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Music by VICE

Arctic Monkeys, evasión de impuestos y el mito de los rock-stars izquierdistas

Algunas celebridades del Reino Unido han hecho uso de un servicio que les permite evitar impuestos al atesorar su dinero en el extranjero.

por Gavin Haynes
15 Julio 2014, 3:24pm

Los Arctic Monkeys en 2006, cuando aún eran un puñado de muchachitos de High Green. Fotografía via el Flickr de Tammy Lo

En 1973 Cat Stevens era una de las estrellas mundiales de la música, y ganaba tanto dinero que se fue a Brasil para pasar un rato más largo en términos de rendimiento económico. De vuelta, el gobierno británico quería el 80% de la fortuna de Cat. Obviamente a él no le pareció nada cool. Entonces tomó su guitarra acústica y las Obras completas de Kahlil Gibran y se devolvió a Río, donde las tasas de impuestos eran menores, el sol siempre brillaba sobre Copacabana y las juntas militares siempre eran relativamente amigables.

Pronto se le unieron los Rolling Stones y otras tantas bandas de rock que no apreciaban el gesto de que su dinero cubriera el déficit de bostezo de Gran Bretaña. “Exilio fiscal”, le llamaron. Como cuando tu gobierno quiere matarte, entonces te exilias. Aún cuando tu gobierno solo quiere acabar con tu dinero.

En 2014, todo ese enredo es mucho más fácil. Ya no tienes que acompañar a tu dinero en el exilio. Ahora, gracias a las modernísimas tecnologías, si eres uno de los Arctic Monkeys y tienes un millón de libras que quisieras libres de impuestos, unos cuantos clics pueden hacer que se asoleen en Jersey —aún cuando nunca en tu vida hayas estado en Jersey. Allí, tu dinero puede darse la gran vida junto a las monedas de otras celebridades: Michael Caine, George Michael, Katie Melua. El dinero de las estrellas ama mezclarse, y gracias a una denuncia reciente de algo llamado “The Liberty Scheme”, sabemos que esos dolaritos célebres estaban en la gran fiesta del dinero —junto a las ya usuales y pícaras galerías de los hombres de negocios, los terratenientes y Mark Knopfler.

Parece obvio que la defensa de Jimmy Carr está a punto de invocar: “los asesores con los que hablé dijeron que todo estaba bien. Honestamente, no tenía idea de lo que eran todos esos pedacitos de papel blanco”.

Todo eso, por supuesto, es pura mierda. Nadie entrega a nadie, como lo hicieron los Arctic, más de un millón de libras sin una explicación que trascienda a propuestas de ascensor. Por un millón de libras sería propicio alquilar una pequeña sala de conferencias y un proyector. Considera la otra alternativa: si alguna vez te encuentras diciéndole a alguien, “ey, amigo, ¿qué hiciste exactamente con mi millón de libras?”, pues bien, definitivamente te la hicieron.

Lo cual no quiere decir que no hay una gruesa capa de cosmético alrededor de un esquema como el Liberty. No hay duda de que Alex Turner y sus amigos fueron informados por sus asesores sobre las cosas usuales, incluido el credo de toda la industria: “Todo ciudadano tiene derecho a evitar impuestos; nadie tiene el derecho de evadir impuestos”. Y no hay duda de que algunos de ellos cayeron. A todos nos gustaría imaginar que los delitos fiscales son cometidos por banqueros desalmados, pero cuando te despiertas un día y encuentras que el director ejecutivo de un grupo pop hace más dinero del que alguien podría gastar razonablemente, es difícil no pensarte como un hombre esencialmente justo. Después de todo, eres un artista.

Sin embargo, siendo prácticos, una vez que tu contrato de grabación tiene suficientes ceros al final, encuentras incentivos para alinearte con esos malvados banqueros. Eres el 0.5%. Y francamente, después de cierto punto, preferirías no pagar un solo peso para que otra gente falle en su intento por ordenar toda la mierda. Cat Stevens se encontró en esas. Mick Jagger también. ¿Por qué el gobierno debería poner sus manos sobre la mitad del millón que ganaste con el sudor de tu pañoleta? Es algo duro, de verdad. Los impuestos duelen. Y entre más impuestos más dolor, porque no vez absolutamente nada de vuelta.

Fotografía via el Flickr de Neon Tommy

Cuando estás ganando 20,000 libras al año, el gobierno del Reino Unido te está subsidiando —tus impuestos apenas si alcanzan para que el ejército y la policía mantengan a la sociedad lejos de la pesadilla Hobbesiana de todos contra todos. Pero cuando estás ganando 200,000 libras, estás pagando los policías de otras personas, sus cuentas médicas, las motocicletas para vigilancia y las ambulancias. Se supone que ahí está el detalle. Todo el mundo acepta ese contrato social, pero la mayoría siente que esto se basa en el supuesto de que las probabilidades están en su contra, ascendiendo para que tengas que pagar mucho dinero. Así que eso se siente como una apuesta en una sola vía cuando eres pequeño y luchador.

El hecho es que, si le evasión estilo Liberty se extiende a cada Joe Muggins, no habría suficiente reserva en las arcas del servicio nacional de salud más que para un par de bolsas de algodón y un garrote de la misericordia como el que papá solía usar para matar conejos infectados de mixomatosis. ¿Evadir/evitar? En serio, ¿qué tan falso puedes ser? El punto es, precisamente, la naturaleza evitar-no-evadir del asunto. Hay un nivel de minimización de impuestos que se burla de todo el propósito del sistema tributario progresivo.

La ironía es que aunque ellos crean en un sistema de impuestos que aplique para todos nosotros, no necesariamente aplica para ellos. Es muy probable que los Arctic Monkeys se vean a sí mismos como unos izquierdistas. Vienen de Sheffield. Son ligeramente agresivos. Por lo tanto son de izquierda. Es obvio. Y no, no importa lo que piensen sobre las políticas energéticas de Ed Miliband, el lider del Partido Laborista del Reino Unido. En la Gran Bretaña moderna, “el ala izquierda” es la abreviatura de “chico fresco” alias “el desadaptado”. Y “el ala derecha” es la abreviatura para “chico tenso” mejor conocido como “el aprovechado” alias “The Man”.

La institución del pop británico y evasor de impuestos George Michael. Fotografía via Wikimedia Commons

Pero muchas de nuestras estrellas pop —si las sientas y escuchas sus pensamientos— estarían más a la derecha de lo que les gustaría admitir. George Michael, quien también participó del esquema Liberty, declaró en los 90 que estaría dispuesto a pagar una tasa del 60% de impuestos si un gobierno Laborista llegara al poder. Entonces firmó el Liberty en 2008, un esquema que entre 2005 y 2009 vio a 1600 accionistas invertir mil doscientos millones de libras esterlinas. Para poner eso en perspectiva, la Hacienda británica estima que el total de la evasión de impuestos en Reino Unido cuesta cerca de cinco mil millones de libras al año.

Por lo menos Michael Caine, cuyo nombre también aparece archivado en el Liberty, es un donante constante y conservador que se ha pasado años tocando el tambor de rebajarse impuestos. Sí, es cierto que se ha llevado su tajada, pero si hablamos de imputaciones reales, a la final —la de la hipocresía—, definitivamente no va con él.

Los Arctic Monkeys, por otro lado, se están dando cuenta de que un buen servicio público británico y bajos impuestos para los “monos árticos” no son objetivos compatibles. Podríamos decir que la forma como los ve ahora el público depende enteramente de una vieja historia del hampa: si prefieres a la gente que te dice de frente que te está jodiendo, o te gusta más el que no te dice nada y te jode de todas maneras.

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