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El nuevo alcalde de Nueva York, ¿un tipo más izquierdista que AMLO?

Parece que a los ricos de la Gran Manzana se les acabó el veinte. Ahora los ciudadanos confían en que NY irá hacia una ciudad más equitativa económicamente hablando, que no incluye caballos en Central Park.

por Matt Taylor
07 Noviembre 2013, 4:00pm


Foto vía Flickr, usuario Bill de Blasio.

La gente de Nueva York ya no vota. El martes pasado, en las elecciones para alcalde el candidato demócrata, Bill de Blasio, derrotó al republicano Joe Lhota con el sufragio de solamente nueve por ciento de los votantes. De cualquier manera, ahora él se ha convertido en el primer alcalde demócrata en Nueva York en 20 años, con votos de blancos liberales, afroamericanos y la comunidad latina. Ahora ambos bandos del espectro político esperan que él lleve a la ciudad hacia una utopía izquierdista, después de una década de que el ex alcalde multimillonario Michael Bloomberg le hizo la vida fácil a la clase alta de Nueva York.

¿Exactamente qué tipo de cambios contemplará la administración de De Blasio?

Hablé con algunos expertos de políticas urbanas y con los conocidos de De Blasio en la escena política, para así saber un poco más que esperar.

Desigualdad de ingresos

De Blasio se postuló con la promesa de que atacaría el gran problema de la ciudad: la desigualdad de ingresos. Constantemente refiriéndose a Nueva York como “una historia de dos ciudades”, donde los súper ricos de Manhattan tienen dinero para mandar a sus hijos a escuelas de música y las minorías de los barrios tienen poco dinero para sobrevivir.

De Blasio quiere subir los impuestos de los ricos para tener fondos para abrir un programa de guardería y programas escolares. Para hacer esto, él necesitará que el gobernador Andrew Cuomo firme tal legislación, algo un poco difícil. Pero la necesidad de reacomodar la economía de Nueva York es obvia, Bloomberg intentó aliviar la situación con eventos de caridad ocasionales. “De muchas maneras, Nueva York es un niño malcriado, vive del dinero de Wall Street y de las inversiones de los ricos de la ciudad”, explica Joel Kotkin, profesor del desarrollo urbano de la Universidad de Chapman y ex columnista del New York Times.

La educación infantil de temprana edad es la mejor solución para atacar los desniveles económicos en la sociedad y ya se pueden escuchar los lloriqueos de los ricos por tener que pagar más impuestos.


Foto vía Flickr, usuario david_shankbone.

La legalización de la mariguana

A De Blasio le gusta hablar maravillas de los asuntos económicos, pero no tanto de la mariguana. El candidato ha dejado muy claro que él no apoya la legalización de la hierba. En cambio apoya la descriminalización de posesión de mariguana, que reduciría el alto número de arrestos relacionados con esta infracción.  


Foto vía Flickr, usuario jumkiernan.

Acosar a sospechosos, vigilar musulmanes

De Blasio prometió que su gabinete no “acosará injustamente a las minorías”. Esto es respaldado por su hijo afroamericano Dante en un comercial que se ganó los corazones de los liberales de Nueva York. Este asunto parece entrar en vigor antes de la toma De Blasio el 31 de diciembre de 2013, ya que el ayuntamiento votó recientemente para establecer un inspector general en el departamento de policía de Nueva York y también prohibió hacer fichaje racial. Recientemente un juez federal ordenó que el acoso de las minorías es anticonstitucional.

Lo mismo para la vigilancia de residentes musulmanes en sus casas y negocios. En repetidas ocasiones le pregunté a De Blasio y a su campaña que haría del acoso a la comunidad musulmana, pero el candidato (como la mayoría de sus rivales demócratas) se negó a comentar. 

Salud pública

Mantener los hospitales abiertos como enfoque central de la identidad política de De Blasio fue lo que robó el aplauso más grande en su discurso, al ganar la alcaldía. Está poniendo las manos en el fuego por lo que cree: en julio De Blasio fue arrestado por protestar por el cierre del hospital Long Island College, justo después de eso subió en las encuestas.

Además de prevenir más cierres, De Blasio no ha propuesto nada más. Quizá promesas a medias son mejores que mentiras. Algo muy interesante es que De Blasio sobresale entre los demócratas por apoyar la iniciativa de Bloomberg contra las bebidas azucaradas, también la ley de prohibir fumar en restaurantes y parques. En el lado más consciente de su agenda política, prometió que durante la primera semana de poder prohibirá el uso de caballos en la carretas de Central Park.

Entonces, ¿Nueva York será una la utopía izquierdista gracias al alcalde De Blasio?

Claro que no. De Blasio se ha convertido en la estrella del partido demócrata pero por ahora tendrá que cumplir las promesas o temer al venganza de su rival de partido Anthony David Weiner, durante la reelección de 2017.