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economía

Hablamos con Muhammad Yunus, el ‘banquero de los pobres’

Premio Nobel de la Paz en 2006, Yunus es el pionero de los microcréditos como instrumento para luchar contra la pobreza. Cree que se puede erradicar la pobreza y que la gente es el motor del cambio. Para ello receta coraje e inteligencia.

por María Altimira
27 Enero 2016, 8:45am

Imagen por Georg Hochmuth/EPA

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Saber dónde está Muhammed Yunus resulta sencillo, lo complicado es poderlo ver. Rodeado siempre por un enjambre de admiradores, intelectuales y periodistas, este bangladesí que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2006, sólo se distingue de entre la multitud que lo envuelve por sus blancos atuendos.

De mirada directa, Yunus no pierde ni un segundo en propagar los objetivos que, considera, deberían mover el mundo: "pobreza cero, desempleo cero y emisiones de carbón cero".

Si se le pregunta por el cómo puede alcanzarse tal utopía responde con los objetivos del milenio cumplidos, si se le interroga por las desiguales reglas de un mundo dominado por grandes corporaciones y por la corrupción de los gobiernos responde que, si sabes donde esta la "trampa", debes ser inteligente y aprender a navegar para sacar adelante proyectos que contribuyan a un mundo mejor.

No hay tiempo que perder, asegura, 62 individuos tienen tanto dinero cómo el 50 por ciento de las personas más pobres del planeta. Por eso, él puso en marcha el Grameen Bank, un banco de microcréditos que exportó este modelo de préstamos a medio mundo y del que, sin embargo, fue cesado tras ser acusado de derivar fondos ilícitamente por el gobierno de Bangladesh, que controlaba el 25 por ciento del banco. Unas acusaciones que, a juzgar por la investigación realizada por las autoridades noruegas, cayeron en un saco roto.

Ahora presta dinero a jóvenes desempleados de Bangladesh que quieren sacar adelante una idea de negocio y proclama que la idea de buscar empleo está obsoleta, el trabajo "se crea, no se busca". VICE News pudo charlar con él, aunque con el cronómetro en marcha: unos pocos minutos para desbrozar su fe en la humanidad.

Si 62 personas tienen la misma riqueza que la mitad más pobre del mundo, estamos jodidos. Leer más aquí.

VICE News: Si no existen las fórmulas mágicas, ¿cómo podemos conseguir que no haya pobreza, ni desempleo, ni contaminación en el mundo
Muhammad Yunus: 
En realidad, no son objetivos tan difíciles de conseguir. Conseguimos que muchos países lograran reducir a la mitad la pobreza cumpliendo con los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Algunos, incluido Bangladesh, con una corrupción galopante. Si logramos alcanzar este hito, podemos continuar con la mirada puesta en erradicar la pobreza extrema, tal y como plantea la ONU para 2030. Se ha avanzado mucho. Ahora se trata de seguir mejorado en el ámbito de la educación, el acceso a la sanidad, los microcréditos y de apoyar la emprendeduría. La ciudadanía juega el rol más determinante.

Si la ciudadanía es el motor del cambio, entonces ¿cómo empoderar a las personas?

Yo prefiero hablar de alentar a la ciudadanía. La ciudadanía ya tiene poder lo que tiene que hacer es usarlo, ser un sujeto activo. Habrá, como siempre malos y buenos gobernantes, empresarios con sensibilidad social y hombres de negocios sin escrúpulos, una lucha entre los que sólo buscan su propio beneficio y los que batallan por un mundo mejor, porque el mundo está en constante movimiento. Pero hay que trabajar con los buenos empresarios, con los buenos maestros…Hoy tenemos muchas oportunidades para hacerlo.

¿Por qué crees que ahora es más fácil?

Porque hoy hay más ideas, la tecnología nos acerca la información de manera inmediata. Cada segundo sabemos lo que pasa en el mundo, las redes sociales hacen que nos comuniquemos fácilmente. Hoy, movilizar opiniones resulta más fácil.

'La ciudadanía ya tiene poder lo que tiene que hacer es usarlo, ser un sujeto activo'.

Pero la tecnología tiene ideología e intereses y Google, por ejemplo, tiene el poder de ubicar en un sitio más destacado a una empresa u organización sin que nadie pueda intervenir...

Sí, y a lo mejor va estar en el top ten de las búsquedas pero nadie te impide empezar por abajo. Si tu sabes cuál es el truco, como funcionan las cosas, entonces empieza por abajo. La cuestión es si quieres, o no, ser una víctima. Hay que ser inteligentes porque incluso en entornos muy difíciles se pueden hacer cosas buenas.

¿Eso es lo que se consigue con los préstamos que concedéis a los jóvenes desempleados de Bangladesh que quieren sacar un proyecto empresarial adelante?

Claro, pero aquí la máxima no es conseguir trabajo sino crear trabajo. El concepto de empleo está obsoleto. Yo soy un creador de trabajo no un buscador de trabajo. Si las cosas están mal hay que innovar, buscar nuevos caminos. Cuando la oscuridad es profunda, el amanecer está cerca.

El bitcoin, hoy mucho más que una moneda con la que comprar droga vía internet. Leer más aquí. 

Entonces, la crisis de los refugiados sirios que estamos viviendo es una oscuridad más que profunda...

Sí. Ellos están en dificultades, buscando ayuda y, como seres humanos con problemas, deberíamos ayudarlos. Olvidamos que un día podemos ser nosotros los que estemos en su posición. Hay que ser comprensivos y ayudarlos. Pero la raíz del problema es otro, una cruenta guerra, y si no conseguimos que los actores involucrados se sienten a negociar para poner fin a la violencia nunca lo resolveremos, no habrá amanecer. Hace falta un acuerdo para encontrar una solución duradera. Si no nos movemos, si nos quedamos cruzados de brazos nada va a cambiar.

¿Alentar a la ciudadanía?

Sí, más ciudadanía.

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