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Cultura

¿Cómo ligar?: Una guía para ligar chicas según las chicas

Te damos una guía para ayudarte en la angustiante tarea de ligar chicas.

por Lucy Hancock
14 Febrero 2017, 2:00pm
Si pasas demasiado tiempo en internet terminarás pensando que los hombres de hoy caen en alguna de estas dos categorías: o son cachorritos súper sensibles que esperan a que el amor de su vida los encuentre, o son esos chicos que piensan que coquetear significa ponerse súper pedo y gritar amenazas de violación a mujeres que van caminando en la calle. Aunque esta imagen no es precisa en un 100 por ciento, sí parece que muchos chicos han adoptado ya sea la o la como su método de seducción, aunque francamente ambos acercamientos son tan eróticos para nosotras como la idea de que Margarito nos esté dedeando en un jacuzzi.

Claro que sabemos que no todos son unos idiotas. Pero la verdad es que estos días los chicos ya no se esmeran en el coqueteo. Encontrar a una mujer que te ame en verdad no se trata de colocarle una bolsa en la cabeza y aventarla en la cajuela de una camioneta. Tampoco se trata de amarrarla con un alambre de púas y tratar de cogértela como salvaje. No te pedimos algo digno de Jane Austen; sólo queremos ser cortejadas y que lo hagas bien.


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Ligar en una era post-Tinder es un campo minado romántico, político e incluso legal; por eso aquí te damos una guía para ayudarte en la angustiante empresa de ligar chicas.

REDES SOCIALES Y APLICACIONES PARA LIGAR
No digas que no te la pasas acosando chicas en bikini en Tinder cada que vas al baño. Sabemos que no eres "nuevo" en todo este juego de las citas por aplicaciones. Lo único raro son los 15 minutos que te la pasas en el perfil de LinkedIn de una extraña que encontraste en Happn [una aplicación que es capaz de encontrar a aquella chica que te sonrió en el metro]. Todos estamos solos, desesperados y todos somos superficiales, así que no pretendamos que no eres así.

Nunca te llames a ti mismo un "entusiasta de la ginebra" o un "esnob del café" en tu biografía. Las bebidas no son sustituto de personalidad. No tienes que poner cuánto mides, pero pensar que a las chicas no nos importa eso es algo bastante inocente, así que mejor publica una foto de cuerpo completo posando con algo que podamos tomar como escala, algo así como un letrero de "Debes medir esto para subir" de una montaña rusa o —si eres demasiado pequeño­­— una moneda de cincuenta centavos o un gato.

Considera estos temas vetados del chat de Tinder: tus épicos planes para el fin de semana, la indudablemente cruda que tendrás como resultado de esos planes, tus géneros musicales favoritos, cuántas veces estuviste en el cuadro de honor y tus vacaciones de Navidad. Jugar tus mejores cartas con una completa extraña es algo totalmente innecesario; sólo invítala a salir. Es 2017, la mitad del trabajo ya está hecha: no uses una aplicación diseñada para tener sexo para forzar platicar con chicas de banalidades. Si aún usas Tinder para hablar de trivialidades como tus "planes para el verano" o la locación exacta de tu oficina, entonces ya la cagaste.

HABLAR CON NOSOTRAS EN LA VIDA REAL
Muchos de ustedes están tan acostumbrados a copiar y pegar la frase "¿estás despierta?" a sus 47 matches de Tinder que han olvidado cómo hablar con nosotras en persona. Recuerda, hay veces en las que las chicas no queremos que nos hablen, como si nos ves crudas o afuera de una clínica de aborto.

Fuera de eso, en realidad nos gusta la idea de que nos cortejen en cualquier lugar. De hecho, sin importar cuán cínica sea una chica, un pensamiento realmente placentero es aquel de que alguien nos quiera dar por atrás mientras nos aplicamos chapstick en la nariz en una estación del tren. Es algo raro, pero el que traten de ser carismáticos y no les salga es algo que nos prende y nos lleva a pensar en tener sexo con ustedes. Acercarse a una chica requiere huevos. A las chicas les gustan los huevos. No para verlos. No nos enseñes tus huevos. No nos mandes fotos de tus huevos. Habla con nosotras (pero de otras cosas que no sean tus huevos y el tamaño que tienen).

FIESTAS CASERAS
En un mundo ideal, las chicas solteras caminaríamos con un frasco de lágrimas de soledad colgando del cuello o usaríamos nuestra soledad como broche decorativo. Pero, desafortunadamente, vas a tener que sufrir el desgastante juego de badminton que es averiguar si somos solteras. Las fiestas caseras son particularmente tensas por esta razón: hay una gran posibilidad de que estés tratando de ligarte a una chica mientras estás sentado al lado de su novio... encima de su cama. Puede sonar a algo básico, pero la manera más rápida de evitar esto es simplemente preguntarle con quién vino.

Todos saben que las pedas caseras tienden a secarse a las 4AM, a la hora en la que se acaba la última botella de anís y el roomate más aburrido ya está mentando madres en pantuflas. Esta es tu última oportunidad para hipnotizar a aquellas sensuales y peligrosas chicas fiesteras, así que debiste haber guardado algo para este momento. Y no estamos hablando de otra línea de coca, sino de una cuenta de Uber, una botella de vodka y (la promesa de) una mejor fiesta. Si el cogerte asegura que la fiesta se pondrá mejor a las 4 de la mañana, ella lo hará. Las personas solteras siempre son extremadamente optimistas acerca de lo que les depara la noche.

Foto por Jake Lewis.

BARES Y ANTROS
Por más divertidas que sean las fiestas caseras, una vez que pasaste de tus 23 o 24 años, éstas pueden volverse un poco aburridas. Esto es porque para ese entonces ya te has acostado con todo tu grupo cercano de amigas ("sólo para experimentar") y con sus amigas. No obstante, aún puedes ligarte a personas en público a la antigua, y es por eso que existen antros, bares y áreas para fumar.

¿Acaso alguna pareja se ha conocido en una pista de baile en un lugar que no fuera Los Cabos? No estoy segura, pero parece poco probable. Si tú, como muchos, no eres tan bueno conversando a través del ritmo de tu cuerpo, entonces tal vez mejor puedes hablar con ella en el bar. No te desanimes por su cara de reina del hielo o por el hecho de que te esté dando la espalda o por el que haya estado intentando de que le sirvan durante 5 minutos y no deje de intimidar al barman con la mirada: sonríele. Preséntate. Invítale un trago. El feminismo mató la caballerosidad, pero a todas nos gustan las cosas gratis.

Hasta ahora, ¿cómo puedes saber si le gustas?

—Sus amigos se ven un poco molestos con ella
—Te ha estado molestando toda la noche
—Tiene una cara amable
—No ha hablado de estupideces
—No está comiendo un hotdog
—Te ha tocado el brazo (esto es, de hecho, algo importante)

ÁREAS PARA FUMADORES
Si estás determinado a encontrar el amor, el mejor lugar para empezar una conversación es en el área de fumadores. Todos saben que el mejor coqueteo ocurre cuando caminas en la oscuridad hacia el matadero como vaca, así que sigue fumando. Si no fumas, entonces vas a tener que fingir que lo haces. Nunca nadie se ha cogido a todas esas perras que cuidan las bolsas de sus amigas en el rincón, ¿o sí?

Ofrecerle un cigarro a una chica no da pie a una conversación, aunque —triste como suena— tener un encendedor sí. ¿Recuerdas cuando alguien en la escuela dijo que encender el cigarro de una chica era como una tercera parte de tener sexo con ella? Bueno, tenía razón. Si esa tercera parte fuera la parte en la que eyaculas prematuramente en su ombligo.

No hay nada más incómodo en el mundo que el silencio cuando tratas de encender el cigarro de una chica en el viento, así que mejor danos el encendedor. Y no lleves un Zippo; no eres Dynamo (el guapo ilusionista británico).

VUÉLVETE EL PRÍNCIPE ENCANTADOR FRENTE A SUS AMIGAS
Si durante tu safari sexual has logrado aislar al mejor búfalo de la manada, sería sabio no subestimar al resto del grupo. Su mejor amiga ya te descifró y no tiene miedo de patear tu culo, lo cual hará ya que tus planes de dormir con su amiga interfieren con sus planes para del brunch dominical. La estúpida lujuria de tu pene va a evitar que tenga una buena foto en Instagram, y eso es algo que no va a permitir. Te decimos cómo debes tratar a nuestras amigas:

– Escoge a una de nosotras y quédate con ella
Además de que saben que quieres con su amiga, vas a terminar repartiendo demasiado tu tiempo y tu atención repitiendo los mismos chistes mierderos a todas. Tampoco intentes convencer a alguna de nosotras para que sea parte de un trío; no eres Ryan Gosling, y sugerirle a la chica que acabas de conocer que podría ser divertido rodar desnuda contigo y con una de sus amigas de la infancia es (obviamente) una pésima idea, y no le va a gustar a ninguna de las dos.

– Sé agradable con nuestras amigas
No queremos que coquetees con nuestras amigas, pero sí queremos que les caigas tan bien como para tener celos de nosotras. Así que, por favor, trata de hablar con ellas. Probablemente quieras descifrar quién es la líder del grupo y tenerla de tu lado porque ella será la gruñona que dirá: "Amanda está muy encabronada y ahora todas tenemos que irnos a comprarle papitas para que deje de llorar". Ella es quien le articulará a tu Julieta la palabra "AHORA" a través del bar y luego te lanzará una mirada de muerte como si fuera una Medusa en vestidito. Ella será a la que no le importe decir: "¿Neta? ¿Él?" señalándote, mientras que la mano de tu crush suelta tu mano.

FRASES PARA COMENZAR LA CHARLA, LA PROVOCACIÓN Y LA "TÉCNICA"
En verdad no puedes imaginar cómo es ser mujer hasta el momento en que un hombre con sobrepeso te informa que bailas de la chingada, cuando un hombre que creó una aplicación para niños aún-no-desarrollada te dice que tu trabajo es una mierda porque "¿Qué valor tienen realmente las relaciones públicas para el mundo?", y cuando un hombre cuyo bigote se enrolla te llama perdedora por usar un impermeable cuando está lloviendo.

¿Qué tienen todos estos imbéciles en común? Bueno ¿has oído hablar de Neil Strauss? (Sabemos que has escuchado hablar de Neil Strauss). Es un canalla súper mamado que parece haber dominado el arte de pulir su calva y su pene al mismo tiempo; ha escrito e inspirado cientos de libros que les dicen a los hombres solitarios que la manera de robar el corazón de una mujer es siendo un asqueroso patán con ella.


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Neil, tal vez tú disfrutas la idea de tener sexo con una mujer cuya autoestima es tan tristemente frágil como para que le importe qué piensas del estampado de sus pantalones. Pero hay que aclarar lo que en verdad significan estas provocaciones: no instigan nuestra curiosidad y tampoco te hacen ver como alguien intrigante. Si piensas que eres tan intimidantemente sexy que la única manera en la que nos puedes poner a tu nivel es siendo grosero, entonces, ¿no estás fuera de nuestro alcance? Además: todas sabemos de qué va El Juego. Ha existido por décadas, güey. La mayor parte de nuestras primeras experiencias de ligue consistieron en entrar a antros con identificaciones falsas sólo para que una rata tipo Julian Assange con abrigo nos dijera que sabe leer la mano.

CÓMO INTRODUCIR LA IDEA DE QUE VAMOS A HACERLO
Este es el punto de inflexión: poner el sexo sobre la mesa, como si colocaras tu pene en un plato. Se trata de percibir ese delicado balance, ese momento perfecto. Cuando estás a nada de irte al motel tienes que evitar decir algo como "Quiero que te mojes toda", aunque estés intentando ser suave. Decir cosas sucias, en la vida real, te convierte en un spam de Tinder antes de que puedas gritar "¡violación!". En realidad existe una delgada línea entre hacer que nos den cosquillitas allá abajo y en hacer que queramos llamar a la policía.

Si estás dudando cómo invitarla a tu departamento, díselo. La diferencia entre un güey que da miedo y un ligue potencial es que una chica prefiere el segundo. Pregúntate a ti mismo las grandes interrogantes: "¿Ya nos besamos? ¿Sólo está hablando conmigo porque estoy parado junto a la puerta de los baños? ¿Está atrapada aquí porque me senté sobre su abrigo?" Recuerda que, a menos de que seas escandinavo, proponerle algo a una chica nunca será algo que te salga natural. Este no es el momento de usar tus nerviosas metáforas o tu frase dizque cool de "vámonos de aquí". Y, por favor, nunca digas que vamos a "merendar": no es como que vamos a ir por un pan dulce; los dos estamos pensando en llegar lo más rápido posible a una cama. Esencialmente, conoce tus límites.

Foto por Jake Lewis.

NO LA CAGUES EN TU DEPARTAMENTO
Por fin. Todo listo para coger. Es ahora o nunca. Hora del juego. Bienvenido a la Ciudad de la Cogida, población: tú y esta chica con la que has estado hablando por más de tres horas.

En esta situación la ambientación es importante: hasta que no hayas tenido que hacer que un chico cambie sus sábanas frente a ti para que te puedas meter a la cama, no conoces la importancia de la ambientación. No eres un vendedor de bienes raíces. Ella no quiere un recorrido de la casa. Llévatela a tu cuarto enseguida. Dios sabe lo que puede haber en ese cuarto —tal vez un enorme tufo a Doritos emanando de tus colchas—, y es aquí en donde eres capaz de deshacer todo lo que has logrado esta noche.

No levantes ese instrumento musical del rincón y lo empieces a tocar. No nos digas que no quieres nada serio mientras desabotonas tus pantalones. Escoge tu música para sexo sabiamente: Dirty Dancing es demasiado obvio; The XX sugiere que todo el tiempo estás pegado a MTV.

Y ahí lo tienes. Estás teniendo sexo. No era tan difícil, ¿o sí?