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Tecnologia

¿Por qué Snapchat es una de las aplicaciones menos seguras?

Un experto en delitos telemáticos analiza para VICE News las debilidades de una aplicación que, según Amnistía Internacional, "vulnera los derechos humanos" en términos de privacidad y confidencialidad.

por María Altimira
26 Octubre 2016, 7:35am

Imagen vía Amnistía Internacional

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Tiene unos 100 millones de usuarios en todo el mundo, la mayor parte adolescentes, y, según Amnistía Internacional, "pone en peligro los derechos humanos" de las personas que la usan. Snapchat, la red social basada en el envío de fotos, vídeos y mensajes que se autodestruyen en un plazo máximo de 24 horas es, en realidad, una de las aplicaciones más inseguras del mercado.

De acuerdo con For Your Eyes Only, el estudio recientemente publicado por la ONG, Snapchat está en la cola cuando se trata de garantizar la seguridad y la privacidad de sus usuarios.

En concreto, Amnistía la sitúa en la treceava posición de 16 aplicaciones de un total de 11 empresas analizadas en relación a distintos parámetros como el cifrado de la comunicación o la información sobre los riesgos de ver recortados derechos tales como el de la privacidad. Por detrás, solo Blackberry Messenger y la china Tencent y, encabezando la clasificación [es decir, las más seguras en este ámbito] Whatsapp y el messenger de Facebook, ambos de la empresa Facebook, el iMessage y el Facetime de Apple y el messenger de Telegram.

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"Snapchat es prácticamente un troyano, está hecho para captar y acumular la máxima información posible y luego lucrarse con tus datos que son utilizados con fines publicitarios", asegura a VICE News un agente de la Guardia Civil especializado en delitos telemáticos. Lo peor, precisa este agente del instituto armado español, es que "es el propio usuario quien, al bajarse la aplicación, acepta las condiciones que autorizan a esta empresa para acceder a toda tu información, por lo que no estarían cometiendo ninguna ilegalidad".

Snapchat solicita acceso a toda esta información.

Los jóvenes "le dan a aceptar, aceptar, aceptar" sin apenas mirarse el contenido del contrato, afirma el agente. Así, si no dices lo contrario, la empresa, añade, puede acceder no solo a tu agenda de contactos, al contenido de tus mensajes a tu geolocalización, a la hora de tu envío y a un sinfín de información, sino que incluso puede usar esta información.

Vídeo de Amnistía Internacional sobre Snapchat.

En los "permisos de almacenamiento" el usuario da el visto bueno, por ejemplo, a que la aplicación guarde y almacene temporalmente el contenido enviado y en las autorizaciones relativas a la agenda, Snapchat asegura que la empresa puede "recopilar y utilizar la información de los contactos en tu dispositivo" con el objetivo de "mejorar tu aplicación".

En el apartado "permisos de almacenamiento" , Snapchat se arroga el derecho a guardar los documentos que envías.

"A nivel de pérdida de confidencialidad es brutal. Es como si abrieras la puerta de tu casa, la de tu garaje y salieras a la calle desnudo con un cartel donde pone tu nombre", explica el experto consultado.

Snapchat, que funciona como un sistema de mensajería y una red social a la vez, no encripta sus mensajes, de tal manera que "cualquier persona que acceda al servidor, puede acceder también a los documentos que has mandado a través de la aplicación", afirma el especialista consultado.

La encriptación hace que la información esté cifrada y que, consiguientemente, sea ininteligible durante su viaje por la red. Solo el destinatario puede acceder a la información descifrada gracias al uso de una clave única que comparte con el emisor del mensaje.

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Tres ceros

En el informe de Amnistía Internacional, donde se evalúan las aplicaciones en función de cinco parámetros diferentes, Snapchat obtiene un 0 en los apartados relativos a la encriptación, la información sobre los riesgos en términos de seguridad a los que está expuesto el usuario y sobre el cifrado y los detalles técnicos de la codificación.

Solo en lo que se refiere a la transparencia relativa a las peticiones de información de las autoridades gubernamentales respecto de sus usuarios, esta aplicación consigue una buena puntuación. En el punto restante, referido a la información de los riesgos que el uso de la aplicación puede constituir en términos de vulneración de derechos humanos, como serían no solo el derecho de privacidad sino también el derecho de expresión, consigue la puntuación mínima.

"Las personas jóvenes que son las más prolíficas compartiendo datos personales y fotografías a través de aplicaciones como Snapchat, están especialmente expuestas", explicó Sherif Elsayed-Ali, director del Equipo de Tecnología y Derechos de Amnistía Internacional durante la presentación de For Your Eyes Only.

Hay que informar y formar a los niños y adolescentes sobre los peligros que implica compartir información privada en estos canales, destaca el agente de la Guardia civil entrevistado. Ellos son, resume, las mayores víctimas de las extorsiones, amenazas e humillaciones que acarrea un uso poco responsable de este tipo de aplicaciones.

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