'Los Simpson' vs 'Padre de familia': ¿Qué esperábamos?

Estamos viendo el final de la serie de caricaturas más icónica de la historia.

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28 Julio 2014, 3:00pm


Capturas de pantalla tomadas del video: The Simpsons/Family Guy Crossover - Comic-Con 2014

Para la mayoría de la gente hoy en día, la existencia de Los Simpson es más o menos como la continua existencia de la Iglesia de Inglaterra: algo que al parecer se sostiene por sí mismo con base en personas que son tan pocas que casi nunca conocemos.

Esta gente es un ejército fantasma que graba con ahínco la temporada 24, al tiempo que se ríen de la queja más reciente del abuelo, de la nueva esposa de Krusty, del más reciente pasatiempo de Homero o del nuevo sustituto de Gorgory, sin darse cuenta de que todos los demás están viendo internet. En realidad, todos los que no estamos tan al tanto de la serie sólo la percibimos como un montón de encabezados en los tabloides sobre apariciones breves de ciertas celebridades: “Rusell Brand saldrá en un episodio de Los Simpson”; “La parodia en Los Simpson de la secuencia inicial de Game of Thrones”; “Jeremy Irons saldrá en Los Simpson como una estropajo parlante” ;“El episodio de los Simpson en el que sale Lady Gaga está entre los de más baja calidad en la historia de la serie”, etcétera.

Esta semana, el encabezado de Los Simpson del que todo mundo habla es: “Saldrán personajes de Padre de familia en Los Simpson”. Esto fue el mayor indicio de que la vida útil de este programa está por llegar a su fin. Este año, el índice de audiencia de Los Simpson en EU bajó hasta los 3.5 millones de espectadores. En comparación, Padre de familia se ha mantenido considerablemente estable con siete millones de espectadores. A pesar de que Padre de familia fue alguna vez el fraude número uno, ahora es el que le tiende la mano a su moribundo antecesor.

Es triste pero cierto; Los Simpson, como producto cultural, pertenecen a una época diferente. Para mí es muy raro cuando hacen bromas en Los Simpson acerca de la cultura pop moderna. En el fondo, el programa sigue existiendo en ese mundo antes que todos nosotros perdiéramos nuestras pequeñas cabecitas. En Springfield, siempre esta por ser el Lollapalooza. Bill Clinton es siempre un joven y guapo presidente a la cabeza de una nación optimista que acaba de ganar la Guerra Fría. Siempre hay una broma sobre el Exxon Valdez.

Padre de familia—aún tan popular— en realidad nunca ha sido tan significativo para nadie como Los Simpson y es algo que no va a cambiar. Aunque que Los Simpson tienen un raro lugar similar al de Los Beatles en la historia de la cultura pop, Padre de familia es más como Kiss, simplemente otro derivado ruidoso que puede seguir por toda la eternidad, conforme con saber que mientras el público quiera estupidez, va a ser fácil mantenerlo satisfecho.

Al parecer, los escritores entienden la percepción general de que, en su mejor momento, Los Simpsons fueron el mejor programa y que lo mejor de Padre de familia son las bromas de pedos. A juzgar por el tráiler que se estrenó en la Comic-Con, una vez que superamos las bromas fáciles posmodernas (Stewie: ¿en qué estado estamos? Bryan, el perro parlante, responde: “No puedo creer que nos dejen quedarnos” o cuando Stewie intenta la broma telefónica de Bart y termina siendo una broma de violaciones) se revela la diferencia de clase. El verdadero meollo del asunto es cuando Homero y Peter Griffin hablan acerca de sus respectivas cervezas locales y discuten si son o no copia la una de la otra. Griffin: “Tal vez se inspiró en Duff pero yo creo que va hacia una dirección distinta…” No sabemos hacia dónde va, es una clase de mezcla educada y aburrida de dos episodios de South Park ('The Simpsons Already Did It' [Los Simpson ya lo habían hecho] y 'Cartoon Wars' [Guerra de caricaturas]).

El combo de la Comic-Con llega a su clímax cuando Peter Griffin y Homero pelean, caen en el núcleo reactor en la planta nuclear de Springfield, salen con piel color verde fosforescente y con súper poderes estilo Marvel, y luego salen disparados hacia el espacio, donde chocan con una nave especial que venía entrando y caen en el Cañón de Springfiel que Homero hizo famoso cuando patinó en él. El mundo de Los Simpson cuenta con sus propias reglas, un lugar en el que toda la gente podía hacer una revuelta por un solo cheto, pero nunca ha sido un mundo en donde la gente salta a núcleos de reactores y luego sale con súper poderes, porque eso es estúpido. Pareciera que los escritores no son libres y que ya no están en contacto con los personajes, ni con el mundo, ni con el tono y que sólo teclean para lograr un espectáculo mientras que detrás de ellos hay un ejecutivo enojado apuntándoles en la cabeza con un arma y pidiéndoles más y más episodios.

Muchos se quejaron de que el último episodio de Seinfield fue una pendejada egocéntrica que despreciaba a sus espectadores por tragarse todas las semanas el mismo nivel de farsa predecible cuyo argumento está basado en los personajes. Se siente como si hubieran transmitido el mismo episodio de Los Simpson por una década. ¿Pero qué esperaban? ¿Cómo puede un programa de televisión mantenerse vigente por más tiempo que la música de Buddy Holly? Ya hay gente hoy en día que tiene relaciones sexuales y que aún no había nacido cuando se transmitía la legendaria y clásica novena temporada. Además, si Bart no fuera una caricatura sería más viejo que Macaulay Culkin, y al parecer la trágica carrera de ese sujeto acabó hace años y es algo de lo que todos se burlan.

El video promocional de 4:30 minutos no revela cómo termina el episodio. Pero les doy una sugerencia: nadie gana esa pelea. De hecho, sigue por tanto tiempo que al final todos en Springfield se mueren de aburrimiento y la casa de Los Simpson se queda ahí en silencio por años mientras los cadáveres se pudren. Con el transcurso del tiempo, décadas después, el profeta Mohamed y un manatí invaden la propiedad y comienza una nueva serie de aventuras satíricas. ¿Suena bien, no?

@gavhaynes