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Music by VICE

El redescubrimiento de Albert Hammond Jr.

El guitarrista de The Strokes nos platicó sobre su nuevo disco solista, Carl Sagan, la influencia de su carrera musical, y pedirle matrimonio a su esposa por teléfono.

por Eric Sundermann
25 Junio 2015, 3:00pm


Foto cortesía del artista

Estoy sentado en un balcón en el East Village de Nueva York. Enfrente de mí se encuentra Albert Hammond Jr., guitarrista der The Strokes, comiendo yoghurt griego y tomando una cerveza helada. Estamos hablando de su próximo álbum de estudio, Momentary Masters, un disco de rock con huevos que estará disponible el 31 de julio a través de Vangart. Este su tercer álbum como solista en total, y su primero desde ¿Cómo Te Llama? del 2008.

Hammond Jr., de 35 años, tiene puesta una camiseta gris obscuro con un bolsillo en el pecho. Su cabello es corto y bien arreglado. Se está quedando calvo, pero eso parece no importarle. Su sonrisa es amplia. Su voz es relajada- Habla rápido y en círculos, pero siempre trata de hacer sus puntos lo más claros posibles. Puede que toque la guitarra en una de las bandas de rock más icónicas de las últimas dos décadas, pero en esta soleada tarde de mayo parece estar más dispuesto a platicar sobre lacolumna de opinión más reciente del New York Times a tocar riff tras riff en un club de rock.

“Cuando salí de la clínica de rehabilitación, empece a redescubrir cosas y a volverlas a aprender, porque estaba un poco viciado después de todas las drogas,” dice. “Quería ser curioso otra vez, y dejar que mi cerebro lo fuera. Así que empecé a observar muchas cosas, encontré cosas que me gustaban o que me causaban intriga, y me metí a investigarlas.”

Una de las cosas con las que se clavó fue el libro de Carl Sagan Pale Blue Dot, el cual contiene una frase que eventualmente inpiró el título de Momentary Masters. El LP es un disco complicado. Tiene que ver con los temas pesados de la vida, tipo “no mames, cuando lo piensas bien, sólo somos unos puntos minúsculos en el universo”, cosas que usualmente se nos olvidan. Pese a eso, Masters continúa con el clásico y energético estilo de guitarra de AHJ que ha impulsado a los Strokes por años. Estas son canciones de rock puro, con riffs pegajosos y estribillos que se te quedan pegados por días. Cuando hablas con él, te das cuenta que está genuinamente emocionado por su nuevo disco —me cuenta historias sobre cantar y bailar esas canciones con su esposa en su casa a las afueras de Nueva York, donde ahora vive. Me dice que quiere probar su validez como músico solista, y que no se ha sentido así desde que los Strokes empezaron a tocar.

“The Strokes es mi identidas —es la identidad de todos,” me dice. “Y es difícil describir ese sentimiento cuando no sabemos qué estamos haciendo. No me malinterpretes; la banda se encuentra en un buen momento, pero es ese sentimiento como cuando tienes una novia y no sabes si siguen saliendo o no.”

Ahora, años después de salir de rehabilitación, en un estado mental bastante maduro, y sin saber cuál es el status de los Strokes, más allá de tocar ocasionalmente en festivales, este es EL momento de AHJ. O al menos, según me cuenta, así le gustaría que fuera.

“Estoy dejando todo lo que tengo en este disco, emocionalmente, creativamente, todo,” dice, “para ver si el proyecto puede ser valorado por sí mismo. Porque todavía no logro eso.”

Continúa abajo.

Noisey: El disco ya está fuera de tus manos, pero el público aún no lo escucha.
Albert Hammond, Jr.:
Definitivamente es una etapa diferente a cuando lo terminaste y sientes que es tu pequeña cosita. Estoy impaciente porque quiero que la gente lo escuche. Esa es la etapa en la que estoy. Como, ‘¿cuándo vamos a sacar un sencillo, o cuándo podemos filtrar otra canción?’

¿Cuándo terminaste todo?
26 de febrero.

Este es tu primer álbum desde, qué, ¿2008?
Sí, pero hice dos discos con los Strokes.

¿Es diferente escribir solo que escribir para los Strokes?
Es un producto final diferente porque rebotas tus ideas con personas distintas. Pero no es tan diferente en el proceso de composición, porque escribir canciones es hacer un poquito cada día, y no sabes a dónde van a ir las cosas. Después de que hice ese segundo álbum solista en el 2008, me tiré a la mierda. Fui a rehabilitación, y después de eso no escribí una canción por al menos un año o más. Después, la primera canción que escribí de regreso fue “One Way Trigger.” Pero siempre soy tímido con mis canciones, sin importar la banda. Con la banda de AHJ, me sigo sintiendo tímido cuando traigo una canción nueva.

Es como que vas a que te analicen.
Sí, siempre llamo a las canciones como, pequeños bebés. Es muy fácil que alguien las mate. Si alguien dice “no la entiendo”, entonces esta idea que creías que era genial, y hacia dónde pensabas que la podías llevar, entonces más bien desaparece por completo.

¿Dónde sientes que te encuentras a nivel mental actualmente, a diferencia de tu último disco solista?
De cierta manera no me siento como una persona diferente. Sigues teniendo tus subibajas en la vida. Únicamente me siento diferente en cuanto a cómo me puedo salir de eso mentalmente y examinar qué es lo que está pasando. Estoy madurando. O sea, hubiera cambiado de todas maneras mientras crecía de los 20 a los 30. Definitivamente me siento más feliz —a la mejor feliz no es la palabra. ¿Sabes ese sentimiento cuando te sientas en un sillón que ya tiene un uso? Simplemente me siento bien en el lugar en el que estoy, y no necesito sentirme inseguro sobre ciertas cosas. No tengo que gastar energía en la parte de mi cerebro que sólo da vueltas.

Soy más joven que tú, pero hasta yo me siento drásticamente diferente de cuando tenía 23 a los 27.
¿Qué piensas de cómo eras cuando tenías 23?

Era un pendejo.
Así es como me siento yo también. Y a la mejor si tu yo de 23 años te viera ahorita diría “vaya pendejo. ¿Quién eres? No te reconozco.” [Ríe] Pero siento que por eso nunca te puedes tomar demasiado en serio. Tienes que reírte de ti mismo. No hay manera de que te salgas de ello; siempre vas a mirar atrás y pensar “Ay Dios.” Siento que descubrí mucho de lo que pasó en los últimos siete años. Pero es difícil decir exactamente qué.

¿Cuándo te casaste?
2013. Justo después de que salió Comedown Machine hice el AHJ EP. Tuve mi primer aniversario el 23 de diciembre. Fue por teléfono, cuando estaba de gira, que le pedí que se casara conmigo.

¿Por teléfono?
Sí… eh… No soy—soy romántico y definitivamente me gusta la idea de hacer que las cosas sean más románticas de lo que pueden ser, y a la mejor suena frío que lo hice por teléfono. Pero cuando estaba en mis veintes, creía en esta idea de encontrar esta persona, y no tenerla tiene sentido con alguien que es, pues, bueno para ti. Sólo dices “Sí, me gusta esta persona.” Y quieres este paquete o lo que sea, esta cosa, pero esta relación fue la más casual, y a la vez la más real. Todas las otras eran como una producción enorme y tenían un plan y todo, pero no se sentían bien.

Proyectas algo sobre alguien más.
Proyectas cómo es que quieres que sean, y por eso es que luego terminas con ellas.

Qué cagado... por teléfono.
Cuando la conocí yo estaba en un momento en el que pensé OK, quiero estar soltero. Disfruto mucho estar solo y toda esa rutina, pero, pues, se convirtió en mi mejor amiga. Queríamos mantenerlo algo privado, como “Hay que hacerlo pero no hay que decirle a nadie.” Pero luego mi mamá se enteró y me dijo “¿No me ibas a contar?” Soy su único hijo, así que fue como “¡Ese no es el punto!” No íbamos a usar anillos; íbamos a hacer que fuera este secreto. Parecía divertido.

Eso está súper romántico.
Pues sí, es muy romántico.

Supongo que ya podemos hablar del disco. Leí que cuando lo hiciste, ¿te inspiraron las corbatas y Carl Sagan? [Ríe]
[Ríe] La prensa. Ya sé que tú eres de la prensa, pero sacan las cosas de contexto. Alguien me preguntó qué me gustaba cocinar, una pregunta aleatoria. Dije lentejas y después leí que todo el mundo en el internet dice que amo las lentejas. ¡Lo sacaron completamente de contexto!

Descubrí a Carl Sagan, no me acuerdo exactamente cuándo, pero cuando salí de la rehabilitación empecé a redescubrir y a volver a aprender algunas cosas, porque estaba como estancado después de todas las drogas. Quería ser curioso otra vez y dejar que mi cerebro lo fuera. Así que empecé a observar muchas cosas que amaba o que me daban curiosidad, y me clavé en ellas. Y sigues necesitando desconectarte y relajarte. Sigues necesitando echar un trago en la tarde para quitarle lo pesado a la vida a veces, y si no tomar tienes que encontrar otras maneras de hacerlo. Está la meditación. Puedes ir a caminar. Puedes escuchar música. Puedes encontrar tus propios rituales, a distintos tiempos. El espacio, en general, era una de esas cosas.

Traes a tu vida todas estas cosas y empiezan a tener influencia en cositas aquí y allá, y de la nada todas estas cositas —las llamo pequeños accidentes felices, pero en realidad son pasitos que van construyendo cosas.

¿Cómo crees que tu estado mental influenció la manera en la que escribes ahora, a comparación de cuando acababas de salir de rehabilitación?
Es difícil decirlo porque, una vez más, es hipotético porque he cambiado. Si estuviera en un vacío te lo podría decir. Pero muchas cosas al principio estaban basadas en las emociones. Y a veces sigue siendo así, pero lo que hice fue tomar lo mejor de todo eso y continuar en esa línea, pero no trabajaba en ello tanto como podría haberlo hecho. No regresaba y hacía las cosas de manera diferente. No sé, es muy diferente hoy en día. Empecé a descubrir otras cosas.

Si siguiera haciendo las cosas del mismo modo, no habría nada de novedad en ello. Y eso se sentiría, y así sonaría. Así que creo que esta es una especie de redescubrimiento, y quería que las cosas me fueran emocionantes. Y, curiosamente, eso significa trabajar las cosas. Y fue muy emocionante ver cómo se desarrollaban las cosas. La satisfacción duraba más porque tardaba más llegar a ese punto. Estaba acostumbrado a la satisfacción instantánea. “Lo quiero ahora; quiero sentirme bien ahora.”

¿Qué se siente tener estos sentimientos, y luego regresar a tocar una canción del Is This It?
¿Sabes qué? Siempre se siente bien. Siempre hay un sentimiento de relajación cuando tocas una vieja porque la tienes en tus dedos, pero a la vez existe una emoción alrededor de las canciones nuevas. Cuando ya tienes fans no buscas crear nuevos fans. The Strokes es mi identidad—es la de todos nosotros. Y es difícil describir ese sentimiento cuando no sabes qué estás haciendo. No me malinterpretes; la banda se encuentra en un buen momento, pero es ese sentimiento como cuando tienes una novia y no sabes si siguen saliendo o no. Entonces sólo dices, “Qué hago, ¿lloro? ¿Hago que se me olvide?” Y luego envejeces, y empiezas a pensar —especialmente cuando tienes una personalidad muy definida— que hay tantas emociones cuando la gente me pregunta cómo es tocar con ellos. Siempre es increíble porque en la manera más básica es un escape. Pero también es algo indescifrable.

Tocaron increíble en el Gov Ball del año pasado.
Definitivamente fuimos la mejor versión de lo que podemos ser, y lo que hemos sido hasta ahora. Cuando estábamos empezando era a la mejor más divertido porque nadie nos conocia y sentías la emoción directa, y esa mezcla de una atmósfera joven, aunque no es que no me sienta joven ahorita. [Ríe] Pero en cuanto a nuestro sonido, creo que sonamos mejor que nunca. Lo chistoso es que en Twitter e Instagram siempre hay gente que pone, “No puedo creer que este show es para mayores de 18 o mayores de 21!” Y sólo pienso, “¡¿Cuántos años tienes?! ¡Ni siquiera habías nacido cuando empezamos.”

¿Te sientes de la misma manera con los Strokes que con tu trabajo solista?
No, no me siento ahí todavía. Digo, por eso es por lo que —no que trabajes menos cuando ya tienes tus fans—pero estoy dejando todo lo que tengo en este disco, emocionalmente, creativamente, todo,” dice, “para ver si el proyecto puede ser valorado por sí mismo. Porque todavía no brilla por sí mismo.

¿Alguna vez pensaste que ibas a estar en este punto de nuevo?
No. Cuando salí de rehabilitación pensé “Ya estuvo bueno. Voy a enfocarme exclusivamente en The Strokes.” Y estaba súper emocionado, y le escribí cartas a todos, pero nunca regresamos de lleno a ello. No nos hemos ido realmente de gira desde el First Impressions. Tocamos algunos shows y cosas así. Me gusta estar de gira. Me gusta el estilo de vida; a veces sueño con ello. Y simplemente me sentí como, bueno, si no sabemos qué vamos a hacer, entonces voy a tomar el control de lo que sé que yo puedo hacer y ya veremos qué pasa. Todo es pasito a pasito.

¿Cómo se siente haberte mudado fuera de la ciudad?
Bueno, es nuevo, me acabo de mudar. Pensé que iba a extrañar más la ciudad; no estoy diciendo que no vaya a ser el caso en unos años, pero tengo suerte de que puedo viajar. Si estuviera estancado ahí a la mejor me sentiría aislado, pero ahora se siente como un gran lugar al cual llamar hogar. Es simplemente muy calmado. Y tampoco está lejos. Hoy tomé el tren. Es tranquilo y hago muchas cosas. ¿Ya sabes? La naturaleza es algo de lo que estamos alejados, así que supongo que de ahí viene la calma. Me siento afortunado de poder vivir ahí. Pero no soy como un hippie que fuma mota todo el día. Ahí soy el raro. Como, “¿quién es este citadino?” Talo árboles. Tengo un jardín grande. Le corto el pasto. No siento que estar ahí me ha apaciguado, algo que creo que le pasa a mucha gente. Más bien, siento que me ha ayudado a enfocarme más.

Algo de lo que quería platicar es sobre la influencia que ha tenido tu música y tu creatividad. ¿Alguna vez piensas sobre la verdadera influencia de una banda como los Strokes? ¿Estás consciente de ella?
Cuando veo la influencia que tenemos... no sé. Acabo de visualizar un video que vi anoche, y parece que estoy viendo una película —un documental de alguien que me gustaría hacer, pero no parece ser mi vida. Así que, por alguna razón cuando contesto esa pregunta siento que mi vida ya se terminó. [Ríe]

Ja. Lo entiendo.
¡He tenido influencia! ¡Buenas noches! [Ríe.] Siento que si camino por el East Village se siente diferente. No estoy diciendo que ahí fue nuestra influencia, pero sí sé que en el 2001, cuando apenas estábamos saliendo, lo que escuchabas en la escena de rock no es lo que escuchas hoy en día. Entonces no es que hayamos tenido una influencia sobre ellos; simplemente fuimos los primeros en hacer algo diferente. Hemos hecho cosas buenas y malas. No puedes existir sin que una cosa afecte a otra.

Creo que no soy el único que puede decir que decidió mudarse a Nueva York y empezó a usar chamarras de cuero y a fumar cigarros por lo mucho que me gustaban los Strokes.
No sé. Es raro cuando alguien llega y te dice eso. Existe una conexión y estás en ese momento por un segundo y luego lo piensas, y dices “Órale, eso está rarísimo. No te conocía, y ahora hennos aquí.” Pero más allá de eso, probablemente pienso más en cuando tengo que cagar. [Ríe.] No lo estoy haciendo menos; siempre es conmovedor. Me recuerda a la primera vez que leí Please Kill Me cuando me mudé a Nueva York.

¿Cuántos años tenías cuando te mudaste acá?
Me mudé cuando tenía 18. Me tomé un año libre de la universidad porque quería ver cómo era. Sólo quería explorar. Así que conseguí un trabajo de mierda en una tienda de discos y ganaba lo suficiente para pagar la renta. Es raro. No comes tanto en esa época, entonces no es un gran tema. No entiendo cómo no comía tanto.

Sí, es raro. Siempre hay dinero para cervezas, pero no tanto para comer.
¡Siempre hay dinero para cervezas! ¡Nuestro refrigerador sólo tenía cervezas dentro! Y yo ni siquiera tomaba tanto.

Sigo teniendo la misma sensación que cuando me mudé a Nueva York. Siempre le digo eso a la gente y me dicen “Ojalá yo fuera exitoso,” pero siento que pese al éxito tengo más miedo que si no hubiera pasado, porque entonces no sé qué hubiera hecho conmigo mismo y ¿cómo voy a mantener a mi familia?, ¿ya sabes? A la mejor eso es lo divertido, lo que te hace seguir, a pesar de que ya has llegado a donde querías. Sólo siento que siempre quieres llegar al final, pero cuando llegas a él, siempre piensas, ¿y ahora qué hago?

Un profesor alguna vez me dijo que ser una persona creativa es escalar una montaña nueva continuamente. Una vez que alcanzas la cima, tienes que escalar otra montaña.
Todos los días. Una vez que has terminado algo aprendes algo nuevo y llegaste a un lugar al que nunca creíste que llegarías, y después piensas, bueno, ahora tengo que ver qué más puedo hacer.

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