Nuestros siete momentos favoritos del último documental sobre Charly García

Con la primera entrega de BIOS NatGeo se fajó una de las producciones más nostálgicas y emocionantes del 2018.

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14 Noviembre 2018, 4:43pm

Charly Garcia. Foto vía.

El fin de semana que acaba de pasar National Geographic nos bendijo con el primer capítulo de BIOS: Vidas que marcaron la tuya, una nueva docuserie producida junto a Underground con la que se han puesto en la tarea de retratar la vida de cuatro influyentes músicos latinoamericanos. Como no podía ser de otra manera, el primero de ellos fue Charly García, el genio de oído absoluto y bigote bicolor que desde los setenta, nos ha regalado una de las obras musicales más extensas y ricas en estas partes del mundo.

Desde su juventud rebelde y hippie con Sui Generis, pasando por la formación de La Máquina de Hacer Pájaros, los días de dictadura junto a la mega banda Serú Girán y toda la locura que significó su carrera solista, este episodio de 2 horas producido por Leandro López y conducido por la mismísima Julieta Venegas, es una exploración nostálgica y sentimental dentro de la carrera del siempre polémico pero genial Charly García. Una mixtura hasta ahora inédita entre entrevistas, material de archivo y las canciones que marcaron la vida del que tal vez es el artista más importante en la historia del rock latino.

En medio del boom del documental y después de haberlo visto varias veces, les traemos nuestra selección de los momentos memorables que nos dejó esta primera entrega de BIOS.

*Cuidado, contiene spoilers

1. La historia de “Canción para mi muerte” y el adiós a Sui Generis

Fieles a la línea de tiempo, el documental comienza con la historia de Sui Generis y el junte de Charly y Nito Mestre en un colegio de Buenos Aires. Barbas largas, peinados tupidos, presentaciones acústicas en plazas e incluso los primeros momentos de represión militar marcaron esa época. También la famosa historia que cuenta Charly sobre la historia detrás de “Canción para mi muerte”: “La escribí en el servicio militar. Mi mamá me trajo un tarro de anfetaminas y no pude dormir entonces me fui a arriba a la terraza comencé a correr y cuando bajé al cuarto la escribí en 10 minutos”. Esta parte cierra con los apoteósicas par de fechas con las que el dueto de despidió en el estadio Luna Park.

‘Adios Sui Generis’ (1975)

2. El adiós de Charly a La Máquina de Hacer Pájaros

Reportero: ¿Qué es La Máquina de Hacer Pájaros?

Charly: Música popular.

Con el fin de Sui Generis, nació La Máquina de Hacer Pájaros. Una banda marcada por el sonido progresivo que en voz de su ex bajista José Luis Fernández, es recordada como una que nació en un momento difícil a raíz de la dictadura, y sobre todo por la canción “Hipercandombe”. Fernández también recuerda cuando un policía le dio un palazo antes de un concierto y la sección cierra con la curiosa anécdota del fin de la banda, en voz del propio Charly. “Los otros chicos estaban medio podridos de los carteles que decían ‘Charly García y La Máquina de Hacer Pájaros’. Fuimos a un club, saqué el cartel y puse ‘La Máquina Sin Charly García’, me llevé un whisky y les dije a los demás “Chau chicos, hasta luego””.

La Máquina de Hacer Pájaros - Películas (1977)

3. Una lluvia de pilas en el debut de Serú Girán

Como cuentan en el documental, Serú Girán, por el talento de sus miembros y el momento en el que aparecieron, tenían todo para ser la gran revelación del momento en la Argentina. Y aunque se podría pensar que desde el principio fue una banda amada, Charly confiesa que después de su primer show, la crítica los denominó como “lo peor que había pasado a la música argentina”. “La expectativa era que eso explotara, que la gente se cayera de espaldas. Los que nos caímos fuimos nosotros por la frialdad con la que nos recibieron”, recuerda Pedro Aznar sobre ese concierto, que quedó marcado porque el público le tiró pilas a la banda mientras tocaba. Todo cambiaría con el lanzamiento de La Grasa de las Capitales y su poderosa carga política escondida tras letras metafóricas para evitar la censura.

Audio del debut de Serú Girán en el Estadio Obras (3 de noviembre de 1978)

4. Clics Modernos y el Buenos Aires/New York

Parte del principio de la historia solista de Charly se enmarca con el lanzamiento de Clics Modernos. Un disco que se grabó de manera independiente y cuya historia se matiza desde las voces de Charly, Pedro Aznar -quien colaboró en el álbum- y Jon Blaney, el ingeniero freelance que trabajó en el disco desde los míticos Electric Lady Studios de Nueva York. “Llegué a los estudios y dije que quería hacer un disco ahí y me dicen: “your father is rich?” Luego yo le sacó la guita y le digo: “you want or not” y ahí sí me dijeron “please””, cuenta Charly entre risas en entrevista con Julieta Venegas. Más adelante, Aznar es enfático en que durante esos días, Charly quiso comenzar a sentirse como un artista “binacional” y que en el forro de sus instrumentos decía “Charly García Buenos Aires, New York”.

Presentación de Clics Modernos en el Luna Park (1983)

5. La pausa para ir al baño en el Unplugged

Además de ser uno de sus conciertos más históricos, el Unplugged de Charly, grabado en pleno auge del formato a mitades de los noventa, demostró la clásica irreverencia con la que siempre se ha enfrentado a la vida. En medio de un show que no podía tener pausas y con una audiencia en vivo, después de acabada una canción pidió un break para ir al baño, uno que duró más de media hora. “Se fue al baño y no volvía más. Yo le golpeaba y me decía 'ya voy, ya voy me estoy relajando un poquito'. Fue media hora que se me hizo eterna”, rememoró Alex Pels, la cabeza de MTV Latinoamérica en la época. Aún con las letras que se le olvidaron y los whiskies entre canciones, terminó siendo uno de los Unplugged en español más icónicos, como con casi todo lo que hizo en esos días de rockstar.

Hello! MTV Unplugged (1995)

6. Nueve pisos en caída libre

No podía ser documental de Charly García sin contar una de sus anécdotas más conocidas. Sucedió en pleno auge del concepto Say No More, cuando dejaba conciertos simplemente porque se le daba la gana. En ese momento caprichoso, durante el 2000, se tiró de un noveno piso de un hotel en Aconcagua para caer directa y casi milagrosamente dentro de la piscina. “¿Sabes por qué me tiré? Porque me perseguía la policía. Había un policía abajo, al final subió y me dice: 'Yo soy policía' y yo le digo: '¿Quién te mandó a no estudiar?'". Uno de esos momentos icónicos del Charly más autodestructivo que termina con imágenes de archivo de los días en los que entraba y salía de rehabilitación constantemente.

Say No More en estado puro.

Fragmento del documental.

7. El reencuentro con la gente a las afueras de la iglesia de Luján

Después de salir de una rehabilitación de siete meses y con la ayuda de su amigo el cantautor Palito Ortega, se muestra a un Charly con ganas de volver a hacer música, aún desde una cama de hospital. Sin tener mucha seguridad de querer volver a los escenarios y tras pasar por la iglesia de Luján con Ortega para agradecer que seguía con vida, resolvió tocar a sus afueras, en un regreso bien a la Charly. “Venimos a las seis de la mañana, íbamos a tocar dos canciones y que nadie sepa si lo soñó o fue verdad”, contó Ortega, que estuvo presente en ese pequeño concierto que finalmente se programó para las seis de la tarde de ese día.

El regreso de Charly televisado (2008)

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