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20 artistas de Hispanoamérica a tener en el radar en 2019

El año del trap en Argentina, el resurgimiento del punk en Perú, el posicionamiento masivo del rap en México y Colombia, la incansable experimentación del pop en el continente. Acá nuestras apuestas del año.

por Noisey en Español
05 Febrero 2019, 10:53pm

Collage por _@lenny_maya |Noisey en Español

En la cada vez más prominente lista de artistas latinos que se están comiendo el mundo hace falta detenerse un momento y observar. Si bien el impacto del trap ha trascendido y el reggaetón se ha clavado en la cima, esto no es lo único que está sucediendo en el continente. Cada vez están emergiendo más y más proyectos de las escenas independientes a lo largo y ancho de latinoamérica, se están fortaleciendo géneros que se sentían estancados, están brillando nombres hechos a pulzo con un público que día a día está apoyando lo local. Y eso, obvio, está marcando la diferencia en cada país. Año tras año hacemos este ejercicio, buscamos con nuestros colaboradores en Argentina, México., Chile, Ecuador, Perú y Colombia, un pequeño reporte de escena que dé cuenta de lo que está pasando en Latinoamérica y gracias a ellos rastreamos esos talentos a los que les apuntamos con lupa y les seguimos la pista con el fin único de ser testigos de su conquista.

Estas son nuestras apuestas por el talento que va a salir a romperlo todo y comerse el mundo este 2019, los 20 artistas que vale la pena tener en el radar.

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Khea
(Argentina)

“Todos los que hacen ritmos urbanos me parecen más o menos lo mismo”, te dice tu primo, que viene repitiendo el mismo autoboicot con sus parejas desde que salió de la secundaria. Respirar hondo, eso que nos diferencia de los animales. Por varias y comprensibles razones, los reflectores del trap sudamericano están bastante enfocados en el oriundo de Buenos Aires Duki y el cordobés Paulo Londra. Y tampoco hace falta raspar mucho las redes sociales para ver que sus seguidores se encargan –y más que bien- de hacer notas las diferencias estéticas entre uno y otro. ¿Stones vs Beatles modelo 2019? ¿Populismo vs superlativa ingenuidad republicana en soporte de beats y autotune? No es este el espacio, al menos por ahora, para hacer ese análisis. Aquí lo importante es darnos cuenta de que entre las estrellas del trap austral brilla con luz propia un niño que en abril cumplirá los 19 y que tiene una pasta de artista que se le cae por los poros. Cada vez que Ivo Serue alias Khea empieza a lanzar barras desamoradas, barras desengañadas, barras –hay que decirlo– en modo tango, es como si hubiera estado acodado en los bares de Buenos Aires desde antes de su concepción. Atentos ahí: si Khea se ubica para hacer su música en ese espacio emocional, pueden venir cosas mucho más grandes que “Loca”. Y lo único más grande que eso sólo puede hacer saltar la puta internet de cabo a rabo. Ya lo hemos visto cantarle a la luna algorítmica en “Vete”, “Realidad” y “Sad”, romances en los que el chico parece tener varios años más sobre la Tierra y sobre el escenario. ¿Han probado ustedes escribir una canción? ¿Muy probablemente terminan pensando que son unos idiotas? Pues bien, a Khea cuando escribe y cuando canta le crees. Y se acerca, como los jugadores de fútbol, como los whiskies, como los bonos petroleros, como el primer amor de tu vida, a la edad perfecta para dar la más genuina y natural versión de sí. ––Juan Relmucao

Wos
(Argentina)

La última vez que charlé con Valentín Oliva, el hombre me decía que estaba incursionando en el rock o, mejor expresado, en mezclar el don métrico e improvisado que la vida le dio con un soporte de guitarras; algo que quizás pudiera hacer arder fuera del nicho, algo con lo que –agregamos aquí– pueda romper el techo de cristal del hip hop en Argentina. Claro, esto me lo dijo 24 horas antes de convertirse en el Campeón Internacional de la Batalla de Gallos. Ahora Wos tiene una idea más cabal de lo que valen sus proyecciones. Pregunto en voz alta, ¿ahora Wos tiene una idea más cabal de lo que valen sus proyecciones? ¿Sabrá que quizás el destino le depare ser el encargado, de una buena vez y para siempre, de hacer entrar a la cultura del hip hop al panteón de los géneros “oficiales” de la musicología argentina? ¿De que, así como sucedió con el rock y la cumbia, el rap se arrogue el derecho indiscutible escribir la historia de esta tierra y sus habitantes? Sea cual sea su decisión, basta conversar unas palabras con él para darse cuenta de que lo suyo va absolutamente en serio y que, por ahora, las convicciones de este pibe sereno e inteligente están buscando intensamente su mejor expresión. Nosotros damos este párrafo aquí porque creemos que si durante este año el hip hop en Argentina logra un poder de identificación, resonancia y pertenencia que el rock y otros géneros no están sabiendo producir, vamos a tener que mirar hacia Wos. Mejor empezar a hacerlo desde ahora. También porque hacia finales de este año comenzaremos a preguntarnos por los artistas de la década en habla hispana, por aquellos que reflejaron, agrandaron o torcieron el espíritu de su tiempo y de su lugar. Despacio, desde el sur del mundo y la adolescencia, y todavía con un año de producción por delante, empieza a galopar este jinete. ––Juan Relmucao

Dakillah
(Argentina)

Morena Jabulij tiene 18 años recién cumplidos, más de 17 millones de reproducciones en Youtube, más de 5 millones de escuchas en las plataformas digitales y es el alter ego de Dakillah, la adolescente que con apenas nueve singles se ha transformado en la sensación del trap argentino.

Su poderosa actitud sumada a su estética irresistible la han convertido en un fenómeno cuyo techo es difícil de imaginar. Originaria de la Zona Norte del Gran Buenos Aires, Dakillah se dio a conocer en las competencias de El Quinto Escalón, las batallas de gallos que llegaron a convertirse en el evento de plazas más convocante de Argentina. A su corta edad, Dakillah acumula pergaminos que impresionan: teloneó a Babasónicos, colaboró con Juan Ingaramo en la canción “Fobia”, fue la elegida para abrirle a Bad Bunny en el Luna Park, su nombre se ha convertido en un número puesto en festivales, además de tener un séquito de fans cada vez más grande dentro de la música urbana, un mundo predominantemente masculino. Entre sus influencias tiene a Nina Simone y Amy Winehouse, y sus canciones son una potente mezcla de su flow seductor, melodías con espíritu R&B y rimas que muestran a una artista que tiene algo que decir y a una mujer empoderada que no tiene ningún pudor en cantar “Hago mi plata yo sola y sola lavo mis platos” en la canción “Act1tud”. Dakillah se describe a sí misma como “madafak1n centennial” y sus seguidores la llaman “La Number One”, en referencia a su primer hit “Number One”. Otros de sus temas más conocidos son “Oro negro”, “Otra vez Flashe” y “Solo quiero bailar”, parte del repertorio que convenció a Sony de firmarla en una apuesta que hace pensar que 2019 puede ser el año en el que Dakillah conquiste al gran público del continente luego de arrasar en su tierra. ––Ricardo Armas

Ca7riel
(Argentina)

A juzgar por los títulos de los EPs que editó en 2018, Catriel Guerriero se siente pobre (POVRE) y libre (LIVRE). Nada que no le pase a casi todo veinteañero argentino que patee las calles de cualquier barrio del país. Quizás sin tener la pretensión de ser portavoz de quienes lo siguen, contagia llevando a cuestas una energía súper expansiva. Ahí está su música para probarlo: en el caso de su proyecto más personal, Ca7riel, se vale de una excitante combinación de r&b, hip hop con detalles de rock y jazz, subtitulada a la criolla con un flow agresivo y preciso que arrastra al beat pegajoso, no al revés. Además de darle rienda a Ca7riel, también tiene activas dos bandas de corte rockero y psicodélico: Ástor y Las Flores de Marte y Los Burócratas del Fogón (con quienes publicó un interesante y multiforme álbum, precisamente titulado Formas). Por otro lado, hace dupla con Paco Amoroso, con quien lanzó el single \"Jala Jala\" en los últimos días del año pasado. Y como si fuera poco, es co-conductor de un programa de radio que difunde lo mejor de lo nuevo, Orbita FRI. “CA7RIEL sigue siendo el lugar donde puedo decir todo lo que pienso; generar con mi mensaje consciencia, crítica y autocrítica sin filtros y de manera auténtica”, autodefine Guerreiro lo que firma. Después de un 2018 intenso tanto por lo registrado -además de lo propio, también metió un cameo en el laureado Best Seller de Juan Ingaramo- como por el kilometraje recorrido -giras y shows compartidos con Marilina Bertoldi, Nathy Peluso, Dante Spinetta-, para este 2019 tendrá la tarea de levantar la cosecha obtenida de las incontables semillas que fue largando. —Ezequiel Ruiz

Paloma Mami
(Chile)

De padres chilenos con una vida en Nueva York, Paloma Mami ha revolucionado toda la industria local con dos canciones que gritan hit y baile. Pasajes urbanos, milénicos, frescos y empáticos viven en el repertorio de la joven que, con una particular entonación de español, ya ha sido confirmada en cuanto festival se haga en este pedazo de tierra. Con nacimiento mediático en un programa de talentos poco exitoso del canal nacional, la responsable de \"Not Steady\" sorprendió con una pegote producción de Rimas de Balcón que la elevaron inmediatamente a la categoría de idol nacional.

El 2019 luce nebuloso respecto a las decisiones musicales pero esperanzador, porque con una aparición en Time Square y con los futbolistas populares de turno escuchando \"No te Enamores de Mí\", Paloma se perfila como una artista que da los pasos bien pensados sin margen de error. Factura mundial lista para explotar en tiempos de español y ritmos latinos.

Esperamos su debut en escenarios grandes, como un paso por La Cumbre y Lollapalooza; pero por sobretodo queremos más hits. Canciones que nos cuenten la perspectiva y visión de una joven de corta edad que entendió su voz como un canal perfecto para los sonidos que construyen realidades de las jóvenes de hoy. Perreo estricto de pelo majestuoso al tono de una chilenas con onda de sobra y talento a la altura. Himnos de trap popero imposibles de ignorar y una carrera deslumbrante a punto de explotar en manos de una de las exponentes más histriónicas del sur del continente. ––Bárbara Carvacho

Fantasna
(Chile)

Espontáneo local, con olfato para rescatar relatos de los lugares más corrientes de la ciudad. Sebastián Mella, bien y mejor conocido como Fantasna, ha construido su ruta transitando un house que en ningún momento evita el acid, el caos, la raíz y la fidelidad con la armonía. 2019 lo recibe con un extra madurado Cuéntame, largo editado durante el 2017, y con toda la ruta que significó su paso por Ámsterdam, Berlín, Estrasburgo, Barcelona y Shanghai.

Una piedra angular del escenario chileno actual, tejedor de experiencias que van desde el comienzo de la década con el corto 2nite, hasta la homónima del largo que deja la puerta abierta al mundo infinito que significa Fantasna. Una máquina de sensaciones que logra envolver el sismo que es bailar en Chile: los rincones oscuros de patrones que se repiten y los valles lúdicos que sirven como respiro. Un arquitecto de capas que este año figura con los kilometrajes de sobra para posicionar su construcción de elementos sonoros; heredero de la historia electrónica de Chile, con un aporte digno de la experiencia. Si este pedazo del fin del mundo sabe de sonidos que condensan el sentimiento global, Sebastián figura como un perfecto entendedor de lo que le rodea y sabe cómo plasmarlo en tracks sutiles y experiencias en vivo destacables. Estamos viendo cómo se pule frente a nuestros ojos, siendo testigos del nacimiento de un profeta de capas precisas y siempre gratas. Fantasna es un gusto, y el 2019 no pinta más que brillo y amplificación por parte de un referente del sur listo para despegar. —Bárbara Carvacho

Mabiland
(Colombia)

El 2018 fue un buen año para Mabiland: publicó su álbum debut 1995, una combinación de soul, rap y algunos chispazos de todo tipo de sonidos, que fue bien recibido por distintas comunidades musicales en Colombia; también se presentó en varios conciertos que vibraron con la visceralidad que su música transmite en vivo. Y el 2019 parece que será mejor para la artista de Quibdó, Chocó, radicada en Medellín. En principio, cerrará el ciclo del álbum con “Mala Fama” y “Vaya Forma”, dos sencillos que tendrán un remix con artistas de hip hop de América Latina. Luego vendrá la Gira 1995, que empezó en el Festival Centro la semana pasada en Bogotá y se extenderá hasta 2020: esta llevará a Mabiland a México, Estados Unidos, Perú, España y Reino Unido, además de ciudades colombianos que aún no ha visitado. Esta gira será el escenario perfecto para que todo el continente conozca las batallas personales y sanadoras que libra en 1995, acompañado en las presentaciones en directo por su banda, que le agrega un componente especial y dinámico a la fuerza de su música.

Además de la Gira 1995 y los remixes de los sencillos del álbum, antes de que llegue el 2020 también verá a luz un nuevo EP (ocho tracks, cinco canciones) de Mabiland. Este será fresco y llevadero, quizás hype, distinto a lo que ha hecho antes, pero siguiendo el camino que hasta ahora ha recorrido y con el que sus seguidores se han identificado. El EP será el preludio a su segundo álbum de estudio, que tiene planeado publicar en 2020. Entre la música nueva y las presentaciones en vivo, América Latina conocerá la potencia de la escritura y del canto de Mabiland, una voz agresiva frente a los desafíos, pero también bondadosa y empática, además de ser crítica también con ella misma cuando la ocasión lo amerita. Sin duda, es una voz que se hará escuchar este año. —Santiago Cembrano

N. Hardem
(Colombia)

Este rapero bogotano lleva varios años publicando un rap de calidad superlativa: a la vez enraizado en la tradición del rap y dispuesto a explorar otros sonidos coherentes con su propuesta, las rimas de N. Hardem no son de inmediato legibles, requieren paciencia para dialogar con ellas. Cada vez más se aleja de la música fácil, y su último proyecto, Rhodesia, es prueba de esto; hecho en colaboración el productor Las Hermanas, es una sucesión de ritmos oscuros y esquizofrénicos, lienzos en los que el miembro del sello Indio plasma toda su soledad y dudas, así como su compromiso por la música y por las causas en las que cree. Aún quedan un par de videoclips de Rhodesia por nacer. Si algún visitante nuevo encuentra un disco así excesivamente denso, discos como Lo Que Me Eleva (2017), producido por El Arkeologo, o Cine Negro (2014), producido por Soul AM, no tienen pierde: ambos son de lo mejor del rap colombiano de esta década. En Colombia, Hardem logra a la vez ser reconocido como un gran rapero y ser apreciado por la escena alternativa y experimental de la música bogotana y nacional, una doble adscripción difícil de llevar pero que es también lo que lo hace un artista tan interesante. Para el 2019, esa combinación será su fortaleza, y la razón por la que será ineludible para cualquier fan latinoamericano que afirme amar el rap y la música. Vendrá música nueva. Por un lado, está Tambor 2, todo rapeado y producido por él, que se identificará en su lado más introspectivo y personal, de la misma forma de Tambor (2015). Por otro lado, está un mixtape producido por MismoPerro y Cultura Americana, del Sello Indio, y equilibrará el lado más codificado y metafórico de Hardem con los punchlines. Lo pueden encontrar en el fondo de un bar con sus gafas de sol ocultando su mirada, rapeando como pocos y haciéndose sentir para los que estén ahí, en la gira de Rhodesia que visitará Bogotá y otras partes de Colombia. No se sorprendan si pronto lo ven en México o Chile. ––Santiago Cembrano

No Rules Clan
(Colombia)

Anyone/Cualkiera, Sison Beats Y Kario One conforman No Rules Clan, una de las agrupaciones más claves del rap de Medellín. Desde que aparecieron en el mapa hace unos ocho años, su amor por el graffiti y el sonido clásico del boom bap los caracterizó como una de las bandas más talentosas de la escena colombiana. Su álbum debut fue “Rap Nativo” y sus integrantes han lanzado otros trabajos como solistas, el más destacable siendo “Tiempo Libre” de Anyone/Cualkiera. Aun así, NRS tuvo un periodo de relativo silencio entre el 2016 y el 2018. Uno de sus integrantes, Anyone lanzó un corto EP junto a El Arkeólogo, titulado “Un Día Menos” y Sison Beats dos sencillos, “33 Hi Top” y “Highlights” junto a N. Hardem. La sorpresa llegó en junio del año pasado cuando el grupo publicó “NRS In Da Area”. Un track agresivo, de caja fuerte y bajo gordo, que rezaba “… otra vez, NRS in da área”. Era el contundente regreso del trío paisa.

El nuevo año empieza y las noticias de No Rules Clan nos ponen a todos ansiosos. Estarían lanzando un álbum de larga duración titulado “Pantone”, además de un EP del cual no han dado mucha información. Por su lado, Sison Beats lanzaría también su disco debut, titulado “Sison y Los Que Son Presentan: Welcome to the World of Némesis”. El 2019 es definitivamente el año de NRS. En cuanto “Pantone”, Anyone nos adelanta, “Es un disco que suena clásico porque ese fue el rap que conocimos y del cual nos enamoramos, pero también queremos mostrarle a la gente que hay más colores en el boom bap que sólo un snare que suene duro. Es un paseo por los diferentes estilos que el rap clásico nos puede ofrecer.” ¿Rap noventero en pleno 2019? Podría sonar absurdo, pero cuando la tendencia mundial responde a los repiqueteos del trap, lo nuevo de NRS puede que sea lo más refrescante que escuchemos este año. Tres discos, colaboraciones con artistas cercanos y una gira en México. No pierdan de vista a No Rules Clan. ––El Enemigo

La Madre Tirana
(Ecuador)

La Madre Tirana lleva tres años entre nosotros. Por sus temas, cargados de rock and roll, experimentación y psicodelia, se han convertido en una de las bandas más queridas de Cuenca y de Ecuador. “El culto a La Madre” es su definición. Sus letras son oscuras, sencillas y eficientes. Sus melodías suben y bajan los ánimos e invitan al desenfreno, al baile. Con dos discos bajo la manga ya, esta banda aún tiene muchos oídos curiosos a los cuales llegar, y este 2019 parece que la cosa va a estallar. “La Madre”, como cariñosamente los llaman sus fans, empezó el año con dos sold outs en Quito y en Cuenca. Además de varios conciertos locales planificados previos al lanzamiento del disco, que será entre junio y julio. Ellos solo tienen que hacer el llamado y su público responde. Es frenético, extasiado, y fiel creyente de que esta es una de las mejores bandas que han nacido en los últimos años por este lado del continente.

Además, su tercer disco, que hasta el momento se llama ‘La Madre Tirana III’, es uno de los lanzamientos que se esperan con ansias estos meses. Cuando esté entre nosotros, sabemos que la banda cuencana se prepara para su tan esperada expansión. Este año pinta como el más ambiciosos hasta la fecha para ellos, con shows que -por fin- cruzarán fronteras y llegarán a los países vecinos. Colombia y Perú son dos paradas aseguradas. Además de nuevos sonidos y conceptos “para mover el culto”, promesa de la mismísima Madre. ––Carla Vera

Boris Vian
(Ecuador)

Refugiado en la libertad que le da el anonimato, Boris Vian ha hecho de su música un collage. Su carta de presentación al mundo musical fue el sencillo \"Cayendo, Cayendo\", un tema que vio la luz en 2017 y que canta versitos cursis, incompresibles a ratos, acompañados de samples, sintes y espirales melódicas. Pero no fue sino hasta el año pasado que Boris Vian empezó a tocar, frente a cuerpos bailantes, levantar el interés y construir un mito alrededor de su proyecto. La intriga por saber quién carajos estaba debajo de la máscara que utiliza para ocultarse lo convirtió en un recurrente tema de conversación dentro de la escena independiente ecuatoriana.

Quien le dio vida a este proyecto es un curioso innato, buscador de melodías, geek, productor, guitarrista excepcional, cantante a la fuerza y coleccionista de vinilos casi desconocidos. De ellos extrae sus “recortes” para experimentar y crear canciones -a veces fiesterísimas, a veces hipnotizantes (como para volarse)-. También sabemos que existen un montón de maquetas y canciones aún no finalizadas en la computadora de este ser espacial, estas se están convirtiendo, mientras leen esto y después de un extenso proceso de selección, en las más de 10 canciones que formarán su LP debut. Aún no sabemos su nombre, pero lo tendremos entre nosotros este abril o mayo. Boris Vian planea expandirse y echar raíces en Ecuador para después expandirse con su sonido por toda la galaxia. ––Carla Vera

El Shirota
(México)

Mientras que el modo de operar de la mayor parte de los grupos para llegar a más oídos es de seguir convenciones e irse más suave en sus sonidos, el proceso ha sido completamente opuesto para El Shirota. Provenientes de la zona conurbada de la Ciudad de México, el cuarteto comenzó como un grupo de garage furioso al momento de lanzar su EP debut, Chiluca No Es Satélite en 2013; en los siguientes tres años se fueron tramando una reinvención al destrozar su sonido molécula por molécula, algo que se facilitó al asociarse con el productor Hugo Quezada, miembro de Exploded View y la banda mexicana de culto Robota, así como encargado de grabar a grupos tan diversos del underground mexicano como Belafonte Sensacional, Viv and The Sect y Moon Moon. Así fue como el garage punk se extendió en jams cósmicos pero agresivos, acordes disonantes y las canciones comenzaron a cambiar de dirección a lugares imprevistos. El resultado se plasmó en dos EPs homónimos lanzados en 2016 y 2018, los cuales capturan una banda que aún puede patear los rocanroles (“Listo (El Tornillo)”, “Saqué Siete”, “Tres De La Mañana”) como destrozar las convenciones (“No Quiero”, “Desobediencia”) y extenderse al infinito sin perder su poder (“Intro”, “:~)”), lo cual les ha dado un público ferviente dentro de los escenarios mexicanos. Este 2019 estarán lanzando más música y presentándose en grandes escenarios como el Festival Nrmal en la Ciudad de México, por lo que tendremos mucho más que esperar de esta banda la cual aún está por ser descubierta por muchos que buscan rock sin red de protección. ––Marcos Hassan

Belafonte Sensacional
(México)

Israel Ramírez es probablemente de las pocas personas con el dedo en el pulso de lo que es ser joven en la Ciudad de México, alguien que sabe las idas y venidas de lo que es crecer en una ciudad hermosa pero caótica y todas las sensaciones que provoca esto; nostalgia por cosas que no entendemos, el sentimiento familiar de expresiones chilangas que escuchamos ser gritadas tanto en barrios populares como en fiestas fresas, y sobre todo enamorarse y romperse el corazón con el momento y sus habitantes. A través de su grupo Belafonte Sensacional, Ramírez ha encontrado la manera de plasmar quién es él y saber qué sucede a su alrededor, vistiendo con gran pasión sus dicharacheras canciones de historias y referencias líricas sutiles. Todo comenzó en 2010 con Le Petit Riot, un disco de folk algo twee donde se dejaba asomar lo que pronto vendría, pero la verdadera primera visión llegó en 2014 con Gazapo, en el que canciones que siguieron el modelo de indie folk como “Torreón” y “Fuera Del Amor” contenían arranques más energéticos que referían al rock urbano y el punk en canciones como “Valedor” y “Lo Hice Por El Punk”. Este nuevo sentir poderoso que logran invocar con gran pasión en sus presentaciones en vivo se tradujo en cierta proporción en el EP Destroy de 2017, el cual contiene temas de enojo y revuelta como “Convocatoria Para El Destroy” y “Ponte Al Tiro”. 2019 verá al proyecto de Belafonte Sensacional tomar un nuevo camino y descubrir una nueva faceta, gracias a su nuevo larga duración que será conocido como Soy Piedra, que será lanzado en marzo del presente. Producido por Hugo Quezada (Exploded View, Robota), Soy Piedra será la gran apuesta de Ramírez a una reinvención, como se puede escuchar en su adelanto “Epic Aris”, una pieza más psicodélica y repetitiva que no deja afuera lo que ha hecho a Belafonte Sensacional como uno de los proyectos más emocionantes del underground mexicano en los últimos años .––Marcos Hassan

Aczino
(México)

Mauricio Hernandez alias Aczino es una de las más grandes leyendas del hip hop latino. Tiene más seguidores en Instagram que la mayoría de los raperos de su país, un público cautivo que comienza en las Islas Canarias y termina en La Patagonia, y una de las reputaciones más sólidas... como freestyler. Sucede que Mau lleva años grabando música y no mucha gente la conoce. Y de esa gente que sí la conoce, son menos los que la consumen. Pero 2019 es el año donde Mau echará a andar algunos de sus trucos para traernos música de calidad y pasar a una siguiente etapa en su carrera como artista. Estamos ansiosos por ver qué trae en el morral y si logra también coronarse en esta otra arena, igual de competitiva que la del freestyle. ––Feli Dávalos

Bengala
(México)

Una de las bandas protagónicas del arco narrativo del indie mexicano en la década pasada fue Bengala, un quinteto de la Ciudad de México que se ganó a pulso un lugar en los corazones de cientos de miles de fans, y también el favor de una industria independiente bastante diferente a la que tapiza el paisaje a finales de esta década. Después de cinco años sin tocar, Bengala está de regreso en 2019 con nueva música y un lugar en la celebración de los veinte años del Vive Latino. Una banda con un montón de experiencia, una tremenda facilidad para canalizar riffs potentes, un discurso propio y una visión que no depende de lo que le exige una disquera o un calendario, es una de las apuestas más sanas para este año que comienza. ––Feli Dávalos

West Gold
(México)

La frase más famosa salida de la pluma de Gabriela Mistral es aquella que dice que “el futuro de los niños será siempre hoy, mañana es tarde”. Y tiene mucho sentido, al menos en el contexto de los Niños de Oro, la conexión g-funkera BajaCali-Colima-Ensenada de Poofer, iQLover, Robot y Jarabe Kidd. Para ellos no existe nada más allá del presente. No existe el “mañana lo hacemos”. No hay un después. Se están comiendo el pastel entero y no te estás dando cuenta. Se trata de un grupo cuya energía y fuerza creativa está en éxtasis, como M disolviéndose en el fondo de tu estómago. Como la izquierda dorada, lanzaron su primer disco en conjunto a inicios del año pasado –una de las entregas más afortunadas del rap mexicano en épocas recientes–, y a lo largo de 2018 fueron sacando tracks sueltos, EP’s y discos en solitario de manera aleatoria y sin una razón de ser más allá de su ebullición constante, de su futuro situado en el presente.

Para este año, la W dorada tiene previsto lanzar un segundo disco que, contrario a lo que comúnmente se busca en ejercicios de este tipo, ya no tiene nada que probar a nadie. Tienen la inercia, los aliados en DJ Lokiuno y Willie DeVille –por mencionar un par–, la fórmula suavecita y catrinera para encantar multitudes, y la bendición suprema de la Santa Suerte. Este es su año. El año en que el bagaje adquirido los pondrá naturalmente en lo más alto de la cadena alimenticia. El año donde el Impala se estacionará en todas las plazas de la república mexicana. El año donde sus mitos individuales y como colectivo alcanzarán su consolidación, y donde de ahora en adelante la West Gold reinará por siempre. ––Juan Ríos

AquíhayAquíhay
(México)

En un escenario regional de r&B en español cada vez más nutrido, el último trimestre de 2018 Finesse Records presentó su apuesta más reciente y ambiciosa a la fecha: AQUÍHAYAQUÍHAY. La doble a-ache se trata de la reimaginación anti-pop casi satírica del concepto de boyband musical abordado desde una aproximación contemporánea de wavy Internet kawaii millennial sad vibes. Cinco amigos que abordan experiencias en cinco claves personales distintas para el solaz de las juventudes embebidas en historias de Instagram.

Por dos meses, Zizzy, Nehly, Neqer y Jay Lee de Monterrey, junto a la mano productora de Phynx de Guadalajara, estuvieron juntos en la Ciudad de México dándole forma a un proyecto que, con solo cinco temas presentados hasta ahora –“Karma”, “Amuleto”, “Abril”, “Solo Tú” y “Ambiente”–, ya han exigido la atención de más de un oído mientras preparan el terreno para el lanzamiento de su disco debut, Dropout. Bajo el cobijo creativo de personajes como Adrián Be y Girl Ultra, los rookies de la F han creado además una identidad visual propia usando un modelo colectivo donde el director de arte o el realizador filmográfico forman parte relevante de su narrativa.

Por todo ello, los AHAH han sido invitados a hacer sus primeras dos presentaciones en vivo bajo los focos de dos escenarios con una importancia particular en la diáspora de la música independiente latinoamericana, SXSW y Ceremonia –a llevarse a cabo en marzo y abril próximos–, donde veremos si su acto embelesador de pantallas logra trasladarse a la realidad de las masas. ––Juan Carlos Ríos

TrïpTrïp
(México)

La primera vez que escuché a Trïp Trïp fue en una serie de eventos medio circunstanciales que me llevaron a celebrar mi cumpleaños en una fiesta con Bby Jss y BrunOG en Bar Oriente el año pasado. La realidad es que no estaba entendiendo lo que escuchaba. Era algo mitad house, mitad r&B, con toquecitos de dembow y samples de hits contemporáneos acompañados de sintes, percusiones digitales y una guitarra. Fuera lo que fuera, existió una sensación generalizada de placer colectivo, lo cual me dejó –eso sí– algo bien claro: esto, montado sobre el escenario que sea, sin importar si es un lugarcito de la Roma o el escenario principal del festival más grande Latinoamérica, no tiene manera de perder.

Siete meses después, creo que de alguna forma sigo sin entender su hustle. Y me encanta. Me clavé en los tracks que habían lanzado antes con Lulú y Méne, y presté atención a los valiosos ejercicios que lanzaron después, desde el tema traviesón junto a Noa Sainz, hasta las sesiones en video donde logran crear la mezcla perfecta de “Skeletons” de Tame Impala y Travis Scott con “El Farsante” de Ozuna sobre una base prototípica de rock. No sé qué son. No sé qué intentan. No sé a dónde se dirigen, pero lo están haciendo malditamente bien, y lo que parece mejor de todo el asunto, es que apenas estamos saboreando la nata de este chocolate. No sé que vayan a entregar mañana. Quizás un EP de música original, o un compilado de remixes que termine por destrozar de una vez por todas la concepción de los géneros como los conocemos. Todo se reduce a seguir a Santiago y Rodrigo –en el sentido estricto de la palabra– con mucha atención. ––Juan Ríos

Perra Vida
(Perú)

2018 fue un gran año para una de las bandas más feroces y alucinantes que han salido de Perú en mucho tiempo y su notoriedad se ha dado tanto por su magistral manera de hacer punk así como por tener inclusividad como uno de sus factores más importantes. Perra Vida lanzó sin mucha fanfarria un EP homónimo el año pasado pero pronto la comunidad internacional de punk se dio a la tarea de saber de qué se trataba esta banda; desde entonces han sido reseñados y entrevistados por medios en todas las esquinas del mundo, incluyendo la biblia más longeva del género, Maximum Rock N’ Roll, todo esto sin haber tocado fuera de su país (hasta ahora). Al escuchar la música que se muestra en los cinco temas que conforman este lanzamiento, pronto nos damos cuenta de por qué han llamado tanto la atención: la música es punk como debe ser, pero más que una fiel imitación a las grandes bandas británicas y estadounidenses que fundaron el género, Perra Vida logran darle un giro totalmente inspirado a través de su pasión, los gritos de la vocalista Diana están llenos de enojo y energía para darle fuerza a sus palabras, hablando en contra de los políticos corruptos de su país y los acosadores que encuentran en su día a día; las guitarras tocan riffs simples pero efectivos, guiñando al pasado pero dejándose ir a direcciones que tal vez no prevemos, mientras que el bajo y la batería marcan los ritmos de manera sólida para hacer que te quieras aventar contra las puertas de tu hogar. El mensaje de inclusión y contra el abuso también tienen un trasfondo más profundo al saber que la venta de su EP se ha destinado a beneficiar a causas a favor de las mujeres y la diversidad. Este año veremos además de la reedición del EP con el sello estadounidense En Tu Kara Records, así como la grabación de su disco debut de larga duración, el cual es de los más esperados del género a nivel mundial. ––Marcos Hassan

Nightcars
(Venezuela)

La emigración venezolana ha destruido bandas. Las ha separado por todo el mundo y ha congelado muchísimos proyectos. No todos los integrantes de las bandas venezolanas terminan en el mismo país cuando emigran o, viendo el panorama de Venezuela y la nueva realidad que se viene adelante; deciden terminar con el proyecto musical para bien. Pasarlo a mejor vida. Esta diáspora se llevó cerebros y guitarras. Nightcars está en ese presente tan común venezolano. Música hecha por tres integrantes que viven en latitudes distintas, pero que realmente dan un paso más alante en lo que a música independiente venezolana se refiere. El rock veneco tiene características inequívocas, el indie mainstream de los dos miles hizo mucho daño a Venezuela. Demasiadas bandas querían sonar como Alex Turner y compañía, lo que realmente habla de una señal de esos tiempos. Encontrar bandas que no sonaran así era una tarea difícil. La movida de rock venezolano de los dos miles llegó a un clímax al cual no volvió más. Las causas son obvias. Los nuevos tiempos del mainstream y la migración.

Pero, afortunadamente, en tiempos así siempre nacen propuestas que, precisamente por ir contra la corriente y tener todas las circunstancias contra la pared, sacan a relucir la parte más hermosa de la creatividad de los seres humanos. Nightcars es una banda que está en sus primeros pasos. Están llevando la música independiente venezolana(antes muy representada por el rock), al preciso lugar sonoro donde debería estar. Canciones como \"Neon Girl\" y \"Face It\" demuestran lo hermoso de su proyecto. Es de mis propuestas venezolanas favoritas actualmente, y quizás este tipo de músicas solo pueden nacer en un entorno y coyuntura como la venezolana: no hay absolutamente nada que perder ni ganar, así que hagamos lo que nos venga en gana . ––Diego Urdaneta

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