Uctumi Sid reversionó en 8 bits temas del cancionero popular argentino

El chiptuner premiado internacionalmente recreó para Commodore64 temas de Soda Estéreo, Luis Alberto Spinetta, Rata Blanca y hasta el himno nacional de su país.

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26 Abril 2017, 9:54pm

Hace varias décadas que los sonidos chiptunes son parte de la cultura popular de Occidente, aunque no lo hayamos notado. El tema original de Super Mario Bros compuesto por Kōji Kondō en 1985, probablemente se ha reproducido más veces que "Let it be" o "Satisfaction". Con la salvedad de que la primera fue concebida como música incidental, como complemento de un juego, mientras las otras dos anduvieron su camino como canciones en sí mismas desde el inicio.

Esto era así hasta que apareció un movimiento global que se dedica a crear música con circuitos integrados de consolas de juegos; personas que se rebelan contra la carrera consumista que nos tiene corriendo tras cada nuevo dispositivo tecnológico que sale al mercado; entusiastas que pasan los chips de música por un spa electrónico que los renueva y los deja listos para ser re significados.

Con el tiempo a estos artistas les quedó pegada la etiqueta de chiptuners. Entre ellos está el argentino Uctumi Sid, pionero en su país, integrante del colectivo de arte Pungas de Villa Martelli (PVM), y creador junto a CoMu de la versión retro tecnológica de clásicos del cancionero popular argentino. "Prófugos" de Soda Estéreo, "Mujer Amante" de Rata Blanca o "Seguir viviendo sin tu amor" de Spinetta en 8 bits son un medio excelente para conocer el alcance expresivo de esta tecnología.

El sonido que se logra tiene gusto a videojuego, a timbre de celular con ring tone polifónico, a juguete de pilas Made in China. Con esos ingredientes Uctumi y CoMu logran emular la carga emotiva que tienen las versiones originales. Hablamos con Uctumi sobre esta locura hermosa, su proceso creativo y la filosofía que respalda la técnica y la producción estéticas mediante el uso de tecnología que puede pasar por obsoleta y otros aspectos básicos del universo steampunk de los chiptunes.

Noisey: ¿Cómo surgió la idea de hacer un cancionero argentino en chiptunes?
Uctumi Sid: La idea es volver a escuchar temas argentinos bastante conocidos, pero desde otro lugar. Eso genera cierto extrañamiento. Siempre me gustó el sonido de los covers o remixes hechos para Commodore64. Estas máquinas tienen un chip de sonido llamado SID que es muy limitado para los estándares actuales pero era bastante avanzado para una computadora de uso hogareño en esa época. En otros países, sobre todo de Europa, los músicos hacen covers de temas conocidos de música internacional para C64, pero no había de música argentina ni latinoamericana. Me pareció interesante encarar versiones de temas argentinos. Se lo planteé al grupo y les pareció buena la idea. Se sumó CoMu que es otro músico integrante de PVM, Alakrán haciendo los gráficos y Riq en la programación.

¿Cómo persona creativa, cuál es tu búsqueda estética o conceptual?
Mi búsqueda es crear una obra que transmita algún tipo de sentimiento mediante dispositivos tecnológicos que son fríos y matemáticos.

Tener lo último no es necesario. Apropiarse de la tecnología y modificarla es empoderarse.

¿Cuál es el trasfondo filosófico del arte con tecnología retro?
Es rebelarse ante el consumismo del mundo actual. Todo el aparato mediático, tecnológico y corporativo te lleva a que siempre tengas que comprarte el último celular, la última computadora, el último coche que salió al mercado. Es un modelo que aliena al individuo de los dispositivos que utiliza a diario: lo que vos compraste no es tuyo, le pertenece a una empresa, si se rompe tienes que comprar otro sin poder repararlo o reciclarlo por tus medios.

Para ponerle un poco de freno a esta tendencia, tomamos conciencia de que tener lo último no es necesario. Apropiarse de la tecnología y modificarla es empoderarse, algo que es más sencillo de lograr con tecnología de los ochenta y noventa. La tecnología de 20 o 30 años atrás era variada. Hoy en día está muy estandarizada. Existían muchos sistemas diferentes, computadoras distintas con capacidades sonoras y visuales distintas, con modos de jugar a los videojuegos distintos que se perdieron. Uno podría pensar "eso es porque avanzó y lo de ahora es mejor" y no necesariamente es así. Hay caminos truncos que son interesantes para recuperarlos. Por ejemplo, se dejó de jugar videojuegos con "paddles" que eran unas perillas que permitían desplazar a un personaje en la pantalla. O ahora que es todo táctil, los niños que interactúan con una Commodore64 se fascinan con las teclas grandes, altas, las que apretar de verdad, de manera física. Eso les da una cierta satisfacción que no tienen con lo táctil.

El colectivo PVM pixelado

¿Cuál es el alcance y los limites expresivos de los chiptunes?
Para mí el chiptune se trata de hacer música con recursos electrónicos mínimos. Que ocupen muy poca memoria en el dispositivo; unos pocos kilobytes, algo insignificante para la tecnología actual. Es programar tu música directamente sobre un chip de sonido de los ochenta, con muchas limitaciones: poder para reproducir pocas voces simultáneas; emitir sonidos electrónicos muy primitivos como ondas cuadradas o directamente ruido.

Dentro de esa definición hay libertad para usar cualquier tecnología y para expresarte como quieras en una variedad grande de estilos musicales. Por lo general esto lleva a un sonido que remite a la música de videojuegos de los ochenta. Por eso suele identificarse a la música chiptune como "música de videojuego". Algunos tratan de simular esa estética utilizando un secuenciador u otro método de composición moderno, con samples, sintetizadores o instrumentos virtuales que ocupan mucha memoria. O mezclan partes cantadas y solos instrumentales sobre un sonido chiptune. Estos artistas ven al chiptune como una estética y no como una técnica. Es una postura válida y no estoy en contra, pero a mí me gusta experimentar con las limitaciones reales del hardware de los ochenta, elijo limitarme de esa manera porque me motiva y me hace buscar caminos creativos.

La "filosofía chiptune" es hacer arte sin tener que comprarse lo último.

¿Qué conocimientos técnicos hacen falta para crearlos?
El conocimiento depende de la plataforma que elijas para trabajar y cómo consideres tu acercamiento al chiptune. Por lo general se necesita entender lo básico sobre el audio digital y los sintetizadores. Qué es una frecuencia de muestreo, una envolvente, el rango dinámico, qué es una onda diente de sierra. Por suerte es información que está disponible en Internet.

La canción de arriba obtuvo el primer lugar en el festival Forever — defender of the 8 bits 2017 realizado en Eslovaquia el 17—19 de marzo de 2017.

¿Qué herramientas son necesarias?
La herramienta que utilices es variable según la plataforma. Si lo que quieres es tener un sonido chiptune puedes usar un software secuenciador como Ableton o Fruity Loops Studio. Si te interesa explorar una plataforma determinada como Commodore 64, Gameboy, Spectrum o Amiga es recomendable que tengas la computadora real, pero también existen emuladores en cualquier PC o Mac.

Si vas a componer música que se pueda reproducir en una plataforma de los ochenta vas a necesitar manejar un "tracker", un software que te permite crear música en una especie de "planilla", con columnas que representan las distintas voces en las que ingresas las notas usando notación americana y valores numéricos. Lo importante es que utilices lo que tengas a mano, creo que la "filosofía chiptune" es hacer arte sin tener que comprarse lo último. Si tienes una tablet, una notebook, o una PC vieja es un buen punto de partida.

¿Cómo es el proceso productivo?
No puedo decir que exista "El Proceso", eso depende de cada uno. El mío varía según se trate de temas originales o remixes. Para los originales, como hago música melódica, cuando se me ocurre una melodía la tarareo y la grabo en el celular, y así tengo como un pequeño "banco de ideas" musicales. Después me siento en el tracker a escribirlas y ponerles acompañamiento, percusión, más melodía. También puede ser que me siente frente al tracker y surja directamente.

Para los remixes trato de buscar canciones que me gusten y tengan una línea melódica con mucha variación, porque queda mejor al pasarla a instrumental. Consigo el MP3 y lo cargo en un software de edición de audio, con el tracker abierto en la PC o en la Commodore64 escribo la música usando el oído, trato de adaptarla mientras marco lo que ya escribí en el editor de audio para no confundirme ni repetir partes.Una vez que está "completa" la canción, la dejo dormir unos días y la vuelvo a escuchar con oídos frescos. En ese momento encuentro errores, cosas que mejorar. Esto lo puedo repetir varias veces según cuán obsesivo me encuentre en ese momento. Hasta llegar al punto de decir "basta, ya odio esta canción" y ahí es hora de que salga al mundo. "Salir al mundo" puede significar muchas cosas: mantenerla en su formato original, para que se pueda reproducir en una plataforma de los ochenta; pasarla a MP3; subirla a YouTube o Soundcloud para que cualquiera con acceso a Internet, celular o PC, pueda escucharla. 

La canción de arriba obtuvo el primer lugar en el evento AmiParty XIX (2016) en Polonia, en la competencia de música protracker.

¿Tuviste formación musical?
No. De chico tocaba de oído algunos instrumentos como flauta, teclado, guitarra y cuando empecé a hacer música en computadoras aprendí de forma autodidacta al experimentar con los trackers, pero nunca tuve educación musical formal. Me gusta mucho la música melódica de sintetizador, como Vangelis, Jarre, Tomita. Tengo bastante influencia de ellos y también del rock inglés, el electropop, electroclash, techno dance de los ochenta. En el último tiempo fui indagando un poco más en el folklore y el tango argentino.

¿Usabas mucho la Commodore64?
No pude tener Commodore en su época de esplendor, porque en casa no alcanzaba la plata para comprarla. Recién en el 91 apareció una PC XT que se necesitaba para trabajar. Mi amor por las Commodore no tiene un origen nostálgico.

¿Cómo llegaste a la cultura de hacer música con tecnología retro?
A mediados de los años 90 compré un módem para mi PC 386 y empecé a conectarme a BBSs. Eran sistemas para interactuar con otras personas a través de foros y chats, que permitían compartir archivos. Sabía que se podía hacer música con computadoras pero no sabía cómo, al ingresar a los BBS pude descargar "módulos", que son archivos de música con un tamaño razonable para la época en la que todavía no existía el MP3. Inmediatamente me puse a buscar cómo hacerlos yo mismo, hasta que conocí el software Fasttracker II. Me pareció genial poder escribir notas musicales en la pantalla y que la computadora las "toque" por mí.

Me enteré rápidamente de que había personas en Argentina que hacían música y otras formas de arte dándole a la tecnología un uso no tradicional. Era un mundillo de artistas interesados en lo que hacía el otro, que comprendía arte ANSI y ASCII, módulos de música, literatura, programación, hacking, cracking, etc. Hacíamos reuniones y compartíamos ciertos códigos comunes, hasta participamos de un evento en Buenos Aires llamado Flash Party que se realizó en varias oportunidades. Esta sub-cultura tuvo fuerza hasta principios de los 2000, que se disolvió mientras cada uno seguía su proyecto de vida.

En el 2015 algunos de esos artistas tuvieron la iniciativa de volver a crear, de retomar el espíritu de aquella época. Se pusieron en contacto conmigo y otros, para revivir el grupo "Pungas de Villa Martelli" que es el colectivo del que formo parte actualmente. Por supuesto que ahora hacemos las cosas desde un lugar diferente. Antes las limitaciones tecnológicas eran las reales de la época, ahora son más bien auto-impuestas, por ejemplo tomamos como una de las premisas hacer obras para Commodore64. Aunque seguimos haciendo cosas en PC y otras plataformas.

La canción de arriba obtuvo el primer lugar en la categoría "freestyle audio" en el evento Demosplash realizado por el Carnegie Mellon University Computer Club en Pittsburg, EEUU.

¿Qué significa o a que remite el nombre Uctumi?
"Uctumi" es el primer nickname que utilicé en un BBS. Es una palabra que inventó el grupo musical de humor Les Luthiers en su obra Cartas de Color. Era muy fanático de Les Luthiers en los 90, esa palabra me llamó la atención y quedó.

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