Catnapp x Cem Gültepe 1
Foto por @SonarIstanbul

Hablamos con Catnapp, la artista argentina que la rompió en la serie “Poco Ortodoxa”

Amparo Battaglia fue descubierta por casualidad en un club berlinés y terminó participando en la miniserie alemana.
18 Abril 2020, 1:43am

Zambullirse en la música de Catnapp es una experiencia placentera, estimulante, abrumadora y hasta un poco hipnotizante. Algo de esto se puede ver en una escena perfectamente montada en un club underground de Berlín, grabada para la serie alemana Poco Ortodoxa (Unorthodox, en su título original).

La artista argentina, cuyo nombre real es Amparo Battaglia, tuvo la oportunidad de participar con una de sus performances en esta serie de corte independiente, dirigida por la actriz y guionista Maria Schrader y producida por Netflix.

Esta maravilla que nos tiene encantados en plena cuarentena muestra el exilio de una joven judía ultraortodoxa de Williamsburg, Nueva York, a la ciudad de Berlín. Quizás el atractivo principal de la serie son los interrogantes que genera alrededor de la libertad y el despojo de los mandatos impuestos.

Justamente Catnapp es una artista que decidió sobreponerse a las limitaciones que le exigía la industria musical de su país y se mudó a la capital alemana en busca de nuevos horizontes. Hablamos con ella para que nos contara cómo fue su participación en la serie y cómo le ha ido en Berlín.

VICE: ¿Cómo fue tu llegada a Poco Ortodoxa ?

Catnapp: Fue una gran casualidad. No estaban buscando a alguien particular, fue un encuentro. Yo estaba tocando en un club llamado Berghain, en Berlín, y un conocido de la directora también estaba ahí, le gustó mi show y le pareció que yo estaba transmitiendo lo que quería lograrse en una de las escenas.

Cuando me dijeron que su idea era representar el underground berlinés me pareció un halago, a María le gustó mi trabajo y decidieron que participe haciendo una performance.

Soy una persona que se ilusiona muy poco y la verdad es que no me esperaba que explotara de esta manera. Aparte cuando me llamaron no sabía de qué iba la serie en su totalidad, solo a grandes rasgos. Tampoco sabía que iba a estar tan buena, ni que la iba a ver tanta gente. A medida que pasaban los días me llamaron muchísimas personas y me sorprendió. Más aún en el medio de esta cuarentena, que estaba muy relajada. Todo explotó.

¿Cuándo fue la grabación? ¿Habías hecho algo tan grande en algún momento de tu carrera más allá de los videoclips?

La grabación fue en julio. La verdad es que no, era la primera vez que participaba de una cosa así tan grande y profesional.

¿Y cómo te sentiste?

Me sentí bien. La filmación duró once horas, con lo cual fue como hacer una performance de once horas literal. Tuvimos algunos breaks en el medio, pero era tocar todo el tiempo, canciones en loop una y otra vez, las tocamos sin parar, al final los extras ya se las sabían y las cantaban. Por dentro pensaba “cuando termine el rodaje quizás amen mi trabajo o todo lo contrario, no quieran escucharme nunca más”.

¿Pudiste intervenir en esa parte del guion eligiendo los temas que aparecen?

Ellos me dijeron qué tipo de música querían que aparezca, qué tipo de emoción querían transmitir basándose en una chica que por primera vez conocía la escena underground de Berlín, conociendo un mundo distinto. Querían poner algo energético y al mismo tiempo emotivo. Así que les presenté las canciones que más o menos podían ir y ellos eligieron. Fue un gran trabajo en conjunto.

¿Pensás que te eligieron por todo el complemento que haces artísticamente? Mucha gente te define como DJ, pero entiendo que no lo sos, y que no solo componés música sino que hacés performance, cantás, son muchas cosas que pueden sumar a la escena musical de Berlín.

Me parece importante entender ese complemento. Yo no paso música hace años, no me considero DJ, me gusta decir que soy productora y cantante. No me gusta ver cuando me definen como DJ porque no lo soy. Es importante no incitar a la desinformación teniendo en cuenta todo lo que se ve arriba del escenario. Una vez me definieron como EL DJ de Berlín y fue gracioso. Creo que parte de esa elección llegó por todo lo que nombrás.

¿Te sentís identificada con algún género en particular?

Me siento siento identificada con el pop, con el drum and bass, con el rock. Tengo algo medio oscuro que no sabría definir. Por ejemplo, me sorprendió tocar en Bergheim teniendo en cuenta que históricamente es un lugar de techno, pero hace poco empezaron hacer performances saliendo del 4x4 y me gustó, me sentí cómoda.

Cuando viste la serie: ¿qué es lo que más te gustó, qué te llamó la atención, cómo sentiste a la protagonista? Una chica totalmente ajena a la cultura berlinesa siendo también tu espectadora.

Me emocionó. Me gustó la historia, no tenía idea de cómo funcionaba la comunidad judío ortodoxa y me encontré con un personaje con mucha fuerza, con una mujer que quiso salir adelante. Me gustó encontrarme con alguien que pudo lograr lo que se propuso y me conmovió verla sumergida en un mundo totalmente desconocido, de cero a todo, de una comunidad que la reprimía a un club under, con ese nivel de volumen, intentando encajar. Me dio felicidad haber participado de algo tan hermoso, me sentí satisfecha.

La serie se grabó en Berlín, una ciudad en la que vivís hace tiempo aunque sos Argentina. ¿Sentís que incorporaste algo de la cultura alemana en tu trabajo?

Siento que me volví un poco más cuadrada, que no se si me gusta. Eso fue por estar rodeada de esta cultura, donde todo empieza y termina, donde todo es blanco o negro, donde algo sirve o no sirve. También creo que me volví más técnica en la manera de producir. Ahora estoy liberándome más para mis próximos trabajos, creo que me di cuenta a tiempo, despojándome de la necesidad de vender y olvidándome del marketing. Al final lo que importa es otra cosa, lo que quiero comunicar tiene otra impronta más libre, sin dejar de hacer un balance, pero olvidándome que lo que hago sólo sirve para vender un producto.

¿Notás mucha diferencia tocando en un club en Alemania y en Argentina?

Sí. Depende en qué lugar de Alemania. Pero en Argentina noto a la gente más cálida y pasional. Creo que también en Argentina es difícil que toquen artistas internacionales, entonces cuando pasa el momento se transforma en algo más especial. En Berlín es más común y esa sensación de estar viendo algo increíble la normalizan.

¿Por qué elegiste mudarte a Berlín?

Este año se cumplen cinco años desde que llegué. Decidí venir porque en Argentina sentía un bloqueo creativo total, sentía que no tenía lugar en la industria, lo que hacía era raro y no encajaba tan fácilmente. En Argentina es difícil jugársela e invertir en algo que es un sold out, lo entiendo, entiendo que es la realidad del país, pero a mí no me servía. Me sentía limitada. Me vine a buscar nuevos horizontes y me siento cómoda acá.

¿En qué andas ahora artísticamente? ¿Cómo te afectó esta cuarentena?

Estoy muy tranquila, tengo cosas que hacer. Por suerte no me tocó en el medio de una gira; entiendo que a muchos artistas se les cayó trabajo y no quiero ni imaginarme la situación, me pone triste. Yo justo comencé a trabajar en mi nuevo EP y me puedo dedicar a eso, trabajo en los videos y las tapas. Paralelamente, antes de comenzar con mi nuevo EP me dediqué a descansar, algo que no hacía hace años. Esto me obligó a detenerme desde otro lado. Ahora en mayo sale un single y después en junio sale el EP completo. Durante estas semanas vi gente enloquecer. A mí me generó una abstracción total, no hice ningún livestream. Creo que la manera de preservarme hará que luego quiera ser creativa naturalmente. Yo sugiero prestar más atención a la creatividad que a la productividad.

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