Cultura

Una tatuadora explica por qué se tatuó los ojos

"Te inyectan sólo una cantidad muy pequeña de fluido en el ojo, sí estaba un poco preocupada, pero nadie de los primeros que se lo hicieron ha tenido problemas".

por Matilda Whitworth
14 Marzo 2016, 1:00pm


Ilustraciones por Michael Dockery.

No me considero para nada una persona indecisa, pero en lo que se refiere a mi cuerpo, diez años de estudio y de trabajar en química y medicina me han vuelto muy prudente. Mi salud debe estar en buenas condiciones para poder trabajar bien y disfrutar de mi tiempo libre, por lo que no merece la pena arriesgarla.

Algunas de las cosas que no hago: tomar drogas, someterme a operaciones de cirugía cosmética innecesarias, acostarme con alguien cuyo estado de salud desconozco, conducir borracha...

Ni tatuarme los ojos.

Quizá esta última parezca un poco rara, pero es que últimamente se habla mucho de esta nueva práctica. El 19 de febrero, el gobierno de Nueva Gales del Sur legalizó los tatuajes en los ojos por medio de una enmienda sobre Salud. La decisión fue duramente criticada tanto por el Partido Laborista Australiano como por los profesionales de la salud, que aseguran que se trata de una práctica peligrosa. La oftalmóloga Chandra Bala apareció en el programa Today Tonight para alertar sobre los tatuajes en los globos oculares, asegurando que se había "ido demasiado lejos" y que "no valía la pena".


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Estos tatuajes se realizan inyectando una pequeña cantidad de pigmento mezclado con una solución líquida directamente bajo la conjuntiva, de forma que queda atrapado entre ésta y la esclera, la parte blanca del ojo. Una vez dentro, el tinte se disemina y cubre la parte blanca, aunque normalmente hacen falta varias inyecciones para cubrir toda la zona por completo.

La técnica la llevó a cabo por primera vez un artista de tatuajes de Melbourne llamado Luna Cobra. Después de probarlo en tres voluntarios, ha logrado perfeccionar la técnica y hoy ya han pasado por su estudio casi cien personas.

Pese a que por ahora ninguno de los clientes de Cobra ha experimentado problemas, le han salido varios imitadores que no son tan meticulosos con su trabajo. Muchos clientes han asegurado sufrir complicaciones a corto plazo, como dolores de cabeza prolongados y aparición de manchas en el tejido circundante. También afirman sufrir mayor sensibilidad a la luz por haber recibido una dosis demasiado elevada de tinta de una sola inyección. Existen otros riesgos, como infecciones, inflamación, ceguera o incluso la pérdida completa del ojo. Probablemente para cubrirse las espaldas, Cobra advierte en su sitio web que se han dado casos de imitadores que han terminado por dejar ciegos a sus clientes con el siguiente mensaje: "YES PEOPLE ARE NOW BLIND FROM EYEBALL TATTOOING" (Sí, hay gente que ahora está ciega por haberse tatuado los globos oculares). Por otro lado, la corta vida y el carácter experimental de esta práctica hace que todavía no se conozcan sus posibles riesgos a largo plazo.

Yo, que jamás fumaría un cigarro, considero que tatuarse los ojos es una locura absoluta. Se sabe muy poco de los riesgos a largo plazo, y ya hemos visto los peligros que acarrea a corto plazo. ¿Por qué seguiría alguien interesado en tatuarse los globos oculares?

Kylie Garth trabaja en un estudio de perforaciones y tatuajes hechos a mano en Perth. Su profesionalidad y capacidad de hacerme reír cuando más lo necesitaba me ayudaron a sentirme muy cómoda cuando me hizo una perforación en la nariz el año pasado. Mención especial merece su cuerpo, que es una verdadera obra de arte.


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Como muchos otros aficionados a la modificación corporal, Garth me explica que sus modificaciones expresan su personalidad y son una forma de forjarse su propia identidad. Tatuarse los ojos parecía el siguiente paso natural, y decidió hacerlo no sólo porque quedaría "chingón", sino porque estaba convencida de que podría minimizar los posibles riesgos.

"Ya llevo muchos tatuajes y modificaciones, por lo que conozco a la gente. Sé que todo está limpio y el nivel que tienen", asegura. La única persona en la que confiaba Garth para tatuarse los ojos era Luna Cobra, a quien había visto hacerlo antes. Ni siquiera se planteó hacérselo con alguien que no tuviera experiencia, porque la buena visión de Garth es su principal herramienta de trabajo y no quería ponerla en peligro. "Con estos tatuajes pueden salir muchas cosas mal. Te puedes quedar ciego. Imagínate que me quedo ciega. ¡Estaría jodida! No me cubriría ningún seguro".

Garth no ha sufrido ningún efecto secundario desde que se tatuó, pero me preguntaba si se había planteado las posibles consecuencias a largo plazo. "Te inyectan sólo una cantidad muy pequeña de fluido en el ojo", señala mientras cambia de aguja. "Sí estaba un poco preocupada, pero nadie de los primeros que se lo hicieron había tenido problemas".

Por nuestra conversación, parecía que el problema eran las reacciones de la gente, más que los propios tatuajes. "Por mi aspecto tan extraño, cuando voy por la calle la gente me mira muy raro", explica. "Algunos me juzgan y me cierran puertas. También está el riesgo de que no les guste a tus amigos o familiares, hasta el punto de que no quieran estar contigo. Todo eso son cosas que pasan de verdad".

Pese a lo convincentes que puedan resultar los argumentos de Kylie Garth, yo sigo siendo feliz con el blanco de mis ojos.

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