¿Por qué aún no hay un DJ mexicano que sea súper estrella?

Un sueño que parecería inalcanzable.

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ago. 7 2015, 1:00pm

Rukes.com

Este artículo fue publicado originalmente en Thump, nuestra plataforma de cultura y música electrónica.

En el verano fui al EDM Biz, que para quienes no conozcan este nombre, se trata de una serie de conferencias relacionadas con la música electrónica que desde hace tres años, comenzó a ser algo a lo que había que prestarle atención en la semana previa al EDC de Las Vegas.

Entre los paneles que existieron este año, hubo uno que llamó mucho mi atención: se trataba de un concurso en donde nuevos talentos ganarían la posibilidad de que una gran disquera como Insomniac Records (la promotora detrás del EDC, que ya tiene un sello discográfico desde hace más de un año), OWLSA (la disquera de Skrillex) y también algo del corte más tradicional como Interscope Records (dónde está Lady Gaga, Zedd y Linkin Park). Uno de los concursantes subió al escenario y nunca mencionó ser mexicano. ¿Cómo iba yo a creerle que no era mexicano si lo veo anunciado y haciendo cosas por acá? No que sólo radique aquí, sino que tengo entendido que aparte de tener otra nacionalidad, sí es mexicano. En ese momento, el que era Editor en Jefe de THUMP a nivel global, Zel McCarthy, se volvió hacia mí mientras presentaban su trabajo y me dijo, "¿qué no ese es el que me dijiste que era mexicano?, ¿por qué no dijo que lo era? Qué tonto, tenía toda la oportunidad de destacar y llamar la atención al decir que era latino. Tuviste toda la razón al decir que niegan su origen muchos de los productores", mientras se refería al artículo que había publicado por acá sobre cómo ahora tenemos una generación de DJs expertos en Social Media pero no en producción.

¿Qué hace que un mexicano desaproveche la oportunidad de destacar en el extranjero? o, ¿qué pasó con quienes tuvieron la oportunidad de crecer a lo grande y no son reconocidos hoy por hoy? Hay una gran cantidad de temas sociales que tratar en relación con estas preguntas, que van desde la discriminación en casa, la falta de oportunidad, la falta de cazatalentos y sobre todo, falta creernos que somos buenos en esto.

A veces siento que vivo en una película de ciencia ficción o algo digno de Jodorowsky cuando veo videos como este:

No es Roger Sánchez en pixeleo o una mala rotulación al video que está subido en YouTube; se trata de DJ Chrysler, uno de los pocos mexicanos que ha tenido oportunidad de ser DJ en el extranjero. El evento en cuestión, Love Parade en Berlín, ante miles de miles de personas, demostró de qué estamos hechos.


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¿Creen que nuestro actual Jefe de Gobierno en la Ciudad de México permita volver a cerrar una de las calles más transitadas con el puro motivo del rave? Obvio no, por ahora, pero qué me dicen de esto:

DJ Klang es otro de los productores que peleó porque mucha de la escena creciera y fuera aceptada por los mismos mexicanos.

¿Qué pasó entonces? Teníamos todas las tablas para comenzar a posicionar a mexicanos en el extranjero. Quizá hoy podríamos ver a un artista que estuviera tocando en el escenario principal de Tomorrowland y del cual muchos nos sintiéramos orgullosos, y que fuera lo suficientemente bueno y comercial como para que muchos se dedicaran a tirarle insultos al por mayor. Viene por añadidura al final; nadie sale limpio en críticas, pero al menos el logro, sería el logro.

Perdón si no incluí a todos los de la vieja escuela, pero tampoco es el propósito hacer un extenso ensayo sobre quiénes tuvieron mejores o peores fiestas.

La coexistencia del DJ mexicano, con DJs mexicanos

Exaltamos a los artistas internacionales desde siempre, sin importar el género del que estemos hablando. Mucha gente idolatra a las grandes bandas de rock, a los grandes rapperos, y en un país como México, hay muchísima gente más que admira y se siente identificada con las bandas gruperas que han logrado muchísimo no sólo en lo musical, sino también en los negocios del entretenimiento. Caso es el de Los Tigres del Norte, que fueron invitados a Stanford a dar una conferencia sobre el éxito de su negocio.

La realidad es que somos una cultura muy celosa de nuestros conocimientos, porque en muchas de las ocasiones debemos ser autodidactas para aprender a hacer algo. Existen muy pocas escuelas en México que enseñan a mezclar (bien) y que te enseñen a producir (de manera decente). Tampoco es que se necesiten abrir miles de ellas pero el acceso limitado al conocimiento nos puso una gran barrera en comparación de otros países que tenían muchísima más facilidad de aprender a ser DJs o productores.


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Por un lado estaré de acuerdo con esto: muchos videos de tutoriales de cómo producir están en inglés y nosotros hablamos español. Se los concedo pero, ¿sabían que la gran mayoría de productores a nivel mundial que son exitosos y admiran, en realidad son de Holanda? Vivir en un país que sí tiene como básico enseñarle inglés a toda su población ayuda, pero lo que más ha ayudado es el apoyo que tienen los unos a los otros para enseñarse técnicas de producción. Y qué me dicen de enseñar a hacer eventos; son los líderes en producciones de música electrónica. Hasta hoy suena un exitoso Electric Daisy Carnival, o el Ultra Music Festival que tardó en repuntar, pero, del otro lado del mundo, los eventos como Mysteryland, Tomorrowland, Dekmantel, Creamfields, Love Parade, ya nos llevan años luz en evolución cultural.

¿Por qué no ayudarle a alguien nuevo a ser mejor en sus técnicas de producción o mezcla? Porque todo es como una historia que bien podríamos venderle a Televisa como la novela perfecta. "Yo que le di todo, él me quitó el conocimiento y se hizo famoso", dirían muchos. El resentimiento es lo más común en esta comunidad, y antes yo volverme famoso, que dejar que mi amigo sea el que se vuelva el próximo Martin Garrix. Porque hoy lo vemos, hay tanto dinero involucrado que ni de loco dejarías que alguien más te gane el botín. ¿Porque al final eso es lo que queremos no? Dinero, fama, viajes en jet privado, conciertos llenos de gente y ser la imagen de muchas marcas.

¿Saben si alguien ya lo logró?, ¿alguien que por ser así ya logró el éxito rotundo? Las últimas dos décadas sólo nos han enseñado que no, nadie lo ha logrado ni lo logrará con esa fórmula. Está ya escrito en la historia.

La culpa no es del promotor, sino del que le aconseja

En estos últimos tres años, ocurrieron una gran cantidad de eventos relacionados con el EDM en nuestro país, un reflejo del empuje global que está teniendo este género. Los pudimos ver casi a todos, muchos artistas que no habían pisado el país y que si no hubiera sido porque algunos empresarios tuvieron la visión de organizar esto, nadie se hubiera dado cuenta del mercado que había. No quedó exclusivo para el género comercial, también hubo muchos eventos de underground que se vieron beneficiados por esta derrama que dejó la gran atención a este género musical.

Para muchos, esta era la oportunidad que estaban esperando, y seguiremos esperando. ¿Qué pasó en muchos de estos eventos? Un día tienes a artistas como Dimitri Vegas & Like Mike, que ya son muy pesados (la DJ Mag hasta los cataloga como los número dos en el mundo), lo normal es que viajan con otros DJs que fungen como sus teloneros, pero como no completan las horas de evento, para el promotor es necesario buscar quién rellene las horas previas al show. "Oye, ¿conoces a alguien que sepa tocar?" "Sí wey, fíjate que tengo un primo que es DJ; le han dado oportunidad en algunas fiestas y antros, ya le sabe". Estos, "primos", sí saben mezclar, que no es lo difícil, pero no tienen noción alguna de cómo leer al público o lo que es hacer un warm up. Alguien que empezó a mezclar por moda hace un años, por supuesto que sólo mezclará lo más comercial, pero justo lo más comercial es lo que también tocan los artistas principales. Muchas quejas ocurrieron por parte de los managers que no les gustaba que hubiera niños tocando los éxitos que su artista ya iba a tocar (hasta hay una historia documentada por parte de GQ y Avicii en Playa del Carmen).

Avicii tocando en el One Music + Arts en 2012 en la Ciudad de México. Fotografía de


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El que alguien te diga que es bueno, sólo porque ya tienes un voto de confianza con tus amigos, no significa que sean buenos para el trabajo. Lo voy a poner en un ejemplo más burdo pero real. Partamos del hecho que —en teoría— todos sabemos cocinar en mayor o menor medida, pero si vas a hacer una cena para 500 personas, ¿le dejarías preparar el banquete a tus amigos? Al menos que sean puros Gordon Ramsey, no creo que le confíes eso a los demás, porque obvio, nadie quiere tener un mal bocado. Entonces, ¿por qué dejar al amigo que sabe tocar pero no presentarse? Por ignorancia absoluta. No es culpa del promotor, es culpa de todos los que siempre solapamos al talento nacional.

Hubo una época de oscurantismo mediático hacia los DJs en estos últimos años, porque antes existía un gran aceptación de esta figura hasta en televisión abierta. Lamentablemente, ante la muerte de un personaje como lo fue B-Jay, Benjamín Hernández, quien producía y conducía el programa de +Mas Nescafé, mucho se perdió del legado que iba él construyendo. Claro, para muchos no era lo mejor, pero era lo que había y se hacía. La lucha que hizo nadie se la quita y mantuvo la atención sobre el talento nacional como sobre el internacional.

Y aquí los DJs nacionales en televisión abierta:

Hago un llamado a que no sólo aquí, sino que en general, muchos de los medios nos comprometamos a transmitir más el talento que se gesta aquí, siempre y cuando, cumpla con una calidad suficiente para tumbar y quitar a la gente enfadosa que vive en un eterno ciclo de, "esos pinches chavitos qué, ya porque hacen EDM se creen mucho", o una de mis favoritas, "no, esque ahorita ni aprenden nada, en mis épocas todo era con tornamesa y había que chingarle mucho". Esas épocas ya fueron, pesadas, fructíferas, pero estamos en 2015, no podemos vivir en un eterno 1999 y sentirnos divas del cine mexicano, encerrados en una mansión mental.

El día que uno de los nuestros sea el elegido

Primero que nada, siempre he dicho que me encantaría conocer antes a la persona que en algún punto se volverá nuestro, "Avicii", "Tiësto, "Carl Cox", lo que tenga que ser a nivel fama. Me encanta escribir que vivimos en la década de la música electrónica porque es la verdad; qué mejor momento para que uno de los nuestros salga al extranjero y destaque por su propio mérito. En lo personal, estoy muy relacionado con proyectos nacionales que cada vez están logrando lo suyo en el extranjero, desde gente que va en el mundo del EDM con fechas en Nueva York, Francia, Chile, Alemania, hasta gente de colectivos más independientes y llenos de propuesta como N.A.A.F.I, Sicario, Akbal, Finesse, entre tantos otros han ido construyendo un frente común para que en algún punto, alguien del género que sea, reviente con mucho éxito.

Muchas de las disqueras a nivel nacional están comenzando a tener un segundo aire en toda esta ola y comenzando a apoyar al talento que está allá afuera. Aún hay muchísimo qué construir y hacer; ya no es lo de antes. Nada se puede tratar como un producto de 1990-2000, donde la maquinaria funcionaba para medios tradicionales. El trabajo de los jóvenes productores está en todos lados por la internet y nuestro deber es descubrirlo y mostrarlo. No es una labor sencilla, pero habemos a quienes en verdad nos encanta escuchar las propuestas nacionales para mostrarlas al mundo. Si en nosotros está viralizar, y por nosotros, no sólo me refiero a los medios, sino a lo que todos y cada uno veamos lo bueno en las canciones que producen en México, tengan por seguro que no será sólo uno el que triunfe a lo grande, será toda una camada.

Trino es el Editor de THUMP en México. Lo puedes seguir en Twitter.

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