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Cultura

El diablo le dictó a Aleister Crowley el 'Libro de la Ley'

Cada vez que este libro se publica sucede un acontecimiento mundial trágico; la primera vez se desencadenó al Primera Guerra Mundial, la reedición coincidió con la Segunda Guerra Mundial

por Iago Fernández
11 Julio 2016, 6:32pm

Todas las fotos cortesía de La Felguera.

La próxima semana tiene lugar en Madrid una ceremonia con el Eón de Horus, la Madre de las Abominaciones y la Gran Bestia. Es la única manera posible en la que la Sociedad Secreta La Felguera Editores y el Templo de Babalon podían presentar una obra revelada tan inmensa como El Libro de la Ley de Aleister Crowley. Hablamos con ellos sobre la influencia del brujo inglés en Paulo Coelho, del ser sobrenatural aterrador que le dictó el texto y él identifica con el diablo, su influencia en el ocultismo, la magia o el metal, sus gestiones con la Ordo Templi Orientis (O.T.O.) para conseguir los derechos del libro, los thelemitas y los tifonianos, una facción que cree en los mitos de Cthulhu de Lovecraft.

VICE: Muchas sociedades y personas han seguido las enseñanzas de Crowley.
La Felguera Editores: La dimensión de su pensamiento es enorme. No solamente influenció a los interesados en la filosofía oculta, fue poeta, filósofo e incluso escalador. En todo momento se habla de filosofía, o al menos es lo que para mí significa el interés que yo pueda tener en el mundo oculto, la filosofía hermética o la gnosis. El pop, en los sesenta, se rindió a sus pies y, de haber presenciado la cultura psicodélica y la aparición de cultos como El Proceso / Iglesia del Juicio Final o incluso La Familia, posiblemente muchos lo hubieran identificado o él mismo quizás hubiera establecido puntos en común. Nunca lo sabremos. Murió en una residencia entre distintas especulaciones sobre sus últimas palabras. Hay quien dice que se decepcionó con lo que vio, o justo lo contrario.

Hoy puede parecer chocante, pero su influencia alcanzó al viejo Paulo Coelho.
La mayoría de autores que han investigado a Crowley y sus ideas coinciden en que posiblemente se tratara de alguien que había desarrollado una cierta potencia oculta, o con una capacidad asombrosa para influir en los demás. Hay personas que tienen esa capacidad de transmitirnos paz o justamente lo contrario. Coelho, en sus memorias o en algún otro lugar que no recuerdo, reconoció haber practicado la magia negra cuando era adolescente. Es verídico. De hecho, a veces los contrarios se confunden, no sólo en el mundo del arte y la filosofía sino en la vida real. La negatividad que desprende Coelho es dañina, eso es evidente.

Nuestra edición debía reproducir la letra de La Bestia, que guarda una relación con el ser sobrenatural que le dictaba el mensaje a Crowley

Sin embargo, es a Crowley a quien se califica habitualmente como autor "dañino".
Hay un dicho de Lautréamont: "La poesía está en cualquier lado donde no está la sonrisa". Es una buena máxima para la vida, sin duda. La furia de Crowley y su interés por dar por finiquitado su tiempo deben ser vistos como una llamada a desarrollar nuestras fuerzas ocultas, una potencia ancestral que sigue, con frecuencia, a nuestra disposición.


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Se obvia que fue poeta, filósofo, escalador... y se le reduce a "brujo satánico".
Lo que él afirma no es satánico. Es un lugar común habitual pero no es cierto. Hablar de satanismo es una manera fácil de salir de un sistema de pensamiento sumamente complejo. Crowley no era satánico, ni lo que se puede entender como un "mago negro". Fue un tipo escandaloso y contradictorio, y su vida es tan interesante o más como su obra, pero es una reducción falsa utilizada generalmente para desprestigiar toda crítica al monoteísmo y, más concretamente, al cristianismo.

Sus apodos eran Frater Perdurabo y The Great Beast 666. De nuevo La Bestia.
El Libro de la Ley fue dictado por un ser sobrenatural en abril de 1904 en El Cairo. Ese ser sobrenatural era un ente realmente aterrador que denominó Aiwass, y que él identificó con una especie de Ángel de la Guarda, aunque en distintos pasajes también habló de Seth o el diablo. Fíjate, John Dee, uno de los grandes magos contemporáneos, cuando se le acusaba de contactar con seres demoníacos se ofendía. Para él, que era cristiano, era inequívoco que se trataban de seres de luz, por decirlo de alguna manera.

¿Se lo dictó un ser aterrador llamado Aiwass al que identificaba con el diablo?
Aiwass anunciaba la llegada de una nueva era, el Eón de Horus, que pretendía acabar con el sentimentalismo, la mentalidad humanitaria y, en cierto modo, su llamamiento tiene mucho de virulento, como una especie de llamada a la guerra. Al cabo de unos años, cuando se publicó aquel texto que para los thelemitas es un libro revelado, se desencadenó al Primera Guerra Mundial. Luego, más tarde, en una sucesiva reedición, coincidió con la Segunda Guerra Mundial.

Consideraba que hay fuerzas ocultas que rigen el universo a las que se podía llamar mediante rituales. Las crónicas de su vida en Thelema ponen los pelos de punta

¿Cada vez que se publica el libro sucede un acontecimiento mundial trágico?
A lo largo de la historia es frecuente el anuncio de un nuevo tiempo con cada nuevo manifiesto emancipador. Sucedió en el siglo 17 con los Rosacruces y sus célebres manifiestos, y luego ha sido una constante. Posiblemente, Crowley era quien mejor podía encarnar ese nuevo tiempo. Él era sin duda el más polémico, ambiguo y agresivo de los líderes de la Aurora Dorada, en donde estuvo desde finales del siglo anterior.

¿Se podría decir que El Libro de la Ley es fundamentalmente una obra poética?
Es poesía pura, o al menos yo lo veo así. Hay pasajes que incluso él mismo admitió que desconocía su significado, pero estremecen. El Libro de la Ley trasciende su tiempo y concentra una visión intensa y violenta. Es un mundo que perece y el anuncio de algo que sobrevendrá. Pone en juego a distintas deidades egipcias, las pone a hablar entre ellas, juega con ellas. Y termina con una máxima como la de: "El amor es la ley, el amor bajo la voluntad".

Dice que "el amor es la ley, el amor bajo la voluntad" y al mismo tiempo que "el hombre tiene derecho a matar a quienes coarten estos derechos".
Todo lo que acepta nuestra naturaleza, que se hace y desea sin imposición. Por eso es "bajo la voluntad". Lo que expresa no difiere mucho de lo que decían algunos románticos o filósofos como Fichte o Schopenhauer. Hay un llamamiento a un "yo" poderoso. Tanto él como otros filósofos de lo oculto consideraban que existen fuerzas ocultas que rigen el universo. De una forma o de otra, por medio de rituales y ceremonias, pero también intentando desarrollar otra forma de ver el mundo y la naturaleza misma se podía llamar a esas fuerzas ocultas. Lo que sucede con Crowley, de ahí también su riqueza, es que su pensamiento es a veces contradictorio. Puedes entenderlo de esa forma, por eso también afirmó lo de que "El hombre tiene derecho a matar a quienes coarten estos derechos".


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Que su pensamiento sea contradictorio lo hace todavía más interesante.
Por un lado afirma que cada ser es una estrella y, por otro, reconoce que la nueva era no es para pusilánimes. "Haz tu voluntad será el todo de la Ley" puede significar muchas cosas dependiendo de quién lo interprete. Esa ambivalencia o capacidad de desconcertar que tiene El Libro de la Ley, sobre todo el capítulo tercero, es enorme. Por eso ha sobrevivido a su tiempo y resulta inagotable. Hay quien continua sacando interpretaciones e ideas nuevas de un texto que tiene más de un siglo y que ha influenciado a todo un universo de personas vinculadas al ocultismo, la magia, la música industrial o el metal. Esa ambivalencia también está en los grandes textos de nuestro tiempo. Resiste más un texto que tenga esa capacidad de mutar, de interpretarse de muchas formas, que no algo expresado de una forma plana.

Viajaron a Cefalú, en Sicilia, donde Crowley quiso poner en práctica su filosofía.
Visitamos el templo de Diana, en lo alto del peñón de Cefalú. Algo realmente hermoso, en soledad, un templo ancestral que se conserva aún. Era ahí donde él hacía sus rituales hasta que Mussolini lo expulsó del país. Las crónicas de la vida en Thelema ponen los pelos de punta, desde luego. Abajo, justo al lado del campo de futbol de Cefalú, hay una zona de casas donde está Thelema. En la Oficina de Turismo, como están acostumbrados a que cada cierto tiempo vayan buscando Thelema muchas personas, cada uno para hacer algo distinto, nos dieron poca información, trazando en el mapa un círculo extenso, todo para disuadirnos. Hay una habitación en la que aún se conservaban las famosas pinturas obra de Crowley y que Kenneth Anger, en los cincuenta, descubrió.

¿Y llegaron a encontrar Thelema?
¡No! Tomé fotos y debí estar a diez o veinte metros, pero reconozco que no di con ella. Estuvimos en Diana y luego nos internamos en la zona. Había una ola de calor tremenda. Los periódicos hablaban de "caldo infernale", pero tras una hora en que cruzando alambres de espino y deambulando por zonas en que punto estuvieron de llamar a los Carabineri, Con el tiempo pienso que fue lo que debía suceder. Personalmente, a pesar de que soy muy mitómano no creo en las reconstrucciones, en las segundas partes. Sencillamente, si queda algo de Thelema no es lo que fue una vez Thelema. No está mal la enseñanza que saqué.

Por primera vez, en lugar de con agentes literarios, les tocó tratar con órdenes religiosas.
Sí, los derechos los tiene la Ordo Templi Orientis (O.T.O.) por decisión testamentaria del mismo Crowley. Ha habido todo tipo de disputas y desavenencias por esta cuestión, pero actualmente las licencias sobre la obra de Crowley las concede la O.T.O. de Nueva York. Tratamos con ellos pero nosotros, que estamos acostumbrados a tratar con agencias literarias, nos dimos cuenta inmediatamente de que lo hacíamos con una Orden. Esto implica algo importante: para ellos se trata de un libro sagrado, aunque no ha habido problema en ese aspecto.


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¿Les costó convencerlos del trabajo que harían para contar con su bendición?
Nuestra edición ha respetado todo al máximo. No se han incluido imágenes en la parte correspondiente al texto mismo, es facsímil y manuscrito (Crowley especificó que debía reproducirse su letra, la letra de La Bestia, pues guarda una gran relación con el ser sobrenatural que le dictaba el mensaje). Y lo ha traducido Javier Calvo, el mejor, experto en Crowley y muy próximo a la misma O.T.O. (asiste a sus sesiones y grupos). Es una edición hecha con mucho cuidado, autorizada expresamente por la O.T.O. tras supervisarla de forma exquisita. Sinceramente, ha sido todo un logro, ya que no todos los editores aceptarían la manera de trabajar que tiene una orden religiosa, pero nosotros no somos unos editores típicos y nuestras cabezas andan un poco locas. Nos entendimos lo suficiente para sacar adelante el proyecto.

¿Cómo son los thelemitas y tifonianos que han conocido? ¿Mucha locura?
Los seguidores de Crowley son thelemitas. Los tifonianos son una facción surgida de Kenneth Grant. Creen en Crowley, pero también en los mitos de Cthulhu de Lovecraft. Es una síntesis de esos dos pensamientos, pero creyendo que efectivamente Crowley se comunicó con una serie de seres extraterrestres, o que habitaban y provenían de otras dimensiones. Hemos podido conocer a thelemitas pero aún no a tifonianos. Nos encantaría. Por principio, alguien que me diga que es thelemita o tifoniano merece mi respeto.

Crowley no era satánico. Es una reducción falsa para desprestigiar toda crítica al monoteísmo y, más concretamente, al cristianismo

Es más fácil tachar de lunáticos a quienes intentan contactar con extraterrestres.
Sí, y a ver... generalmente tendemos a considerarnos gente "normal". Cuando no lo somos. Y puede que esté bien que sea así. Es la singularidad lo que nos diferencia o convierte en únicos. En mi opinión, el monoteísmo ha sido una lacra. La idiotez convierte a las religiones en muletas, pero alguien que como William Blake, que no olvidemos que tenía sus propias visiones, diga que "o creas tu propio sistema o el sistema te esclaviza" indica algo. Hemos de tener nuestro propio sistema de ideas, nuestra forma de organizar el mundo.

Nos burlamos de las creencias "extrañas", mientras el Papa viste como un hechicero.
Es que, como te decía antes, las religiones monoteístas como el cristianismo tienden a despreciar otras visiones que no sean la suya, cuando la ración de nigromantes, resurrecciones y poltergeist que muestra la Biblia o el fervor por los supuestos milagros de Lourdes supera con creces todo lo que se pueda pensar sobre el paganismo o la magia egipcia. Para mí es una fisura, el intento por ver que sucedería sí... lo cierto es que el monoteísmo y la turba de intolerantes y sectarios deberían tener más respeto por otras creencias.

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