relaciones

Amiga date cuenta: hablemos de fuckbois

¿Alguna vez te ha pasado por la mente que quizás estés saliendo con una de estas criaturas?

por Anhelé Sánchez
13 Noviembre 2018, 2:30am

Ilustración: @lenny_maya.

Artículo publicado por VICE México.

Desde hace algunos años he visto el término “fuckboy” en redes sociales y en la cultura pop. Después de leer tuits de mujeres feministas diciendo lo peligrosa que es esta especie, me puse a investigar quiénes son.

Empecé por mí y después de tanto leer, para mí, un “fuckboi” —como también se escribe— es un güey que sólo te usa para coger o para que lo cuides emocionalmente, pero que no lo deja claro; que se aprovecha de ti porque puede y porque está en una posición de poder, ya sea porque estás enamorada, porque crees que es una relación recíproca o porque tu autoestima es muy baja.



¿Cómo olvidar a aquel güey que cada que nos veíamos me prometía que íbamos a ir de viaje y luego me dejaba de hablar por meses? ¿Cómo olvidar que ese mismo dude me decía que “ahora sí lo intentáramos” cada que nos veíamos? Otras veces quedábamos en salir y siempre inventaba pretextos extrañísimos: “operaron a mi hermana” o “mi mamá se siente sola” o la joya personal donde una vez, estando en su casa como a las 3 AM, me dijo que me tenía que ir porque su hermana iba a llegar a dormir. Y ahí me ven pidiendo mi Uber toda dormida repitiéndome “¿por qué soy así, por qué no me quiero?”

Debido a esto y para seguir con mi investigación, me di a la tarea de preguntarle a varias mujeres feministas qué es un fuckboi para ellas:

Fuckboi:
Masculino
1. Dícese del vato que no es capaz de expresar que sólo quiere coger y hace toda una labor de ligue exhaustiva para lograrlo.

—Mónica, 23 años.

Para mí, un fuckboi es un güey que manipula emocionalmente para no involucrarse. No piensa en los afectos de la otra persona y se hace pasar por progre para ser culero y mierda.

—Mireya, 30.

Un fuckboi es un vato que a través del engaño logra acostarse contigo y pretende tener una relación sentimental para seguir obteniendo sexo.

—Ale, 29.


Con las conjeturas hechas y la información anterior, podemos llegar a la conclusión de que un fuckboi es un cabrón que sabemos que quiere coger y hasta ahí todo bien, si nosotras también queremos. La cosa está en qué momento dejamos que un güey nos manipule y nos mienta para tener sexo, ¿no se supone que nosotras también queremos tenerlo? ¿Por qué hacer creer que quieres algo más si nomás no? Una de las particularidades del fuckboi, a diferencia de un fuck buddy, es que el primero quiere satisfacer su ego, no sólo de manera sexual, sino también de manera afectiva.

Un fuckboi, por lo general, es encantador, tiene algo de misterio o se porta como el güey con el que siempre soñaste estar, pero de pronto, ¡Pum! Desaparece. Pero ojo, siempre vuelven y luego escriben porque están tristitos, porque andan calientes o porque solamente necesitan que les digas algo que levante su ego, el típico que te habla para contarte sus cosas pero nunca te pregunta por las tuyas.

También es importante saber distinguirlos. El fuckboi más común es el que te hace creer que van a andar y luego desaparece, o simplemente no se quiere comprometer pero quiere todos los beneficios. Aquí fue cuando me di cuenta que una de mis exparejas era un fuckboi. Después de dos meses de estar saliendo y haciendo todo como novios, le dije que estaba sintiendo algo; él me dijo que no se quería comprometer.



Como estas criaturitas siempre vuelven, a la semana me escribió que me extrañaba y un “te quiero ver :(” a las 2 de la mañana, y pues que ahí voy. Un mes después de la misma dinámica de no-novios, me pidió exclusividad porque sabía que yo salía con otras personas. Le dije que no era mi novio, que no. Después de una semana de pláticas, miedos e inseguridades de este güey porque yo me iba de viaje un rato, pactamos sobre ser una pareja. No funcionó, pero estuvo chido.

Y bueno, como ya nos enseñó He is Just Not That Into You, esta es solo la excepción a la regla, normalmente estas cosas no pasan y terminan siendo de la chingada, así que también le pedí a algunas amistades que me contaran sus historias:

Ahí tienes que anduve con un güey desempleado que vivía con sus papás y, aunque no era nada serio, había cariño. Poco a poco nos involucramos al grado de que me llevaba a fiestas familiares. Yo pensé que iba por buen camino, pero cuando le hablaba sobre andar, se ponía muy mal. Menciono lo del desempleo porque, a pesar de que "no quería nada serio", yo le pagaba todo cuando nos veíamos —ya sé, #AmigaDateCuenta, pero me gustaba— y siempre le servía para contención emocional, aunque él nunca estaba para mí. Terminó de la peor manera. Siempre usamos condón, pero era un pedo que el güey aceptara y siempre le tenía que casi rogar que se lo pusiera. Una noche me cogió sin condón, sin decirme nada, mientras dormía. Desde entonces no lo he visto. La verdad es que esa vez fue muy culera porque el güey nunca aceptó que me violó e incluso logró hacerme sentir culpable.

—Mireya, 30 años.

Tuve un amigo al que le daba pena decirle a las morras con las que se acostaba que “tenía novia”. Decía que era lo mejor para todos.

—Ale, 29 años.

Salí durante casi tres años con un chavo que conocí en la universidad, nuestra relación no sólo era sexual, ya que teníamos amigos en común, salíamos con ellos y solos, hasta ahí todo bien. Él tuvo novia como un año y nos volvimos a ver cuando terminaron. Me hablaba para contarme todos sus dramas, sus dolores, nunca me escuchaba y mis problemas pasaban a segundo término, si es que los tocábamos.

Un día, hablando de sus amigos, me dijo que “x persona” no era mi amigo de verdad, “mis amigos no pueden ser tus amigos porque tú eres la chava que me cojo”. Y pues seguí ahí hasta que me enteré que me tiraba mierda con sus amigos y que de “loca” no me bajaba.

—Fernanda, 26 años.


A pesar del feminismo y de sentirme muy “empoderada” —qué horrible palabra— he estado con más fuckbois de los que me he dado cuenta, los he romantizado y me he hecho menos. Como la vez que un güey se quedó un fin de semana entero porque estaba deprimido y yo sin poder hacer nada porque pobrecito. Amigo, no, no es mi culpa que estuvieras triste y pues, tengo una vida.

¿Voy a dejar de salir con ellos? Quién sabe, no sé, porque también son divertidos, también me la puedo pasar bien. ¿Voy a dejar que paguen la cena? A veces sí, a veces no, como dijo Malena Pichot en su stand up, luego ahí estamos pensando que estamos defraudando a la causa dejando que nos paguen una cena cuando muchísimas veces son los hombres los que ganan más. No tenemos que sentir que estamos siendo malas feministas si aceptamos. Lo que sí hay que hacer es dejar de romantizarlos, dejar de seguirles el juego y quitarles el control de la situación. Hay que tener relaciones más horizontales, ¿las dos partes quieren coger? Va.



Hubo algo en lo que todas las morras que entrevisté y yo concordamos absolutamente, lo único que les pedimos a los fuckbois es que sean honestos. Nosotras también queremos coger sin compromiso. Enamorar o prometer cosas está fatal. No sean basura y nos la vamos a pasar mejor. Y pues #AmigaDateCuenta esos dudes no cambian, diviértete.