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Mujeres bisexuales explican por qué odian que les pidan hacer tríos con parejas

A medida que las citas no monógamas y poliamorosas se han vuelto más populares, la práctica de las parejas que usan aplicaciones de citas para embaucar mujeres y que sean el "tercer" mítico elemento en su relación va en aumento.

por Sophie Hemery; ilustración de Ella Strickland de Souza; traducido por Laura Castro
25 Junio 2019, 3:00am

Ilustración: Ella Strickland de Souza.

Artículo publicado originalmente por VICE Reino Unido.

Chloe*, quien es bisexual, tenía su aplicación de citas configurada para excluir a los hombres cuando hizo match con Cat. Aunque en su perfil Cat mencionaba estar interesada en encontrar a "alguien que se uniera" a ella y su novio, también decía que estaba dispuesta a salir en una cita ella sola. Chloe aclaró que no estaba interesada en un trío, y las dos compartieron lo que ella describe como "intimidad apresurada". Dos citas y algo de sexo después, Cat suspendió bruscamente la relación vía texto.

"Me sentí un poco decepcionada, porque me permití ser vulnerable", me dice Chloe. Pero no fue hasta que llegó un texto más que ella sintió un verdadero resentimiento. "Era algo en esas líneas: 'Espero que esto no suene muy descarado ahora, pero ¿estarías dispuesta a reunirte conmigo y con mi novio?'". Chloe estaba enojada y dolida. "Siento que la conexión que compartimos en realidad solo fue para manipularme y que hiciera un trío con ellos. Para engatusarme". Después de reflexionarlo, siente que la experiencia fue "tóxica y hasta un poco deshumanizante".

Como las citas no monógamas y el poliamor se han vuelto más populares en los últimos años, la educadora sexual Ruby Rare me dice que tener un trío con otra mujer se ha convertido en una especie de droga inicial para las parejas heterosexuales, y la mayoría de ellas realizan su búsqueda de ese "tercer elemento" en las aplicaciones de citas. A Ruby le gusta esta mayor apertura, pero dice que "la realidad es que hay muchas personas involucradas en estas conversaciones que podrían no tener mucha educación" en torno a la sexualidad, el género y el feminismo, lo cual no es algo sorprendente, considerando el estado de la educación sexual en las escuelas.

Lo que Cat estaba haciendo se conoce como la "caza del unicornio".

"La caza del unicornio se refiere a las personas que buscan a alguien que se ajuste perfectamente a lo que quieren sexual o románticamente", dice la escritora y académica activista Meg-John Barker. "Por lo regular, la frase se usa en el contexto de parejas hombre/mujer que están en busca de una 'sexy chica bisexual' que les guste a ambos por igual y que se una a ellos para hacer un trío". Otro uso común se refiere a una pareja poliamorosa hombre/mujer en busca de una novia. Sin embargo, el principal problema, me dice Barker, es que "están buscando una bestia mítica que realmente no existe".

Unicorn hunting couple Tinder profile

"Algunas de las críticas a esta 'caza del unicornio' se refieren a que se hace desde un punto de vista heteronormativo, donde se priorizan las necesidades de la pareja hombre/mujer y puede existir la sensación de que es para el beneficio del hombre, porque él desea ver a su pareja con otra mujer", agrega Barker. "Donde se asume que la sexualidad de su pareja (la mujer) es flexible de una manera en que la suya (la del hombre) no lo es. Tal vez, incluso, todo tenga que ver con el deseo de él, no con el de ella, ni tampoco con el de la otra mujer".

La caza de unicornios prevalece en una amplia variedad de aplicaciones de citas. Las aplicaciones designadas para tal propósito, como Feeld, permiten a las parejas crear perfiles compartidos y también definir a todos los usuarios sus deseos sexuales, incluidos los tríos, pero esto no evita que ocurra la cuestionable caza de unicornios. Ese tercer elemento también suelen buscarlo en aplicaciones como OkCupid y Tinder, ya sea mediante la creación de un perfil en pareja o uno individual. Incluso las usuarias de aplicaciones de citas para lesbianas como HER no están seguras, pues muchas usuarias han reportado la aparición de cazadores de unicornios entre sus matches potenciales.

En respuesta a la proliferación de la caza de unicornios en todo tipo de aplicaciones de citas, hay una comunidad de Facebook con más de 9,000 miembros dedicada a compartir experiencias sobre ser "cazados". Ahora, algunas mujeres que salen con mujeres se sienten obligadas a abrir sus perfiles en las aplicaciones de citas con líneas como "No soy tu unicornio", "No, no quiero conocer/coger con tu novio" y, "No tríos, por favor". "Las lesbianas también son cazadas como unicornios, pero las mujeres que se identifican como bisexuales parecen ser los objetivos principales, la mayoría de sus matches potenciales les hacen propuestas de tríos que no solicitaron.

Francesca —quien fuera parte de un trío que parecía funcionar bajo "una perspectiva muy masculina", después de haber sido cazada en línea—, dice que siente que las mujeres bisexuales son cazadas con mayor frecuencia porque "son vistas como insaciables, promiscuas y siempre dispuestas a tener sexo", según los estereotipos sociales. "Mucho de esto parece ser realmente esencialista y conllevar un gran potencial de explotación", dice. Después de pagar una suscripción por un mes a OkCupid para ver a quién le había gustado, 15 de sus 38 "me gusta" eran de parejas. "Algunos incluso tenían un meme como imagen de perfil con 'razones para salir en una cita con una pareja', y todas las fotos principales eran de la mujer". Para poder hacer match con ella, las parejas establecen su identidad como, por ejemplo, "mujer gay".

"Querer inducir a las personas a que hagan un trío no es algo muy consensual, a menos de que hayan especificado en su perfil que están interesados en ello", dice el educador sexual Justin Hancock. También piensa que "es un ejemplo de bifobia", porque "ser bisexual no significa que la gente esté interesada en tener relaciones sexuales con más de una persona a la vez", y esa caza de unicornios a menudo "objetiva y fetichiza" a las mujeres que salen con mujeres. Mientras tanto, las parejas heterosexuales orgullosamente ponen brillantes emojis de unicornio en los perfiles de sus aplicaciones de citas, esperando encontrar ese tercer elemento de sus sueños.

Bisexual unicorn Tinder profile

Zoë, quien ha sido cazada como unicornio tanto en las aplicaciones de citas como fuera de ellas (a tal grado que sintió la necesidad de cambiar su nombre de usuario por No Otro Unicornio), piensa que la forma en que se desarrolla el proceso casi siempre es perjudicial para el buscado tercer elemento, que generalmente es una mujer bisexual. Ella dice que su principal problema con esto es que las parejas suelen ser deshonestas con respecto a sus intenciones , y terminan por reforzar estructuras opresivas como el patriarcado y la heteronormatividad.

"Encuentro que normalmente los hombres usan a sus novias como cebo, lo que es una manera de usar a una mujer para aparentar ser —siendo un hombre muy masculino— menos predatorio o amenazante", dice. Zoë ha sido "embaucada varias veces para supuestamente ser parte de un espacio queer". Dice que generalmente una mujer comienza a comunicarse con ella, y luego, una vez que ya hay cierta confianza y coqueteo, la mujer le presenta a su novio.

"Realmente me conflictúa el enfoque engañoso que usan las parejas, que se muevan por debajo del radar en espacios queer o de sexualidad progresiva", dice Zoë, y agrega que ella siente que esto "elimina el deseo genuino de una chica hacia otra chica", al tener a "una mujer orbitando el deseo masculino, como si el propósito de su existencia fuera solo servir a ese deseo masculino y a esa perspectiva masculina".

Holly experimentó esta dinámica después de hacer match con Clara, que estaba en una relación no monógama con un hombre. Ella y Clara se volvieron cercanas, y fue solo después de dos años de estar saliendo y de tener una amistad que "de repente me di cuenta de que el plan todo el tiempo... había sido que me acostara con su novio".

En el caso de Priya, inicialmente estaba interesada en hacer un trío con la pareja que la buscó en línea, pero al final el enfoqué que ellos tenían le pareció irrespetuoso. Si bien había disfrutado el conocer a la mujer por medio de mensajes de texto, un día "la mujer desapareció y de repente el hombre se apropio de la conversación". Priya dijo que eso le resultó "raro", como si su conexión con la mujer fuera insignificante. Y rápidamente, a pesar de que le había dicho a la pareja que no sentía cómoda enviando fotos de ella desnuda o planeando reunirse con ellos en privado, el hombre le pidió ambas cosas por segunda ocasión. "Simplemente sentí que no me escuchaban", dice.

Este tipo de trato ha dejado a gran parte de la comunidad queer con un amargo sabor de boca con respecto a la caza de unicornios. "Una pareja que busca en conjunto a un tercer elemento no es algo intrínsecamente problemático", dice Zoë, "pero la idea de: 'Esta es mi pareja, y esta otra persona es solo alguien con quien tengo sexo y realmente no me interesa, pero satisface mis necesidades en este momento', me hace sentir incómoda, la idea de que hay personas que son desechables con respecto a la relación primaria". Dice que tal dinámica por lo regular se basa en la "pasividad" del unicornio y las "fuertes restricciones" impuestas a sus deseos, comportamientos y emociones. En esencia, dice ella, "lo que estas parejas buscan es una especie de trabajadora asexual, pero no quieren pagar por ella".

Unicorn hunting Tinder profile

Luna Matatas, quien se describe a sí misma como "una legitima unicornio", comenzó a dar talleres sobre sexo grupal placentero después de una "tonelada de malas experiencias". "Diría que el 95 por ciento de las veces, sentía que me invitaban a un espacio de pareja como una 'intrusa invitada', como si la idea fuera: 'Te queremos aquí, pero no te acerques demasiado, no le des demasiada rienda suelta a tus deseos...".

Luna ahora puede detectar las banderas rojas en los perfiles de las aplicaciones, como aquellos donde piden que "no haya drama" y que no tienen detalles sobre sus intereses o sus características positivas.

"Cuando doy los talleres, surge exactamente el mismo problema todo el tiempo: las parejas suelen proteger bastante sus propias necesidades y deseos... y se olvidan de que la otra persona no está ahí solo para servirles". Ella insta a las parejas a pensar en lo que le pueden ofrecen al tercer elemento que buscan. Su mejor trío le dio una imagen positiva desde el inicio: "Mostraban sus cualidades divertidas, las características atractivas que tenían para ofrecerle a alguien más". Y de manera crucial, dice, la pareja "reconoció su privilegio". La pareja puso la comodidad y el placer de ella en el centro de la experiencia, y "me trataron y se trataron entre ellos como individuos, como entes separados".

Luna insta a las parejas que buscan a alguien para hacer un trío a usar las aplicaciones adecuadas y a que tengan un perfil compartido que incluya fotos de ambos. Dice también que es importante que la pareja solo busque a personas cuyos perfiles digan que están interesadas en los tríos y que, al comunicarse con el tercero en cuestión, sean capaces de hablar abiertamente de los deseos y necesidades de todos por igual. Básicamente, que recuerden que "la otra persona es, de hecho, un ser humano y no solo otro cuerpo que están agregando a su fantasía".

¿Y si una pareja prefiere a alguien que solo represente su fantasía? Tal vez deberían considerar pagarle a una trabajadora sexual, en lugar de pedirle a una mujer bisexual que lo haga gratis.

*Todos los nombres han sido cambiados

@SophieHemery