Recordando el desmadre que Primus armó en Woodstock 94

Lodo, desenfreno y el poderoso bajo de Les Claypool.
21 Enero 2019, 8:10pm
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Foto: Captura de YouTube

En 1994 se celebraron los 25 años del mítico festival Woodstock. Y si bien el utópico sueño hippie había muerto hace décadas, la nostalgia que dejaron esos tres días de paz y amor celebrados entre el 15 y el 18 de agosto de 1969, seguía sintiéndose con fuerza en el corazón de una generación frustrada y enajenada. O por lo menos esa fue la excusa que los promotores de Woodstock 94 usaron para vender este festival que casi fue un desastre colosal, pero increíblemente al final todo salió bien.

Este festival estuvo alejado del sentimiento altruista de unidad y colectividad de su versión original, pues la boletas costaban 134 dólares, pero no terminó en una ola violencia y violaciones como Woodstock 99, a pensar de que una tormenta convirtió el lugar en un enorme lodazal, llegó más gente de lo esperado, las bardas cayeron y miles de adolescentes noventeros desenfrenados entraron a la fuerza (¿qué nos deparará la celebración del 50 aniversario que se hará este año?).

Aún así, más allá del caos, la mala organización y la escasez de comida, Woodstock 94 fue un éxito a nivel artístico. El cartel era de lujo. Aphex Twin, Blind Melon, Cypress Hill, Crosby, Stills, & Nash, Metallica, Nine Inch Nails, Bob Dylan, Peter Gabriel, entre varios otros ídolos de la Generación X tocaron en esos tres días de descontrol.

Sin duda una de las presentaciones más recordadas fue la de Primus, que tocó el segundo día frente a unas 300 mil personas, sumadas a las que vieron el festival por MTV, las cuales vibraron eufóricas sobre el lodo. Además, justo la banda estaba promocionando el disco Pork Soda, un éxito en ventas que incluyó el “My Name Is Mud”, tema perfecto para bailar en el inmundo barro de donde viene toda la nefasta raza humana.

Ese 13 de agosto Les Claypool y compañía tocaron durante una hora, pero esta canción quedó guardada en la memoria de Woodstock, debido a que mientras el público enloquecía, por los aires empezó a volar un montón de lodo que embarró todos esos cuerpos que sudaban al unísono en el pogo, un complemento perfecto para un tema que habla de la degradación hedonista de la humanidad.

Y ya que la gira de Primus por Latinoamérica comenzó hace unos días en México, el 22 de enero llegará a Colombia y el 24 y 25 a Chile, vale la pena recordar esta presentación del trío más delirante del rock, como para ir calentando motores.