Publicidad
americas

Naciones Unidas: México no está respetando los derechos humanos de sus ciudadanos

El alto comisionado de la ONU en DDHH arremetió contra el aberrante registro de violaciones, torturas y de ejecuciones ilegales del país azteca. El líder expresó que desearía “que todo el mundo pudiera conocer a las víctimas” de la violencia del estado.

por Daniel Hernandez
08 Octubre 2015, 1:40pm

Imagen vía Presidencia de México

Síguenos en Facebook para saber qué pasa en el mundo.

[show_more]

El hombre que detenta la máxima autoridad mundial en derechos humanos se despachó a gusto contra México durante una visita oficial de tres días. El aberrante récord del país azteca en materia de violaciones cometidas por sus autoridades y "la intolerancia del gobierno ante las críticas públicas", sellaron el vapuleo.

"Existe un consenso muy amplio — nacional, regional e internacionalmente —sobre la gravísima situación que atraviesa el respeto a los derechos humanos en México a día de hoy", ha sentenciado Zeid Ra'ad Al Hussein, alto comisionado en derechos humanos de Naciones Unidas. Al Hussein añadió que el país deberá de enfrentarse a "la desalentadora situación de una sociedad carcomida por los elevados niveles de inseguridad".

Para intentar corregir esta situación México tendrá que organizar a su policía local, retirar a los militares de labores públicas y resolver el misterio de lo que sucedió con los 43 estudiantes desaparecidos hace un año. Este último, sin duda, es el caso que mejor ilustra el sinfín de problemas del país.

Al Hussein describió durante una rueda de prensa la perturbadora y contradictoria situación de México. El alto comisionado compareció ante los periodistas después de haberse reunido con el presidente, con miembros de la cúpula ejecutiva del país y con víctimas de distintos abusos.

Por un lado, el país dispone de algunas de las leyes y de los protocolos más poderosos para defender los derechos humanos, la libertad de expresión y el gobierno de la ley. Sin embargo, todas esas leyes quedan ensombrecidas por la escalofriante estadística de la impunidad que reina en el país. Según esta, en México, el 98 por ciento de los crímenes nunca llegan a resolverse. Al Hussein incidió en que el país deja a sus residentes en una situación de indefensión, incapaces de exigir justicia ni indemnizaciones en casi ningún lugar.

Vidal Francisco Soberón Sanz, secretario de la Marina, el presidente Enrique Peña Nieto, y el secretario del ejército Salvador Cienfuegos. (Imagen vía Presidencia de México)

En su primera visita a Latinoamérica, el comisionado se reunió con el presidente Enrique Peña Nieto, con el secretario de Interior, Miguel Ángel Osorio Chong, la fiscal general del Estado, Arely Gómez, y con los secretarios del ministerio de Defensa y de la Armada. Además, la eminencia de la ONU también charló con activistas pro derechos humanos y con las víctimas de varias violaciones y abusos.

"No soy yo, ni es mi oficina, Naciones Unidas, ni tampoco son los funcionarios del estado quienes tienen que decir que se ha hecho todo lo que se podía hacer", señaló Al Hussein. "Eso corresponde a las personas que realmente lo han padecido, sobretodo aquellas que están en condiciones más desfavorables y a las víctimas y a los familiares de las víctimas de tantos abusos. Ellos son quienes tienen la credibilidad para que su juicio sea escuchado".

Esas víctimas, continuó, comparten "horrorosas" historias de desapariciones forzosas, asesinatos extrajudiciales, secuestros y la indiferencia de todo un estado y de sus instituciones ante sus reivindicaciones.

Al Hussein expresó que el gobierno de México tiene que resolver "urgentemente" el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa atacados en el estado de Guerrero. El comisionado describió el caso como un "microcosmos de los problemas crónicos que subyacen bajo las imparables violaciones de derechos humanos que se producen por todo México".

México detiene al presunto autor del ataque a los normalistas, pero no da detalles. Leer más aquí.

Al Hussein señaló también que ha presionado a los líderes de la cúpula militar a "elegir una fecha para retirar al ejército de la seguridad pública". Se trata de un asunto especialmente delicado, sobretodo después de que a finales de 2006 el antiguo presidente, Felipe Calderón, destinara a los soldados a las calles para combatir a los poderosos carteles del narcotráfico.

Peña Nieto ya prometió que su gobierno retiraría a las tropas y las devolvería a sus barracas tan pronto como asumió la presidencia. Sin embargo, tres años después, los militares continúan ejerciendo las obligaciones civiles de combatir la delincuencia y desempeñar labores policiales — que los defensores de los derechos humanos ya han denunciado como preámbulos de todas las grandes masacres extrajudiciales, como la de Tlatlaya en junio de 2014 y la de Tanhuato en mayo de este año.

Policías mexicanos con indumentaria civil durante la investigación del asesinato de los 43 estudiantes en Ayotzinapa, Guerrero. (Imagen vía EPA)

A principios de esta semana, un juez mexicano liberó a cuatro soldados implicados en la mascare de 22 civiles en Tlatlaya. La sentencia volvió a despertar las dudas sobre la capacidad del estado para llevar a cabo efectivamente investigaciones y juicios contra los funcionarios públicos acusados de delitos muy graves.

Ayer, el alto comisionado de Naciones Unidas reprendió a los funcionarios por "sus violentos ataques personales" contra un compañero suyo en ONU — el especialista en torturas Juan Méndez — quien señaló en un informe publicado a principios de año que la tortura está "generalizada" por todo México.

El embajador mexicano en la sede de la ONU, en Ginebra, de aquel momento, reprendió a Méndez por su informe y aseguró que sus "hallazgos no se correspondían con la realidad".

El uso del término "generalizado" es seriamente controvertido en México, puesto que significa que, teóricamente, todos sus funcionarios —del presidente al más bajo — podrían ser acusados por los tribunales internacionales por crímenes de estado, tales como asesinatos extrajudiciales o torturas.

Al Hussein se contuvo y no mencionó la palabra durante sus declaraciones de ayer en el DF. Sin embargo, cuando los periodistas le presionaron respondió con un revelador "creo que ya he respondido a esa pregunta".

"Si el 98 por ciento de los crímenes no se han resuelto, entonces el ciudadano mexicano no está protegido por la ley. De tal manera, uno puede argumentar que los derechos humanos del pueblo están amenazados", señaló.

¿Es posible que las autoridades mexicanas enfrenten cargos por el caso Ayotzinapa?. Leer más aquí.

En cuanto al papel del ejército en la crisis de derechos humanos que azota el país, Al Hussein señaló que sus reuniones con la cúpula militar habían sido "constructivas".

También admitió que había urgido a la cúpula a que consintiera que se forme una comisión especializada auspiciada por la Comisión Interamericana en Derechos Humanos. Dicha comisión se encargaría de entrevistar a los miembros del 27º batallón de infantería en relación a la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa en Iguala, Guerrero.

El martes, el secretario de Defensa del país, Salvador Cienfuegos, expresó que no permitirá que se forme comisión alguna. Su pintoresco argumento no fue otro que proclamar que algo así es ir en contra "de quien soy".

Al Hussein también invitó a los funcionarios mexicanos a que piensen en el dolor de las víctimas y en el de los supervivientes del ataque, ahora que se ha reabierto el caso.

"Mi deseo es que todo el mundo pudiera reunirse con ellos y escucharles", proclamó el alto comisionado. "Que desaparezca un ser querido, no saber si está vivo o muerto; o si, en caso de que muriesen, cuánto sufrieron, cuánto tiempo les llevó […] Padecer esta mezcla de pérdida y de impotencia, esa incertidumbre que te devora a diario… Es algo ciertamente horrible".

'No está muerto' dice el padre de uno de los 43 estudiantes tras identificar un hueso. Leer más aquí.

Melissa del Pozo contribuyó a esta información.

Sigue a Daniel Hernandez en Twitter: @longdrivesouth

Tagged:
VICE News
enrique pena nieto
ayotzinapa
iguala
Guerrero
violencia
MEXICANOS
Derechos Humanos
secuestro
tortura
michoacán
ejército
Naciones Unidas
Arely Gómez
guerra contra la droga
felipe calderon
victimas
Tanhuato
tlatlaya
asesinatos extrajudiciales
ejecuciones
Zeid Ra’ad Al Hussein
guerras y conflictos
Feminicídio
crímenes y drogas
miguel angel osorio chong
salvador cienfuegos
los 43 desaparecidos
comisión interamericana derechos humanos