Cultura

Drogarse con cosas que hay en tu casa no es fácil, pero sí posible

Le preguntamos a un experto en fármacos con qué cosas de tu casa te puedes drogar y cuáles solamente te generan un efecto placebo.

por Georgina Fernández
08 Septiembre 2015, 3:00pm

Imagen vía.

Los adolescentes son influenciables, no tienen dinero y sienten la necesidad vital de probarse a sí mismos haciendo cosas estúpidas, como beber hasta vomitar o empezar a fumar tabaco y alguna droga blanda como el hachís o la mariguana. En mi escuela lo que estaba de moda —si no eras tan malote como para fumar porros pero tampoco te querías quedar muy atrás— era fumar pieles de naranja o mandarina u hojas de té. Hablando con mis compañeros de trabajo me enteré que ellos también probaban cosas como hojas de los árboles, romero, etcétera.


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Pero esto no es solo cosa de adolescentes. Todo el mundo se ha interesado en algún momento por el tema de las drogas caseras. Solo hace falta una búsqueda rápida por internet para encontrar un montón de páginas que hablan sobre el tema, lo que indica que hay gente que le está dedicando mucho tiempo a estas cosas. Para ver qué hay de real en todo esto decidimos hablar con el farmacéutico Alejandro de Miguel Fuentevilla para que nos explicara si, más allá de los mitos, las drogas caseras funcionan.

VICE: Este tema está rodeado de mitos y leyendas, gente que dice que tal cosa o tal otra los ha colocado. A veces son muy descabelladas pero la gente asegura que funcionan, ¿que es lo que piensas tú de todo esto?
Alejandro: Para empezar, hay que decir que la gente busca sustancias sicoactivas por el aburrimiento y porque, claro está, no tienen hijos. Al buscar insistentemente algo con lo que colocarse la gente acaba exagerando las cosas y se autosugestiona a creer que hay un montón de cosas con las que uno puede drogarse; es algo así como el efecto placebo.

Para que lo entiendas: una persona tiene un fuerte deseo de drogarse, y encuentra algo, que alguien le ha dicho que funciona, "esto provoca tal o cual si lo fumas". Al final acaba haciendo efecto sin tener ningún tipo de principio activo y eso acaba creando leyendas sobre diversas sustancias y sus supuestos efectos. Muchas veces, nada de eso es real —químicamente hablando— pero la sicología hace su parte y lleva a producir esa sensación.

¿Podrías ponerme algún ejemplo?
Un ejemplo claro de todo esto es la tela de araña. La gente asegura que fumarse tela de araña produce algún tipo de efecto sicoactivo y he llegado a leer artículos que explican que en las cárceles de Sudamérica se fuma y produce efectos parecidos a los del LSD. Bueno pues eso no tiene ningún fundamento científico.

No hay ninguna fuente científica que lo corrobore al margen de las experiencias personales —que ya te he dicho que muchas veces son producto de la sugestión total— y además la tela de araña está compuesta por aminoácidos, que es la unidad esencial y estructural de las proteínas, así que lo que te estás fumando te puede producir el mismo efecto que un filete de carne.

Otra de las leyendas falsas promulgadas en parte por internet y el boca a boca popular es que fumar hilos de plátano desecados produce alucinaciones. Esto viene porque se dice que existe una sustancia llamada Bananadina. La Bananadina no se ha encontrado, y no existe. De hecho se publicó un artículo que rechazaba su existencia y aseguraba que todo era una mentira.

¿Entonces a qué se debe lo que experimenta la gente al drogarse con estas sustancias?
El efecto es más placebo que otra cosa ya que no hay principio activo alguno. Eso sí, el plátano, por ejemplo, es rico en potasio, las flores se usan como antidisentérico y febrífugo, la savia como antihemorroidal, las cáscaras por su contenido en taninos —una sustancia generalmente astringente— para el tratamiento del cuero. Además, como nivela los niveles de serotonina y dopamina es un postre ideal nutricionalmente hablando, sobre todo después de entrenar. Si te das cuenta, a veces da sueño, pues es por eso, porque es rico en triptófano —un aminoácido— y eso hace que se segregue serotonina. Mejor que fumártelo, cómetelo como se ha hecho toda la vida y usa su cáscara y sus otras partes para preparar cosas que sí que tengan un efecto real

¿Hay alguna que funcione de verdad?
A pesar de que se le menciona mucho y eso podría hacer pensar que es otro mito más, una de las que sí funciona y que se sabe que genera cierto efecto sicoactivo parecido al de la mariguana es la nuez moscada, o myristica fragans.

Es un caso que sale en todos los libros de farmacognosia y hay muchos artículos que la determinan como una droga con dichas propiedades. Se pueden encontrar incluso videos en YouTube con gente consumiendo la nuez moscada y luego relatando el viaje. La nuez moscada tiene un uso ornamental en comidas y demás, pero la droga está en las semillas. Antiguamente se usaba en ritos religiosos. Los romanos la usaron a modo de incienso y en la Edad Media se pensó que podía combatir incluso la peste.

Se sabe que contiene miristicina a un 8 por ciento, que es una cantidad importante. Este principio activo en dosis elevadas —entre 7 y 10 gramos de nuez moscada— puede presentar propiedades sicoactivas, estimulantes del sistema nervioso, aunque no se ha confirmado totalmente dicha actividad. Observando su estructura química, en principio, es parecida a la del MDMA. Su efecto puede durar de 12 a 24 horas pero hace efecto entre 8 y 12 horas después de su ingesta, con resacas muy duras, pues hay que tener en cuenta que existen más compuestos dentro de la misma nuez, y que no es miristicina pura. Es una droga muy peligrosa y si no se tiene cuidado puede generar intoxicaciones que vienen acompañadas de convulsiones, náuseas y fuertes palpitaciones. De hecho, inyectada es altamente tóxica y puede ser incluso mortal.

Luego está por ejemplo la amapola común —no la adormidera que es de donde sale el opio y es en la que todo el mundo piensa— que tiene efectos sedantes. Como su propio nombre indica, es muy común y se puede encontrar fácilmente en muchos lugares. Sus pétalos pueden utilizarse para preparar infusiones, polvos o extraer sus fluidos y tienen ciertos efectos sedantes y espasmolíticos —o sea que inhiben los espasmos— que ayudan a combatir la ansiedad, los problemas de sueño y cosas por el estilo gracias a que tienen un 0.12 por ciento de alcaloides isoquinolínicos. Como la mariguana, hay gente que la usa para tratar el asma pero al tener un cierto grado de toxicidad no se recomienda para menores y embarazadas.

Y ya para acabar, cuando iba al instituto había chicos que decían que inhalar tiza daba fiebre y aseguraban que se habían librado de algún examen con ese truco, ¿es verdad que funciona?
El yeso —sulfato cálcico creo que es— no tiene ninguna sustancia sicoactiva, pero no estoy muy seguro. Aún así me imagino que lo de la fiebre será por qué al inhalarlo secará las meninges o intoxicará el organismo generando una respuesta que acaba produciendo la fiebre. La reacción depende de la edad del que lo haga. Y de las ganas que tenga de hacer el exámen, claro.