Fotos a color de una Corea del Norte pocas veces vista

"La idea de que la gente allá vive vidas ordinarias en medio de toda esta locura es fascinante", relata el fotógrafo Fabian Muir.

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15 Noviembre 2016, 1:00pm

Todas las fotos de Fabian Muir.

Puede ser que ya conozcan a Fabian Muir por la vez que caminó 1,600 kilómetros en Australia para tomar fotos de una burqa. Con un azul profundo contrastado con los tonos rojos del suelo rocoso, sobriamente surrealistas, su "Burka azul en un paisaje quemado por el sol" fue una respuesta oblicua y aguda al intento de Australia de prohibir que la gente se cubra el rostro.

Muir empleó ese mismo cambio de perspectiva en su nuevo proyecto. Durante los últimos dos años, el fotógrafo ha hecho cinco viajes separados a Corea del Norte y ha logrado construir una buena relación con los gobernantes supremos del reino eremita, lo suficiente como para llegar a una profundidad mayor que la de cualquier otro fotógrafo. Con su jovialidad y sus descaradas pinceladas de color, definitivamente no se trata de la narrativa color gris a la que están acostumbrados los occidentales cuando escuchan hablar de la RPDC.

Me reuní con Muir para averiguar cómo lo hizo.

VICE: El problema con los reportajes sobre Corea del Norte es que las autoridades tienden a transportar a lo turistas por el mismo circuito, así que estamos acostumbrados al mismo y tedioso carrusel de anécdotas. ¿Cómo rompiste con este "loop"?
Fabian Muir: En cuanto a los lugares que visité, creo que sólo hubo una provincia que estaba estrictamente prohibida para los forasteros. Así que se convirtió en una cuestión de negociación. Fui cinco veces en dos años, y la idea básica era que anotabas los lugares que deseabas visitar, luego te daban una respuesta y tenías que coordinarte con los organizadores y las autoridades.


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¿Tuviste suficiente espacio para trabajar en tu proyecto?
Sólo me permitieron caminar por mi cuenta en cuatro ocasiones. El resto del tiempo tienes dos guías que vigilan tu presencia. Siempre van a estar ahí. No hay manera de evitarlo, por lo que tienes que aprender a tomar fotos rápido y sin mucha preparación.

En tu trabajo se puede sentir una calidez hacia este lugar. ¿Fue deliberado?
Sí. Parece obvio, pero la idea de que la gente allá vive vidas ordinarias en medio de toda esta locura es fascinante. ¿Conoces a Tomas van Houtryve? En 2009 hizo un famoso ensayo fotográfico llamado "The Land Of No Smiles", que, como el título indica, tiende a enfocarse en una cierta perspectiva. Definitivamente tenía esas imágenes en mente, así que quedé muy sorprendido de ver el surgimiento de una narrativa diferente mientras viajaba. Una mucho más alegre y humanista.

¿Alguien intentó censurar tus fotos?
He cruzado tres fronteras diferentes. En tren, avión, y a pie. Nunca he visto que nadie investigue mis fotos o tarjetas. Están mucho más interesados en lo que traes al país. David Guttenfelder, que dirigió la oficina de Associated Press en Pyongyang, ha estado allí 40 veces. También dice que nunca le han revisado las tarjetas. Así que cuando lees acerca de estas cuestiones, necesitas tomar el asunto con pinzas.

¿Hay alguna regla para tomar fotos ahí?
Recientemente vi un clip de un periodista de la BBC, muy nervioso, que tomó una foto donde recortó a los líderes de su imagen y ellos se enojaron mucho. Si tomas una fotografía de los líderes, tienes que capturar todo su cuerpo. No la puedes recortar. Y no puedes tomar ninguna fotografía del ejército. Y tampoco puedes tomar fotografías de los trabajadores, creo que porque muchos de ellos también son militares.

Háblanos sobre algunas de las fotos. ¿Qué pasa con esta escena de una granja desolada?
La tomé en una carretera provincial en el oeste de Corea del Norte, en mayo de 2015. No había llovido durante un buen rato. Siempre tienen que soportar climas extremos. Tal vez escuchaste que han sufrido de inundaciones recientemente.


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Hay mucha paranoia en torno a su clima y hablan de eso abiertamente; sobre la Marcha Ardua, esa gran hambruna que padecieron en los años 90. En esta imagen retrato el cielo finalmente abierto en julio, que afectó bastante la cosecha de ese año.

Aquí tenemos a este tipo en la playa con una gran sombrilla...
Está esta brillante novela ganadora de Pulitzer de Adam Johnson llamada El huérfano (The Orphan Master's Son), que extrapola cada perversión que has escuchado sobre Corea del Norte. En la mente popular, esta ciudad, Wonsan, es donde uno se jubila después de una exitosa carrera como burócrata estatal. Pero en el libro es el patio de un carnicero donde se hierve a la gente para volverla pegamento.

Después de leerlo, me quedé un tanto fascinado por el lugar. Resulta que es una ciudad turística real, y recientemente construyeron un aeropuerto masivo allí, aunque no está claro por qué. No sé si todo el mundo tiene acceso o si sólo lo tienen ciertas clases. Los hoteles son notablemente superiores. Hay una rutina playera. La clásica cultura costera como la conocemos: niños jugando en el agua, gente con salvavidas. Lo único que te recuerda que estás en una cápsula del tiempo es que todos usan trajes de baño retro.

¿Kim Jong-un en una exhibición de flores?
Curiosamente, nunca ves fotos como estas del mandatario en turno. No hay grandes imágenes de Kim Jong-un como las que se ven de Kim Il-sung y Kim Jong-il. Esto fue en una exposición de flores, que es bastante común. Las begonias se llaman Kim Jong Ilia. Y las flores púrpura son Kim Il Sungia.


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¿Esta escena de picnic fue una forma de mostrar lo "normal" de la vida allí?
Ese es un lugar llamado Moran Hill en Pyongyang. Cuando haces este trabajo de filmación documental en Corea del Norte, la gente a menudo te dirá que todo lo que ves está montado, pero tendría que decir que estaría muy preocupado si hubieran movilizado a 2,000 personas para engañarme. Ves picnics por todo el lugar en Corea del Norte: son fanáticos de comer al aire libre.

¿Te preocupa el hecho de que tal vez te hayas convertido en un peón de los Kim? ¿Que sólo estás mostrando al mundo lo que quieren que vean los extranjeros?
Ha habido algunos comentarios negativos, pero esas personas no han estado allí, y no han viajado los miles de kilómetros que yo. No pueden entender que esto es una representación muy justa de lo que he estado haciendo. Traté de mantenerlo equilibrado: el agricultor en la tierra seca contrastado con los centros de ocio. Pero algunas personas se niegan a aceptar que, incluso en la RPDC, la gente es gente, y son tan cálidos y espontáneos como los habitantes de cualquier lugar. Si muestras a un niño que está sonriendo, se imaginan que hay alguien detrás de él con una bayoneta.

Echa un vistazo a la página web de Fabian Muir.

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