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Los beneficios de cucharear con objetos inanimados

Acurrucarte con una almohada puede calmar a los que tienen problemas para dormir.

por Michael Stahl
02 Abril 2017, 1:00pm

Eran las tres, quizás las cuatro de la mañana y no podía volver a dormir. Ya que sufro de ansiedad y depresión, y para rematar tengo una apnea del sueño moderada, esto no era nada raro para mí. Me había despertado unos minutos antes, porque la máscara de mi máquina de CPAP (dispositivo médico para el tratamiento de la apnea del sueño) siempre se me baja a un lado de la cara y hace un ruido horrible.

Pensé sintiéndome frustrado: se supone que esta cosa me tiene que ayudar a dormir, no despertarme.

Después de volver a ponerla en su lugar, traté de relajarme. Pero como ya había disfrutado de aproximadamente cinco horas de sueño y mi cuerpo se sentía un poco refrescado, casi pude enfrentar los retos del día ... casi.

Estaba despierto acostado boca arriba, me volteaba para la izquierda, y luego para la derecha, respirando el aire que bombea la máquina y tratando de no molestar a mi novia que estaba dormida a mi lado, no podía volver a dormir y mi ansiedad estaba al máximo.


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Después, mi antebrazo rozó la almohada que a veces mi novia abraza mientras duerme. Esa noche había soltado la almohada, pero conforme pasaba la noche en nuestra cama matrimonial, la almohada quedo en medio de los dos. Quería ver qué se sentía eso de abrazar la almohada.

Me volteé otra vez de lado derecho, y puse la almohada en mi pecho, agarrándola con los dos brazos. Inmediatamente, me sentí mucho menos tenso y mucho más cómodo. Perdí la batalla contra el cansancio, y me quedé dormido en pocos minutos.

Al día siguiente, investigué en internet y me salió que las personas que abrazan almohadas en la noche valoran las conexiones personales y buscan recrear esa sensación durante el sueño, su estado más vulnerable. En otras palabras, extrañan a alguien. Por otro lado, descubrí un foro o dos que sugirieron que las personas que abrazan sus almohadas en la noche se sienten muy desconectados de su pareja y prefieren estar solos. Entonces, la almohada funciona como una pared protectora de la intimidad. Un estudio que encontré dijo que dormir a más de una pulgada de distancia de su pareja podría indicar infelicidad en la relación.


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"Eso es una mezcolanza psicológica", dice Stephanie Silberman, una psicóloga clínica con licencia en Florida, con certificación en el tratamiento del sueño. "Creo que cada individuo es diferente. Nunca se debe clasificar a todas las personas que abrazan almohadas como almas solitarias o decir que tienen personalidades evasivas".

Silberman, que lleva practicando la psicología del sueño durante 14 años, se centra en los componentes del comportamiento y cognitivos de los trastornos del sueño, además de las causas físicas, y dice que todos entran en juego al determinar la causa por la que los adultos abrazan almohadas. Silberman dice que la gente con apnea del sueño experimenta menos episodios si duermen de lado. "Entonces dormir abrazando una almohada podría ayudar para el soporte", señala. Afirma que las almohadas para el cuerpo también son buenas para las mujeres embarazadas, a las que les aconsejan dormir de lado. Además, abrazar las almohadas proporciona un abrigo adicional, produciendo más calidez.

Al referirse a un elemento más psicológico de la teoría de la almohada, Silberman señala: "Las personas son muy rutinarias, si hacen las cosas de una manera típica y agarran una almohada todas las noches, es muy reconfortante para ellos". Dice que una almohada puede funcionar como "una señal de entorno" que le recuerda al cerebro que es hora de acostarse y que debe empezar a sentirse cansado. Silberman también añade que abrazar una almohada puede proporcionar una sensación de seguridad, esto puede ayudar a relajarse a las personas que sufren de ansiedad.


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También plantea, que para muchos abrazar una almohada podría provenir de la infancia que es una etapa en la que normalmente preferimos dormir en posición fetal, para poder abrazar a un peluche, una manta o objetos suaves similares. "No queremos estar solos", dice. "Es una constante que también nos puede seguir gustando cuando somos adultos y no tiene nada de malo".

Para los bebés, dormir es una parte del día extra-desafiante porque tienen que dejar ir a quien los cuida y los ha estado cargando para que se relajen. Por lo tanto, cuando agarran o tocan objetos suaves del entorno les recuerda esa sensación de estar relajados mientras los cargan. Aparentemente podría funcionar para los adultos al menos algo maduros como yo, estoy aprendiendo.

"Muchas personas tienen problemas para conciliar el sueño porque no pueden relajarse solas", dice Bonnie Allie, psicoterapeuta infantil con sede en Nueva York. "No pueden dejar de lado los temores del día, y por la noche se intensifica más".

Para ayudar a guiar a un niño pequeño que está explorando el ser independiente, y que siente una ansiedad natural cuando lo dejan solo, como a la hora de dormir, Allie dice que se les puede dar un "objeto de transición". Un objeto de transición es un artículo que le pueden dar al niño, y que le hace más fácil asociarlo con el que lo cuida. Por lo tanto, la presencia de ese objeto le recuerda al niño que su cuidador de alguna manera todavía está "con él" dándole comodidad y protegiéndolo.

Después de ir tres años a terapia, estoy reconociendo que tengo problemas para sentirme "seguro", lo cual contribuye mucho a mi ansiedad por las noches. "Todo es gracias a tus hermanos", me dice mi mamá por teléfono, claramente desviando el tema. Pero resulta que realmente tenía un punto.


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Cuando tenía 22 meses de edad, mi mamá dio a luz a gemelos, y, por supuesto, se preocupó más por sus necesidades.

Después de escuchar esa parte de mi historia personal, Allie dice: "Ajá, te sentiste abandonado", también me dijo que la llegada de mis hermanos debió haber hecho "más difícil" mi transición para ser un niño más independiente, ya que mi madre tenía que centrarse mucho más en sus necesidades que en las mías. "El sentimiento de pérdida y traición [a los 22 meses de edad] es enorme", dice Allie.

Al parecer tengo que tomarme un poco más de tiempo en la noche para recordarme a mí mismo que estoy a salvo en mi cuarto, porque hace unos 36 años, mi madre (comprensiblemente agotada de energía) luchó para ayudarme a enfrentar mi entorno mientras dormía solo. Voy a seguir abrazando mi almohada, como lo he estado haciendo durante semanas, para poder dormir profundamente, hasta que el sentirme seguro se convierta en un hábito.

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