Helen Frankenthaler: el lado femenino del expresionismo abstracto

La fluidez del color a través de la obra de la pionera del Color Field.

|
26 octubre 2017, 12:00am

Snow Basin, 1990
Acrílico sobre lienzo 
161.9 x 241.3 cm
© 2017 Helen Frankenthaler Foundation, Inc./Artists Rights Society (ARS), New York


Todas las imágenes cortesía de la Fundación Helen Frankenthaler, Nueva York.

Un lienzo en crudo, sin preparar, se posiciona en el piso, rompiendo la verticalidad del caballete. Tabula rasa, ruptura donde ya no es posible una postura, sino más bien una serialidad de movimientos corporales: andar por su alrededor; trabajar a lo largo y ancho de los cuatro costados; estar literalmente dentro del cuadro. Súbitamente, una explosión de color violenta la blanca pureza del lienzo; convulsión creativa sin igual, cuya efectuación no son formas definidas, sino manchas paradójicas, manchas autónomas, donde converge el azar y el accidente, pero también el control y la técnica plástica de un nuevo estilo pictórico escurridizo, indomable, imposible de fijar.


Ocean Drive West #1, 1974
Acrílico sobre lienzo
238.8 x 365.8 cm
© 2017 Helen Frankenthaler Foundation, Inc./Artists Rights Society (ARS), New York

"Uno debe saber cómo aprovecharse de los accidentes, cómo reconocerlos, cómo controlarlos, y debe encontrar modos de eliminarlos para que toda la superficie aparezca como nacida a la misma vez."

Bajo la influencia de la pintura de Hans Hofmann y Jackson Pollock, Helen Frankenthaler (1929-2011) explora insinuaciones latentes de la naturaleza, donde formas fluidas, masas abstractas y gestos líricos conforman composiciones que enfatizan la espontaneidad y la contingencia del instante, y el devenir del color y la línea sobre el lienzo.

Considerada como una de las grandes pintoras del siglo XX, en particular, del arte abstracto americano de la posguerra, Frankenthaler realiza una serie de aportaciones a la historia del arte contemporáneo, dotando a la pintura de rasgos singulares que oscilan entre exploraciones y experimentaciones de la forma y el color.

A través de un arte hibrido, Frankenthaler mezcla la técnica surrealista Stain Painting o técnica de la tela cruda sin preparación previa, cuyo precursor fue Joan Miró, y la técnica pictórica del expresionismo abstracto Action Painting, cuyos ecos resuenan en las intensivas instantáneas de Pollock. No obstante, Frankenthaler va más allá, su técnica da un súbito giro el arte abstracto, desbordando la pintura fuera de los límites impuestos, haciendo de la tela un espacio imaginario donde se esbozan formas libres impregnadas de energía y vitalidad.

"No hay reglas. Así es como nace el arte, cómo suceden los avances. Ir contra las reglas o ignorar las reglas. De eso se trata la invención."

Piedra angular en la transición del expresionismo abstracto al campo de color o Color Field, Frankenthaler, por medio de la técnica pictórica Soak Stain o mancha de empapado, abre nuevas perspectivas creativas, aproximándose al paisaje y a la figuración desde un ángulo propio que produce un profundo impacto en el arte contemporáneo, principalmente en pintores como Morris Louis y Kenneth Noland.

Pintura diluida con trementina o queroseno, aplicada directamente sobre el lienzo crudo, sin imprimación, colocado en el piso del estudio, trabajado desde todos los lados, creando campos flotantes de color translúcido Mountains and Sea (1952) es una pintura fundamental de la abstracción estadounidense. Mountains and Sea, sumamente influyente para los artistas que formaron la escuela del Color Field, es una fuerza definitoria en el desarrollo de la pintura estadounidense al explorar el proceso de usar y pensar el color, pintar ideas en gran formato.

"… pero quería trabajar con formas de una manera muy diferente … Es un orden familiar y nuevo al mismo tiempo…"


Mountains and Sea, 1952
Óleo y carbón sobre lienzo
219.4 x 297.8 cm
Helen Frankenthaler Foundation, N.Y. on extended loan to the National Gallery of Art, Washington, D.C.
© 2017 Helen Frankenthaler Foundation, Inc./Artists Rights Society (ARS), New York

Alejada de los instrumentos convencionales de la pintura, como el caballete o la paleta, Frankenthaler deja chorrear la pintura, trazando una red pictórica donde convergen manchas y líneas que surgen desde el instinto. Es en donde entran en juego brazos, manos, piernas, desbordando un cúmulo de energía corporal que se apodera de la tela, plasmando instantáneas colmadas de intensidades y desmesuras por medio de chorros de materia plástica.

La pintura circula sin control desparramando y, a la vez, formando manchas que rompen reglas heredadas. La obra de Frankenthaler expresa la libertad de un cuerpo estremecido, que rompe la figuración de un mundo dominado por la línea, poniendo de manifiesto la resistencia como aguda expresión del arte que revoluciona y crea otros mundos posibles.


Cloud Burst, 2002
Acrílico sobre lienzo
201.3 x 173.4 cm
© 2017 Helen Frankenthaler Foundation, Inc./Artists Rights Society (ARS), New York

Gesto físico y metafísico. Pintura que responde a los trayectos del cuerpo que manifiestan cargas diferenciadas de energía y texturas heterogéneas. Manchas explosivas, ritmos plásticos, vibraciones corporales. Pintura del exceso y el derroche, sin bordes ni límites, donde las líneas se fugan dando lugar a un espacio autónomo.

Su primera exhibición fue Fifteen Unknowns, donde presentó Beach (1950), obra seleccionada por Adolph Gottlieb. Su primer exhibición en solitario fue en 1951 en la Galería Nagy de Nueva York. Reconocida por el renombrado crítico de arte Clemente Greenberg, a lo largo de seis décadas Frankenthaler experimentó con diversos medios como la cerámica, la escultura, el tapiz y el grabado, dejando un gran legado no sólo en el arte pasado y presente, sino también en el arte por venir.

Para conocer más sobre la obra de Helen, entra aquí.

Relacionados:

Este fotógrafo une las obras de los museos con sus visitantes

El hombre que convirtió al humano en animal y bestia: Jean-Michel Basquiat

Mira una colección de fotografías nunca antes vistas de Dalí y Picasso

Más VICE
Canales de VICE