Nas todavía no logra escapar de la sombra de JAY-Z

Casi 20 años después de su histórico 'beef', los dos íconos del rap de Nueva York parecen estar a kilómetros de distancia en cuanto a ser transparentes con sus oyentes se trata.

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21 Junio 2018, 4:38pm

Imágenes de archivo.

Las rivalidades pueden desvanecerse del interés público, pero esto no significa que dejen de existir. En Feud, el programa de televisión de Ryan Murphy, Catherine Zeta-Jones como Olivia de Havilland dice: "Las peleas nunca son sobre odio. Las peleas son sobre el dolor". Ella hablaba sobre la pelea entre la actriz Joan Crawford y Bette Davis, pero mi mente regresó de inmediato a la épica pelea entre JAY-Z y Nas.

La curiosidad del público sobre la disputa de JAY-Z y Nas puede que ya no sea la misma que en 2001, cuando JAY-Z lanzó "Takeover" y Nas lanzó "Ether", considerado por muchos como uno de los mejores beef de rap de la historia. Pero este último fin de semana hace que uno se pregunte dos cosas: ¿la disputa sigue activa?, y ¿ha perdido Nas en más formas que la música?

Con un lapso de 24 horas el uno del otro, JAY-Z y Nas lanzaron sus más recientes proyectos. JAY-Z lanzó un álbum en colaboración con Beyoncé titulado Everything Is Love. Nas lanzó un álbum producido por Kanye West llamado Nasir.

Hay diferencias marcadas: el Nasir de Nas se siente claramente solitario y egocéntrico. Desde el título del álbum hasta el contenido lírico, Nas ha creado un proyecto que vierte su mito, pero no toca nada humano. Él da consejos, ideas pseudo-intelectuales y presume. En el primer corte del álbum, "Not For Radio", Nas asegura que ha comenzado la Escobar Season (haciendo referencia a su alias). Con voces de coro operísticas en el fondo, Nas continúa acompañado de Puff Daddy, quien mezcla algo de arrogancia con sentimientos pro-negros poco profundos, y que se sienten bien al escucharlos, pero que en realidad no están creando ningún tipo de política o crítica. "White Label" es embarazosamente superficial. El flow de Nas y la producción de Kanye son impecables, pero el contenido no es algo que uno piense que pueda preocupar a un hombre de 40 años. Rapea, “Chin-grabber, neck-choker, in-her-mouth-spitter/ Blouse-ripper, ass-gripper, that dig-you-out nigga. I ain't gon' hold you, old head gave me old news”.

Nas no lidia con las noticias más relevantes y controversiales que lo rodean, como por ejemplo el supuesto abuso emocional y físico sufrido por casi una década que denunció su exesposa Kelis. La teoría y la poesía que intenta entregar no llegan a ningún lugar sustancial en el espíritu porque se siente contradictorio. ¿Cómo se puede admirar o recibir consejos de alguien que ni siquiera puede mantener una relación con su amante y madre de sus hijos sin violencia emocional y física?

En "Takeover", JAY-Z tira, “Your shit is garbage/ What you trying to kick, knowledge?". Ahora más que nunca, Nas parece no ser capaz de escapar de esa crítica hoy en día, ya que su vida personal, arte público y política se contradicen tan severamente.

JAY-Z y Everything Is Love no deberían verse como lo opuesto a Nasir, sino como un contraste. Cuanto más comprendamos lo que los dos raperos de Nueva York tienen en común, con mayor facilidad entenderemos lo que reflejan sus últimos proyectos y las diferentes cosas que un hombre puede elegir hacer con su poder.

JAY-Z ha sido muy criticado por la forma en que llegó a su curación. A través de mucho de lo que Beyoncé y Shawn Carter han revelado en Everything Is Love, está claro que puso a su esposa en un caos emocional. En este punto, aparentemente han llegado a un lugar que no es exactamente perfecto, pero que es más fuerte y más pacífico que su pasado. Esto es, al menos, lo que estamos obligados a creer en base a sus ofertas artísticas. Everything Is Love es el pináculo de esta idea.

A diferencia de Nas en Nasir, JAY-Z dio cabida a la perspectiva de una mujer sobre su proyecto, ya sea dejándola literalmente hablar o lidiando con su relación con las mujeres. JAY-Z podría ser muchas cosas, pero como concierne a Beyoncé y la música que hacen juntos, él no es competitivo ni narcisista. Él bien sabe que ella probablemente se robará el show y que a menudo él está allí para contrastes interesantes, para contar historias y llenar espacios en blanco con barras ingeniosas. Si Watch The Throne fue un combate de boxeo con Kanye West, Everything is Love es un baile de ballet con la primera bailarina. A menudo, JAY-Z simplemente suena agradecido de estar en la misma canción que Beyoncé, y su trabajo no es para superarla, sino para mantenerse al día.

JAY-Z se ocupa de las cosas más oscuras que conocemos sobre él, desde la infidelidad hasta las amistades fallidas. Si estás interesado en consumir cualquiera de sus poesías y teorías a modo de consejo, es más fácil porque sientes que JAY-Z viene de un lugar de experiencia y reflexión. Mientras que en Nasir, parece que Nas intenta hacernos creer en un personaje que fue creado hace décadas. Pero esa máscara se está agrietando, en parte, debido a una entrevista reveladora. En abril, el periodista de Hollywood Unlocked, Jason Lee, le preguntó a Kelis si el rapero de Queens estaba obsesionado con su imagen pública. Ella respondió: "Está obsesionado con su imagen, por eso la gente piensa que es fenomenal y que yo soy una perra furiosa porque le importa un comino y no me importa".

Kelis deja entrever la idea de que la persona pública de Nas es todo persona. Esta es una acusación perjudicial para un artista como Nas, cuyo éxito ha dependido de la seguridad y confianza de los fanáticos que creen que lo que están escuchando no es necesariamente no ficción, sino que está fuertemente basado en una historia verdadera y autobiográfica. Pero, ¿cómo se puede predicar sobre el empoderamiento de los negros cuando se es acusado de tener que cuidar a su hijo negro y a la madre por obligación? ¿Cómo se puede predicar sobre el amor negro cuando se es acusado de maltratar física y verbalmente a la madre de su hijo? La falta de respuesta a estas acusaciones ayuda al oyente a darse cuenta de que Nas y sus proyectos pueden ser completas obras de ficción, mientras que el narrador vive una vida en absoluta oposición. Quizás, Nas solo se acerca a su arte como actor y los actores no tienen que resolver sus problemas personales en su trabajo. Simplemente tienen que desempeñar el papel que se les dio de manera creíble. Desafortunadamente para Nas, su papel ya no es creíble.

Los hombres, especialmente los hombres cisgénero, heterosexuales y ricos, reciben espacio para ser perdonados y sanar. A menudo, la curación es asistida por las mismas personas que hieren. Este es el poder patriarcal, incluso cuando se hace con la esperanza de un bienestar óptimo. Si las personas, vistas como mujeres y femmes exhibieran el mismo comportamiento, no habría perdón y usualmente habría una crucifixión interpersonal y social. Las mujeres siempre pierden, pero la restauración está definitivamente disponible para los hombres.

Y esto es lo que hace que JAY-Z y Nas peleen por el dolor. Incluso con la cantidad de acceso de Nas al privilegio, riqueza y estrellato masculino, todavía no consideró necesario al menos intentar explicar estas inquietantes acusaciones. JAY-Z sabía que una vez que se filtraron las imágenes de un enfrentamiento entre él y Solange, tendría que explicar la situación para restablecer la confianza entre los fanáticos y el público en general. Esta obligación se hizo aún más clara por la obra magna de 2016 de Beyoncé, Lemonade, un disco que exploró la angustia y el trauma que JAY-Z causó en su relación amorosa. JAY-Z respondió con el profundamente personal 4:44, y asumió la responsabilidad pública por el dolor que causó y lo examinó en el álbum.

Nas creativamente eligió un lugar cobarde y deshonesto hacia donde dirigirse, lo cual resulta doloroso. Como alguien que simpatiza con Kelis y entiende el abuso que sufrió, resulta doloroso. También es doloroso darse cuenta, como antiguo defensor de Nas, de que la persona a la que has apoyado no solo es intolerable, sino que no respeta ni se preocupa lo suficiente por su apoyo como para intentar siquiera mitigar estos sentimientos. Quién ganó la batalla de 2001 entre JAY-Z y Nas podría ser discutible, pero en 2018 se siente claro que Nas ha sido avasallado por completo.

Myles E. Johnson es un escritor radicado en Brooklyn. Puedes seguirlo en Twitter.

Este artículo se publicó originalmente en Noisey US.