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Canada

Canadá instala distribuidores de jeringas para proteger la vida de los adictos

Con esta medida el gobierno pretende evitar la propagación de enfermedades como el VIH, el cual afecta a un 13 por ciento de las personas que presentan alguna adicción.

por Rachel Browne
10 Enero 2017, 2:57pm

Imagen vía Patrick Kovari/Pool/EPA

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Las autoridades sanitarias de la ciudad de Ottawa, en Canadá, instalarán dispensadores automáticos de jeringas en un intento por reducir la transmisión de enfermedades entre los adictos. Este nuevo dispositivo llega en medio de una epidemia de opioides en el país. En Alberta y la Columbia Británica las sobredosis ya han alcanzado niveles récord, lo que ha obligado a declarar una emergencia sanitaria.

Los dispositivos estarán equipados con agua potable y algodones con alcohol, mientras que un espacio estará designado a guardar las jeringas usadas. Sin embargo, estos dispensarios automáticos no contarán con Narcan, un antídoto utilizado en casos de sobredosis, también bastante difícil de conseguir en Ottawa, a pesar de las promesas del Estado para ponerlo al alcance de los ciudadanos.

"Hemos visto un aumento de sobredosis causadas por opioides, un nivel menor que Vancouver, pero sabemos que la situación puede empeorar rápidamente", explicó a VICE News Vera Etches, responsable de salud pública en Ottawa.

Etches ha dicho que los cinco distribuidores son parte de un proyecto piloto que va a sumarse a las medidas ya puestas en marcha —centros de reducción de riesgos e intercambio de jeringas. También han puesto en marcha los rondines de una camioneta que va en busca de personas con problemas de drogadicción durante el día.

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"Muchas veces, los consumidores de drogas se niegan a pedir ayuda", detalló Etches; y los dispositivos también brindarán información sobre cómo acceder a otros servicios sanitarios enfocados en adicciones.

Etches asegura que el objetivo es llegar a tanta gente como sea posible, ya que el estado de salud de los consumidores preocupa a las autoridades sanitarias en Ottawa. Por ejemplo, un 13 por ciento de los 5.000 adictos que se inyectan en la ciudad son portadores de VIH, mientras que un 70 por ciento tiene Hepatitis C.

Por otro lado, la responsable de salud pública en Ottawa ha precisado que sólo aquellos inscritos en el programa podrán tener acceso a los distribuidores a través fichas especiales.

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En 2014, las autoridades sanitarias habían instalado distribuidores en Vancouver, donde se registran los niveles de adicción más altos del país. Estos dispensadores proveían de pipas para fumar limpias por sólo 25 centavos de dólar canadiense, una medida que sirvió para frenar la transmisión de ciertas enfermedades.

Etches señala que otros países, como Nueva Zelanda y Australia han tenido resultados positivos después de haber instalado distribuidores de jeringas y pipas.

Otras organizaciones de Ottawa planean solicitar al gobierno la instalación de salas de consumo, ya que Vancouver es la única ciudad en Canadá que cuenta con este tipo de salas.

El mes pasado, el ministro de salud de Canadá propuso una nueva ley, que de ser adoptada, permitiría gestionar las leyes de drogas y así facilitar la apertura de salas de consumo en todo el país.

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