Las mejores películas LGBTQ de 2018

Este año tuvo mucho que ofrecer en las representaciones de vidas queer completamente de carne y hueso.

por Owen Myers; traducido por Paola Llinás
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28 Diciembre 2018, 7:00pm

Imagen vía YouTube 

Artículo publicado originalmente por VICE Reino Unido.

La cinematografía LGBTQ ha tenido muchos años excelentes en el pasado, la diferencia ahora es que uno no tiene que buscar tanto para encontrar historias de vida queer. En años recientes hemos visto historias exitosas y extravagantes en películas como Moonlight (que merecía todos sus elogios) y Call Me By Your Name (que, en mi opinión, no los merecía), pero las últimas seis décadas han estado consistentemente cargadas de gemas visuales queer, desde los experimentos de los 60 hasta las películas pioneras de los 90 y más allá.

El streaming ha ayudado. Este año, Netflix recogió el encantador romance lésbico Duck Butter y el drama de escuela secundaria hecho para una resaca, Alex Strangelove, mientras que Love, Simon se estrenó en una enorme cantidad de 2.400 salas de cine en Estados Unidos. Y si sirve de algo, la anodina Bohemian Rhapsody es ahora la película LGBTQ con mayor recaudación de todos los tiempos. Películas que presentan narrativas más complejas de queerness y de identidad, como The Wound y Tranny Fag, no han tenido el mismo espacio para brillar, pero están lejos de ser inaccesibles.

De forma refrescante, las mejores películas LGBTQ de 2018 no representan narrativas de salidas del clóset dolorosas, sino que, principalmente, presentan personajes viviendo vidas queer completamente de carne y hueso. Y —sin spoilers— pero algunas de estas películas incluso tienen finales felices. Sigue leyendo para obtener un resumen de las mejores películas LGBTQ estrenadas en los cines del Reino Unido este año. Las menciones de honor van para Disobedience; Mario; Alex Strangelove; Studio 54; The Gospel According to André; y The Happy Prince.

10. Love, Simon

Gracias a "thank u, next" y a To All the Boys I’ve Loved Before de Netflix, las películas de secundaria están teniendo su mejor año desde que Julia Stiles se subió a la mesa a bailar la canción de Biggie en 10 Things I Hate about You. Love, Simon es un cálido y difuso homenaje al lado más brillante del género, con la ausencia de acné y los estudiantes de secundaria que conducen carros que cuestan más que mi salario anual. El núcleo misterioso y dulcemente cautivante de Love, Simon gira alrededor de averiguar cuál chico fornido y famoso en Instagram ha estado enviando notas de amor al protagonista en el clóset. Apesta que la falta de comodidad con su queerness del amante de los hoodies Simon se extienda hasta tener pesadillas sobre volverse una reina de los musicales ("Quizás no tan gay", nos asegura después de tener uno de esos sueños), pero Love, Simon es una película divertida y agradable, incluso si no es perfecta.

9. McQueen

La vida de Alexander McQueen fue una película, y el fantástico documental McQueen lo comprueba, al tiempo que muestras sus creaciones majestuosas a través de un lente queer fresco. El suyo fue "el idioma del fetiche: látex y cuero", como lo denomina un ex-novio. Los documentales de moda pueden en ocasiones sentirse como publicidades sosas de sus sujetos, pero McQueen no trata a su protagonista con pinzas. Muestra los traumas del diseñador en primer plano, desde su incómoda declaración saliendo del clóset a su padre conductor de taxi, hasta sus adicciones y su lucha con la depresión. Pero los mejores momentos son material de archivo del joven McQueen bailando, riendo, y coqueteando con la alta costura como si fuera un indisciplinado: un niño queer irradiando alegría.

8. A Fantastic Woman

En A Fantastic Woman, María Vidal (Daniela Vega) está en un punto crítico. Lanza puñetazos a una bolsa de boxeo y se trepa a un carro para golpear el techo de metal con sus pies, y con buenas razones: la película chilena ganadora del Oscar se centra en el sufrimiento de María como una mujer trans que está en luto por la pérdida de su amante y enfrentando la violencia que es tanto emocional (ya que es dejada por fuera por la familia de su amante) como física (con las burlas que soporta de parte de los cerdos transfóbicos). La actuación de Vega es la verdadera atracción; la película fue construida alrededor de sus propias experiencias, y aguanta las heridas de María con una resiliencia desgarradora. Aún así, este enfoque elegantemente filmado de la película comienza a sentirse un poco restringido. Lo deja a uno queriendo ver lo que esta mujer fantástica hizo después.

7. The Wild Boys

En los 70, William Burroughs había planeado adaptar su novela queercore antes del queercore llamada The Wild Boys en una película porno. Nunca lo hizo, pero 40 años después, esta versión es mucho más completa. El director Bertrand Mandico anima la novela de Burroughs en una película frenética inclinada al género de la fantasía, mientras un grupo de jóvenes adolescentes indisciplinados son desterrados a una isla fantástica donde el género se vuelve amorfo y los penes pueden caerse en cualquier momento. Con piezas de set lujosas que recuerdan a las películas de aventura a technicolor de los 50, hay una exuberancia compuesta en The Wild Boys y un corazón sorprendente en la película queer más bizarra del año.

6. Hope and Anchor

Si Mike Leigh hiciera una película LGBTQ, podría verse algo parecido a esta historia sobre una pareja lesbiana rudimentaria viviendo en un barco en las vías fluviales del este de Londres. Empieza con una escena de sexo tonta, al aire libre, con sensaciones auténticas que nunca pierde el sentimiento de calidez, tanto carnal como de otra manera. Kat y Eva están intentando resolver si deberían tener o no un bebé con el esperma de su inquilino, y Hope and Anchor es fantástica con las minucias de las relaciones modernas queer, gracias a una armónica actuación no-actuada de la egresada de Game of Thrones Oona Chaplin y de Natalia Tena. Los personajes se sienten como amigas a las que uno está apoyando, pero la película también comprime tensión dramática, con un momento indeleble que se acerca a igualar a Hereditary por el premio a la escena más dramática en una mesa de comedor del año.

5. The Miseducation of Cameron Post

Soy uno de los pocos que no disfrutó la torpe sitcom de Desiree Akhavan The Bisexual. Pero este año, la película independiente del director iraní-estadounidense The Miseducation of Cameron Post se compensó por la serie, con una apuesta con una visión más afinada sobre el auto-descubrimiento queer. Dentro del ambiente desafiante de un campamento gay, Akhavan encuentra afecto y sensatez —y un karaoke grupal de "What’s Up" de 4 Non Blondes— con Chloë Grace Moretz dando su mejor actuación en pantalla hasta la fecha como una fanática de Breeders y de Desert Hearts enviada por su tía para "volverse heterosexual", y de forma conmovedora, encontrando un nuevo tipo de familia queer.

4. Tranny Fag (Bixa Travesty)

"Soy la hija de Eva", proclama la trans brasileña MC Linn Da Quebrada en esta gema de documental que se siente DIY. Viviendo en la pobreza en Sao Pablo, Linn es incendiaria en el escenario, presentando su poesía punk en un derviche girador de cota y púas, con letras como "entra en mi ano / es tan grande como un apartamento". La película es igual de impactante en sus momentos más calmados, mientras la cámara traza los contornos de su cuerpo desnudo transfemenino y muestra momentos hogareños de Linn cocinando con su madre. Lanzada solo unos pocos meses antes de que el país eligiera al homofóbico Jair Bolsonaro como presidente, Tranny Fag se une a películas brasileñas como Waiting for B —y a artistas abiertos como Pabllo Vittar y Jaloo— como un manifiesto orgulloso en contra de la supresión LGBTQ.

3. The Wound

Las películas dentro de la encrucijada de la tradición y el queerness pueden ser un pararrayos. Y después del lanzamiento del impresionante drama sudafricano LGBTQ The Wound, su destacada estrella Nakhane Touré enfrentó amenazas de muerte. Touré aporta un enigmático matiz a la película, como un joven hombre Xhosa que regresa a su lugar de nacimiento rural para "endurecer" a un niño como parte de un ritual de circuncisión; sin embargo, la película se transforma en una búsqueda conmovedora del amor que no se atreve a decir su nombre en un entorno hostil. "Es un espacio que niega por completo la existencia del queerness ", Touré ha dicho sobre las comunidades de Xhosa. "Sabía que era importante que volviéramos queer ese espacio".

2. The Favourite

En la corte de la reina Ana del siglo XVII, la palabra del monarca es ley. Incluso si su orden es "cógeme", como le da instrucciones a su dama en uno de los muchos momentos divertidos y meme-ables de The Favourite. El director Yorgos Lanthimos demostró que era la mente más retorcida en el mainstream de Estados Unidos con sus otras recientes películas locas, pero los juegos de poder de The Favourite, el estúpido humor y el descarado campamento de Sontagian lo consolidan como su mayor logro hasta ahora, a medida que Abigail llega a la corte y la adula todo su camino a favor de la reina (y su cama). El único problema es decidir cuál de las tres protagonistas sobresalientes (Olivia Colman, Emma Stone y Rachel Weisz) merece el Oscar a la mejor actriz.

1. 120 BPM

120 BPM podría ser una película de enojo: son los finales de los 80 y las personas queer se están muriendo en París, mientras que ACT UP está furioso, fumando sin parar, arrojando sangre falsa y agitando pompones de animadoras en protestas contra las autoridades criminalmente homofóbicas. Pero la obra maestra de Robin Campillo es más como una carta de amor. Una carta de amor a la comunidad queer que no rehuye el hecho de que la violencia y la muerte son parte de nuestro legado colectivo. No he visto una película que combine rabia justa con amor, pasión y lujuria por la vida con esta potencia tan imparcial y desgarradora, con cinematografía épica y actuaciones vitales. 120 BPM nos recuerda que la lucha no ha terminado, pero mira hacia adelante también, un testamento de la verdad de que cuando vivimos en solidaridad, el queer es invencible.

@Owen_Myers