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crimen

Canadiense que vendía teléfonos encriptados al cártel de Sinaloa recibe nueve años de prisión

Además, Vincent Ramos deberá entregar más de 80 millones de dólares al gobierno de EE.UU. por proporcionar dispositivos cifrados a las organizaciones criminales.

por Mack Lamoureux, y Joseph Cox, Motherboard; traducido por Álvaro García
31 Mayo 2019, 7:00pm

Foto vía shutterstock.

Artículo publicado originalmente por VICE Canadá.

El director ejecutivo de una compañía que proporcionaba teléfonos encriptados a organizaciones criminales, incluido el Cártel de Sinaloa, fue sentenciado el martes a nueve años de prisión en un tribunal de San Diego, en Estados Unidos.

Vincent Ramos, un canadiense de 41 años de Richmond, Columbia Británica, fue declarado culpable de conspiración de extorsión y tuvo que entregar al gobierno estadounidense 80 millones de dólares, así como cuentas bancarias internacionales, cuentas de criptomoneda, monedas de oro y bienes raíces. Ramos, quien se declaró culpable en octubre, fue detenido mediante un operativo conjunto de agencias de inteligencia de Australia, Canadá y Estados Unidos.

Según un comunicado de prensa de la Oficina del Fiscal Federal del Distrito Sur de California, es la primera vez que Estados Unidos ha tomado medidas contra una compañía y sus ejecutivos por "proporcionar intencionalmente a organizaciones criminales transnacionales la infraestructura encriptada para realizar la importación internacional y distribución de narcóticos".

En un comunicado, el fiscal Robert Brewer declaró que la red de Phantom Secure, la compañía de Ramos, estaba "acabada de forma permanente".

Phantom Secure era parte de un comercio dinámico de teléfonos personalizados y encriptados para el crimen organizado. A los dispositivos de esta industria —ya sean teléfonos Android o BlackBerry— se les quitan las funciones de micrófono y GPS, y en cambio funcionan con programas de chat encriptados de extremo a extremo, lo que dificulta a las autoridades interceptar las comunicaciones de los delincuentes.


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"La idea era únicamente proporcionar un sistema de telecomunicaciones seguro", explicó Michael Pancer, abogado de Ramos, en una llamada telefónica. "Luego, cuando los individuos comenzaron a usar este sistema para violar la ley, en algún momento llamó la atención [de Ramos], y él se disculpó ante el tribunal por permitirles continuar. Pero sus intenciones eran ciertamente honorables cuando comenzó la red".

En una declaración, el fiscal estadounidense Robert Brewer dijo: "Vincent Ramos irá a la cárcel porque le brindó a las organizaciones violentas del narcotráfico una herramienta de alta tecnología que les permitió coordinar sus delitos mientras permanecían en las sombras".

Phantom Secure anunciaba que sus productos eran completamente seguros e inmunes a cualquier tipo de hackeo o intrusión de terceros. Estos teléfonos BlackBerry o Android se usaban para facilitar y ayudar en las actividades delictivas, principalmente el narcotráfico. Las autoridades estiman que cerca de 7,000 teléfonos estaban siendo utilizados por el bajo mundo criminal cuando fue arrestado. El comunicado de prensa de la Oficina del Fiscal señala que la cantidad de drogas que Ramos y sus dispositivos ayudaron a traficar es "demasiado alta [para] calcular".

En una ocasión, un traficante llamado Owen Hanson utilizó seis teléfonos Phantom Secure para organizar el tráfico de una tonelada de cocaína desde México hacia Canadá, Estados Unidos y Australia. Hanson, un ex jugador de fútbol americano de la USC a quien apodaban "O-Dog", fue sentenciado a 21 años de prisión en 2017.

Durante un operativo encubierto contra Ramos en Las Vegas, los investigadores grabaron al director ejecutivo de Phantom Secure admitiendo que los dispositivos fueron fabricados deliberadamente para facilitar las actividades del crimen organizado. "Lo hicimos... lo hicimos específicamente [para el narcotráfico] también", dijo Ramos a los agentes encubiertos.

De acuerdo con los documentos de la sentencia, en una ocasión Ramos le envió un mensaje de texto a uno de sus empleados para que comprara una Range Rover porque había “cerrado muchos negocios. Esta semana, hombre. El Cártel de Sinaloa, es lo que viene".

Algunos de los nombres de usuario de los clientes de Phantom Secure incluyen: The.cartel, Leadslinger, The.killa, Elchapo66, Trigger-happy y Knee-capper9. Phantom Secure usaba servidores en Hong Kong en un intento de evadir a la policía, y tenía una gran cantidad de dominios web para actuar como direcciones de mensajería, de acuerdo con los registros del tribunal.

Ramos fue arrestado en Washington en marzo pasado. Según The Associated Press, durante la sentencia, Ramos se disculpó por sus acciones y declaró que había hecho la vista gorda ante el uso delictivo de sus teléfonos.

Aunque es la primera vez que las autoridades de Estados Unidos han ido tras una compañía de teléfonos encriptados, Phantom Secure no es la única compañía de esta industria en la mira de las autoridades a nivel mundial. La policía holandesa ha arrestado repetidamente a los supuestos administradores de tales compañías, por ejemplo, Ennectom y PGP Safe. Ambas compañías supuestamente vendían sus dispositivos específicamente a delincuentes, además de que Ennetcom facilitó robos y asesinatos violentos.

Otras compañías cuyos teléfonos terminan en manos de criminales siguen operando en la actualidad, como Encrochat, que brinda dispositivos a las bandas narcotraficantes del Reino Unido, según informes de medios locales.

Cuatro personas asociadas con Phantom Secure —Kim Augustus Rodd, Younes Nasri, Michael Gamboa y Christopher Poquiz— siguen en libertad, a pesar de haber sido acusados de una gran cantidad de delitos relacionados con actividades criminales y conspiración.

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