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La vida es mi profesión: Una charla con Matiah Chinaski

Estrenamos en exclusiva un medley con temas del álbum debut de La Brígida Orquesta, 'Corte Elegante', que se estrena este viernes 19.

por Adriano Mazzeo y Adrián Mazzeo
17 Octubre 2018, 6:53pm

Foto de @fredysotovillar

Habiendo terminado esta entrevista y luego de escuchar su discografía, no puedo llegar a una conclusión que remotamente me responda la siguiente pregunta: ¿Quién es Matiah Chinaski? Su idiosincrasia y su forma de moverse parecen simples, pero el proceso hacia su actual bagaje profesional requiere de objetivos claros y valores fundamentados, aunque esta supuesta conducta esté disfrazada de relax y buen andar. Dicho de otro modo, Chinaski es un trabajador constante de su propia identidad artística y eso lo convierte a sus 30 años en uno de los MCs con mayor proyección de América Latina.

“No nos regalaron nada, no nos pusimos a llorar ¡tomamos las armas que teníamos más cerca!” cuenta Matiah en un fragmento de “No hay apuro”, adelanto del disco de La Brígida Orquesta y manifiesto propio y de Gabo Paillao, su amigo, compañero y el otro cerebro de esta nueva banda. Ambos vienen de la popular y marginal comuna de Conchalí en el extra radio norteño de Santiago de Chile. Allí los chicos que crecen con inquietudes musicales lo llevan difícil: nadie crece con un piano en su casa.

“La música de chico me gustaba pero no era un impulso tan fuerte, no sabía que me iba a terminar dedicando a esto. En mi familia solo mi bisabuelo era músico, era un brígido. Murió cuando yo era muy chico, casi no llegué a escucharlo. Mi pasión se despertó simplemente porque amo la música, no tengo una explicación muy poética al respecto [risas]. Apenas escuché hip hop, me encantó. Tuve compañeros con quienes intercambié cassettes. Gran parte de mi interés tiene que ver con el contenido de las letras. Mi primera canción se llamó “Imaginario Porvenir”.

Aunque esta suerte de auto descripción básica muestra su idea musical como la típica de un MC, se adivina en Chinaski ––más que nada luego de su participación en los proyectos Salvaje Nostalgia y el nombrado La Brígida Orquesta–– una dedicación a sus tareas que exceden puramente los flows y la búsqueda del tempo rítmico perfecto. Aunque haya demostrado que su rap puede ser indomable en las filas de su propia crú, Mente Sabia, Matiah es un MC muy “musical” que se mueve con soltura en entornos melódicos.

“Tom Waits es alguien que cambió mi visión musical por completo y por ende mi forma de hacer música, la dirección en la que la llevo. Me pasa también con artistas de otras ramas. Por alguna razón mágica conecté con sus obras: Charles Bukowski, Edgar Allan Poe, un humorista como George Carlin, no sé, Violeta Parra, Nicanor Parra, el gitano que vive aquí en la esquina (sic)…”

Matiah lleva buena parte del 2018 expandiendo su rodaje personal, espiritual y profesional en Alemania junto a su hermano de carretera, el productor chileno residente en aquel país Brous One, con quien hizo el disco Elba Surita, referencia obligada de su carrera solista.

Ahora Chinaski continúa con la saga de uno de los combos de fusión surgidos en el rap latino más logrados e interesantes: la big band de rap jazz La Brígida Orquesta, con Chinaski en el blablabla, Gabo Paillao en la dirección musical, Felipe Salas de Cómo asesinar a Felipes en la batería y otros diez músicos de carrera. Según el propio Chinaski, [La Brígida...] "sale de la idea de tratar de quitarle la música elitista a las elites y ponerla a disposición de todos [...] Esto es una orquesta del barrio para todos".

Este viernes 19 de octubre La Brígida Orquesta estrena su LP debut y, cortesía del beatmaker y DJ Cidtronyck, tenemos el gustazo de presentar un mix en exclusiva con temas de Corte Elegante, nombre de la placa. Escucha el medley estreno mundial abajo y después la extensa y jugosa charla que tuvimos con uno de los MCs protagónicos del rap latino en esta década.

NOISEY: ¿Cómo es tu relación con Alemania?
Matiah Chinaski: No tengo ninguna relación en particular. Simplemente me vine un día porque quería viajar. Mi primera vez fue en 2013, encontré buen hip hop y buenos amigos. Me vine con el Brous. Él sí tiene su relación con este país ya que tenía a su polola aquí, con quien se casó y ahora tiene hijos. Alemania me gustó más que la conche tu mare, po wn. Estuve tres meses, volví a casa, estuve haciendo música, pero siempre me quedaron las ganas de volver. No se por qué, pero me gusta acá. En una primera instancia, la idea fue viajar, pero ahora los viajes tienen objetivos musicales: componer, tocar, hacer videos, todo lo que tenga que ver con hacer música.

¿Y qué llevas hecho últimamente en Berlín?
Grabamos un disco con Bufalo Dit y Adolfo, mi compañero de Mente Sabia con hartas colaboraciones de amigos de varios países, beatmakers y raperos. Mi vida acá es como… juntamos harto dinero antes de venir como para no tener que trabajar fuera de la música, entonces nuestra vida acá es… ¡hermosa! [Risas]. Nos levantamos cada día a hacer la weá que queremos. Durmiendo donde se pueda, donde nos dejen, que tampoco tenemos mucho dinero. Funcionó: no hubo penurias, nadie durmió en la calle así que todo muy bien.

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La Brígida Orquesta. Foto cortesía del artista

¿Qué diferencias notas respecto a trabajar en Berlín y en Santiago?
Acá a los locos no les da miedo comprar un vinilo, contratar un grupo, pagar lo que corresponde sin regatear, ¿cachai? El trato, la profesionalización de la movida, es más avanzada, es un poco mejor. En cuanto a la música en sí, no es tan distinta; más allá de las diferencias culturales, sus colores, sus lenguajes, sus tintes.

Dicen...

Para seguir descifrando la personalidad artística de Matiah, resultó una buena idea consultar a sus amigos, colegas y compañeros en distintos proyectos.

Dice Koala Contreras, MC de DFA y Cómo Asesinar a Felipes, quien tiene una colaboración con Chinaski en “Indeleble”, tema de Mente Sabia Crú: “Mati Chinaksi es un gran MC, lo conocí por Mente Sabia, una crew de grandes exponentes del hip hop chileno. La primera vez que colaboré con él fue junto al proyecto de jazz fusión Jazz The Roots. Luego hicimos un par de temas juntos y me invitó a participar de uno de sus últimos discos de estudio. Siempre me llamó la atención como se adapta a lo no convencional usando el rap como herramienta, su manera de experimentar es muy peculiar. En eso nos parecemos”, explica Koala y sigue con la idea, “colabora mucho con músicos de jazz, sobre todo con el saxofonista Franz Mesko, le gusta tocar el clarinete, juega con el bajo, la batería. No son muchos los MCs a los que le pica el bichito de la curiosidad por otros estilos musicales, Mati es uno de ellos aparte de ser un gran poeta urbano, claro.”

Gabo Paillao, líder musical de La Brígida Orquesta y tecladista de Anita Tijoux cuenta sus razones de la sociedad con nuestro hombre: “Al Matiah lo llamé porque conocía su música y lo solíamos invitar con el Portavoz cuando estábamos con su banda, El Frente Sur. Me gustaba lo que había hecho con Mente Sabia Crú, y su disco Elba Surita, que es una maravilla. También su grupo Salvaje Nostalgia con el multi instrumentista Martín Benavides es una preciosura de proyecto. Es mi rapero favorito: lo que dice y cómo lo dice es muy particular. Tiene una manera súper distinta de relatar imágenes, muy diferente a lo que yo había escuchado antes. Su forma de escribir es magnífica.

Otra cosa que me resulta admirable de él es su amor por la música. Le encanta grabar, en 2017 sacó como cinco o seis discos en paralelo. El loco es alguien que hace mucho todo el rato. A la hora de trabajar es muy constante. En general con los raperos que me ha tocado trabajar la cosa es más difusa, más dispersa. El Matiah tiene su parte de dispersión también, pero trabaja muy bien, es periodista y tiene otra forma de funcionar. Nunca faltó a un ensayo con La Brígida, y eso que son ensayos súper lateros para un rapero, porque a veces le toca esperar una hora para meter su parte. Entiende que el proceso musical consta de esa huevá, que no es fácil de entender. Lo más importante en su vida es la música y esa pasión me inspira también a mí.”

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La Brígida Orquesta. Foto cortesía del artista

Felipe Salas, fundador y compositor de Cómo Asesinar a Felipes y baterista de La Brígida Orquesta, está de acuerdo en elogiarlo: “El Matiah es uno de los MCs distintos, que han escuchado mucha música. Completamente abierto a distinto tipos de proyectos y que no se limitan estrictamente a la necesidad del beat del hip hop para poder desenvolverse, sino que son más musicales y les gusta buscar las diferencias, distintos ambientes para cantar encima. Es uno de los pocos raperos que conozco junto con el Koala de CAF que son capaces de rapear encima de métricas irregulares y ritmos que no sean cuadrados. Matiah siempre participa de una búsqueda más allá de quedarse con ciertos estilos predeterminados”, define con admiración y añade que “sus letras dan que pensar y su flow es diferente. Siempre me llamó la atención, años antes de haberle conocido incluso. Compartimos escenario muchas veces, Mente Sabia y los Felipes tienen una conexión longeva, hay respeto y admiración mutua. Como baterista es reconfortante saber que me puedo salir de los ritmos típicos y que eso no suponga un problema.”

El objeto del vértigo

Luego de unos días sin hablar, a su vuelta a casa, cuando la política inmigratoria europea y su excitante presente en Santiago lo obligaron a volver, volvimos a conectar. “Recién llego y ya me quiero ir. No porque odie Chile, nada de eso, aunque tampoco soy patriota. No me gusta aquello del patriotismo y de representar a un país con algo. Creo que el mundo entero es un país ahora, que no hay grandes diferencias marcadas, antes te miraban raro si eras café en algún país donde son puros blancos, pero ya no es así.

Ahora hay de todo en todos lados, amarillos, blancos, rojos. Me quiero ir porque me aburro a veces, y no es que me aburra aquí, sino que me aburro de mí mismo, en cualquier parte quizá. Me agrada que en Europa en general haya un aprecio mayor por el arte y la actuación, además de que es muy bonito”, se sincera.

Eres periodista pero al mismo tiempo no eres un gran fan del periodismo ¿es el rap para ti una respuesta “rebelde” a lo que se supone que es tu profesión?
No, el rap para mí no es una respuesta rebelde a lo que se supone que es mi profesión. Es una weá tan grande que al mismo tiempo se explica tan simplemente: me gusta mucho escribir. Hacer canciones, hacer música. No tiene nada que ver con el periodismo. Loo estudié porque no podía estudiar literatura y para luego poder tener un trabajo “normal”. En parte fue un poco así porque tengo un trabajo de periodista que me da algo de plata, pero no es tan importante para mí como para tener que darle una respuesta. A veces sí uso el rap como un medio periodístico, suelo informar de cosas que pasan, pero también digo lo que pienso, lo que imagino y no sé si eso se podría tomar como una realidad. No soy tan literal, ni tan explicativo, soy más de sensaciones. Cuando escribo también hago cuentos, novelas, poemas, no deben ser weás reales.

¿Cuál consideras tu profesión entonces?
Soy escritor y músico. Escribo canciones. Pero no me quiero limitar, escribo de todo. Si quieres un nombre académico, soy redactor. Pero también limpio platos, lavo cocinas, puedo ayudar a construir una pared. Hago. La vida es mi profesión.

Haces colaboraciones con músicos de jazz, ¿cuál es tu relación con este género?
No sé si hago colaboraciones con músicos de jazz, broder. Simplemente hago colaboraciones con músicos, prefiero llamarlos así. Sin adjetivos ¿Has visto la película de Miles Davis? Ahí dice “no llames a mi música jazz, porque lo encierra, lo hace muy pequeño”. Él habla de música social, yo prefiero hablar de música simplemente. Yo trato de innovar dentro de mi mundo, no es que me interese marcar una pauta, solo quiero avanzar en mi propia línea de tiempo.

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La Brígida Orquesta. Foto cortesía del artista

En esa línea ahora aparece La Brígida Orquesta ¿cómo se gestó este proyecto?
Comienza hace unos dos años con Gabo Paillao, a quien conocí en la banda de Portavoz, el Frente Sur. Nos admiramos mutuamente. Gabo es muy virtuoso y creativo. Él tenía en mente una orquesta de vientos y la terminó armando conmigo. Sale de la idea de tratar de quitarle la música elitista a las elites y ponerla a disposición de todos, porque el jazz en particular acá, pareciera estar destinado a la gente cuica, a los chetos. Queremos quitarle al jazz esa vestimenta, esto es una orquesta del barrio para todos.

En tus discos solistas o con Mente Sabia Crú, los beats actuaban de acompañamiento de tus historias. Ahora en La Brígida Orquesta, al ser una banda tan numerosa y con tantos músicos prestigiosos, el protagonismo está más compartido, ¿es un nuevo desafío?
Sí, claro que es un nuevo desafío. Y por eso se llama La Brígida Orquesta y no Matías y su Orquesta. Somos todos partes iguales de este nuevo monstruo. De hecho, no soy el único que rapea allí, también lo hace el Gabi y el Tomás, el bajista. Yo también toco algún que otro instrumento, el clarinete y el piano. Todo es compartido y eso me agrada. Menos responsabilidad, menos presión. Es un conjunto en el que no corresponde que haya presiones y méritos desmedidos. Es un muy bonito desafío, sí.

¿Cómo fue el método de escritura en este proyecto?
Depende, no hubo método. Sucedieron las canciones de las más variadas formas. Conmigo no hay métodos. Y así me gusta, de ese modo no se parece a un trabajo normal en el que entras y sales a la misma hora todos los días.

Para mí es muy enriquecedor tocar con todos estos músicos virtuosos. Yo soy un instrumentista frustrado. Me hubiese encantado tocar como ellos, pero en mi casa nadie escuchaba música. Aprendo mucho de técnica con mis compañeros. Gabo y Felipe son muy talentosos, tienen sus proyectos aparte y a mí me enorgullece que ellos se hayan querido involucrar conmigo en un proyecto. Estoy ansioso por seguir aprendiendo, siempre es una oportunidad.

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La Brígida Orquesta. Foto cortesía del artista

La innovación es una de las directrices de tu música ¿Qué tan difícil es sentar las bases para algo nuevo en el hip hop?
Es bien difícil hacerlo. No es que nosotros queramos sentar nuevas bases, sólo no quiero hacer lo mismo que siempre. No quiero ser un referente ni me siento un ejemplo de ná. Mi búsqueda personal me lleva a nuevos lugares para no aburrirme. No es fácil: los raperos en general son un poco cuadrados. Hay mucho purismo que se convierte en mediocridad. No me interesa el hip hop uniformado, ese sonido random del que nadie se acordará en el futuro. No es mi misión proyectarlo en los demás, tiene que ver con un gusto personal, con el propio desarrollo. No quiero hacer más de lo mismo.

Tampoco innovo siguiendo tendencias, que es algo que sucede mucho ahora. Me pasa con el Trap. No es que no me guste, ni tenga un prejuicio, simplemente no me lleva y he escuchado mucho rapero antiguo que no consiguió mucho rapeando y ahora trataron de meterse en esto y ponen como argumento que están innovando, ¡no tiene sentido innovar haciendo lo que todo el mundo! [Risas].

Quizá tu mensaje se pueda interpretar de distintos modos (en algunas canciones más, en otras menos). ¿Te ha pasado de que algo que tú mismo escribiste te significó algo en el momento de la creación y un tiempo después te sugirió otra cosa?
Llevo harto tiempo haciendo música, comencé bien joven. Entonces hay ideas que ya no me representan. Pero eso no quiere decir que yo quiera borrar eso o esté arrepentido, son etapas que uno va viviendo y allí están escritas. Me sirven para recordar en qué estaba y por qué escribí esas letras y de paso quizá no repetir algún error. Es cómico, es una sensación extraña, la canción es la misma, la posición desde la cual la miras es lo que cambia.

¿Eres de escuchar tu música?
Sí, cuando es nueva. Luego no tanto. Prefiero escuchar música de otras personas.

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Foto de @fredysotovillar

¿Qué tan abrumadora puede ser la responsabilidad de escribir una gran letra de rap?
No siento tanta responsabilidad, o no dejo que eso me influya porque soy músico escritor, no soy profesor, ni guía espiritual. No espero que la gente siga mi idea o haga lo que yo quiera. Yo intento hacer pensar a la gente, pero no que piensen como yo. Me gustaría inspirar para la creación.

Entiendo que no haces música para que guste a los demás, pero ¿cuál sería el mayor halago para ti como artista?
No tengo un halago favorito, obviamente recibo con aprecio el respeto que la gente me entrega, pero lo mejor es cuando la gente crea a partir de lo que yo hago: cuando a alguien se le ocurre otra canción, un dibujo, una película. Que mis ideas produzcan otras ideas.

En tu eterna carrera contra el aburrimiento, ¿cómo te ves en el futuro?
No tengo visión futura. Quiero seguir haciendo música. Combatir el aburrimiento es un acto del instante, constante. Prefiero no aburrirme ahora, antes que pensar en el futuro.

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