La vida con Boko Haram: las fugitivas hablan

VICE News habló con un investigador de Human Rights Watch sobre un reciente informe basado en entrevistas con jóvenes nigerianas, sometidas a abusos en los campamentos de Boko Haram.

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27 octubre 2014, 10:15am

Image via Reuters

Un informe reciente publicado por Human Rights Watch (HRW), ha revelado el terrible abuso al que fueron sometidas las secuestradas por Boko Haram.

"Aquellas terribles semanas en su campamento"está basado en entrevistas con 30 jóvenes nigerianas que escaparon de ocho campamentos del grupo militante islamista. Todas eran niñas y mujeres que fueron secuestradas entre abril de 2013 y abril de 2014, con edades entre los 15 y los 38 años, retenidas en ocho lugares diferentes por períodos entre dos y tres meses. 

Desde 2009 Boko Haram -a menudo traducido como "la educación occidental está prohibida"- ha secuestrado por lo menos a 500 mujeres y niñas del norte de Nigeria. Hasta ahora muy poco se sabe acerca de lo que ocurre con las niñas durante el cautiverio.

Las mujeres entrevistadas cuentan que fueron sometidas a abusos y violaciones sexuales, obligadas a casarse, abusadas física y psicológicamente, forzadas a participar en operaciones militares, a cocinar, limpiar y realizar otras tareas domésticas. 

Al parecer, la mayoría de las mujeres fueron blanco de Boko Haram por ser cristianas o por estar recibiendo educación en el colegio. Algunas fueron amenazadas de muerte si no se convertían al Islam, dejaban de asistir a la escuela y cumplían con las prácticas de vestimenta islámicas.

Las estudiantes de Chibok que fueron liberadas, han recibido asistencia y cuidado médico limitados, pero según el informe, ninguna de las otras víctimas fue informada sobre algún apoyo o asistencia médica y, peor aún, nunca lo recibieron.

Y los secuestros continúan. Esta semana, por lo menos 30 niños y niñas fueron raptados en el pueblo de Mafa, en el estado de Borno, según informó CNN. Los residentes y los líderes de la comunidad también informaron que la semana pasada otras 60 mujeres y niñas fueron secuestradas en el estado vecino de Adamawa.

Ceasefire questioned as reports surface Boko Haram has abducted more girls. Read more here.

Una serie de factores hacen del nororiente de Nigeria un campo fértil para un grupo armado como Boko Haram, entre otras la pobreza generalizada, la corrupción, la impunidad sistemática y el abuso por parte de las fuerzas de seguridad.

Entre julio y septiembre de 2014, Boko Haram ocupó más de diez ciudades principales en los estados de Borno, Yobe y Adamawa. HRW estima que cerca de 4000 civiles han sido asesinados en 192 ataques en el nororiente de Nigeria desde mayo de 2013.

VICE News habló con Mausi Segun, investigador de HRW en Nigeria y uno de los autores del reciente informe.

VICE News: Usted comenzó a investigar los secuestros de Boko Haram antes de que fueran raptadas las niñas de Chibok. ¿Qué le llevó a eso?

Mausi Segun: Había informes de personas secuestradas desde 2009. Oímos que estos secuestros continuaban teniendo lugar en 2013, e intenté investigarlos pero era difícil encontrar a las víctimas. Hablé con un par de testigos que vieron como sucedieron los secuestros los raptos, hablé con trabajadores sanitarios que trataron a las víctimas después de que volvieran de los campamentos de Boko Haram. Pero las familias solían alejarlas de la comunidad.

Las cifras se continuaron incrementando gradualmente. Parecía que las autoridades ignoraban lo que estaba sucediendo, así que necesitábamos investigar más y obtener la mayor cantidad de evidencias que fuera posible sobre el hecho de que esto estaba sucediendo. Así que empezamos a investigar los hechos mucho antes de que se destapara lo del secuestro de Chibok. Hablamos con los medios en noviembre del año pasado sobre el hecho de que estos secuestros estaban teniendo lugar y que las mujeres jóvenes estaban regresando embarazadas, angustiadas y traumatizadas.

Hay una cultura de la vergüenza y del estigma en torno a los secuestros que pueden impedir que los fugitivos hablen sobre ello. ¿Fue difícil animar a las chicas para que hablaran?

En realidad trabajamos a través de las personas en las que ellas confiaban, y nos tomamos todo el tiempo necesario. Intentamos entender por qué seguían lamentándose sobre lo que les había sucedido. Entender sus experiencias y lo que había pasado, y por qué contar sus historias ayudaría a validar el hecho de que esto les sucedió y que podían ayudar a que no le volviera a suceder a nadie más. Recuerdo una de las madres diciendo: "Esto ha durado demasiado tiempo. Tenemos que detenerlo, y si contar mi historia puede ayudar a hacerlo, lo haré". Y así fue como llegué a unir poco a poco todas las historias.

¿Cuál fue la historia más dramática que escuchó?

Sería la historia de una chica de 19 años que pasó tres meses en cautiverio y no solo abusaron de ella, sino que también quedó traumatizada por el hecho de que fue usada para transportar balas para las operaciones insurgentes. En otro punto fue usada para atraer a los hombres jóvenes al campamento, y procedían a matar a los que se negaban a ser reclutados. Contaba que le entregaron un cuchillo para matar a uno de ellos y no pudo. Decía que todo lo que podía pensar era en arrebatarle la pistola que sostenía uno de los militantes y matarse a sí misma, y así podría terminar con el horror del que había sido testigo.

Creo que hay mujeres muy valientes que han experimentado actos terribles sobre los que nadie ha oído hablar nunca. Incluso tras haber regresado a su hogar, han recibido muy poco apoyo y ayuda por parte de las autoridades, que deberían ayudarles a recuperarse y a seguir con sus vidas.

¿Ha sido posible recabar o recopilar información de las chicas sobre las tácticas militares y las estrategias de Boko Haram?

Sí, algunas chicas tienen historias interesantes sobre su comprensión de lo que vieron en los campamentos y la manera en la que se organizaba el grupo. Al mismo tiempo, es una pena que las autoridades no hayan aprovechado para recopilar sus experiencias y demandas para investigarlas. Quizás mucha de esa información habría sido útil para entender al grupo.

¿Como fugitivas, muchas de las chicas y mujeres se preocupan por ser blancos en un futuro?

Absolutamente. Es uno de sus miedos constantes. Se sienten desprotegidas, que aún son tan vulnerables como lo eran antes del secuestro. Algunas de ellas, que iban a la escuela antes del secuestro, no han vuelto por miedo a que Boko Haram vaya a por ellas. Y algunas de las otras mujeres han continuado recibiendo amenazas telefónicas de los insurgentes diciéndoles que se las verán con ellos si se atreven a hablarsobre lo que vieron en los campamentos, así que tienen un miedo constante de ser secuestradas o atacadas.

El informe menciona que el Gobierno de Nigeria ha establecido un fondo de apoyo a las víctimas. ¿Confían en que esto pueda ayudar a las fugitivas?

Lo creo, sí, pero requerirá que el Gobierno elabore documentación de víctimas para las víctimas. Sin una apropiada documentación, los fondos podrían terminar en los bolsillos equivocados, o no llegar aquellos para los que fueron destinados. Así que creo que los primeros pasos serán documentar las experiencias de las víctimas, como las que recoge el informe, y establecer programas que las beneficie a todas las afectadas, no solo a unas cuantas. 

¿Nos puede decir algo sobre los abusos contra los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad de Nigeria en respuesta a Boko Haram?   

Esa es una de las razones por las que muchas víctimas con las que hablamos continúan expresando sus dudas de que recibirán alguna ayuda de las autoridades, porque creen que las autoridades en sí mismas son abusivas, no solo con los partidarios de Boko Haram, sino con toda la población.

Así que la mano dura con la que el Gobierno y las fuerzas de seguridad han respondido a la insurgencia, no ha ayudado. No ha ayudado a acabar con los ataques de Boko Haram, o por lo menos a reducirlos. Tampoco ha ayudado al país a recibir el tipo de asistencia y apoyo que habría recibido de parte de otros países que tienen los equipos y los medios tecnológicos para ayudar al Gobierno nigeriano, porque todo el mundo está preocupado de que cualquier asistencia proporcionada a los militares no se utilicepara la protección de los Derechos Humanos.

Hace unas semanas, había informes de un acuerdo para liberar a las niñas de Chibok. ¿Ha habido alguna verificación de esto?

En absoluto. Lo que hemos dicho es que las negociaciones continúan, pero también hemos visto que los ataques de Boko Haram continúan, así como la respuesta por parte de los militares nigerianos. Así que no parece ser una tregua. Si hay planes de tregua, no se han llevado a cabo y el anuncio del Gobierno es prematuro.

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Sigue a Sally Hayden en Twitter: @sallyhayd

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