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Cultura

La Mujer Maravilla fue creada por un feminista y fetichista del bondage que soñaba con una utopía matriarcal

Su propósito era motivar a las mujeres para que se vieran a sí mismas como personas fuertes, capaces y magníficas.

por Tara Burns
06 Junio 2017, 2:58pm

Este texto fue publicado originalmente en marzo de 2015.

William Marston, creador de la mujer maravilla, era un psicólogo que creía que la única forma de salvar a la humanidad era que las mujeres dominaran al mundo y que los hombres tuvieran un comportamiento más parecido al de las mujeres. Marston era, entre otras cosas, un investigador destacado en el ámbito de la psicología y un aficionado al bondage. Creía que los comics eran una forma educativa de propaganda contra el patriarcado. El propósito de la Mujer Maravilla era combatir el abuso, inspirar la fuerza femenina y revelarse contra los roles de género usando el bondage y el control mental erótico para guiar al mundo hacia un matriarcado. Noah Berlatsky, escritor, experto en comics y editor del blog Hooded Utilitarian, explora el formidable origen de la Mujer Maravilla en su último libro llamado La Mujer Maravilla: Bondage y feminismo en los cómics de Marston/Peter, 1941-1948. VICE se reunió hace poco con Berlatsky para platicar sobre la misandria, el lesbianismo y las intenciones feministas radicales que ocultaba Marston.

VICE: Antes de leer tu libro, jamás se me había ocurrido que los autores creaban sus comics para cambiar el mundo. Según tu teoría, Marston era un psicólogo feminista radical que creó a la Mujer Maravilla como "propaganda psicológica" plagada de bondage para promover la paz mundial. ¿Es común que se escriban comics con esa intención? ¿Cómo te diste cuenta?
Berlatsky: No creo que todos los comics se hayan creado con esa intención. Al menos no en los comics corporativos de superhéroes que produjo Marston en la década de los 40. La mayoría de los creadores de esa época formaban parte de la clase trabajadora, a menudo eran judíos y venían de un entorno de literatura barata. Más que nada, les interesaba generar un producto entretenido para ganar dinero.

Por otro lado, Martson era parte de un grupo cerrado de "anglosajones blancos protestantes" (WASP), un intelectual y, la verdad, también era un viejo cascarrabias. Todos los que leímos sus comics sabemos que su idea de utopía matriarcal no era nada sutil. Después de leer sus teorías psicológicas y sus escritos académicos, me sorprendió a qué grado creía que los cómics podían servir como propaganda. En uno de los comics, el científico Paul Von Gunther (amigo de la Mujer Maravilla) proyecta imágenes de la Mujer Maravilla al cerebro de los empresarios industriales malvados para hacer que se sometan y apoyen la campaña de guerra. Como pueden ver, Marston es muy directo al momento de promover la idea de que la Mujer Maravilla podía obligar tanto a los hombres como a las mujeres a someterse a una utopía matriarcal en sus comics.

Me encantó cuando hablaste sobre el lazo de la verdad, el control mental y la proyección de imágenes eróticas de la Mujer Maravilla en las mentes de los villanos para reformarlos y hacer que luchen contra el patriarcado. Yo solía ganarme la vida haciendo hipnosis erótica (dominación femenina por medio de control mental). A veces creía que podía cambiar al mundo al lavarle el cerebro a estos hombres para hacerlos crecer como personas. Otras veces me parecía que era una meta demasiado irreal que no iba a lograr con sexo por teléfono. ¿Crees que sea posible acabar con el patriarcado usando la dominación femenina por medio de control mental?
Marston saltaría de alegría al escuchar tu misión de cambiar al mundo por medio de la hipnosis erótica. Besaría tus pies (tal como están).

En el libro hablo un poco sobre si el comportamiento dominante de las mujeres es o no un concepto feminista y si es capaz de terminar con el patriarcado. Y llegué a la conclusión de que "depende". Muchas teoristas feministas —como Tania Modleski, por ejemplo— no están de acuerdo en la forma en que personas como [Georges] Bataille y Sascher Masoch (el escritor austriaco de cuyo apellido se deriva el término masoquismo) utilizan el masoquismo. Masoch ama la idea de mujeres fuertes. No obstante, todo indica que su amor se debe a que la idea de las mujeres fuertes emula o es una parodia del patriarca, no del patriarcado.

Los hombres odian a los hombres; la misandria predomina en el patriarcado. A los hombres les encanta la idea de destronar a los más poderosos y quedarse en su puesto. Por lo tanto, la visión de Masoch no era feminista porque la dominatrix simplemente emula el dominio masculino en nombre de otro hombre. De hecho, en la obra La venus de las pieles, Masoch habla sobre cómo planea tomar el látigo y dejar atrás su comportamiento infantil, es decir, golpear a la mujer.

Por el contrario, Marston sí era feminista no sólo porque quería que las mujeres tuvieran el poder sino porque quería eliminar la idea patriarcal de que el más fuerte era el que debía estar en el poder. Marston sostiene que la sumisión es importante no porque rebaja a los hombres, sino porque, según él, la sumisión es una virtud. La sumisión erótica consiste en ceder el control a la persona que amas. Entonces, sí, creo que se opone a los valores que el patriarcado promueve como importantes y creo que contiene un significado feminista, siempre y cuando creas en el poder femenino y el derecho que tienen las mujeres al poder, tal como lo veía Marston.

En tu libro dices que algunos comics muestran incesto simbólico y rechazo a la figura materna, y que cuando la Mujer Maravilla y sus aliadas vienen al rescate, ocurre un proceso muy sofisticado de sanación y reintegración simbólica. ¿Crees que leer cómics sea curativo?
Nunca sé si los cómics son curativos. Marston quería que los comics inspiraran y le dieran esperanza a las niñas. Hay muchas secuencias en que dice: ¡No hay nada que las mujeres no puedan hacer! ¡Las mujeres son mejores que los hombres en los deportes! Chicas, La Mujer Maravilla les va a enseñar cómo hacer acrobacias increíbles con todo y cadenas porque todas ustedes son maravillosas (¡en especial si visten cadenas!).

Hay un número que trata sobre cómo la gente rechaza la contribución de las mujeres en las campañas de guerra y Marston explica que, de hecho, su participación es formidable y vital. En mi opinión, Marston trataba de motivar a las mujeres para que se vieran a sí mismas como personas fuertes, capaces y magníficas. Por ejemplo, Gloria Steinem se lo tomó en serio y dijo que fue inspirador.

Entonces, en ese sentido, Marston trataba de sanar o contrarrestar algunos de los estereotipos y mensajes negativos que perciben las niñas. Supongo que ése es el mensaje feminista más agradable. Pero, bueno, también hay que considerar las cadenas. Uno de los mensajes que trataba de contrarrestar era la idea de que las niñas no debían ser sexuales, que debían temerle a su sexualidad o que debían sentirse avergonzadas por el deseo sexual de someterse o dominar, o los dos al mismo tiempo. Los comics presentan la sexualidad y el bondage como una actividad divertida para las chicas y en general para los niños de todas las edades.

Por otra parte, el número 16 de la Mujer Maravilla (entre otros) presenta el abuso sexual y la violencia como un acto malvado, un acto que debía combatirse y condenarse. Al mismo tiempo, en este número deja claro que la sexualidad de los niños no es reprochable y reconoce que el control sexual es algo que la gente disfruta y que no tiene nada de malo. El tema que toca es muy delicado. La opinión de Marston acerca de la existencia de la sexualidad en los niños y del abuso sexual podría ser una contribución importante para nuestra cultura.

Además, Marston también le hablaba a los niños. Creía firmemente en que los niños podían admirar a las heroínas fuertes, que podían desearlas y al mismo tiempo querer ser como ellas. Por lo tanto, si existe un proceso de sanación, es tanto para los niños como para las niñas. Parte de ese proceso es la idea de que los niños pueden ser como las niñas y que todos, sin importar el género, pueden ser hermanas.

Entonces, cuando hablas sobre la necesidad de integración con la sombra del ser, no te referías a la superación de un trauma ¿o sí?
Claro, me refería a la superación de un trauma, de la violencia sexual y a un proceso de reintegración. En mi opinión, el comic trata sobre la necesidad o el poder de la relación entre mujeres, de la relación madre e hija y de la superación de un trauma. Aún así, dudo que los cómics sean capaces de sanar a la gente porque, a fin de cuentas, la forma en que uno responde al arte es única. Estoy seguro de que a Marston le gustaría que su representación solidaria del trauma ayudara a la gente a sanar.

¿Se podría decir que los comics eran educativos?
Hasta cierto punto. Se supone que debían demostrar lo grave que es una violación. Marston hacía hincapié en que era muy importante escuchar a los niños cuando decían que habían sufrido una violación. Además, lo que más deseaba era que las personas vieran a las madres como líderes amorosas que las guiarían hacia la utopía y hacia la sanación.

Lo que quiero decir es que todos los comics de Marston eran educativos. Por eso los llamaba "propaganda".

Es raro mezclar propaganda erótica con propaganda sobre abuso infantil pero Marston lo hizo a la perfección. Además, esa combinación se reflejaba en su vida como terapista y defensor radical del sexo y del poliamor.
Por suerte, en realidad nunca fue terapista. Se dedicaba a la investigación psicológica y sí, no cabe duda de su teoría de que la dominación y la sumisión eran "emociones normales" se reflejaba en los cómics. Pero también era un charlatán. Él fue el que inventó el detector de mentiras (que, de hecho, nunca funcionó) y, hasta donde sé, lo utilizó en anuncios para Gillette. También preparó actuaciones con el detector de mentiras. Era una farsante.

Y como dices, era defensor del poliamor. Vivía con su esposa Elizabeth y con Olive Byrne, quien probablemente era amante de los dos. Al parecer, vivir con dos mujeres bisexuales fue un factor importante en sus teorías y sus cómics. En sus escritos sobre psicología hablaba sobre cómo el lesbianismo ayudaba a las mujeres a ser mejores madres, mejores parejas sexuales y en general mejores en todo. En resumen, afirmaba que el lesbianismo podría hacer del mundo un mejor lugar para todos, sin importar el género o la edad. Sus comics están repletos de bondage y lesbianismo.

Hay un punto donde citas a Marston al decir que el lesbianismo nos beneficia a todos. ¿Qué opinas al respecto? ¿La sexualidad lésbica es buena para todos?
Sólo puedo decir que la utopía lésbica tan particular que imaginó Marston es poco creíble para los que no piensan como él. Pero estoy de acuerdo en que la estigmatización del deseo homosexual, ya sea lésbica o gay, nos perjudica a todos, tanto a los heterosexuales como a los homosexuales. Marston creía que la amistad y la comunidad de las mujeres era importante para la sociedad porque servía como apoyo a las mujeres y como alternativa para el patriarcado. En mi opinión, es cierto lo que dice. Reconocer que la unión homoerótica puede ser una fuente de placer es mejor que vivir en un estado de paranoia y vergüenza.

¿Crees que los cómics sean una propaganda efectiva? ¿Funcionó el comic de la Mujer Maravilla?
No es fácil saber si el arte tuvo o no tuvo efecto. Algunas feministas, como Steinem y Trina Robbins, aseguran que la Mujer Maravilla fue su inspiración. También conozco unas cuantas dominatrix que dicen que el cómic las inspiró y que despertó su deseo sexual cuando eran pequeñas. Entonces, se podría decir que Marston logró lo que quería.

Marston estaría feliz de ver el progreso en los derechos de las mujeres y de los homosexuales, y de que la Mujer Maravilla sigue siendo un punto de referencia para el feminismo, el sexo y la sexualidad. Aún no tenemos la utopía matriarcal que tanto quería Marston pero al menos estamos un poco más cerca de alcanzarla. Al menos eso creo.

Noah Berlatsky es autor de La Mujer Maravilla: Bondage y feminismo en los cómics de Marston/Peter, 1941-1948.

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