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Visitamos el primer ‘gimnasio’ Pokémon real en Osaka, Japón

Es el primero de su clase en el mundo y fuimos a su inauguración el 19 de noviembre para ver qué atracciones ofrece a los fans del fenómeno pocket monster.

por Louise Saul
23 Noviembre 2015, 4:00pm

Todas las fotografías cortesía del autor.

En Osaka, Japón, se inauguró un gimnasio Pokémon en la "vida real" como parte de la nueva Expo City, uno de los complejos comerciales y de entretenimiento más grandes del país. Es el primero de su clase en el mundo. Fui a su inauguración el 19 de noviembre para ver qué atracciones ofrece a los fans del fenómeno pocket monster.

En vez de una selección de máquinas de ejercicio diseñadas para probar la fuerza de tus músculos y hacerte sudar, el gimnasio en realidad es una selección de juegos de paga distribuidos en dos pisos. Cada uno permite al jugador interactuar digitalmente con una amplia gama de monstruos Pokémon. Dentro del gimnasio hay una cafetería temática de Pokémon, una tienda Pokémon gigante y todas las paredes del recinto están adornadas con todo tipo de murales relacionados con la franquicia.

El gimnasio de encuentra al norte de Osaka, así que, si te vas a hospedar en el centro de la ciudad, debes estar consciente que te vas a tardar en llegar. En la entrada compras una tarjeta de 500 yenes (67 pesos) y tienes que meterle crédito para poder jugar. El precio de cada juego es de entre 400 y 600 yenes entre (53 y 80 pesos). Por el momento, el gimnasio no incluye juegos más pequeños y baratos como en las maquinitas —en cualquier otra tienda de este tipo hay al menos unas cuantas opciones, como el Pokkén Tournament para Wii U o los famosos juegos Tretta—. Sin embargo, en Osaka, son los siete juegos interactivos o nada.


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Las atracciones de 600 yenes son más bien como shows en vez de videojuegos estándar. Los miembros del público se sientan en bancas mientras los monstruos Pokémon digitales y sus entrenadores se dirigen a ellos. Se piden voluntarios o la cámara escoge participantes para el show, quieran o no. Una vez que el equipo está en su lugar, el show avanza con una serie de luces cegadoras y efectos especiales. Son impresionantes pero no valen su precio si eres de los que se quedan sentados como observadores.

Los juegos de 400 yenes se pueden jugar de forma individual o en parejas y tienen un diseño más tradicional: hay un juego de boliche, uno de box y un mapa interactivo para jugar. En algunos juegos puedes subir de nivel pero tienes que pagar varias veces para llegar a los niveles más avanzados de cada uno.

El problema del gimnasio Pokémon, si eres extranjero, es que todo está en japonés. No importa qué tan fan seas de Pokémon, si no sabes aunque sea un poco de japonés, tu visita al gimnasio va a ser una experiencia confusa y decepcionante. Además, es peor si vas solo porque uno de los juegos de 400 yenes es para jugar en pareja, y sentirte ignorado en una de las partes más grandes del gimnasio sin tener con quién sentarte es una situación muy deprimente.

Llamar gimnasio a este lugar tiene sentido en términos de posicionamiento de la marca pero estar aquí no implica ningún esfuerzo físico. Y tampoco esperes poder entrenar a un Pokémon. Las interacciones son muy breves, claro, asumiendo que eres de los visitantes suertudos que tienen la oportunidad de subir al escenario.

El tiempo me alcanzó para probar tres juegos —los dos shows más caros y el de lucha que mencioné antes—. Por el momento, los shows disponibles son una batalla con Charizard, un show de baile, uno llamado Asesoria en Machamp y otro llamado Dojo Profesional de Zoroark.


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En el show de batalla no tenías que pelear en lo absoluto. De hecho, solo consistía en un Charizard que hacía varias preguntas al público y una serie de animaciones y luces cegadoras. El show del dojo fue mucho mejor porque hacía que todo el público intentara un par de movimientos simples para que todos participaran. En ese juego me escogieron para tratar de imitar lo que me enseñaba el personaje digital en la pantalla.

El juego de box fue divertido y estoy segura que puede volverse adictivo. Los jugadores pueden "subir de nivel" pero para eso tendrían que pagar otros 400 yenes. Era más físico que los otros juegos y al final terminé sudando. El concepto era muy similar a las máquinas de baile que hay en Occidente: el jugador debe seguir las instrucciones que aparecen en la pantalla y hacer los movimientos cuando los iconos relevantes lleguen a la parte superior ésta.

Para los fans adultos de la franquicia Pokémon, incluso si no quieren jugar, hay mucha mercancía para entretenerse y vaciar la cartera. La tienda tiene una gran variedad y la cafetería vende todo en una envoltura de Pikachu. Ok, es pura comida chatarra, ¡pero la envoltura es de Pikachu!

Ir al gimnasio Pokémon es como ir a los Estudios Universal por el nivel de participación del público y los empleados vestidos como personajes del universo Pokémon. Vale mucho la pena si eres fan pero te recomiendo que aprendas aunque sea un poco de japonés para que no te sientas perdido. Y cabe destacar que hay muchas otras cosas en Expo City para mantenerte entretenido, incluso después de haber probado todo el menú de la cafetería y llenado tu mochila con todos los peluches de Pokémon.

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