Wendy Carlos es la madrina transgénero de la música electrónica

Wendy Carlos le mostró al mundo que los sintetizadores eran capaces de cambiar la industria musical y su fama la llevó a hacer el soundtrack de películas como 'Tron' y 'La naranja mecánica'.

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17 Agosto 2015, 3:00pm

Este artículo fue publicado originalmente en Thump, nuestra plataforma de cultura y música electrónica.

En 1968, Wendy Carlos tomó un sintetizador Moog, un instrumento desconocido en esa época, y reconstruyó electrónicamente los seis "Conciertos de Brandenburgo" de Johann Sebastian Bach para crear "Switched on Bach", el primer álbum de música clásica que alcanzó disco de platino por sus ventas. El disco se convirtió en el más influyente álbum de electrónica de su tiempo, destruyendo los limites entre la música clásica y la de sintetizador. Con ello consiguió tres premios Grammy y le envió al mundo el mensaje de que un sintetizador también era un instrumento musical, en lugar de sólo una maquina obscura usada por profesores en laboratorios para hacer extraños sonidos robóticos.

"Las primeras intrumentalizaciones electrónicas no te permitían hacer un sampleo de cada nota instrumental para tratar de hacer un arreglo después. Era más una clase de arte. Tenías que tomar un sampleo de cada sentido que una nota podía tomar, de todas sus expresiones, todas sus velocidades y después tratar de crear una obra a partir de esas piezas", dijo Carlos hablando sobre sus primeros procesos creativos en una entrevista en el 2007 con Frank J. Oteri.

Carlos nació en una familia obrera en Pawtucket y comenzó a tomar clases de piano a los seis años. Estudió música y física en la Universidad de Brown y composición musical con los pioneros Otto Luening y Vladimir Ussachevsky en el Centro de Música Electrónica de Princeton-Columbia, el primer centro de música electrónica en los Estados Unidos. Comenzó a trabajar como editora de cintas en Gotham Recording e hizo una amistad con Robert Moog, el inventor del sintetizador Moog, convirtiéndose consecuentemente en su primer cliente.

A lo largo de los años, Carlos influenció a Moog y lo ayudó a refinar sus sintetizadores, convenciéndolo de añadir sensibilidad al tacto al teclado para una mayor musicalidad y mejores dinámicas. "Wendy construyó sonidos líricos que nadie había escuchado antes salir de un sintetizador digital," comenta Moog en una entrevista de 1985 con la revista People. "Nadie está en sus ligas."


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En 1971, Carlos compuso y grabó la música para el soundtrack de A Clockwork Orange de Kubrick, el cual incluía su re interpretación de la Symphonie Fantastique de Berlioz, usada durante la escena de inicio. Más adelante interpretó los soundtracks para The Shining y la música original de Tron, la cual incorporaba orquesta, coros, órganos y sintetizadores análogos y digitales.

Carlos nació biologicamente como hombre (Walter Carlos), y comenzó su transición en 1968, pero continúo presentándose públicamente como hombre por una década más. Finalmente se anunció como mujer transgénero en una entrevista para Playboy en 1979, eligiendo esa revista porque "ellos siempre han estado preocupados con la liberación y yo estaba ansiosa por liberarme".

"El público resultó ser sorpresivamente tolerante, o si lo prefieres, indiferente", después comentó. De hecho, a nadie pareció importarle un carajo y a partir de ahí, su carrera continúo en ascenso. "Nunca ha habido ninguna necesidad de que esta farsa hubiera sucedido. Fueron monstruosos años de mi vida desperdiciados", alguna vez comentó sobre sus días viviendo como hombre.

Algunos años después, ella publicó Digital Moonscapes quizá uno de sus trabajos más influyentes, donde explora las posibilidades de una orquesta digital por primera vez. Carlos se pasó de lo análogo (la firma que caracterizaba sus primeros álbumes) a lo digital, sampleó The Royal Albert Hall Organ e incorporó algo de material de Tron que nunca se usó. El disco, inspirado por las lunas más grandes del sistema solar, zarpa en un plan esotérico mejor acompañado por un viaje en ácido dentro de un planetario.

Carlos se ha dado a notar por el desagrado a convertirse en foco de atención a lo largo de su carrera y sus entrevistas son cada vez menos y más lejanas. Hoy, la artista de 75 años de edad vive una tranquila vida en Nueva York. En su última entrevista conocida, en el 2007 con Frank J. Oteri, Carlos platicó sobre el estado de la música en la actualidad.

"Es muy trágico que las drum machines hayan remplazado a los verdaderos bateristas, volviéndose tan omnipresente para quienes las escuchan que ya han aceptado la noción de un beat rígido, como escuchar un martillo o equipo de fábrica. Alguien recientemente cerró su club de Jazz en Berlín tras su enorme éxito por varios años, pero él comenta que lo abandona porque el jazz actual no tiene swing. El ritmo cuantizado es rígido y mecánico. Nos convertimos en robots y eso es trágico."

Date una vuelta por el increíble sitio retro HTML de Wendy para saber más sobre su trabajo, sus fotos de eclipses solares y sus gatos.

Natasha está en Twitter.