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Fotos de una mujer que trata de sobresalir en la escena japonesa del bondage con cuerdas

Además te navegar la escena del shibari y aprender el protocolo japonés de negocios, Reika tenía que ganarse el respeto de la comunidad.

por Paul Hillier
11 Agosto 2016, 12:00pm

Conocí a Milla Reika en Osaka, Japón, en 2009. Acababa de llegar al país y me escuchó decir que habían invitado a un espectáculo de bondage japonés con cuerdas. En cuanto escuchó la palabra shibari, la skater australiana prácticamente me suplicó que la llevara conmigo. Y lo hice.

Siete años después, cuando nos reunimos para saber cómo nos había ido, vi a una mujer tan segura de sí misma con un cigarro en un café en la otra y quedé asombrado con su enorme progreso.

Reika quedó impresionada con ese primer show de shibari y decidió aprender el arte con ese entusiasmo que solo está presente en la juventud. Pasó horas estudiando los nudos, los amarres y la historia del shibari. Incluso probamos suerte fotografiando el arte pero no paso nada. El éxito llegó cuando cruzó la puerta del famoso club sadomasoquista Matrix. Después de platicar con mama-san [la jefa del lugar]sobre sus intereses, le ofreció trabajo en ese mismo instante. Como mama-san estaba muy ocupada para enseñarle ella misma, la recomendó con otro de los maestros de las cuerdas en Osaka. Unos meses después, con ayuda de sus mentores, empezó a presentarse por toda la ciudad.

Un años después, el club Matrix cerró. Mama-san no quiso volver a abrirlo sin importar lo mucho que insistió Reika. En vez de eso, mama-san le entregó las cuerdas a Reika y le dijo que se encargara del negocio. Reika aceptó con gusto.

La escena dominada por los hombres quedó impactada con la llegada de esta joven australiana que no solo era de las mejores, sino que tenía su propio club. Su presencia generó interés y dudas por igual. Además te navegar la escena del shibari y aprender el protocolo japonés de negocios, Reika tenía que ganarse el respeto de la comunidad.

En poco tiempo empezó a recibir atención por sus presentaciones, incluso de los miembros más respetados de la comunidad. No obstante, su talento no servía de mucho para administrar un club. Con una experiencia limitada en la industria, la falta de conexiones y cero historia en la escena, Reika tuvo muchas dificultades mantener vivo el Matrix y, en 2015, el club cerró sus puertas por segunda y última vez.

Hace poco, Reika y yo nos vimos en Ame-mura, el barrio estadounidense de Osaka, después de un viaje de seis meses que hizo a Australia para reorganizarse. Ahora, Reika se ve lista para regresar a la escena.

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Milla Reika

No todas las cuerdas se crean de la misma forma. El yute es la cuerda más popular en Japón para el shibari. Los artistas de la cuerda consideran a las cuerdas como extensiones de su cuerpo; las escogen con mucho cuidado. Reika compró esta cuerda al por mayor para cortarla y ajustarla a su gusto.

Después de cortar y estirar la cuerda, Reika quema los hilos sueltos para que quede limpia y suave.

Como último paso, Reika unta un poco de aceite de caballo para conseguir la textura ideal.

Las calles de Shinsaibashi, en Osaka, tienen una gran variedad de bares y restaurantes. Reika y su modelo 此羽(Konoha) revisan la dirección del lugar donde se van a presentar.

La conexión entre el pasivo (la persona a la que amarran) y el activo (la persona que amarra) es importantísima. Sin esa conexión emocional, una presentación sería mecánica y fría. El shibari es como una danza entre el activo y el pasivo.

Una combinación de placer, dolor y privación sensorial.

Mila desatando a 此羽(Konoha) después de una presentación.

Reika da un taller de cuerdas dos veces a la semana donde la gente va para socializar, ver presentaciones, aprender y practicar. Aquí, Reika está demostrando un amarre a una de sus alumnas.

Detalle de un mosquetón, el cual se utiliza con frecuencia en actos donde parte o toda la modelo queda suspendida en el aire.

Reika inspecciona su modelo y su cuerda durante una presentación en un club local en Umeda, Osaka.

El acto final de la presentación de Reika esa noche es una sesión de nyotaimori (que se traduce como “presentación en cuerpo de una mujer” y consiste en comer sushi del cuerpo desnudo de una mujer). En este caso, utilizó postres en vez de sushi y los ofreció al público.