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El creador de 'la vagina de la Reina' no borrará los grafitis antisemitas de su obra

Los vándalos pintarrajean una escultura de Anish Kapoor del palacio de Versalles con un graffiti antisemita y monárquico y el artista proclama su deseo de que nadie borre la pintada.

por Lucie Aubourg
08 Septiembre 2015, 10:45am

Imagen por Yoan Valat/EPA

Es una escultura gigante a la que se conoce como "la vagina de la Reina", está instalada en los jardines del palacio de Versalles y es obra del consagrado artista hindú Anish Kapoor. El sábado por la noche fue pintada con espray y el resultado fue un grafitti antisemita y pro monárquico.

Los vándalos asaltaron la escultura del célebre artista Anish Kapoor con frases antisemíticas como "SS: sacrificio de sangre" y "la segunda violación del país perpetrada por el aberrante activismo judío". Los delincuentes también pintarrajearon leyendas católicas y monárquicas en la descripción de la obra, como: "reina sacrificada, doblemente insultada" o "Dios es el rey de Versalles".

Kapoor, nacido en Bombay, es uno de los artistas contemporáneos más cotizados del momento. Tiene 61 años, es de padre hindú y de madre judía y lleva 40 años instalado en Londres. El domingo anunció que no quiere que se limpie el grafiti. Y que prefiere que las frases se conviertan en parte de la escultura, que podrá verse hasta el mes de noviembre. Un portavoz del palacio parisino confirmó a VICE News ayer lunes que la escultura se mantendrá intacta por expreso deseo del artista.

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"De ahora en adelante, esas palabras abominables formarán parte de mi trabajo. Lo trascenderán y lo estigmatizarán en nombre de los principios universales", declaró Kapoor al diario francés Le Figaro. "Prefiero escuchar la pequeña vocecita interior que me susurra que debo de olvidarme del artista y pensar en la voz del pueblo".

La escultura representa una trompa de falopio gigantesca, tiene 60 metros de largo y está esculpida en acero oxidado. Lo curioso del caso es que no es la primera vez que los vándalos la intervienen. El pasado mes de junio alguien derramó pintura amarilla en el interior de la trompa. El periódico Le Figaro ya había advertido las referencias soterradas de la intervención vandálica en junio. Entonces el rotativo francés sugirió que el color de la pintura era una referencia a los emblemas en forma de estrellas de David amarillas, que los judíos fueron obligados a llevar estampados durante la Segunda Guerra Mundial.

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El título oficial de la cultura es Dirty Corner (Sucia esquina) y es uno de los ocho trabajos de Kapoor que están siendo mostrados en Versalles desde el pasado 9 de junio. En una entrevista concedida en mayo al semanario francés Le journal du Dimanche, Kapoor describió a la escultura como "la vagina de la Reina asumiendo el poder", de ahí su sobrenombre.

Kapoor nació en Bombay en 1954. En 1970 se trasladó a Londres para estudiar bellas artes y no tardó demasiado en hacerse con un nombre gracias a sus monumentales esculturas geométricas y abstractas. A Kapoor se le conoce también por haber diseñado la pieza de mayor longitud del arte británico público, la célebre torre de ArcelorMittal, que concibió para los Juegos Olímpicos de Londres de 2012.

Las instalaciones de arte contemporáneo instaladas en el palacio de Versalles — la oda francesa a la arquitectura barroca — se han convertido en habituales fuentes de controversia.

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En 2008, un individuo que aseguraba ser descendiente directo de Luis XIV intentó prohibir una exposición del artista estadounidense Jeff Koons. El tipo intentó detener la muestra bajo el pretexto de que se trataba de un trabajo irrespetuoso con la historia de sus reales ancestros. El individuo resultó ser el príncipe Charles-Emmanuel de Borbón-Parma y finalmente perdió su batalla legal contra los organizadores de la exposición. En 2010 la exposición colectiva Versailles, mon amour, desató el clamor popular debido a la inclusión de una polémica obra del artista japonés Takashi Murakami.

El investigador y miembro del Instituto Internacional por las Relaciones Estratégicas, Jean-Yves Camus declaró a VICE News su desconcierto ante la variedad de leyendas inscritas en la escultura de Kapoor.

"En este caso coinciden varios elementos sorprendentes", declaró. "La referencia a las SS es inconsistente con el resto del grafiti. Los integristas católicos y monárquicos — sea lo que sea lo que uno pueda pensar de ellos — no son neonazis".

"La conservadora comunidad monárquica [francesa]… no aprueba este tipo de intervención", explicó el experto, que también trabaja para el Centro Europeo para la Acción contra el Racismo y el Antisemitismo (CERA). "Dicho esto, también es verdad que hay muchos pequeños grupos que no entienden la consistencia ideológica como prioridad".

Camus también subrayó que los grupos de extrema derecha profesan lo que describió como un "odio declarado" al arte contemporáneo.

"A menudo proclaman que sus argumentos se fundan en la voluntad de regresar a los valores de las civilizaciones griega y romana, donde el canon del arte figurativo no era otro que encarnar la belleza", explicó. "En este caso, sin embargo, se trata más bien de una cuestión de gusto".

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"Sin embargo también existe una escuela de pensamiento que ha tachado el arte contemporáneo como un arte pervertido — un concepto alimentado por todos aquellos que creen todo lo que no es arte clásico es inherentemente abominable, un veneno para el alma. Y, a menudo, la gente asocia también el arte pervertido con los judíos".

Los agentes de la guardia urbana de Versalles se encuentran actualmente investigando el origen de la intervención vandálica. Los agentes declinaron hacer comentario alguno cuando VICE News les preguntó cómo creían que los vándalos habían accedido a la escultura. El palacio de Versalles — al igual que otros muchos destinos turísticos de Francia — ha visto cómo su seguridad era reforzada gracias al sistema Vigipirate, uno de los sistemas de alarmas más antiguos del país.

El presidente de la República, François Hollande expresó su solidaridad con Anish Kappor el domingo vía Twitter. La ministra de Cultura, Fleur Pellerin, se sumó a las declaraciones del presidente el mismo domingo tras una visita a la instalación versallesca. La ministra describió el acto de vandalismo como "un ataque a la libertad creativa".

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En octubre de 2014 los vándalos pincharon una escultura verde hinchable de 25 metros del artista estadounidense Paul McCarthy, que había sido erigida en la prestigiosa plaza de la Vendôme, en París. La escultura, que había sido bautizada como Tree (árbol) había despertado la sorpresa y la ira de algunos de los vecinos por su parecido con un gigantesco muñeco sexual hinchable.

Sigue a Lucie Aubourg en Twitter @LucieAbrg