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Este artículo se publicó hace más de cinco años.
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¿Bitcoin será el dinero del futuro o el futuro de la venta de drogas?

Sería caos, pero sería nuestro.

por Jake Hanrahan
17 Septiembre 2012, 3:00pm

Bitcoin es una moneda digital creada en 2009 por un hombre misterioso (quien podría o no existir) conocido como Satoshi Nakamoto. Desde entonces, se ha vuelto la moneda de pago en páginas del bajo mundo (como Silk Road y The Armoury) en las que puedes comprar de todo; desde kilos de heroína pura de Afganistán, hasta cargamentos enteros de C4, sin tener que preocuparte por la policía.

Estos mercados encriptados usan Bitcoins como su moneda porque es casi imposible rastrear las transacciones. No está regulada por ninguna autoridad gubernamental, lo que básicamente la convierte en una moneda descentralizada, libre de mano corrupta del capitalismo; el único problema es que su valor varía de forma errática. Un día eres un millonario, y al día siguiente eres pobre.

Con esto en mente, fuimos a la conferencia oficial de la moneda en Londres para averiguar si Bitcoin tiene un futuro más allá de permitir la compra ilegal de grandes cantidades de armas y drogas por internet.

La primera plática a la que fui se llamó: “Imprimir armas es humanismo”, y se llevó a cabo en un salón repleto de hackers, socialistas, programadores anarquistas y otros periodistas. El orador fue un hombre llamado Cody Wilson. Subió al escenario y explicó que su compañía, Defense Distributed, quiere que cualquier persona en el mundo con una computadora, una conexión a internet y una impresora 3D, pueda imprimir su propia pistola con el click de un botón. Lo único que tendrías que hacer es descargar un archivo de internet y, en cuestión, de minutos, estarías armado.


Una de las ametralladoras impresas de Cody.

Cody intentó recaudar fondos para su negocio usando Indie Gogo, donde recaudó dos mil dólares en 22 días. Una vez que la organización escuchó sobre la idea de tener pistolas impresas, clausuraron la recaudación y devolvieron el dinero a todos los inversionistas, así que Wilson decidió probar con Bitcoins. En un mes, tenía 17 mil dólares en Bitcoins. Ahora planea inaugurar su negocio y descubrir si será posible venderle armas letales a un ingenuo niño de 11 años que sepa usar su impresora.

No sé si estaba siendo cínico, pero la integridad de su afiliación a las Bitcoins me pareció un poco sospechosa. En cierto punto, el libertario de Wilson dijo: “¿Por qué controlar las armas?” y después citó al economista Max Keiser de Russia Today, quien dijo: “Bitcoin es la moneda de la resistencia”. Parece que Cody Wilson está usando este tipo de declaraciones y la buena voluntad de los que creen en Bitcoin y en la anarquía social, para justificar su peligrosa idea de negocios. Quizá no, pero dudo mucho que Wilson cambiaría un millón de dólares por un millón de Bitcoins.

Después, un hombre llamado Juri Matilla usó su seminario jurídico para intentar simplificar los problemas legislativos que Bitcoin podría enfrentar. Al parecer la pregunta: “¿Bitcoin es legal?”, no tiene una respuesta fácil, ya que es una moneda que se ha extendido a un lugar donde la legislación no existe todavía, lo que hace que todo sea aun más confuso. En términos simples, Matilla define la llegada de las Bitcoins como una “innovación disruptiva”, lo que implica un avance completamente nuevo en tecnología/economía que podría alterar las cosas de manera tan radical que empezaríamos a comportarnos como una sociedad completamente diferente.

Por lo tanto, no tenemos idea de lo que podría suceder con Bitcoin si crece y se convierte en una moneda de uso corriente. Matilla cree que la gente detrás de la moneda podría terminar frente a una corte en diez años, y los gobiernos intentarán legislar la moneda a pesar de su estatus descentralizado; después de todo, no puede estar libre de impuestos si la usas para comprar productos gravables. Sabía de lo que hablaba, pero si algo aprendí con el seminario jurídico de Juri Matilla es lo último que escribí en mi libreta: “Futuro si Bitcoin tiene éxito en la sociedad actual = posible caos”.


Fue un poco extraño que estos entusiastas digitales hayan recurrido a una revista impresa de Bitcoin.

Birgitta Jónsdóttir (activista social, miembro del parlamento de Islandia y productora del video Daño colateral de Wikileaks) fue la siguiente en hablar. Dijo que Bitcoin necesita empezar a escribir sus propias leyes, de lo contrario los banqueros y capitalistas lo harán por ellos. Tenía el corazón en el lugar correcto y recibió un fuerte abrazo cuando gritó: “¡Nuestra privacidad en línea es estúpidamente sagrada!”

Su punto de vista me pareció muy razonable. Parecía promover la idea de que el público controle su propio dinero, ya sea a través de Bitcoin o reduciendo los sistemas sociales. No me dio la impresión de ser una mujer que se desvive por Bitcoin, como algunos de los otros presentadores.

Me salí de uno de los seminarios para ir por algo de tomar (¡tenían agua gratis! ¡Viva el socialismo!) y me topé con dos hackers enmascarados de Berlín llamados Smuggler y Frank. Yo estaba fumando frente al hotel.

VICE: Hola. ¿Por qué las máscaras?
Smuggler: Se trata de vencer la vigilancia. Londres tiene un exceso de cámaras y me caga que tomen mi foto en todos lados. Podríamos destruir las cámaras, pero soy un anarquista y no creo en usar mi poder en contra de lo que quieren otras personas, así que decidí usar una máscara.

Frank: Creo que la nación Big Brother se volverá la norma y que seremos constantemente rastreados por cámaras que identificarán nuestro rostro, así que es momento de rebelarnos contra eso.

¿Qué pasa si un policía los detiene?
Smuggler: Antes de venir, hablé con la policía para preguntarles sobre las restricciones legales, y me dijeron que no tendrían problema. Me sonrieron y estaban un poco preocupados de que estuviera tramando algo, pero realmente se lo tomaron bien.

¿Y si un par de policías rebeldes los obligan a quitarse las máscaras?
No tienen derecho a obligarnos en Reino Unido.

Tienes razón, supongo que es lo mismo que una mujer que usa una burka. Qué bueno que no estamos en Francia.
[Risas]. Sí, aunque por otro lado, que te agarren con una burka y multen valdría la pena. Al carajo con ellos.

Como hackers y anarquistas, ¿cuál es su principal interés en Bitcoin?
Frank: Es una excelente tecnología que nos puede dar más libertad, ya que le saca la vuelta a los sistemas financieros tradicionales y te permite hacer una transferencia rápidamente.

¿Qué opinan de que sea la moneda preferida en lugares como Silk Road?
Smuggler: Silk Road nunca ha usado la violencia contra nadie. Venden cosas peligrosas e ilegales, pero la gente va a encontrar esas cosas de todas formas; además Silk Road nunca ha atacado a nadie personalmente. Si analizas lo que la guerra contra las drogas ha hecho por nuestras libertades, podrías decir que realmente apesta. Lo único que ha hecho es elevar las ganancias de los cárteles. Mira lo que pasa en México. En mi opinión cosas como Silk Road deberían ser mucho más grandes, porque ayudarían a quitarle el negocio a los cárteles.

¿Cómo te gustaría que Bitcoin fuera en el futuro?
Frank: Me gustaría que sirviera para reemplazar cosas como el dinero impreso y Western Union, y que le quitara parte de sus ganancias a los bancos. Me gustaría ver cómo se hacen transacciones en mostrador con Bitcoins a través de un smartphone.

¿Qué hay de alguien como mi abuela que no usa internet? Terminaría sin un centavo si todo se hiciera con Bitcoins.
Smuggler: No se trata de hacer que Bitcoin sea la única moneda en el mercado. Se trata de tener opciones. A mí me encanta el dinero en efectivo. Bitcoin es sobre tener un mercado competitivo; dejar de tener el monopolio legal de una moneda. Lo interesante con Bitcoin es que se trata de una cuenta pública segura. Por ejemplo, en los países del tercer mundo, tener Bitcoins para financiar propiedades permitiría a los pobres sacar provecho a sus viviendas, en lugar de permitir que los bancos les sigan robando.

La idea de que Bitcoin podría ayudar a fortalecer a los países del tercer mundo tiene mucha fuerza, y supongo que la implementación masiva  de Bitcoins ayudaría a nivelar el terreno de juego y le daría a los entusiastas algo a que aferrarse, aunque en lo personal yo todavía no me convierto. La verdad es que no concibo la idea de que la “elite del mundo”, permita que algo así destruya su imperio construido en la avaricia. Además, si las psicopáticas brigadas financieras son tan poderosas como todos creen, seguro lograrían hacer que la moneda sea ilegal.

Quizá no estoy entiendo, pero me molesta que muchas de las personas que coleccionan Bitcoins las venden por dinero en papel; esa es una forma de socavar todo el esfuerzo que los verdaderos creyentes han invertido en esta moneda digital.

Quizá me equivoque, pero no puedo imaginar que todas estas teorías sobre todo lo que Bitcoin podría lograr, se traduzcan muy bien en la práctica. Incluso se citó a Gavin Andresen, uno de los programadores de Bitcoin, pidiendo a las personas que “no hagan inversiones fuertes en Bitcoin”. Esto no quiere decir que no se pueda volver una parte integral de las compras en línea, pero PayPal es una parte integral de las compras en línea y eso no va a destruir el nuevo orden mundial en el futuro cercano. Supongo que mientras logren dañar a esos malditos tacaños de algún modo, y nos ayuden a nosotros, el proletariado, a tener más control de nuestras vidas, entonces cada Bitcoin invertido habrá valido la pena.

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