'La hora marcada': El programa mexicano de ciencia ficción que dio luz a los mejores directores de Hollywood

El origen de Cuarón, Del Toro y Lubezki se remonta a una antología dedicada al terror experimental, a la ciencia ficción y a las leyendas urbanas de Latinoamérica.

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nov. 28 2016, 12:00am

Emmanuel Lubezki. Foto vía el usuario de Flickr disneyabc.

El 2015 fue el segundo año consecutivo en el que un par de cineastas mexicanos se llevaron el Óscar por mejor director y mejor fotografía. El director de Birdman, Alejandro González Iñárritu, ganó un Óscar por mejor director y otro por el mejor guión original. El año pasado, Alfonso Cuarón ganó el Óscar al mejor director por su trabajo en Gravity. Además, el director de fotografía de Birdman y Gravity, Emmanuel Lubezki, ganó por segundo año consecutivo el Óscar a la mejor fotografía.

Iñárritu, Cuarón y Lubezki forman parte de la generación de directores mexicanos que han dejado marca en Hollywood, junto a sus compatriotas nominados al Óscar como Guillermo Del Toro (Pacific Rim), Guillermo Navarro (El Laberinto del Fauno) y Rodrigo Prieto (Brokeback Mountain). El origen de esta generación de directores mexicanos tan talentosos se remonta hasta 1988 con la serie de televisión La Hora Marcada, una antología dedicada al terror experimental, la ciencia ficción y a las leyendas urbanas de Latinoamérica. Esta serie es como la respuesta mexicana a la serie estadunidense La Dimensión Desconocida y la antecesora de la serie británica de ciencia ficción Black Mirror. El único personaje recurrente de La Hora Marcada era una "mujer de negro" que usaba un sombrero grande y un velo que no quedaría fuera de lugar en la serie estadunidense American Horror Story.

Cuarón empezó como asistente de dirección en La Hora Marcada y Del Toro trabajaba en la parte de maquillaje y efectos especiales. Los dos cineastas jóvenes superaron de inmediato las diferencias creativas que tuvieron cuando Cuarón dirigió por primera vez un episodio de la serie basado en un relato de Stephen King.

Según Cuarón, Del Toro habló con él después de ver el episodio y criticó la adaptación. "Si la historia es tan buena, ¿entonces por qué tu episodio es tan malo?", preguntó Del Toro. Si hubiera ganado el orgullo, la broma podría haber dañado la relación laboral de los dos directores. Por fortuna, en vez de eso, Cuarón y Del Toro establecieron una alianza creativa que ha durado casi 30 años.

"Si es una porquería, se lo digo", dijo Del toro para el periódico Los Angeles Times. "Es lo que hacen los amigos".

La Hora Marcada fue cancelado en 1990, pero para ese entonces Cuarón ya había tenido la oportunidad de dirigir seis episodios. Uno de los episodios más sobresalientes de Cuarón en La Hora Marcada es sobre un parque de diversiones embrujado y otro sobre un joven que cambia de cuerpo con un asesino en serie. Del Toro escribió cinco episodios y dirigió seis. Sus episodios estaban más orientados al terror psicológico que al terror clásico. Uno de los episodios de Del Toro en La Hora Marcada trataba sobre un restaurante que servía carne humana (inspirado en la película Soylent Green), una máquina del tiempo para colonizar, zombis que tenían una reunión en un restaurante de comida rápida y una invasión alienígena. Otro de los episodios de Del Toro cuenta la historia de un ogro amigable que rescata a una joven de su padre malvado y se la come viva dentro de una alcantarilla. El episodio tiene muchas similitudes con El laberinto del fauno, película dirigida por Del Toro que fue nominada al Óscar y que trata sobre una niña que descubre criaturas espeluznantes al mismo tiempo que confronta los horrores de la vida real en la Guerra Civil Española. Lubezki se encargó de dirigir la fotografía en el episodio del ogro y en otros siete episodios de La Hora Marcada, en su mayoría escritos y dirigidos por Cuarón o Del Toro.

Aunque La Hora Marcada duró poco tiempo, le dio a los directores y los cineastas mexicanos jóvenes un medio para experimentar el género de terror dentro de la televisión de un país que se dedica a la producción constante de telenovelas. La mayoría de las veces, las telenovelas mexicanas tienen una trama predecible: la chica ingenua virginal y pobre, el millonario, la familia malvada y el final feliz. En contraste, La Hora Marcada se alejaba por completo de esta formula, lo que le daba a Cuarón, a Del Toro y a Lubezki más libertad creativa para experimentar en la narración audiovisual y practicar otras técnicas cinematográficas.

Foto vía el usuario de Flickr Gage Skidmore.

"No había variedad en las películas ni opciones para los talentos. Las telenovelas y las películas baratas de prostíbulos dominaban la industria", dijo Arturo Aguilar, crítico mexicano de cine, para NBC News. "Hasta que [estos cineastas] empezaron a hacer películas nuevas e interesantes sobre cosas como el VIH, películas de terror experimental o dramas con técnicas narrativas diferentes".

Los cineastas optaron por dirigir películas cuando terminó la serie porque no existía otro equivalente inmediato en la televisión mexicana. Aunque no lo sabían, su decisión marcó el comienzo del renacimiento cinematográfico independiente en la década de los 90. A continuación, Cuarón dirigió Sólo con Tu Pareja,una película romántica de humor negro que trataba sobre el SIDA y el suicido, que de inmediato se volvió un éxito en México. Después, Del Toro estrenó Cronos, una película de terror sobre vampiros que llamó la atención de Harvey Weinstein. Gracias a eso, Del Toro participó en la productora Miramax en la dirección Mimic, película de suspenso que trata sobre insectos gigantes dentro de las alcantarillas. Tras terminar la fotografía para Sólo con Tu Pareja, de Cuarón, Lubezki firmó un contrato para dirigir la fotografía de Como Agua Para Chocolate, un aclamado drama que ayudó a colocar a México en el mapa del cine internacional.

Fue más o menos alrededor de esa época cuando Lubezki reunió a Cuarón y a Del Toro para presentarles a Iñárritu, quien en ese entonces trabajaba como dj de rock en la radio y ya había compuesto la música para cuatro largometrajes mexicanos. Sin embargo, fue hasta el estreno de Amores Perros, película cruda que recibió una ovación de pie en el Festival de Cannes del 2000 y ganó el premio a la "Mejor película no inglesa" de la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión, cuando Iñárritu se consagró como el autor mexicano del momento.

"Sentó precedentes", dijo Del Toro acerca de Amores Perros para el periódico LA Times.

A continuación, Iñárritu dirigió 21 gramos, Babel, Biutiful y claro, Birdman, película ganadora del Óscar que trata sobre un actor desesperado y delirante que se encuentra en la menopausia de su carrera. Hoy en día, en Hollywood se conoce al grupo de Iñárritu, Cuarón y Del Toro como "The Three Amigos" (Los tres amigos), los embajadores más prominentes de la perspectiva mexicana en el cine contemporáneo.

Alejandro González Iñárritu en el set. Foto vía Focus Features, Wikimedia Commons.

Sin embargo, Lubezki sigue siendo la fuerza creativa que conecta el grupo. A fin y al cabo, él fue el que los presentó. Por años, Lubezki ha representado horror reales y crudos como la tensión psicológica, el aislamiento, el suicidio y lo sobrenatural, y los ha combinado con ese gusto latinoamericano tan distintivo por el realismo mágico. Su episodio de La Hora Marcada de 1990 trata sobre un hombre que desea la muerte y decide suicidarse pero el ángel de su hermano muerto lo disuade porque los ángeles también tienen vidas cotidianas aburridas. Así mismo, en Birdman, el alter ego superhéroe aparece cuando el personaje de Michael Keaton trata de recuperar su gloria pasada. No obstante, en vez de regresarlo a la realidad, lo incita a saltar de un edificio y a volar. En Gravity se puede ver el mismo patrón pero con resultados más inspiradores. Cuando el personaje de Sandra Bullock pierde toda esperanza de regresar a la Tierra y se plantea la opción de quitarse la vida, el personaje de George Clooney aparece de la nada para darle una última razón para vivir.

Lubezki trabajó con Cuarón en otro episodio de La Hora Marcada que trata sobre cómo las visitas del más allá (ya sean espirituales o imaginarias) influyen para provocar o prevenir un suicidio. La trágica muerte de un hombre los separa de su amada. Después, el hombre regresa como fantasma y posee el cuerpo de otro hombre para tratar de convencer a su amada de que se quite la vida y así puedan estar juntos en el más allá. Los triángulos amorosos de adolescentes peculiares son un tema recurrente en la obra de Lubezki y de Cuarón. Un ejemplo claro es el trío apasionado de Y Tu Mama También. De cierta forma, el tema también está presente en la tercera película de Harry Potter. Cuarón le dio una atmósfera misteriosa y de moral ambigua a una película que se supone era para ver en familia. Gracias a esto, Harry Potter y el prisionero de Azkaban se volvió la película más aclamada de toda la saga.

"Cuarón aportó a la saga de Potter una cualidad que curiosamente faltaba en las dos películas anteriores: magia", escribió el crítico de cine Christopher Orr para la revista The Atlantic.

Lo que es mágico, es que Cuarón haya aprendido junto a Lubezki y Del Toro cuando trabajaban enLa Hora Marcada.

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