Fotos

Selfies en la escena del crimen

Cuando Aleksandrija decidió exponer su proyecto, el público no lo tomó muy bien, lo cual era de esperarse puesto que la mayoría de las fotografías eran selfies de Aleksandrija sonriendo al lado de cadáveres cubiertos con sábanas y bolsas de plástico.

por Aleksandrija Ajdukovic, texto por Magda Janjic
10 Febrero 2015, 4:00pm

En 2008, la fotógrafa serbia Aleksandrija Ajdukovic comenzó a trabajar en una serie de fotos de escenas del crimen, la cual nombró acertadamente Crime Scene.Meses después, cuando Aleksandrija decidió exponer su proyecto, el público no lo tomó muy bien, lo cual era de esperarse puesto que la mayoría de las fotografías eran selfies de Aleksandrija sonriendo al lado de cadáveres cubiertas con sábanas y bolsas de plástico.

La llamé para preguntarle en cómo se le había ocurrido tal cosa.

VICE: ¿Cómo tuviste acceso a las escenas del crimen?
Aleksandrija Ajdukovic:
El fotorreportaje es el amor de mi vida. El problema es que va en decadencia, en especial el de los periódicos de noticias. Como fotoperiodista, tienes muy poca libertad. Las fotos que tomas se publican con el fin de ilustrar lo que los periodistas o los editores quieren que expreses. Tus fotos pocas veces representan lo que ves realmente en la escena.

Además, cubrir escenas del crimen no fue mi decisión. En los periódicos, a los fotógrafos que no tienen un equipo impresionante les piden que vayan a cubrir escenas del crimen o cosas sobre celebridades. Y no me interesan las celebridades en lo absoluto, por eso decidí cubrir los temas de crimen.

¿Cómo surgió Crime Scene?
Los lectores quieren ver sangre y lágrimas. Los encabezados que acompañan las fotos de las escenas del crimen a menudo incluyen palabras como "miedo", "tristeza" o "incredulidad". También está el factor de lo que llamo el "turismo de muerte", que consiste en tomarse fotos al lado de ciertos objetos o en locaciones donde haya ocurrido alguna muerte. Así que se me ocurrió que podría entrar en estas escenas para ver la reacción del público.

Sonrío en la mayoría de las tomas porque la risa es una reacción natural ante la muerte. Mucha gente tiende a reír o a sonreír cuando sienten dolor o incomodidad. Es un mecanismo de defensa automático.

¿Cuál fue la reacción del público? ¿Lo "entendieron"?
La mayoría de mis colegas sí. Pero al parecer el público en la galería de arte Gallery 73 en Belgrado, Serbia, no lo entendió. Muchos me preguntaron: "¿No te da vergüenza tomarte una foto junto a un cadáver?" Me dijeron que "no quedaba conmigo". También la galería recibió críticas muy severas. Tanto a mí como al director de la galería nos llamaron "artistas novatos".

¿Cuál era tu objetivo con este proyecto?
Concibo este proyecto como una documentación de mi desempeño a la hora de investigar el aspecto antropológico del espectáculo de la muerte y los accidentes en la sociedad contemporánea. En las conversaciones cotidianas sobre la división del espacio en una representación artística, se entiende que hay un espacio para la audiencia y otro espacio reservado para los artistas. Este proyecto es una combinación de los dos.