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Music by VICE

Según nuevo libro, The Strokes fueron arrastrados por las drogas, el éxito y, ejem, ¿Ryan Adams?

Esta historia oral del rock neoyorkino dosmilero promete varias sorpresitas.

por Lauren O'Neill
16 Mayo 2017, 3:19pm

Raphael Dias / Getty

Para todos aquellos que crecimos fuera (es decir, la gran mayoría de todos nosotros), Nueva York en la primera década de este siglo se siente como un lugar mítico para el desarrollo de la música. Y esa unión de tiempo, espacio y música increíble ahora es el objeto de estudio de un nuevo libro: Meet Me in the Bathroom: Rebirth and Rock and Roll in New York City, 2001-2011 de la escritora neoyorquina Lizzy Goodman.

El día de ayer, Vulture publicó el primer extracto del tomo, y se refiere a la caída de quizá la más fundamental de todas las bandas tempraneras de Nueva York en despuntar, los Strokes. Entregado como una historia oral extensa, el extracto revela los principales obstáculos para la banda, que parece que fue el romance de Albert Hammond Jr con la heroína, un nivel de éxito en las críticas que no se tradujo en ventas comerciales, y, este... pues Ryan Adams:

Albert Hammond Jr.: Recuerdo a Julian amenazando con darle una paliza a Ryan [Adams] si salía conmigo, como una cosa de protección. Había escuchado que Ryan venía y me daba heroína, y fue así de: "Si vuelves a venir a mi departamento con heroína, te voy a partir la madre". Y yo no lo había estado haciendo en bolsitas hasta que Ryan me enseñó cómo. Definitivamente fue una mala influencia.

Parece que Adams, con quien The Strokes inicialmente compartieron manager, Ryan Gentles, no era la más positiva de las influencias en Hammond Jr. Él, por supuesto, no está de acuerdo, y tuvo esto que decir acerca de su eventual y forzada salida de esta escena:

Ryan Adams: Fue muy dramático, la forma en que todo terminó. Me pidieron que me viera con una sola persona en un bar y llegué al lugar y fue toda la banda contra Ryan. Más o menos me echaron un sermón, una charla hipócrita, y entonces me dijeron que ya no iba a ser parte de su escena. Fue muy raro. Era fácil etiquetarme como el problema. Sospecho que pronto se dieron cuenta que yo no era el problema.

"Sospecho que pronto se dieron cuenta que yo no era el problema" puede ser lo mas Emoji de uñas pintadas que Ryan Adams o, para el caso, cualquier otra persona, haya dicho nunca en la historia.

Una vez que Adams estuvo fuera de la jugada, la historia parece ir por donde van muchas otras de los estratos legendarios del rock: una mezcla de éxito y las drogas que a menudo vienen con él, fue la perdición definitiva de la banda. Arruinada por el resentimiento del tercer disco, falta de reconocimiento comercial y un miembro que literalmente era adicto a la heroína (Hammond Jr. en algún momento de la historia oral simplemente afirma: "siento haber matado los sueños de todos. No sé si estén todavía enojados conmigo" y todos leyendo esto mueren de tristeza; es sólo una advertencia), la banda estaba en el punto de quiebre:

Austin Scaggs (periodista): Vi cómo estalló la burbuja de los Strokes cuando fui a Latinoamérica para un montón de shows con Kings of Leon, Arcade Fire y The Strokes. Yo estaba como: "Ryan, yo agarro la cámara, yo documento el viaje, simplemente grabo todo y luego tendrás lo que quieras. Yo me pago mi boleto". Honestamente pensé que iba a ser como Led Zeppelin, de entrar en la habitación y ver una cama llena de mujeres. Pensé que iba a ser una orgía de alcohol y drogas gigante y súper animada. Fue el opuesto absoluto. Para ser muy francos al respecto, The Strokes se estaban desmoronando en frente de mis ojos, justo en frente de la cámara. Había un gran resentimiento y había un montón de tensión. Cuando llegué a casa estaba como, "¡Guau, esto no era lo que esperaba!" No vi a una sola chica desnuda en todo el tiempo.

Y aunque formalmente nunca se separaron, desde ese periodo inicial, The Strokes realmente no han sido los mismos. Por eso son una cristalización perfecta de por qué, cuando tiempo y espacio se aglutinan, con una banda extra especial, se convierte en algo icónico. Este extracto de Goodman presta un gran servicio a tal fin.

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