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Music by VICE

'Cordillera' de Bambarabanda es un manifiesto delirante de fiesta y resistencia

Reseñamos el más reciente trabajo de una de las bandas más reactivas del sur colombiano.

por Sebastián Narváez Núñez
20 Junio 2018, 6:19pm

Vivimos en un mundo hostil. Nuestros odios han desatado guerras, nuestra polarización ha alimentado nuestros radicalismos, nuestra indiferencia nos ha apartado de nuestras raíces. Nuestras luchas parecieran a veces efímeras y la coherencia se deshace en nuestras bocas.

Cada vez se vuelve más difícil conectarnos con algo que no esté reconocido por los medios o por la sociedad y es por esto que encontrarse con Cordillera de Bambarabanda, rompe con la costumbre que nos han creado de que solo existe y está bien escuchar cierta música anglo mainstream, cierto género urbano que está sonando en 9 de cada 10 emisoras. Bambarabanda, no. Uno de los proyectos músico/culturales/teatrales/comunitarios, es una muestra delirante de realidades que se expresan de manera contestataria a través del baile y la música misma como resistencia, con canciones como “Inti Raimy”, “Sra Sociedad”, “Bomba de las flores” o “Expreso”. Un llamado a la unión de los pueblos y un grito a la celebración como tributo, como agradecimiento por la vida.


La Bambara además se hizo esperar sus buenos tres años desde su anterior entrega Surestar (2015) para volver a conectarnos con ese sur distante, recordarnos que existe y que es rico, apropiándose de su discurso y su sonido y mezclándolo con ritmos como el foxtrot con su aire tangeado en “La novela”, o el punk en “Expreso” o la balada bluesera en “Azul”, la bomba ecuatoriana en “Guagüita cuna”, la cumbia andina en “Isabel Candela” o la balada en “Oración”. Un disco que echa mano de la influencia que les ha dejado viajar por el mundo y regresar para construir un mensaje rico en arreglos sonoros, pero sobre todo imponente en lo que significan cada una de sus canciones y la repercusión que debería tener su resistencia, su difusión y su conciencia.

Cordillera se va narrando en sentimientos que van desde la conciencia espiritual en “Aya”, hasta la melancolía y el dolor de la muerte en “Triste domingo” y “La novela”, desde el éxtasis fiestero en “Bomba de las flores”, hasta la protesta y la rebelión en “Sra Sociedad” y “Expreso”. Un paisaje que se dibuja de la mano de invitados como Puerto Candelaria, la ecuatoriana La Toquilla y el estadounidense Tim O’Conell y que representa un retrato de unión, no solo como pueblo que habita un mismo lugar, sino como hermanos que habitamos una misma tierra.

Larga vida a la Bambarabanda.

Escucha Cordillera aquí abajo.