Identidad

Seis estadounidenses iraníes cuentan sus preocupaciones sobre el futuro

"Los estadounidenses no van a ser reclutados, sus vidas nunca se verán afectadas, pero las vidas de los civiles inocentes iraníes cambiarán para siempre".
17 Enero 2020, 3:24pm
Ciudadanos iraníes estadounidenses
Ehsan Zahedani y Laila Lilly

Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

El viernes pasado, el gobierno de Trump emitió nuevas sanciones contra Irán, enfocándose en los ciudadanos de ese país en particular. La medida se produjo al final de una tensa semana desde que Estados Unidos asesinó a Qassem Soleimani, uno de los principales generales iraníes. En los días posteriores, el mundo contuvo la respiración, en espera de saber si Estados Unidos volvería a entrar en una guerra destructiva en Medio Oriente. Después de un ataque de las fuerzas iraníes contra una base estadounidense en Irak que, según los informes, terminó sin víctimas, Estados Unidos ha optado —por ahora— por responder con sanciones adicionales.

En Estados Unidos, los ciudadanos estadounidenses iraníes se enfrentan a una amenaza que conocen muy bien, una que se materializó durante la guerra de Irak de 2003: un aumento del sentimiento antiiraní, anti-Medio Oriente e islamofóbico. Si bien es probable que la situación actual en Irán afecte a muchos estadounidenses provenientes de Medio Oriente y/o musulmanes, son los ciudadanos estadounidenses iraníes quienes sentirán más las repercusiones, ya que algunos tendrán que preocuparse por ellos mismos y sus familias, ya sea que se encuentren en Estados Unidos o Irán.

VICE habló con seis ciudadanos estadounidenses iraníes sobre cómo han procesado las noticias de la semana pasada y cuáles son sus preocupaciones actuales y futuras.

Niousha, 20 años, Los Ángeles, California

Soy una inmigrante iraní estadounidense de primera generación, y mi familia y yo hemos vivido en Estados Unidos desde que emigramos de Irán en 2004. Después de pasar mi infancia experimentando la belleza y la cultura de Irán, mi reacción al asesinato de Soleimani fue sentir miedo. Temía por mi familia en Irán, por la gente común y corriente de Irán que intenta sobrevivir bajo este régimen, y por los habitantes iraníes que ya enfrentan la presión de las sanciones. Por último, temía que mi patria fuera otro ejemplo de una intervención de Estados Unidos que salió mal, otra guerra que utiliza a personas inocentes como tácticas políticas.

El futuro representa un aumento en los ataques contra los ciudadanos iraníes y su vigilancia, desde la prohibición musulmana hasta la retención masiva de iraníes en la frontera de Estados Unidos.

Al pueblo estadounidense, quiero decirles que abran sus mentes y sus corazones; los iraníes se parecen más a ustedes que los multimillonarios estadounidenses. El pueblo iraní y nuestras raíces tienen su origen en una densa y rica historia de las artes, la poesía, la familia y la compasión. Una guerra con Irán no es algo que se tome a la ligera. Los estadounidenses nunca van a ser reclutados, sus vidas nunca se verán afectadas, pero las vidas de los civiles inocentes iraníes cambiarán para siempre.

Al pueblo iraní, quiero decirles que este es un momento crucial para que nos unamos, para luchar contra la desinformación, para defender a la comunidad iraní y para defender nuestra identidad. Tenemos una oportunidad como ninguna otra, como ciudadanos de Estados Unidos, de actuar y comprometernos políticamente para alejar de la guerra el curso del pueblo iraní.

Laila Lilly, 41 años, Prairieville, Louisiana

Los estadounidenses iraníes tienen sentimientos encontrados. Estamos preocupados por nuestras familias que aún viven allí. Estamos preocupados por nuestra propia seguridad aquí. Estamos preocupados por la seguridad de nuestros hijos. Si esta estupidez sigue aumentando, acabaremos en otra guerra sin fin.

Los eventos que se han desarrollado recientemente me afectaron profundamente la semana pasada. Uno de mis hijos fue enviado a casa con una infracción por ser "irrespetuoso con una maestra". No hace falta decir que estaba disgustada y mi hijo estaba a punto de estar en serios problemas. Pero después de ahondar un poco más, conocí la verdad sobre lo que realmente había sucedido.

La maestra Smith (cuyo nombre ha sido cambiado por privacidad) me envió un correo electrónico informándome lo irrespetuoso que había sido mi hijo en su clase. Resulta que omitió en su reporte que otro estudiante estaba atacando verbalmente a mi hijo por tener herencia iraní. Luego este bravucón comenzó a insultar a las mujeres de nuestra familia, declarando que él iba "tener sexo conmigo" y que cuando acabara, arrojaría a toda nuestra familia al otro lado de la frontera y nos dispararía a todos.

Sahar, 25 años, Washington DC

Soy un iraní estadounidense de primera generación. Mis padres nacieron en Irán y vinieron aquí hace unos 40 años. Ambos son ciudadanos naturalizados. Yo nací aquí. Como estadounidenses iraníes, muchos de nosotros crecimos escuchando historias de la violencia de la Revolución Iraní y de la guerra Irán-Irak. Nuestras familias han vivido mucha violencia y no queremos que la historia se repita.

Estaba cenando cuando recibí por primera vez la noticia del asesinato de Soleimani e inmediatamente entendí las ramificaciones y entré en pánico. Como iraníes estadounidenses, estar al tanto de la política exterior de Estados Unidos es a menudo una cuestión de supervivencia, particularmente para nuestras familias. Sentimos las repercusiones de la política exterior en nuestra familia aquí en Estados Unidos y nuestra familia en Irán. No lloro su muerte, pero sí temo por las vidas de miles de personas en Medio Oriente que sufrirían como resultado de una escalada.

He escuchado historias de la violencia contra el pueblo iraní durante los días de la crisis de los rehenes. Mis padres también han sufrido incidentes de violencia. No quiero ver que eso vuelva a suceder.

Para mí, todo esto ha servido como un claro recordatorio de que mis dos identidades están en desacuerdo entre sí. Tengo profundas y hermosas raíces culturales en Irán, pero Estados Unidos es mi hogar. Y más que nada, quiero ver una paz verdadera entre mis dos naciones mientras esté vivo. A medida que pasa el tiempo, cada vez tengo más miedo de que eso no ocurra.

Ehsan Zahedani, 37 años, Los Ángeles

Nací y crecí en Irán. Me mudé a Estados Unidos en 2004 cuando tenía 22 años.

El pueblo iraní sufrió la devastadora guerra con Irak bajo Saddam Hussein en los años 80, en la que hubo cientos de miles de víctimas y pérdidas. Tenía seis años cuando vi mi ciudad natal de Shiraz bajo ataque y bombardeada por el régimen de Saddam Hussein. La gente de mi generación también fue testigo de la destrucción de los países vecinos como Afganistán, Irak, Libia, Siria, Yemen, etc. debido a la guerra. No quiero ver otro ciclo de guerra y violencia. Casi todos los estadounidenses iraníes e iraníes en otras partes del mundo tienen familiares en Irán, así que el miedo de que les ocurra algo es real.

Ya puedo sentir el sentimiento antiiraní en la energía y el estado de ánimo de las personas. Es extremadamente triste; las personas y todos los seres humanos son naturalmente pacíficos y este tipo de hostilidad es el resultado de políticos imprudentes, irracionales y egoístas que buscan problemas y guerras para obtener beneficios personales.

Me gustaría que la gente en Estados Unidos comprenda que los iraníes son muy pacíficos y que son personas comunes que buscan la prosperidad y una vida normal en condiciones normales. Si hay enemistad u hostilidad, fue causada por la política, pero no proviene de la gente. Recuerden que los iraníes celebraron en las calles después del acuerdo nuclear porque querían que su país fuera más abierto a la comunidad internacional y deseaban el fin de las hostilidades con Estados Unidos.

Espero que podamos evitar la guerra, no solo por mi familia y amigos en Irán —sí, eso empeora la perspectiva de guerra para nuestra comunidad—, sino desde una perspectiva estadounidense, Estados Unidos debería evitar la guerra con otro país. Deberíamos emplear nuestra energía y recursos en crear mejores vidas para toda nuestra nación.

Representante Anna V. Eskamani, 29 años, Orlando, Florida

Ya hemos visto el aumento de las publicaciones antiiraníes en las redes sociales, junto con un hombre en Twitter diciendo que las mujeres iraníes deberían ser violadas. Personalmente, he recibido comentarios que me llaman "terrorista" y perpetúan los estereotipos racistas de iraníes y estadounidenses iraníes. Sin duda, la retórica del presidente Trump sobre el tema tampoco ayuda.

El pueblo de Irán, al igual que el de Estados Unidos, es diverso en sus perspectivas y tendencias políticas, pero lo que hemos escuchado abrumadoramente de los iraníes es el deseo de evitar la guerra. Mi familia en particular ha expresado miedo y estrés por la idea de una posible guerra, y han compartido conmigo una esperanza de paz.

David Emami, 37 años, Oregon

Mi familia se mudó permanentemente aquí en 1981, aunque mi padre había asistido anteriormente a la universidad en Estados Unidos. Nací en 1982, en Oregon. Mis padres nacieron y se criaron en Irán. En 2019 me convertí en el primer concejal estadounidense iraní en la historia de Oregon.

Si hemos aprendido algo de las guerras del siglo XXI, es que aunque es fácil comenzarlas, las guerras son extremadamente difíciles de terminar. No quiero ver a Estados Unidos en otra guerra interminable.

A medida que aumenten las tensiones, los estadounidenses iraníes en todo el país serán susceptibles a mayores niveles de hostilidad y violencia potencial, pero me temo que también se extenderá a aquellos que parecen "provenientes de Medio Oriente". Me preocupa especialmente que los jóvenes de Medio Oriente sean intimidados en la escuela y se conviertan en blanco del odio y el prejuicio. Del mismo modo, me preocupan las mujeres que también eligen usar pañoletas en la cabeza o hijabs.

Aunque Estados Unidos e Irán están en desacuerdo entre sí, los estadounidenses iraníes, continúan siendo un grupo de personas muy trabajadoras y altamente educadas que se han asimilado muy bien y son miembros productivos de la sociedad. Podemos no tener una buena representación, pero muchos iraníes estadounidenses han tenido un fuerte impacto en las artes, ciencias y negocios. Actualmente, muchos de nosotros oramos por nuestros amigos y familias en ambos países y deseamos la paz entre las dos naciones.

Las entrevistas han sido ligeramente editadas y condensadas para lograr una mayor claridad.