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Tener sexo con tu ex no siempre es malo

El sexo entre exparejas es sorprendentemente común, según un nuevo estudio.

por Justin Lehmiller, PhD; traducido por Laura Castro
14 Noviembre 2018, 3:00am

Yura Shevchenko/Stocksy.

Artículo publicado originalmente por Tonic Estados Unidos.

La sabiduría convencional dice que no deberías tener sexo con tu ex. Un artículo tras otro sostiene que es mala idea: no solo hará que sea más difícil seguir adelante, sino que también puede ser emocionalmente agotador y traumatizante. Sin embargo, ¿es ese realmente el caso? Tal vez no, según una nueva investigación sobre el tema que sugiere que el sexo con tu ex puede resultar más beneficioso que perjudicial.

Antes de ahondar en los efectos de tener relaciones sexuales con tu ex, tal vez te sorprenda saber que este comportamiento es bastante común. Un estudio de adultos casados que se habían separado recientemente, por ejemplo, descubrió que casi una cuarta parte de las personas reportaron haber tenido sexo con su excónyuge. Otros estudios han encontrado que las tasas de sexo con un ex son incluso más altas entre los adultos jóvenes que han terminado recientemente una relación no matrimonial.

En cuanto a los efectos, un estudio preliminar publicado en 2012 de 137 parejas separadas encontró que el sexo entre exparejas no parecía ser psicológicamente perjudicial. De hecho, independientemente de si las personas ya habían aceptado la ruptura o no, el sexo con un ex no estaba vinculado a tasas más altas de sufrimiento psicológico. Entre los que aún no habían aceptado la ruptura, tener sexo con su ex; de hecho, se vinculó a reportes de tasas más bajas no superiores— de angustia.

Nuevos estudios arrojan resultados semejantes y respaldan así la idea de que el sexo con un ex no es intrínsecamente traumático. Un estudio se enfocó en los datos de 113 personas de 18 a 55 años de edad, de las cuales todas aún se encontraban en una relación al iniciar el estudio. Los investigadores les dieron seguimiento a los participantes semanalmente y, los que finalmente experimentaron una ruptura fueron invitados a completar un par de encuestas sobre sus experiencias. Esto implicó que informaran acerca de las actividades sexuales que hubieran involucrado a su ex, su estado emocional en ese momento, cuán unidos se sentían a su ex, y cuán angustiados se sentían por la ruptura en sí.

Aproximadamente una cuarta parte de los participantes (24.8 por ciento) informaron haber buscado tener sexo con su ex en algún momento. Quizá no resulte una sorpresa que aquellos que tuvieron sexo con su ex sintieron un mayor apego emocional; pero es importante señalar que eso no estuvo vinculado con algún tipo de sentimiento de angustia por la ruptura. De hecho, en realidad al parecer resultó ser más benéfico que perjudicial: las personas reportaron tener emociones más positivas que negativas en los días en que tuvieron relaciones con su expareja. Además, tener sexo un día no causó que reportaran sentirse más angustiadas al día siguiente. El sexo no ayudó ni obstaculizó el proceso de desacoplamiento emocional.

Como es de esperar, los más propensos a tener sexo con su ex fueron los que reportaron las mayores dificultades para superar sus relaciones. Pero aun así, al parecer eso no tuvo efectos negativos en ellos.



Un segundo estudio, que involucró a 372 personas entre las edades de 18 y 65 años, tuvo un alcance muy limitado y analizó principalmente si las personas que buscaban tener sexo con su ex lo conseguían o no; si cada vez que intentaban tener relaciones sexuales con un ex funcionaba con frecuencia o no. De hecho, casi 9 de cada 10 veces que esas personas buscaron tener sexo con su ex, tuvieron éxito.

Los resultados de estos estudios son limitados en el sentido de que no nos dicen por qué la gente busca tener sexo con su ex en primer lugar. Las personas pueden querer tener relaciones sexuales con un ex por cualquier número de razones, incluida la gratificación sexual, la comodidad y seguridad, el cierre emocional o porque secretamente (o no tan secretamente) quieren enamorar de nuevo a su ex. Necesitamos más investigación para saber qué razones son más o menos comunes y, además, si las diferentes razones podrían estar vinculadas a resultados diferentes.

Dicho lo cual, estos hallazgos son importantes por varias razones: por un lado, nos dicen que las rupturas no siempre son tajantes y definitivas, y que no es raro que las exparejas tengan algún tipo de relación sexual después. Más importante aún, estos estudios cuestionan la idea popular de que el sexo con un ex es algo que necesariamente hay que evitar, dado que no hubo evidencia definitiva de daño psicológico. En todo caso, el sexo con un ex parece estar más vinculado con beneficios que con perjuicios.

Esto no sugiere que el sexo con tu ex sea siempre una buena idea o que nunca pueda tener efectos negativos. Las experiencias con el sexo entre exparejas puede variar debido a las personalidades e historias de relación únicas, lo que significa que es muy posible que algunas personas se beneficien más que otras.

Justin Lehmiller es investigador en el Instituto Kinsey y autor del blog Sex and Psychology. Su libro más reciente es Tell Me What You Want: The Science of Sexual Desire and How It Can Help You Improve Your Sex Life. Síguelo en Twitter @JustinLehmiller o Instagram @JustinJLehmiller.

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