctimas de todo este escándalo eran él y Luis Carlos Sarmiento Angulo. Pero las verdaderas víctimas de todo esto somos nosotros, todos los colombianos, que seguimos en un país con una infraestructura atrasada medio siglo. Aunque somos, al mismo tiempo, responsables de que ese círculo de poder no se siga robando de frente lo público, lo de todos.

Pidamos a gritos la renuncia de Martínez, que es, al menos, lo ético.