Lo que comemos cambia el sabor del semen y los fluidos vaginales
Cultura

Lo que comemos cambia el sabor del semen y los fluidos vaginales

Si tus pedos o sus axilas huelen raro después de un día de comer mucha carne, es probable que pase lo mismo con tu semen o tu vagina.
21 Junio 2016, 8:00pmUpdated on 21 Junio 2016, 9:45pm

Todas las ilustraciones por Heather Benjamin.

"Tu semen sabe dulce", me dijo una ex después de tragar un poco de mi crema de niño. Era cierto; la besé y mi semen sabía a jugo de frutas. Toda esa semana me la había pasado desayunando piña, frutos rojos y más jugo de lo normal. Alguien me dijo que la comida con azúcares naturales hacía que el semen supiera mejor pero me sorprendí al ver que esta leyenda urbana era cierta.

"Cualquier cosa que ingieras, ya sea alimentos, bebidas o medicinas, influye en el sabor de tu semen o de tus fluidos vaginales", me dijo Carol Queen, socióloga y sexóloga que se enfoca en el positivismo sexual y otros temas relacionados con el sexo, por teléfono. "Todo lo que olemos o saboreamos en el cuerpo es parte de un proceso excretorio. Si puedes notar la diferencia en el olor corporal, entonces es probable que notes la diferencia en sus secreciones sexuales".

En otras palabras, si tus pedos o sus axilas huelen raro después de un día de comer mucha carne, es probable que pase lo mismo con tu semen o tu vagina. Intenta comer únicamente espárragos por una semana y tu pipí no va a ser el único fluido corporal que va a cambiar.

"Si quieres que tus partes sepan bien, comer piña, papaya y cítricos podría hacer la diferencia", dijo Queen. "El semen es amargo. Es probable que lo que notó tu pareja haya sido la ausencia de ese sabor amargo y no precisamente un sabor dulce".

Sin embargo no hay evidencia suficiente para confirmar que la cafeína y los cigarros arruinan el sabor del semen, como algunos afirman, o que la piña endulza tus mecos. Queen sugirió una posible explicación: "Las leyendas urbanas surgen porque no hay dinero para realizar una investigación científica [sobre el sabor de los fluidos sexuales]", señaló. "Hoy en día, la gente que recibe patrocinios para hacer investigaciones sobre sexo normalmente lo hace a través de farmacéuticas para que estas empresas puedan decirse dueños de cosas como 'el próximo Viagra para las mujeres' o ganar sacar provecho de un modelo médico. Normalmente estas empresas no invierten en estudios sobre sexo y estilo de vida".


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En vez de eso, a las empresas les conviene más hacer productos para enmascarar el olor corporal, desde desodorantes y lociones hasta pastillas que hace que tu semen sepa a jugo de frutas. Pero puede haber repercusiones ya que a la sociedad no le interesa hablar o saber cómo lo que consumimos influye en nuestro olor.

"En la actualidad, hay adolescentes que no saben que los cuerpos huelen bien y solo les enseñan a esconder su olor", dijo Queen. "Pero el aroma es parte de la atracción natural entre parejas. Si la gente cree que los genitales no deben oler o saber a nada y cuando los prueba se da cuenta que sí tienen sabor, es lógico que piense que algo anda mal. Pero no es así. ¡Hay a quienes les gusta ese hedor!".

Por esa razón, mis editores me pidieron que organizara un experimento y los voluntarios fueron un matrimonio de dos chicos y una pareja de dos chicas. Les pedimos que siguieran dietas estrictas por tres semanas y que escribieran observaciones sobre el sabor de los fluidos de su pareja cada que tuvieran sexo.

En la primera semana, las parejas tenían que comer lo que comen normalmente. En la segunda semana, solo podían comer alimentos saludables, sobre todo los que supuestamente hacen que los corporales huelan mejor, como verduras frescas, jengibre y cítricos. Y en la tercera semana, las parejas tenían que seguir una dieta de alimentos que hacen que tu cuerpo huela mal, como queso, carne y productos con mucho jarabe de maíz y sabores artificiales. Además de la cafeína, el alcohol, los cigarros y otras cosas que por lo general joden tu cuerpo. Seudociencia o no, al menos esto va a hacer que hablemos más abiertamente sobre nuestros cuerpos. Esto fue lo que pasó cuando los amantes tuvieron sexo oral. Cambiamos los nombres para proteger su identidad.

Pareja número uno: Amanda y Estela

Una escritora y una ingeniera que llevan casadas un año y medio.

Semana con dieta normal

Alimentos consumidos: jugo de frutas variadas, smoothies variados, sándwiches de queso, ensaladas, brócolis, kale, tártara de atún, pulpo, bacalao, trucha alpina, ostras shigoku, almeja con pepinillos, albóndigas, huevos hervidos, galletas, tequila, vino, cigarros.

Observaciones

Amanda: En la primera noche que anoté observaciones, su sabor era muy ligero. Mi mano ni siquiera se quedó con su olor. Ha estado haciendo mucho ejercicio y comiendo sano, así que debe ser eso. Las dos notas de sabor principales: ostra de la Costa Este —entre Blue Point, Quahog o algo por el estilo— con levadura nutricional. Su sabor era ligeramente salado y tenía un olor rico.

La siguiente vez que tuvimos sexo, no estoy segura si fue la limonada que se tomó o el jugo energético de uva que quedó en mis papilas gustativas pero tenía un toque dulce a pesar de que el sabor en general era muy suave. ¿Alguna vez han privado papas sabor kale con crema de nuez y tajine? Pues yo sí y si hicieran una versión ligera, sería una buena comparación de mis dos experiencias de cunnilingus.

En la tercera prueba de este experimento, mi esposa sabía muy diferente a los días anteriores. Su sabor era mucho más cítrico, como a uva, como una acidez dulce pero no lo suficientemente ácido, ¿me explico? En general, fue una mañana muy agradable.

Estela: Durante mi primera observación del ciclo de la dieta regular, mi esposa tenía un sabor muy amargo y noté un toque de amoniaco. No es el sabor al que estoy acostumbrada. Esas eran las dos notas principales. Aunque el buqué (no sé de qué estoy hablando) era un poco amargo, el sabor era neutro y cremoso. No sé si lo que probé fue el sándwich de queso que se comió en la mañana, su jornada laboral de 15 horas o el hecho de que llevaba horas sin tomar agua.

La siguiente vez que la probé fue mucho mejor. Recuerdo que pensé: Así, así es como me gusta. Ese era el sabor que conozco y amor. El ligero toque agrio me recordó al yogurto Chobani. Tenía una textura deliciosa y suave combinada con un sabor fuerte pero neutro, como un queso muy caro y suave. No hagan esa cara, a todos les gusta el queso.

Semana con dieta saludable

Alimentos consumidos: jugos de frutas variadas, incluyendo uvas y pepino, smoothies variados, huevos revueltos con verdura, latte de té verde con leche de almendras, café, huevos tibios, kombucha, ensalada de frutas, trucha, verduras, frutas, tacos de pescado trucha alpina, galletas, tequila.

Observaciones

Amanda: Esta vez, su sabor era mucho más dulce, con un toque de piña. También noté que se mojó mucho más rápido que la semana anterior. ¿Tendrá algo que ver? Además de la piña, hubo notas herbales apenas perceptibles. Sé que suena raro pero creo que sabía un poco a Sauvignon Blanc. En general, fue una experiencia de sexo oral muy agradable.


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Estela: El sabor de hoy fue muy distinto y es la primera vez que sabe realmente dulce. Me recordó al sabor de la masa de pastel o a la bebida Soylent. Está súper loco que los seres humanos seamos capaces de producir esos sabores. El cuerpo es una maravilla.

A diferencia de mi esposa, que es chef profesional, mi paladar no es nada sofisticado. Solo distingo tres sabores: dulce, salado y chipotle. Por eso me cuesta trabajo explicar de forma profunda y detallada cómo sabía su vagina ese día. Sabía bien: cremosa y balanceada. Siendo honesta, sabía a lo que sabe la pepa normalmente: nada muy intenso, igual a un gin tonic bien hecho en un día caluroso, es decir, perfecto.

Semana con dieta chatarra

Alimentos consumidos: Frittata con queso, alitas de pollo, quesadillas de pescado, papas con ajo, sándwich de prosciutto y mozzarella, gyro de pollo, más papas con ajo, carne con queso, aceitunas, hamburguesa de queso, espárragos, papas, alas de búfalo, queso azul, vino, tequila, cigarrillos, galletas, pasta con queso, más alcohol, más cigarros.

Observaciones

Amanda: Según recuerdo, sabía a rosa y sal, que por un lado suena absurdo pero por otro suena bastante exacto. En general, el sabor era agradable.

En la semana de dieta poco saludable, su vagina no sabía amarga pero sí era mucho más fuerte de lo normal. En general, los alimentos más grasosos y los productos lácteos fueron más notorios. El sabor no era tan dulce y ligero como antes. Al contrario, era más fuerte tanto en olor como en sabor.

Estela: Cuando bebo, mientras más fuerte el sabor, mejor. Esta vez, mi esposa tenía un sabor más fuerte, profundo y un acaramelado. Llenó mi boca y sabía como a maicena. ¿Se acuerdan de la escena de Kids donde Casper hace que Telly huela sus dedos? Pues justo así.

Unos días después, noté un toque de ajo y percibí un olor y un sabor más intenso, justo como describió mi esposa sobre mi cuerpo. No cabe duda de que era el equivalente a nuestra dieta. Esta dieta fue mi favorita porque todo lo que entraba a mi boca estaba lleno de un sabor fuerte y delicioso.

Conclusiones

Amanda: Creí que el sabor iba a cambiar drásticamente por la dieta pero descubrí que la clave de todo es el consumo de agua. Si mi pareja se hidrata bien, sus fluidos tienen un sabor ligero y casi imperceptible. Cuando no tomaba suficiente agua, el sabor era muy diferente y resaltaba todo lo que había comido esa semana.

Pareja número dos: Adam y Matthew

Un camarógrafo y un productor que llevan nueve años juntos y un año de casados. Matthew no reseñó el semen de Adam.

Semana con dieta normal

Alimentos consumidos: frutas variadas (sobre todo plátanos, fresas y manzanas), verduras variadas (incluyendo berenjenas, ejotes y coliflor), café, huevos, tostadas sin gluten, ensalada de atún, pepinillos, hummus, mozzarella, queso feta, pasta, pollo, carne de res, carne y pollo estilo coreano, albóndigas de kimchi, curry tailandés, brownies, vino blanco, vino tinto, cerveza, tequila, cigarros.

Observaciones

Adam: Después de chupársela a mi esposo, se vino en mi boca y me los tragué. Su semen era ligeramente amargo y más aguado de lo normal, lo que significa que probablemente había eyaculado el día anterior. Me quedó un sabor de boca muy feo y tomé mucha agua para que se quitara.

Unos días después, se la jalé y se vino en mi boca (que es muy diferente a cuando se viene en mi boca mientras se la chupo). Su semen casi no sabía a nada. Era muy diferente al sabor amargo que noté hace unos días. Tenía un saborcillo salado. Me lo pude haber tragado pero no lo hice. Después seguí con mi rutina normal sin necesidad de lavarme la boca.

Semana de dieta saludable

Alimentos consumidos: leche de arroz, té de flor de saúco, kombucha, muchos smoothies de frutas y verduras (hierba de trigo, altramuz dulce, etcétera), kilos de frutas, incluyendo piña, papaya, plátano, fresa, manzana, kiwi, uvas, arándanos y coco; kilos de verduras, incluyendo kale, espinacas, betabel, calabacín, champiñones y frijol de soya; yogur, hamburguesa de salmón, sopa Tom Kha con pollo, curry de coco tailandés con tofu, sopa udon, ensalada de wakame, kimchi, wonton frito de camarón, fideos celofán y cerveza sin alcohol.

Observaciones:

Adam: Se la chupé y me los tragué muy lentamente para saborearlos mejor. Esta vez, su semen volvió a ser un poco apestoso. Tenía un sabor fuerte, como a tierra. No era amargo pero estaba muy espeso. Tardé mucho en quitarme ese sabor de la boca.


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Unos días después, se la jalé y se vino en mi boca. Espero que el sabor no haya cambiado por estar expuesto al aire. Esta vez no olía mal y tampoco tenía mucho sabor. No era dulce, tenía una textura promedio y no dejó un mal sabor de boca.

Semana con dieta chatarra

Alimentos consumidos: huevos con salmón ahumado, huevos con queso apestoso, pudín de chía, arroz frito, papas, helado de chocolate con caramelo, más queso apestoso, espárrago, curry amarillo con fideos de arroz, col, cebollas fritas con pollo, ensalada de atún, salchichas, sushi, hamburguesa con queso, empanadas de carne con salsa de crema, más espárragos, halloumi frito, cordero y salsa de cacahuate, roulade de res, cigarros, vodka, vino, cerveza, cocaína.

Observaciones:

Adam: Ese día, se la chupé y me tragué su semen. No sabía tan culero como esperaba, tal vez porque la cocaína del día anterior todavía no llegaba a sus bolas. Tenía un sabor ligeramente salado. No estuvo nada mal (para ser semen).

Unos días después, se la jalé y se vino en mi boca. Esta vez olía un poco feo y sabía a tierra. Ah y tardé mucho en quitarme ese sabor de boca.

Otro día, se masturbó y se vino en mi boca. Ya estábamos hartos. Hubo en momento en el que me puse a revisar Instagram y me volteé cuando por fin ya estaba listo para venirse en mi boca. Esta vez olía muy mal y tenía un sabor muy amargo. Fue un shock para mis papilas gustativas.

Adam: El cuarto experimento en la semana de comida chatarra resume perfectamente la experiencia en su totalidad. Mi esposo se vino en mi boca y yo creía que iban a ser los mecos más culeros que haya probado. Pero no estuvieron nada mal. Tenían un ligero sabor a tierra pero no pude descifrar qué era la comida exacta que lo hacía oler o saber mal. Aunque estoy seguro de que fue algo que comió.

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