Los community manager de la yihad: el reclutamiento de Estado Islámico en las redes

La policía española arresta a un hombre en Stuttgart por integrar un supuesto grupo de captación para Estado Islámico. Expertos analizan cómo opera el terrorismo de raíz yihadista en las redes para engrosar sus filas.

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ago. 5 2015, 2:15pm

Imagen del rapero alemán Deso Dogg vía captura de Youtube

El ciudadano marroquí detenido por la policía alemana este martes en Stuttgart había huido de España hace algo menos de un mes. Se sentía cercado: había dejado rastro de su supuesta radicalización en Internet y las autoridades españolas acababan de capturar a la que sería su contacto en la isla española de Lanzarote, una mujer que presuntamente actuaba como reclutadora de menores españolas para Estado Islámico (EI) en España.

La detención de este marroquí clausuraba la última operación policial desarrollada en suelo español contra redes de reclutamiento yihadista, una realidad en la que España es pionera, sobre todo en el terreno legal, después de que en marzo de este año arrancase el primer juicio en España contra una célula de reclutamiento en el mundo: la desarticulada en Ceuta en otoño de 2014.

La autoridades españolas, que se encuentran en su nivel de alerta más elevado desde los atentados del 11 de marzo de 2004, llevan más de 40 detenciones en lo que va de año, buena parte de ellas relacionadas con redes de captación y reclutamiento. Un reclutamiento que ha dejado de tener lugar en mezquitas y cárceles para desplazarse masivamente a Internet, sobre todo a las redes sociales.

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"Hasta 2012 el 80 por ciento de los casos [de captación] tenía lugar en prisiones y lugares de culto; a partir de 2012 el 80 por ciento tiene lugar a través de Internet y las redes sociales", aseguraba Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior español, durante la 5ª Reunión del Grupo de Trabajo sobre Lucha Antiterrorista contra combatientes terroristas extranjeros, organizada por Interpol en Barcelona a principios de junio.

"Ya no basta con tener algún tipo de antena de información en esas cárceles o centros de oración: ahora las redes sociales complican mucho más la situación", resume a VICE News Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH). "Estos hechos conceden una ventaja inevitable a EI desde el momento en que alguien se muestra interesado", añade.

Otro factor relevante de este nuevo terrorismo tecnológico, además de la capacidad de acortar el tiempo de reclutamiento — "en dos meses se puede captar, adoctrinar y radicalizar a una persona", según aseguró Fernández Díaz en la reunión de la Interpol en Barcelona —, es el anonimato que proporcionan este tipo de herramientas.

'La ventaja de la cibercaptación para Estado Islámico es que físicamente no se tienen que exponer. Así, al tener gente en países diferentes, también rompen barreras geográficas e idiomáticas'.

"Debido a ese aspecto, cuando surge y se hace visible el fenómeno de la radicalización, seguramente ha habido una etapa previa desconocida: nos da la impresión de que aparecen personas violentas de un día para otro, pero simplemente es que no habían sido detectadas todavía", concluye Núñez.

Según Núñez, "si bien la calidad de los vídeos que se producen, su potencia visual y la capacidad para gestionar el uso de redes sociales como instrumento de captación son las claves de este nuevo modelo, lo realmente importante no es eso".

"Donde hay que poner el foco es en el hecho de que estamos inmersos en una competencia entre Al-Qaeda y Estado Islámico dentro del yihadismo global para atraer a los foreign fighters [combatientes extranjeros] y tienen que buscar el apoyo de los financiadores más importantes", cuenta Núñez. "Es simple: si tienes una imagen mejor y un impacto mediático mayor, obtendrás más fondos".

"La ventaja de la cibercaptación para Estado Islámico es que físicamente no se tienen que exponer. Así, al tener gente en países diferentes, también rompen barreras geográficas e idiomáticas", constata a VICE News el experto en ciberseguridad Adolfo Hernández, miembro de Thiber, un think tank especializado en seguridad en Internet.

Hernández se refiere al caso paradigmático de Denis Cuspert, apodado Deso Dogg, un rapero y luchador de MMA (Artes Marciales Mixtas) alemán que abrazó al terrorismo de raíz yihadista. Su voz habría sido utilizada en vídeos de propaganda de EI y ha aparecido empuñando armas y en ejecuciones para llamar a sus compatriotas a la yihad.

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"Aprovecharon su tirón mediático [el de Denis Cuspert] para reclutar a jóvenes a la yihad", explica Hernández, que considera que la difusión del mensaje que lleva a cabo EI está altamente profesionalizada.

"Hemos detectado la presencia de lo que se denomina social bots. Una misma persona física controla centenares de cuentas. Operan como una hidra: cuando se cierra una cuenta aparecen otras dos", continúa Hernández. "No olvidemos que Estado Islámico tiene una agencia de medios propia, que desarrolla toda la propaganda", así como "un manual de uso de Twitter [¿Cómo tuitear sin dar tu dirección a la NSA?]", recuerda el experto.

Gabriel Garroum, analista hispano sirio experto en movimientos yihadistas y en Oriente Medio, ilustra para VICE News el funcionamiento del departamento de comunicación de EI.

"Estado Islámico ha desarrollado una administración propia, una manera de gestionar el territorio que si bien no ha aumentado su fuerza por lo menos lo ha consolidado", contextualiza Garroum. "Para ellos el reclutamiento es esencial, no solo para mantener su fuerza sobre el terreno, también para legitimarse como un verdadero estado que está para quedarse".

El investigador constata las diferencias entre la política de comunicación de EI con los locales de Siria e Irak y la que proyecta en el exterior: "Es una visión casi bucólica. De vida tranquila. Segura. 'Si eres musulmán y vienes con nosotros, se resolverán tus problemas', parece que digan".

Para ilustrar esta diferencia Garroum cita los Mujatweets, pequeñas cápsulas informativas que muestran el día a día del territorio ocupado por el grupo.

Según Garroum, que cita las últimas operaciones policiales, el modus operandi detectado hasta el momento es el siguiente: primero alguien publica información generalista sobre Estado Islámico, cuando alguien muestra interés se le deriva a blogs más especializados, y luego acaban en un grupo de WhatsApp cerrado, que es la fase previa contactar a un facilitador que consumará el paso a la frontera".

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