Tu vida sexual afecta el tamaño de tus senos

Hablamos con varias expertas sobre si realmente es posible que te cambien las tetas según lo que hagas en la cama.

por Sirin Kale; traducido por Mario Abad
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ene. 13 2019, 4:00pm

Foto de Susana Ramirez vía Stocksy.

Artículo publicado originalmente por Broadly Estados Unidos.

Ya seas de las que disfruta con el sexo salvaje o de las que lo prefieren más tranquilo, tu vida sexual puede influir en el tamaño y aspecto de tus senos, aunque probablemente no de la forma que tu piensas.

Para empezar, puede que ya hayas notado cambios a corto plazo en el tamaño y apariencia de tus pechos durante y después del sexo. “El sexo altera temporalmente la forma y el aspecto del pecho debido a los cambios en la circulación sanguínea”, señala la doctora Judith Holmes, del Spire Parkway Hospital (Reino Unido). Pueden presentar un aspecto más voluminoso y turgente, y es posible que las venas se vean más claramente a través de la piel”.

Por lo general, según explica Holmes, ese cambio es temporal y el efecto tiende a disminuir durante la que denomina “fase de resolución”, después del orgasmo (eso, claro está, si tienes la suerte de alcanzarlo). Sin embargo, en ocasiones el efecto puede ser considerable. El doctor Ram Prasad, cirujano de mamas en Pall Mall Cosmetics, asegura que durante el sexo el pecho puede aumentar su tamaño entre 15 y 25 por ciento.

Pero no solo el sexo influye en el tamaño de tus senos. “Las mujeres también pueden percibir un aumento considerable de la libido cuando están ovulando (12-14 días antes del periodo)”, explica Prasad. “Cuando esto ocurre, los niveles de estrógeno y progesterona del cuerpo están en su punto más alto, y estas hormonas estimulan el crecimiento del tejido del pecho”.

Además de aumentar de tamaño, tus pechos también pueden verse distintos durante el sexo. En concreto, los pezones se vuelven más prominentes debido a las maravillosas hormonas. “Con los estímulos, se libera la hormona oxitocina, que provoca que el pezón quede erecto”, añade Prasad. “Además, los músculos detrás del pecho se contraen, haciendo que la areola se estire y provoque un efecto de piel de gallina”.

Entonces, ¿qué hay de cierto sobre ese rumor de que hay mujeres con los pechos más caídos porque les rebotan durante el sexo? “Las sacudidas o el balanceo reiterado del pecho sin sujeción puede provocar incomodidad y flaccidez a largo plazo”, señala Holmes, “porque se debilitan los ligamentos de Copper, que son los que sostienen el tejido del pecho”. Sin embargo, esto también ocurre cuando sales a correr o haces otros ejercicios de alto impacto. Si es un tema que te preocupa, Holmes recomienda usar brasieres deportivos que se ajusten bien (si es que puedes encontrar un brasier deportivo medianamente sexy).

Pero tanto Holmes como Prasad coinciden: el sexo no puede alterar la forma o el tamaño de los pechos de forma sustancial. “Pese a los rumores”, nos confirma Prasad, “no hay pruebas científicas que respalden la teoría de que la actividad sexual tenga un efecto permanente en los pechos”.

Para que se produjeran cambios a largo plazo en tus senos, tendrías que experimentar algún acontecimiento de mayor impacto que te cambie la vida, como el embarazo. “Para que tus pechos cambien de tamaño y forma de manera significativa, es necesario que tu cuerpo esté sometido a un estado prolongado de cambios hormonales, como ocurre durante los nueve meses del embarazo”, dice Prasad. La píldora anticonceptiva también puede afectar al tamaño y apariencia de tus pechos, al igual que la edad.

Así que, si lo que te preocupa es que el sexo pudiera causar flaccidez en tus pechos, puedes estar tranquila. “La flaccidez de los pechos, llamada ptosis, suele ser consecuencia de la pérdida de peso o la edad”, explica Prasad. Ah, y también deberías dejar de fumar: “La flaccidez puede darse de forma prematura en mujeres fumadoras”. Otra opción es aprender a gustarte con los pechos caídos. A fin de cuentas, no hay nada de malo en ello.

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