VICEhttps://www.vice.com/es_latamRSS feed for https://www.vice.comesFri, 14 Dec 2018 16:45:00 +0000<![CDATA[Mirá como nos ponemos]]>https://www.vice.com/es_latam/article/59vqqa/mira-como-nos-ponemosFri, 14 Dec 2018 16:45:00 +0000 Artículo publicado por VICE Argentina

Calu Rivero tuvo que irse a Estados Unidos a ser DJ después de haber vivido un calvario con Juan Darthes, Carla Conte desapareció del medio después de negarse a que le recortaran la pollera en cámara, una mujer armó un blog para reunir denuncias contra los miembros de la banda de música Onda Vaga. Sandra Borghi denunció por acoso al periodista Victor Hugo Morales. En el 2013, Bertolluchi confesó en una entrevista que no se arrepiente de haber grabado una violación real, de haber acordado esa tarde con Marlon Brando, que usaría mantequilla como lubricante para violar a María Schneider —y así grabar una escena que luego quedó en la película El último tango en París— que no sintió culpa porque “quería humillación en vivo, libertad para crear”.

“Mirá como me ponés” dice un violador cuando se justifica, “mirá como me ponés" dice un golpeador antes del zarpazo, “mirá como nos ponemos” dijeron las actrices argentinas arriba de un escenario el martes 11 de diciembre en la ciudad de Buenos Aires.

Esa tarde, el colectivo de Actrices Argentinas hizo una denuncia pública y convocó a una conferencia de prensa. Thelma Fardín denunció a Juan Darthes por violación cuando ella era menor de edad en el medio de una gira por Nicaragua. En ese momento estaban grabando una telenovela llamada Patito Feo que la veía medio mundo en el 2009. Un caos psicológico para una adolescente lejos de su familia que convivía entre hoteles y estadios repletos de fanáticos. “Thelma confesó” dicen los medios, Thelma no confesó nada, porque no hizo nada malo. Thelma habló de algo que tuvo atragantado durante nueve años. Por el contrario Juan Darthes, que en ese momento tenía 45 años la tocó, la violó físicamente, mentalmente y hasta violó su confianza.

Thelma tuvo que volver a Nicaragua para hacer la denuncia porque la justicia Argentina se lo exigió, le exigió que vuelva al lugar dónde la violaron, le dijeron que en este país no se puede hacer nada. Entonces Thelma tuvo que viajar y llegar de nuevo a Nicaragua, un país en el que la hijastra del presidente Daniel Ortega acusó al mandatario de haber abusado sexualmente de ella desde los 11 años. Pero no pasó nada. Un juez lo desmintió.

Vemos a mujeres que se sacan los guantes y se bajan del ring. Una mujer dándose por vencida antes de empezar a pelear. Así son muchas historias, porque animarse a poner en palabras y que no se quiebre la voz es imposible, nadie se salva del llanto, ni siquiera las que escuchamos los testimonios. “Mirá como nos ponemos” no es solo a Darthes, es también a los medios, a la gente que no creyó y no cree en las denuncias anteriores, a productores y directores de la tv que dan protagonismo a actores con causas abiertas.

“Por suerte es de día. Falta mucho para la noche” piensa Belén sentada en el sofá de la casa de su tío, que abusaba de ella recurrentemente cuando se iba a dormir. Por qué volvías cada verano de Belén López Peiró. Una polifonía que relata un abuso que padeció entre los 13 y los 16 años de parte de su tío en el pueblo de su infancia. Hablan todos, habla ella, su madre, el marido de su madre, el hermano, el primer novio, la prima, la tía, el abogado, el fiscal, los vecinos, todos y todos preocupados de cómo este hecho puede afectar a un abusador, al pueblo, a su trabajo, a la familia.

Un sonido que se describe por sí solo en muchas voces y en un contexto. Callar a una mujer es callar a todas. Es desconfiar de sus palabras y poner sobre la mesa una pizca de duda y de cuestionamientos innecesarios. Escribe Belén, “Llamarlas víctimas es volver a garcharlas otra vez. Y otra vez. Es convencerlas de que les cagaron la vida, de que su historia empieza y termina ahí, con el tipo adentro. Les hacen creer que son a partir de él, que su identidad se construye a partir de la violación, que sus derechos fueron vulnerados y que ya nadie les va a garantizar que no se las vuelvan a coger. Las convencen de resguardarse puertas adentro, de cerrar las piernas, de que son responsables y que por eso merecen su propio castigo. Sí. Porque primero son víctimas de él y después de ellas mismas: una vez que él acabó adentro, ya están listas para acabar con la mierda que les quedó, con su vida. Sí, como escuchaste. Así que subte la pollera y preparate, que el próximo paso es desangrar. Pero por dentro”.

Ahora todas las personas cuestionan, opinan, preguntan, debaten. Algunas tenemos suerte y nos escuchan, a muchas no les creen si pasaron años, a otras les preguntan por detalles de horarios, días y noches que apenas rememoran en la nube de sus recuerdos. Porque no solo son víctimas, también responsables. Porque cómo te vestís, cómo hablas, cómo sos, cómo vivís. Somos las que buscamos, las que tocamos puertas y nos bajamos la pollera a gritos. Somos responsables de nuestra propia violación.

Poner bajo la lupa a un hombre sale caro, es cuestionar su hombría, su integridad, su orgullo, su machismo. Y después la culpa. Un tipo internado porque le causaste un infarto con una denuncia, una tía por cómplice, un productor por ausente, un padre por distraído, una pediatra por no notar, un abogado por pelotudo. Y nada es suficiente. Y rogás por dentro “que el tipo no se muera, que salga del hospital, que pagué por lo que hizo”.

“Hasta cuando les ponen un nombre te cogen. Llamarlos a ellos abusadores es hacerles un favor. Es reducir su locura, su perversión, a una minúscula muestra de negligencia. Es ponerles una etiqueta presentable a psicópatas que no solo se cogen a pibas por la fuerza o las desvirgan con sus dedos hasta sangrar, sino que también las golpean y les dan masa hasta volverlas polvo” concluye Belén.

Esto no se terminó, esto recién empieza. Ahora queda contar tu historia, una que no termina esa mañana, en esa tarde o esa noche. Nunca te había escuchado furiosa, es necesario.

Sigue a Paloma en Twitter

]]>
59vqqaPaloma Navarro NicolettiPaloma Navarro Nicolettigéneroviolencia de géneroDenunciaAbusoVICE Argentina
<![CDATA[China está criando un ejército de cucarachas para alimentarse de sus restos de comida]]>https://www.vice.com/es_latam/article/bjep7z/vice-china-ejercito-de-cucarachas-alimentarse-restos-comidaFri, 14 Dec 2018 14:30:00 +0000Artículo publicado por VICE Australia.

China tiene un problema de desechos. La creciente población de la nación está produciendo más restos de comida de los que pueden soportar vertederos de la nación. NewsCorp reportó recientemente que Pekín produce más de 25.000 toneladas de basura todos los días, mientras el South China Morning Post reportó que los residentes de esa ciudad produjeron 9 millones de toneladas solo el año pasado; un número que se espera que aumente. Y en medio de esta crisis de basura, algunos ciudadanos emprendedores han ideado un nuevo método innovador para la eliminación de deshechos urbanos. Se la están dando de comida a las cucarachas.

Miles de millones de cucarachas están siendo criadas y acorraladas en instalaciones en China donde son alimentadas con deshechos de comida y de cocina por toneladas, según reporta Reuters. En una de esas plantas —manejada por Shandong Qiaobin Agricultural Technology Co, ubicada en Jinan, capital de la provincia del este Shandong— un billón de cucarachas se alimentan de aproximadamente 50 toneladas de basura en el día. La comida es dejada antes del atardecer y entregada en las celdas de las cucarachas por medio de tubos. Shandong Qiabin espera crear tres instalaciones similares más el próximo año, y proyecta que serán capaces de procesar un tercio del desperdicio de cocina producido por 7 millones de personas en la ciudad.

La actividad no termina ahí tampoco, con todas las cucarachas muertas convirtiéndose en comidas nutritivas y fuentes de proteínas para marranos y otras ganaderías. Es una solución útil en un país donde usar deshechos de comida como alimento para marranos es prohibido debido a los brotes de peste del porcino africano. "Es como convertir basura en recursos", según la presidenta de Shandong Qiaobin, Li Hongyi.

Otras instalaciones de crianza alrededor de China están cultivando cucarachas por esta misma razón: para usar como alimento de ganadería. Pero la muy ridiculizada plaga es también considerada como un ingrediente útil en una cantidad de medicinas y productos de salud, según reporta South China Morning Post. Un complejo en la ciudad de Xichang, en la provincia suroccidental de Sichuan, ha logrado tantos "avances científicos y tecnológicos" para su programa de cría de cucarachas que el gobierno provincial afirmó que merecía un premio nacional de ciencia.

El criadero produce una pócima "extraordinaria" hecha completamente de cucarachas, que son molidas en máquinas después de que alcanzan su peso y tamaño deseados. Más de 40 millones de pacientes que sufren de enfermedades gástricas, respiratorias y otras, fueron presuntamente curados después de tomar la milagrosa poción de cucarachas, y el criadero está supuestamente vendiendo la sustancia a más de 4.000 hospitales alrededor de China. Las revistas médicas chinas han sugerido que incluso podría ser efectiva para estimular el crecimiento de tejidos dañados y quemaduras en tratamiento o inflamaciones de estómago graves.

"Nuestra droga ha sido utilizada en hospitales por muchos, muchos años y ha creado una cantidad enorme de seguidores", dijo Han Yijun, un representante del Gooddoctor Pharmaceutical Group en Pekín, que fabrica las medicinas derivadas de cucarachas. "Todos saben que está hecha de cucarachas. Es un insecto asquerosos, pero no existe casi ninguna droga en el mercado con el mismo efecto".

De esta forma, la humilde cucaracha resulta ser mucho más de lo que parece a simple vista. Son una fuente de comida, un ingrediente medicinal, y "un camino bio-tecnológico para convertir y procesar el desperdicio de cocina", de acuerdo con Liu Yusheng, presidente de la Shandong Insect Industry Association. Pero expertos sugieren que igual deberíamos ser prevenidos con nuestros nuevos y potenciales señores de los insectos: dadas las implicaciones de lo que podría pasar si estos billones de cucarachas alguna vez logran escapar de su prisión de crianza.

La profesora Zhu Chaodong, científica de cabecera en estudios sobre la evolución de insectos en la Academia de Ciencias China, dijo que un escape masivo de billones de cucarachas en el entorno local sería una "catástrofe".

"Múltiples líneas de defensa deben ser ubicadas y deben funcionar de forma adecuada para prevenir el desastre de la liberación accidental", dijo, señalando que los insectos se multiplican rápidamente en el entorno propicio y podría infestar rápidamente a un vecindario entero. El South China Morning Post reporta que también hay preocupaciones respecto a la intensiva reproducción y la investigación genética del criadero Xichang, que podría dar un impulso a la evolución de las cucarachas, y producir un ejército de "súper-cucarachas" anormalmente grandes y viriles.

Zhu dijo que es improbable que esto pase.

Sigue a Gavin en Twitter o Instagram.

]]>
bjep7zGavin ButlerJulian MorgansPaola LlináschinaBasuracomidacucarachascriaderosLa Guía VICE al ahoradeshechos de comida
<![CDATA[Este tipo se quedó atorado en el ducto de grasa de un restaurante durante dos días]]>https://www.vice.com/es_latam/article/7xymd9/vice-atorado-ducto-grasa-restaurante-dos-diasFri, 14 Dec 2018 13:30:00 +0000Artículo publicado originalmente por VICE Estados Unidos.

La policía de California respondió a reportes de gritos provenientes de un restaurante el miércoles por la mañana y encontró a un hombre atrapado dentro de un viejo y sucio ducto de grasa de comida china para llevar. El sujeto había estado atrapado allí durante días, informó ABC 7.

Según una publicación en Facebook de la Oficina del Alguacil del Condado de Alameda, un hombre anónimo de 29 años había intentado allanar el restaurante de San Lorenzo —que en ese momento se encontraba cerrado— a principios de esta semana, mediante un táctica salida de Die Hard: el tipo se escabulló por un ducto de aire, pero juzgó mal el tamaño, así que quedó atrapado dentro, "cubierto de grasa y aceite" y sin poder moverse.

Atascado en el conducto oscuro durante dos días seguidos, su única compañía fue el olor desagradable de la grasa vieja y probablemente una profunda sensación de arrepentimiento. El sujeto pidió ayuda a gritos hasta que un vecino llamado Igor Campos finalmente lo escuchó.

"Seguía escuchando unos lamentos y pensé: '¿Quién puede ser?'" dijo Campos a ABC 7. Una vez que Campos encontró al tipo, llamó rápidamente al 911 y trató de acompañar al hombre aterrado hasta que llegó la policía. "Le hice preguntas como '¿Cuál es tu nombre'", señaló Campos. "Me contestó: 'Por favor, ayúdame... por favor, no me hagas daño'. Yo le dije: 'No estoy tratando de lastimarte, estoy tratando de ayudarte'".

Los bomberos tardaron casi una hora en desatornillar la malla metálica del ducto de ventilación y desmontarlo lo suficiente para sacar al tipo. "El hombre estaba físicamente agotado y sufría deshidratación. Fue trasladado en ambulancia a un hospital local para recibir tratamiento", aclaró la Oficina del Alguacil del Condado de Alameda. "Es probable que no hubiera sobrevivido otro día dadas las circunstancias".

Según informes, la policía está "llevando a cabo una investigación de allanamiento y vandalismo" para determinar si el tipo intentaba entrar a hurtadillas al restaurante vacío para robar accesorios viejos o cable de cobre, pero sin importar qué le ocurra, tiene suerte de estar vivo: la posibilidad de ir a prisión no puede ser peor que pasar dos días dentro de un oscuro ducto de grasa. Se espera que tenga una pronta recuperación, pero no está claro si el tipo podrá disfrutar de la comida china de nuevo sin sufrir flashbacks aterradores.

]]>
7xymd9River DonagheyDrew SchwartzÁlvaro GarcíaCaliforniapolíciaLadróncrimenRestauranteLa Guía VICE al ahoraducto de aire
<![CDATA[Sexo en la calle: en Guadalajara es legal y lo comprobé]]>https://www.vice.com/es_latam/article/zmd899/sexo-en-la-calle-en-guadalajara-es-legal-y-lo-comprobeFri, 14 Dec 2018 01:30:00 +0000La avenida Mariano Otero sólo se ilumina cuando pasan los autos. Son pasadas las tres de la madrugada en Guadalajara y la temperatura es agradable. Los dos tenemos la ropa puesta. Yo, apoyado contra un pequeño muro que nos sostiene. Ella, apoyada sobre mí, su cintura sobre mi jean abultado.

“¿Esto no es para tu artículo, no?”, me pregunta de pronto.

El 14 de agosto de este año leí una noticia salida de Guadalajara que dio la vuelta al mundo. Decía que a partir de la modificación del artículo 14 del Reglamento del Ayuntamiento de la ciudad, se volvía absolutamente legal tener relaciones sexuales en la vía pública. Había tan sólo una salvedad: nadie debe quejarse.

¿Era posible que una ciudad ofreciera tal forma de la libertad? O mejor aún: tal forma de honestidad. Según se informa, el cambio se realizó para poner un coto a la corrupción de la policía, que en reiterados casos detenía ciudadanos por estar cometiendo actos indebidos y les pedían una compensación para seguir en paz con sus cositas.

Viajé desde Buenos Aires. Nunca había estado en Guadalajara, pero resultó que tenía planeado un viaje a México y decidí aprovechar para visitar el estado de Jalisco y poner a prueba la normativa. Para muchos, coger en lugares prohibidos tiene un encanto especial, un peligro erótico. ¿Qué iba a pasar ahora, que ya no era prohibido pero sí, tal vez, peligroso?

Contra lo que pensaba, no me encontré con el estereotipo del policía corrupto. Al contrario, en mis primeros paseos por sus calles vi puras policías mujeres. Entrevisté a algunas de ellas.

—¿Qué sabe, oficial, del cambio en el artículo 14 de la normativa?—, le pregunté a una.

—Que se aprobó—, dijo.

—¿Hay mucho sexo en las calles de la ciudad?—, insistí.

—No tanto. Lo más normal es en los carros—, contestó.

En el 2011, según las estadísticas oficiales del Vaticano, el Seminario de la Arquidiócesis de Guadalajara era el centro de formación sacerdotal con mayor número de alumnos del mundo. En ese entonces había 575 estudiantes con aspiraciones clericales. La fama de conservadora acompaña desde siempre a Guadalajara. Exporta tequila y sacerdotes a mansalva, como si le dijeran a Dios aquella frase que repite Micky en Luis Miguel, la serie: “si con la peda te ofendí, con la cruda me quedas debiendo”. Y así hasta la eternidad, como los seres humanos.

Algo parecido ocurre con el cambio de normativa. En la misma maniobra intentan proteger a los ciudadanos de los “malos hábitos” y cuidar a los ciudadanos que quieran incurrir en esos malos hábitos. Lo hacen de un modo simple: determinando que solo es malo si hay alguien para verlo y denunciarlo. ¿Pero qué pasa por la mente del ciudadano que se escandaliza? ¿Qué hay de indecente en dejar de esconder lo privado?

Mi misión era difícil. Solo tenía tres días en la ciudad y nunca fui ni un renegado ni un Don Juan. La primera noche la pasé solo. Apenas conseguí que alguien me compartiera un porro y una chica me pasara su Instagram.

La segunda noche fue igual de mala. Tomé tequila, bailé torpemente, incluso intenté imitar la tonada mexicana para ganar en ternura. De poco resultó. Había caído en una trampa: lo que la ley permite, nadie lo garantiza.

Entonces llegó la noche final. Me recomendaron que fuera al salón Veracruz. “Es un centro de distribución de pecados”, me dijo un chofer de Uber cuando le pregunté de qué se trataba.

Ahí fui.

Los primeros minutos los pasé tomando cerveza en silencio, hasta que apareció ella. Subió al escenario y pidió permiso para cantar. No era parte de la banda, noté, sino tan sólo una pasajera casual en el Veracruz, como yo. Tomó el micrófono y empezó a cantar “porque yo en el amor soy una idiota”. La miré cantar replegado contra una de las columnas que rodean la pista de baile. En un momento, ella también me miró.

Cuando bajó del escenario me invadió un coraje súbito. ¿Qué podía fallar en el antro del pecado de la ciudad de los sacerdotes? Me dijo su nombre y yo el mío. Compartimos tequila, apenas, y cervezas. Yo le conté de mi intención de tener sexo en la calle. “Soy periodista”, le dije, “quiero contar qué se siente”. “Vamos”, me respondió, pero después se mordió un labio con ironía.

Ella me contó su vida y habló de su corazón herido. Como a mí, algo le había salido mal y había terminado ahí, sola. Hablamos bajo la luz huidiza del salón Veracruz, mientras todos a nuestro alrededor bailaban salsa y nos obligaban a esquivar los codos y las caderas para seguir en pie. Ahí fue nuestra danza de habladores, recorriendo la pista a pura plática, yendo de un extremo al otro entre huecos de bailarines para conocernos, para volvernos, de pronto, bailarines también nosotros. Están equivocados, pensé en un momento, bailando salsa en una pista hecha para conversar del amor roto.

Lo siguiente sucedió en la oscuridad de la avenida Mariano Otero. Fuimos, bajo la luz de un farol, aquella sombra. La apoyé sobre mí. Miré la imagen que proyectábamos. Una sombra engordada por la fusión, moviéndose como si fuera una panza que respira. En un momento, pasó un camión y tocó bocina, participando él también.

Era raro ser parte de ese acto sin ser partícipe. Ahora me doy cuenta, estando en la calle, escuchando la bocina del camión, que aunque no haya nadie alrededor, siempre puede haber alguien oculto mirando, disfrutando, escuchando. Amenazando con la denuncia… Los otros, pienso, son la parte interna del sexo. Son, digo, la cuota ilegal de lo permitido. ¿El erotismo?

Mi cabeza está dividida entre la misión y la calentura. Si no existiera la posibilidad de esta nota, igual lo registraría todo, pero distinto. Le doy un beso en la oreja y gime. Su respiración me hace olvidar qué narrar. Cada vez que me caliento, callo. ¿Qué sexo es el que será contado? Siempre, de todas formas, peleé con mis pensamientos a la hora de coger. Si el sexo es la ausencia del pensamiento, siempre lo simulé.

En un momento pasa un hombre y me asusto. Mi cuerpo tiene un espasmo, como si me atravesara la posibilidad de ser asesinado por la espalda. 2017 fue el año con mayor número de homicidios en el estado de Jalisco. El hombre pasa y lo veo irse mientras la abrazo. Todavía la tengo dura. La toco con mis dedos en su pantalón. Voy percibiendo el momento de hacerlo.

Veo un espacio negro atrás de una reja. Le digo y no quiere. “¿Y si aparece una rata?”, me pregunta. “No me importa”, le digo. Nuestra habitación pública sigue ahí. La tomo de las nalgas y la traigo sobre mí. Sus pies se separan del suelo y me rodea con sus piernas. “Vamos”, insisto, mirando la oscuridad.

“¿Esto no es para tu artículo, no?”, me pregunta de pronto.

No sé qué responder y me río. Pongo su mano en mi pija. Le pregunto si la siente. “Sí”, me dice. Creo que no lo nota pero en ese instante me doy cuenta de que es imposible realizar cabalmente mi tarea, de un modo u otro lo que yo haga no será más que la representación del sexo a fines de un nota, pero no el sexo.

Pero yo no soy periodista. Soy apenas una sombra gorda bailando en un pedazo de cemento.

Ella sonríe. Miramos los dos a la oscuridad, allí donde la sombra entrará en nosotros. Es tarde en Guadalajara, la temperatura es agradable. Nada de lo que hagamos después será penado por la ley.

“La nota era un invento para cogerte”, le digo y un poco me lo creo, y pienso que ya no voy a escribir sobre esta noche.

]]>
zmd899Joaquín Sánchez MariñoAlejandro MendozaCulturalegal tener sexo en la calle guadalajarasexo calle guadalajara
<![CDATA[El hombre que pasó una década viajando por el mundo en busca de una cura para la cruda]]>https://www.vice.com/es_latam/article/3k97a8/tonic-hombre-que-paso-una-decada-viajando-por-el-mundo-en-busca-de-una-cura-para-la-crudaFri, 14 Dec 2018 01:00:00 +0000Artículo publicado originalmente por Tonic Estados Unidos.

Shaughnessy Bishop-Stall, un escritor y periodista canadiense, afirma haber descubierto una cura para la cruda. Pero probablemente no quieras probarla.

Eso no tiene mucho sentido, lo sé. Sería como si Jonas Edward Salk dijera: “¡He descubierto una vacuna contra el polio! Pero probablemente deberías evitarla”. Una cura para la cruda debería ser un motivo de celebración, ¿no? Si realmente funciona, podremos beber todo el alcohol que queramos sin ninguna de las consecuencias. Pero eso, señala Bishop-Stall, podría ser exactamente el problema.

Él pasó una década viajando por el mundo en busca de remedios para el temido karma producido por consumir demasiado alcohol, usándose a sí mismo y a su maltratado sistema inmunológico como conejillo de indias. Como lo relata en su nuevo libro, Hungover: The Morning After and One Man's Quest for the Cure, hay una infinidad de cosas repugnantes, cero saludables o simplemente confusas que los seres humanos probarían para que sus cabezas dejen de latir.

En su investigación, llenó sus calcetines con cicuta, se enterró en heno, puso limón en su axila y consumió "dos anguilas, ahogadas en vino": un remedio para la resaca del Imperio Romano. Lo que descubrió es que la mayoría de las curas para la cruda dieron como resultado Verschlimmbessern, una palabra alemana "que combina Verbessern (mejorar algo) con Verschlimmern (empeorar algo) de modo que el nuevo significado sería "empeorar algo al tratar de mejorarlo", según Bishop-Stall.

Eventualmente, se topó con una cura, o lo que sospecha es una cura. La receta incluye cardo mariano (para el hígado), N-acetilcisteína (para el sistema inmunológico), vitaminas B1, B6 y B12 (para el metabolismo) e incienso (un antiinflamatorio). Si tomas este brebaje por la noche, antes de irte a dormir, Bishop-Stall te promete que a la mañana siguiente "te sentirás cansado, incluso exhausto, pero por lo demás, no tendrías que preocuparte".

Sin embargo, encontrar una cura para la cruda podría ser lo peor que te pudiera pasar y no solo a ti sino a la civilización humana tal como la conocemos. Le llamé a Bishop-Stall para obtener algunas respuestas.

Por alguna razón, pensé que sería una buena idea emborracharme anoche y probar una de tus curas para la resaca. Pero creo que escogí la equivocada.
¿Cuál probaste?

Estoy bebiendo ponche de huevo con algo de carbón.
Ugh. Lo siento mucho.

Creo que en realidad me siento peor.
Sí, ese remedio no era el mejor en mi lista.

Tú lo intentaste con un trago de aceite de oliva, pero eso me lo salté. Estoy bastante seguro de que me haría vomitar.
Bien ahí. Ese fue un gran error de mi parte. Pensé que mezclar el método de carbón con el método mediterráneo funcionaría mejor de alguna manera. No salió bien. Ese fue probablemente mi mayor error al tratar de curar la cruda, digamos.

¿Comenzaste a escribir este libro porque pensabas que la cura definitiva contra la cruda existía? ¿O porque querías la confirmación de que los seres humanos son idiotas?
No pensé seriamente que pudiera encontrar una cura para la resaca. Ni siquiera estaba tan perturbado por la idea de no encontrar una. Asumí que el último capítulo de mi libro sería una especie de resumen poético y filosófico de la desesperanza de todo esto. Así que me sorprendí tanto como todos cuando en realidad encontré algunas cosas que eliminaron los síntomas principales de la cruda.

He pasado la mayor parte de mi vida pensando que curar la cruda se reduce a la hidratación. Si bebes suficiente agua antes de irte a dormir, tienes más posibilidades de despertar sintiéndote no tan mal. ¿Eso es incorrecto?
No del todo. Pero la deshidratación es uno de los síntomas, no una de las causas subyacentes de la cruda. En realidad, lo que causa todos los problemas son nuestros cuerpos al tratar de combatir la toxicidad. Es gracias a nuestro sistema inmunológico que se vuelve loco. La clave es reaccionar antes de que empiece todo el efecto dominó.

Una vez que te desmayas de tanto alcohol, ¿es demasiado tarde para evitar la cruda?
Si, absolutamente. Tienes que detener el mecanismo antes de que comience. Si lo detectas a tiempo, aún no estás creando una acumulación de acetaldehído, que es el subproducto tóxico de descomponer el alcohol en tu sistema. Así que ya hay menos toxicidad y tu cuerpo está respondiendo con menos agresividad. Creo que eso es lo que pasa, pero no soy científico, no soy doctor, e incluso los médicos y científicos que tratan de lidiar con esto tienen puntos de vista contradictorios sobre cómo funciona la resaca.

Probé una de las curas mencionadas en tu libro durante el Día de Acción de Gracias. Mi hermano tiene un sauna, justo en la playa al lado del lago Michigan, y después de un fin de semana de mucho alcohol, todos nos metimos en ella y luego saltamos al lago.
¿Funcionó?

Definitivamente me sentí mejor, pero mis bolas se pusieron del tamaño de unos chícharos por el frío. ¿Hay algo de cierto en eso? ¿Me curé la cruda o me engañé a mí mismo haciéndome creer que lo había logrado?
Hay mucha ciencia que respalda esa técnica. Especialmente la parte del frío. Creo que mucho de eso tiene que ver con el sistema de lucha o huida que se activa cuando el cuerpo se sumerge por debajo de cierta temperatura. Principalmente, sabemos que cuando tenemos mucho frío, estamos en peligro.

Por unos segundos definitivamente pensé que iba morir.
Es ese estallido de adrenalina cuando tu cuerpo alcanza el frío, especialmente al pasar de caliente a frío, y la adrenalina puede hacer mucho para anular algunos síntomas de la cruda.

¿Qué hay de sudar en un sauna?
Creo que hay algo que decir al respecto, pero también hay un gran peligro de que estés amplificando la deshidratación. Tienes cierta cantidad restante de líquido en tu cuerpo y estás sudando el resto.

Entonces, ¿nos quedamos con solo saltar a un lago helado?
Bueno, no iría tan lejos como para recomendar esto a los lectores, porque siempre hay una posibilidad con el agua helada de que el corazón de la gente se detenga y nos demanden a ambos. Pero en teoría, completamente hipotéticamente, creo que podría ayudar.

¿Por qué no se ha hecho una mejor investigación médica sobre la cruda?
Si quieres una respuesta muy simple, creo que a lo largo de la historia los médicos han estado muy ocupados. [ Risas] Son gente ocupada.

¿Simplemente no les importa la resaca? O sea, no es cáncer, pero ha causado mucho sufrimiento a lo largo de los años.
Creo que está muy abajo en su lista porque la solución está justo frente a tus ojos. No bebas, o al menos no bebas en exceso y no tendrás resaca. Pero eso no lo explican por completo. Las crudas son un rompecabezas extremadamente complicado. Son similares al resfriado común. Encontrar soluciones para la resaca común y el resfriado común se reduce a comprender mejor nuestro sistema inmunológico. Pero los médicos están más interesados en resolver el resfriado común, porque no tiene ese tipo de estupidez moral que lo acompaña.

Una resaca es esencialmente una advertencia, ¿verdad? Es tu cuerpo diciendo: "Por favor, no hagas eso, es una mala idea".
Es una señal de advertencia muy obvia, pero por alguna razón no solemos prestarle atención. Todos sabemos que viene, sabemos que las advertencias están ahí, y seguimos bebiendo de todos modos. Todo es una dicotomía cuando se trata de resacas.

En el libro llegas a un punto interesante en el que comienzas a preguntarte si tal vez encontrar una cura para la resaca es una mala idea. Tal vez necesitamos las crudas. Sin ellas, todos estaríamos borrachos todos los días.
Creo que es posible, o al menos eso es lo que nos pasaría a los que tenemos un corazón y un alma. Y aquí hay una propuesta aún más aterradora. Los que no estuvieran borrachos todo el tiempo gobernarían el mundo. Como sabemos, la mayoría de los dictadores han sido abstemios.

¿Es cierto?
Sí, es un fenómeno muy extraño.

Hitler definitivamente no tomaba. Idi Amin, Mussolini, ninguno bebía. Nunca había pensado en eso antes.
No hay suficiente gente que preste atención a ese hecho. Creo que Genghis Khan fue realmente el último déspota que era un borracho.

Iba a mencionar a Josef Stalin, pero creo que leí en alguna parte que solía beber agua en lugar de vodka para engañar a sus enemigos para que se pusieran borrachos.
Podrías enumerar los males reales de la historia y lo que quieras decir sobre la situación actual en Estados Unidos.

Oh, hay mucho que decir al respecto.
Estamos hablando no solo de personas que no bebían, sino de abstemios de postura firme. Es muy extraño.

Trump se jacta de que nunca ha probado el alcohol.
Eso es correcto, sí. Así que ese es mi otro miedo. No es solo que una cura para la resaca pueda hacer que la sociedad caiga en ruinas porque todos estaríamos borrachos, sino que las únicas personas que no estarían borrachos serían los psicópatas.

Y los dejaríamos hacerse cargo porque estaríamos demasiado borrachos para preocuparnos.
Exactamente. Así es. La relación de la humanidad con el alcohol es realmente profunda y complicada. Cuando miras la imagen completa, en una forma de "todo lo que sube tiene que bajar", en realidad es una ventana increíble a la condición humana.

]]>
3k97a8Eric SpitznagelMike DarlingDaniela SilvaVICE UScrudaresacaBeberSaluddolorToniccuerpohígadotraducciónmenteCura para la cruda
<![CDATA[Elimina todas tus aplicaciones]]>https://www.vice.com/es_latam/article/j5zap3/elimina-todas-tus-aplicacionesThu, 13 Dec 2018 23:30:00 +0000Artículo publicado originalmente por Motherboard Estados Unidos.

Este lunes, el New York Times publicó una escalofriante investigación en la que la publicación compró un enorme conjunto de datos "anónimos" de ubicación proveniente de teléfonos inteligentes a un comerciante tercero, les quitó el anonimato, y rastreó a personas comunes en sus vidas cotidianas—incluyendo paradas sensibles en lugares como Planned Parenthood, sus casas, y sus oficinas.

El artículo deja al descubierto lo que han sospechado por años quienes son conscientes de su privacidad: las aplicaciones en tu teléfono inteligente te están siguiendo, y a pesar de todas las conversaciones sobre la "anonimización" y las afirmaciones de que los datos solo son recolectados en conjunto, nuestros hábitos son tan específicos —y usualmente únicos— que los identificadores anónimos pueden ser diseñados a la inversa y usados para rastrear a personas individuales.

Junto con la investigación, el New York Times publicó una guía para manejar y restringir los datos de ubicación en aplicaciones específicas. Esto es más fácil en iOS que en Android, y es algo que todo el mundo debería estar haciendo periódicamente. Pero creo que el mejor aporte, no es solo que necesitamos ser más escrupulosos con las configuraciones de nuestros datos de ubicación. Es que necesitamos ser mucho, mucho más restrictivos con las aplicaciones que instalamos en nuestros teléfonos.

A donde sea que vayamos, estamos cargando un dispositivo que no solo tiene un chip GPS diseñado para rastrear nuestra ubicación, sino una conexión a Internet o a LTE diseñada para trasmitir esa información a terceros, muchos quienes ya han monetizado esos datos. Los datos de ubicación en bruto pueden ser recolectados rastreando las torres de teléfonos celulares a las que se conecta el teléfono de uno, y la mejor forma de garantizar la privacidad sería tener un celular sin conexión a Internet, un iPod Touch, o ningún teléfono. Pero para la mayoría de la gente, eso no es práctico, así que creo que vale la pena revisar los tipos de aplicaciones que tenemos instaladas en nuestro teléfono, y sus ofertas de valor—tanto para nosotros, como para sus desarrolladores.

Una buena pregunta para hacerse cuando se evalúan las aplicaciones es "¿por qué existe esta aplicación?"

Las primeras decisiones de diseño de Apple, Google, y desarrolladores de aplicaciones nos siguen atormentando más de una década después. Hablando históricamente y a grandes rasgos, hemos estado dispuestos a gastar cientos de dólares por un teléfono inteligente, pero nos resistimos a la idea de gastar 99 centavos de dólar en una aplicación. Nuestra renuencia a pagar cualquier dinero por aplicaciones se ha convertido en un costo desconocido pero masivo para nuestra privacidad. Incluso la fabricación de una aplicación insignificante de linterna o de ruidos de pedos no es gratis, y la abrumadora mayoría de aplicaciones "gratis" no son altruistas—están diseñadas para hacer dinero, lo que usualmente significa recolectar y revender los datos de uno.

Una buena pregunta para hacerse cuando se evalúan las aplicaciones es "¿por qué existe esta aplicación?" Si existe porque cuesta dinero comprarla, o porque es la extensión gratuita de un servicio que cuesta dinero, entonces es más probable que se sostenga a sí misma sin recolectar ni revender tus datos. Si es una aplicación gratuita que existe con el mero propósito de acumular grandes cantidades de usuarios, entonces lo más probable es que ha sido monetizada al venderle datos a anunciantes.

El New York Times señaló que muchos de los datos utilizados en su investigación provinieron de aplicaciones gratuitas del clima y de resultados deportivos que se daban la vuelta y vendían los datos de sus usuarios; cientos de juegos gratuitos, aplicaciones de linternas, y aplicaciones de podcasts que piden permisos que no necesitan realmente con el propósito específico de monetizar los datos de uno.

Incluso las aplicaciones que no obtienen abiertamente datos superficiales usualmente funcionan de esa manera: Facebook y su paquete de aplicaciones (Instagram, Messenger, etc) colectan cantidades de datos sobre uno y sobre el comportamiento de uno dentro de la aplicación misma, pero también directamente del teléfono (Facebook recorrió grandes distancias para ocultar el hecho de que su aplicación de Android estaba recolectando datos de registros de llamadas). Y Android en sí mismo es un ecosistema de teléfonos inteligentes que también sirve como otro aparato de colección de datos para Google. A menos de que uno se sienta particularmente inclinado con leer las políticas de privacidad que tienen una longitud de docenas de páginas por cada aplicación que uno baje, quién sabe qué información personalizada las aplicaciones de noticias, podcasts, aerolíneas, compra de tiquetes, viajes, y redes sociales están recolectando y vendiendo.

Este problema está empeorando, no mejorando: Facebook convirtió a WhatsApp, una aplicación que lograba ser lucrativa con una tarifa de suscripción de un dólar al año, en un servicio "gratuito" porque creía que podía hacer más dinero con un modelo de negocios basado en anuncios.

Lo que esto significa es que el modelo de negocios dominante en nuestros teléfonos inteligentes es uno que se basa en monetizarlo a uno, y solo poniendo atención de forma obsesiva a los permisos de las aplicaciones y buscando alternativas pagadas es que uno puede minimizar estos impactos. Si esto te molesta, tus únicas opciones son deshacerte de tu teléfono inteligente por completo o repensar cuáles son las aplicaciones que quieres tener instaladas y actuar de acuerdo a ello.

Puede que sea momento de deshacerse de todas las aplicaciones gratuitas de un solo uso que son básicamente sitios web con tamaños repensados. Hablando de forma general, es más seguro, en términos de privacidad, acceder a los datos de uno en un navegador, incluso si es más inconveniente. Pensándolo bien, tal vez sea momento de borrar todas las aplicaciones y empezar a utilizar únicamente aplicaciones que respetan la privacidad de uno y que tienen modelos de negocio sostenibles que no dependen de monetizar los datos. En iOS, esto podría significar usar más aplicaciones de Apple de primera, incluso si no funcionan tan bien como las versiones gratuitas de terceros.

]]>
j5zap3Jason KoeblerPaola LlinásEmanuel MaibergJason KoeblerMotherboardFacebookAppleandroidnew york timesiosprivacidad
<![CDATA[Hayley Elsaesser está cambiando a Canadá una prenda a la vez]]>https://www.vice.com/es_latam/article/3k9jkw/hayley-elsaesser-esta-cambiando-a-canadaThu, 13 Dec 2018 23:24:34 +0000Esta nota fue co-creada con Destination Canada

Hace unos meses, la diseñadora canadiense Hayley Elsaesser publicó en Instagram un post en respuesta a las declaraciones de Karl Lagerfeld contra el #MeToo. En su post, Elsaesser critica a Lagerfeld y a la moda como una industria que reafirma ideales y prácticas peligrosas: no sólo trata a las modelos como objetos y no se preocupa por quienes, de hecho, producen la ropa, sino que excluye a la mayoría del público con un mensaje aspiracional: "Como si yo tuviera que ser más delgada y más normal".

Elsaesser es conocida por celebrar la diferencia, física e ideológica, pero sobre todo creativa. Se nota no sólo en las prendas que diseña, que cada vez son más vestidas por quienes prefieren llamar la atención, sino también porque está preocupada por buscar en dónde se encuentran la moda y la inclusión, para ser honesta a una sociedad tan diversa como la de Toronto, donde vive, se inspira y trabaja.

Platicamos con ella para preguntarle cómo la moda puede representar el espíritu de una ciudad y cómo ha logrado destacar en una industria tan compleja, desde fuera de las capitales tradicionales de la moda.

Hayley Elsaesser
Pasarela Otoño 2018. Foto cortesía de Hayley Elsaesser

¿Cómo describirías la ciudad a alguien que no la haya visitado aún?
En términos del paisaje físico, Toronto es una ciudad tan cosmopolita como cualquier otra. Lo que nos sitúa en otro lugar es la gente. Hay muchas ciudades, pero no puedes comparar la mezcla de personas en Toronto, que no sólo quieren ser ellas mismas, sino que también aspiran a desarrollar aquello que las hace únicas.

Aquí se permite que todas las culturas tengan una voz. Y eso es algo de lo que pueden presumir pocas ciudades de Norteamérica. Hay mucho que descubrir, además de las típicas atracciones turísticas, especialmente si te sumerges en un barrio e interactúas con las personas a un nivel más profundo.

Conoce todos los tipos de aventuras que puedes tener en Toronto aquí.

]]>
3k9jkwMonse Casteraelvira liceagaCanadaTorontoHayley ElsaesserdiseñoPatrocinadoΜodaLa Guía VICE a CanadáDestination Canada
<![CDATA[Cómo saber si tu pareja está espiando tu teléfono]]>https://www.vice.com/es_latam/article/zmdg5e/como-saber-si-tu-pareja-esta-espiando-tu-telefonoThu, 13 Dec 2018 23:00:00 +0000Artículo publicado originalmente por Broadly Estados Unidos.

Cuando uno piensa en "stalkerware", lo que viene a la mente es probablemente un hacker de una película de espías plantando chips en los zapatos o pequeñas cámaras en moscas que vuelan alrededor de sus objetivos. Sin embargo, en realidad, la industria del stalkerware es mucho más mundana y peligrosa que lo que representan los tropos de películas, especialmente para las mujeres.

Hoy en día, lo que en inglés se conoce como stalkerware —también llamado "spyware", “consumer surveillance software", o "spouseware"— toma la forma de aplicaciones o alteraciones en un dispositivo que le permiten a alguien monitorear la actividad de otra persona de forma remota. Por ejemplo, una aplicación llamada PhoneSheriff, le permitía a sus usuarios leer mensajes y ver fotos, y acceder a la ubicación GPS del teléfono en que está instalada en secreto.

Como Motherboard reportó el año pasado, miles de personas alrededor del mundo son blancos de software y aplicaciones como PhoneSheriff, que fue descontinuada en marzo de 2018. Y el análisis de Motherboard de una gran cantidad de caché de archivos hackeados de Retina-X (el antiguo fabricante de PhoneSheriff) y otro fabricante de spyware, FlexiSPY, reveló que quienes utilizan sus productos son más frecuentemente personas comunes —como "abogados, profesores, trabajadores de construcción, padres, amantes celosos"— no miembros del orden público.

Hay, como mínimo, docenas de aplicaciones de nivel de consumidor como PhoneSheriff en el mercado, con nombres como Mobistealth y Family Orbit. La aplicación FlexiSPY es un ejemplo particularmente popular de software comercializado para quienes intentan "atrapar" cónyuges o vigilar a personas sin su consentimiento. Como Joseph Cox de Motherboard reportó en 2017, a lo largo de los años, FlexiSPY ha añadido funciones y características para enviar mensajes de texto falsos, robar contraseñas de aplicaciones, tomar fotografías usando remotamente la cámara de un teléfono, rastrear el historial web, espiar en chats de Facebook, iMessage, y WhatsApp, y monitorear aspectos del uso de Tinder.

No existen cifras concretas sobre la cantidad de personas que son víctimas de abuso de stalkerware. Pero ser vigilado por la pareja de uno es una realidad para muchos que reportan abuso, y es una modalidad grave de abuso en sí mismo, de acuerdo a organizaciones como el National Center on Domestic and Sexual Violence. En 2014, la red con base en Reino Unido Refuge reportó casi 1.000 casos de víctimas que necesitaban ayuda porque temían que estaban siendo vigiladas, bien a través de sus dispositivos personales o de tecnología inteligente de sus hogares como cámaras web o termostatos.

El miedo, la manipulación del autoestima, el aislamiento, y la dependencia financiera son todas parte de las tácticas del abusador. El spyware y el stalkerware se adhieren a muchas de estas tácticas: tener conocimiento del paradero, conexiones, y conversaciones de una persona es invaluable para alguien que intenta controlarla.

Aquí están algunas cosas que deberías saber sobre cómo funciona el stalkerware y preguntas que deberías hacerte si crees que alguien te puede estar vigilando.

¿Cómo podría entrar en un comienzo el stalkerware en mi teléfono ?

La mayor parte de este software termina en un dispositivo en una de dos formas: un ataque de phishing (enlaces de correo o de mensajes de texto que contienen virus y que lo engañan a uno para darles clic pretendiendo ser algo/alguien diferente), o acceso físico al dispositivo.

En el primer caso, el abusador podría enviar un enlace en un correo que se ve como si estuviera compartiendo un sitio web interesante, pero al hacer clic se activa realmente la instalación de spyware en el dispositivo de uno sin que uno lo sepa. La segunda requiere que el abusador tenga acceso a la clave de acceso o PIN del dispositivo, que podría obtener convenciendo a la víctima de que la comparta con él o mirando sobre su hombro cuando desbloquea el teléfono. También puede que el abusador haya comprado el teléfono para la víctima e instalado aplicaciones antes de dárselo como regalo.

La mayoría de aplicaciones que alguien usaría para rastrear a alguien con un dispositivo son definidas como "herramientas de acceso remoto" para ayudar a padres o empleadores a "gestionar" dispositivos. Pero en cambio, son usadas fácilmente por personas que intentan controlar a sus parejas.

¿Cómo sé si tengo alguna de estas aplicaciones en mi teléfono?

"Mi consejo número uno para las víctimas es que confíen en sus instintos. Si sus instintos les dicen que su ex o actual pareja sabe demasiado de ellos, es completamente posible que estén monitoreando sus actividades", le dijo a Motherboard en 2017 Cindy Southworth, vicepresidenta ejecutiva de la National Network to End Domestic Violence.

Este aparente sexto sentido sobre ser stalkeado usualmente no viene de ningún lado. Southworth dio el ejemplo del ex de una mujer que le envió un enlace de unos zapatos que ella había estado buscando para comprar antes, diciendo que "se verían muy bien en ella". Este es el tipo de manipulación y de gaslighting (forma de abuso psicológico que hace dudar a la víctima de su cordura o memoria) que deja a una víctima preguntándose si está exagerando por nada, o si la persona de la que sospechan está observándola de verdad.

Es difícil darse cuenta si alguien ha instalado stalkware en el teléfono de uno, sabiendo que comúnmente no existe evidencia visible. Sin embargo, si uno tiene un iPhone, probablemente necesitaría ser "liberado" —un proceso que elimina las restricciones del fabricante— para que la instalación pueda ocurrir, dado que el stalkerware generalmente no está disponible en la App Store de iPhone. De acuerdo con el reportero de Motherboard Joseph Cox, una forma posible de darse cuenta de que el teléfono de uno ha sido liberado es buscarlo en una aplicación llamada "Cydia", que le permite a los usuarios instalar software en dispositivos liberados. Si la aplicación muestra el teléfono, es muy probable que alguien pueda haber instalado software no deseado en el dispositivo. Sin embargo, si no lo muestra, no es garantía de que software de vigilancia no esté ya en el teléfono. Uno puede llevar el teléfono a un soporte como una tienda Apple para que lo revisen, pero incluso esto es bastante riesgoso para alguien que está siendo vigilado.

Me acabo de dar cuenta de que estoy siendo stalkeado por medio de spyware ¿Qué hago?

Antes de que una víctima de stalkeo con spyware tome medidas y confronte a su stalker o intente evitar que ocurra, es importante considerar los riesgos y proceder con cuidado. Los abusadores a veces incrementan sus abusos en contra de sus parejas cuando son confrontados, o cuando tienen miedo a ser descubiertos.

La activista y experta en seguridad Elle Armageddon escribió para Motherboard el año pasado que las decisiones sobre lo que se debería hacer después son muy sensibles:

Tener un dispositivo infectado con spyware mientras se planea escapar de una pareja abusiva, o llevarse un dispositivo comprometido mientras se hace un escape, le da a las personas más riesgos sumados a la ya extrema amenaza de estar en y dejar posteriormente una relación abusiva.

Hablar con otras personas del abusador, hacer planes para escapar, o buscar formas para borrar spyware del teléfono puede aumentar el riesgo si el uso del teléfono de uno está siendo monitoreado. De acuerdo con Armageddon, continuar usando los dispositivos y vivir la vida como si nada estuviera mal podría ser lo más seguro que uno podría hacer, hasta que tenga un plan de escape. Se recomienda llevar conversaciones importantes en un nuevo dispositivo, como un teléfono prepagado, o en persona con confidentes.

¿Cómo saco el stalkerware de mi dispositivo y evito que pase de nuevo?

Luego de años de ser espiado, puede ser difícil imaginar una vida diferente.

"Me encontraba a mí misma teniendo conversaciones con mi celular en la habitación que no debía haber tenido con mi celular en la habitación", le dijo a Motherboard el año pasado Jessica, una víctima de vigilancia abusiva a través de stalkerware. "Porque simplemente uno se vuelve perezoso, uno se cansa de ser tan vigilante y francamente de sentirse un poco paranoico. Pero en un punto yo estaba como 'No me importa si él escucha siempre todas las conversaciones que tengo'".

Pero hay formas de escapar de la vigilancia que alguien tiene sobre los dispositivos de uno. Una opción es limpiar el dispositivo, y restaurarlo a sus ajustes de fábrica.

Mantener el teléfono actualizado también ayuda a defenderlo en contra de amenazas de seguridad, incluyendo el stalkerware. Usualmente se requiere liberar el teléfono para instalar estas aplicaciones, y las nuevas versiones del iOS hacen que eso sea más difícil.

La ausencia de aplicaciones sospechosas en el teléfono de uno no garantiza que no está siendo vigilado de otras maneras. Cualquier aplicación que tenga permiso para usar la ubicación podría ser utilizada para rastrearlo a uno, como aplicaciones de fitness como Strava y aplicaciones para correr y hacer ejercicio, o incluso aplicaciones de citas como Tinder. En general, es una buena idea mantener la geolocalización apagada en el teléfono tanto como sea posible. Para ir un paso más lejos, es bueno eliminar apps como Facebook y Twitter que podrían mostrar la ubicación en estados, y en cambio usar las versiones de los navegadores en una aplicación de navegador.

Incluso si uno nunca ha sido víctima de vigilancia por stalkerware, llenarse de conocimiento sobre cómo identificarla —y detenerla— podría ayudarlo a uno o a un amigo a escapar una situación potencialmente difícil y peligrosa en el futuro.

]]>
zmdg5eSamantha ColeSarah BurkePaola LlinásBroadlyInternetmalwarespywarestalkingacosoAbusopoderFlexiSpySpousewareStalkerwarephonesheriffciberstalking
<![CDATA[¿Realmente el aguardiente cura la gripa? La respuesta definitiva]]>https://www.vice.com/es_latam/article/gy7k99/realmente-el-aguardiente-cura-la-gripa-la-respuesta-definitivaThu, 13 Dec 2018 21:30:00 +0000 Artículo publicado por VICE Colombia.


Que sí, pero que con más limón que aguardiente. Que el aguardiente no, pero que el ron puro sí. Que media copa de guaro con el resto de limón lo deja a uno listo. Que ni siquiera le enfermedad debería prevenirlo a uno de tomar ese líquido mágico porque todo lo cura. Que como es alcohol le limpia y le desinfecta a uno todo y con al menos dos copas es santo remedio. Que como es “ardiente” uno se calienta y entonces el calor cancela el frío de la enfermedad.

Eso me dijeron varias personas—muchos expertos en el arte de beber—cuando me senté en una cantina a cuestionar los poderes legendarios, mágicos y curativos del aguardiente. Todos hemos estado ahí, viernes por la noche, con un amigo de uno invitándolo a tomar, y uno resistiéndose a la idea con la excusa de “es que tengo gripa”, solo para obtener la clásica respuesta de “eso con un guarito se le pasa”. Es algo que hace parte del imaginario colectivo y de la tradición mística criolla que también cree que abrir una sombrilla en un lugar cerrado es de mala suerte, que las lentejas en los bolsillos traen riquezas, o que el primer trago de una botella siempre debería regarse al piso para las almas del purgatorio.

Ese líquido embriagante que la RAE define como un “alcohol diluido en agua” y una “bebida espiritosa que, por destilación, se saca del vino y de otras sustancias”, es quizás la bebida alcohólica con mayor identificación cultural del país. Una sustancia pecaminosa de infinidad de variedades y marcas: simple y compuesto, de manzana, o de caña de azúcar, con anís, o con ajenjo, Antioqueño, Néctar, o Tapa Roja. Un producto histórico que se remonta casi a la época colonial, cuando se creía que la producción y el consumo de alcohol como la chicha, tenían propiedades medicinales para tratar la diarrea o la gripa y la pulmonía. Una bebida que, sin lugar a dudas, con base en datos científicos, y según lo dictado por el sentido común, en realidad NO tiene propiedades curativas.

Lamentablemente para ti y para mí, no existe ningún estudio científico y ningún fundamento real que compruebe que el consumo de bebidas alcohólicas como el guaro (y sus derivados) tienen un efecto que alivie o desaparezca los síntomas de resfriados o gripas. “El aguardiente es azúcar, y es una bebida fermentada que en ningún momento va a ayudar a mejorar un proceso viral como la gripa. No sirve para curarla, eso es totalmente falso y no tiene ningún fundamento ni farmacológico ni fisiopatológico”, me dijo el médico Yesid Sabogal.

Los conspiradores creen que cuando uno ya tiene la gripa algo desarrollada, beber alcohol va a matar el virus porque el alcohol todo lo limpia. “La gente cree que el alcohol es para limpiar o desinfectar y que si se lo toman se van a curar. Algo muy equivocado porque se tendría que consumir en niveles muy altos”, dijo Sabogal. Y es que para obtener los beneficios desinfectantes del alcohol, se tendrían que variar las concentraciones, ya que según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el alcohol en concentraciones de 60 a 80 por ciento “es un potente agente virucida que desactiva todos los virus lipofílicos (por ejemplo, herpes, vaccinia y virus de la influenza) y muchos virus hidrofílicos”.

Lo anterior quiere decir que se necesitaría de una concentración etílica extremadamente alta y pura para que el alcohol actúe como agente limpiador, una concentración que no se acerca a la que comúnmente tienen marcas como el Antioqueño o el Néctar, que suele ser del 29 por ciento por cada 750 ml. En otras palabras, el flujo sanguíneo necesitaría más alcohol que sangre, y teniendo en cuenta que una cantidad de 5 g/L (casi el 0,5 por ciento) de alcohol en la sangre representa riesgo de muerte por envenenamiento, primero tendríamos que morirnos antes de matar el virus.

Otra teoría afirma que el aguardiente con añadidos, dígase limón, naranja, miel, o incluso calentándose, ayuda a calmar o disminuir el dolor de garganta. Bueno, eso tampoco. Según Sabogal, “el alcohol altera los sentidos y cambia la percepción de las cosas. Puede que uno sienta que ayuda a mejorar los síntomas, pero no podría nunca eliminarlos, ni con limón, miel, aguapanela o naranja”. Aunque sí se ha comprobado que el limón, la miel o el mentol sí mejoran la sensación de garganta irritada y ofrecen alivio para la tos, los resultados cuando se combinan con bebidas alcohólicas son meramente anecdóticos.

Y de nuevo, como se supone que el alcohol desinfecta superficies, y se cree que la garganta es una superficie lista para ser desinfectada, creemos que un shot de cualquier cosa que se llame guaro, tequila, ron o whisky puede curarnos. Pero esto se puede desmentir de dos formas ya que, primero, el alcohol no permanece en la garganta el tiempo suficiente para esterilizarla, y se termina combinando con la saliva; y segundo, el alcohol solo despejaría la parte superior de la garganta, y no pasa por el resto del tubo de respiración, donde suele estar el virus.

Además, también hay estudios que han comprobado que cuando uno se encuentra en un estado de enfermedad y consume medicamentos, la ingesta de alcohol en exceso podría “disminuir la acción terapéutica del medicamento e, inclusive, hasta anularla por completo, potenciando los efectos secundarios de los medicamentos como las náuseas, el sueño, o la pérdida de coordinación”. Sin embargo, el panorama no es tan oscuro, porque hay otros estudios que afirman que si uno tiene inclinación a las bebidas alcohólicas, el consumo regular—pero cuidadoso—de hasta tres o cuatro tragos al día de bebidas como el vino ayudan a la disminución de las enfermedades e infecciones. Lo que quiere decir que el alcohol (bien tomado) puede tener un efecto protector.

La conclusión final: el consumo de alcohol y de bebidas como el aguardiente, definitivamente no ayuda a la disminución de virus o síntomas de enfermedad, sino que puede que en ocasiones los empeore. Pero en un país de malos tomadores es muy probable que el imaginario de que el aguardiente tiene propiedades milagrosas esté lejos de desaparecer. Más aún cuando para el año pasado, el aguardiente seguía siendo la bebida con mayor demanda en Colombia, con un consumo per cápita de 2,2 litros al año, según La República.

Entonces, ¿has sentido que después de una o varias copas de aguardiente tu dolor de garganta desapareció? ¿Después de una noche de copas te has despertado milagrosamente con guayabo, pero no con la gripa que llevaba acechándote por días? ¿El ardor y el calor del guaro te han quitado la infección de garganta de encima? Bueno, en realidad no hay ciencia ahí, lo más probable es que ya estuvieras borracho.

]]>
gy7k99Paola LlinásAndrés Páramo IzquierdoalcoholmitosVICE ColombiaSaludmedicinagripaaguardienteGuaro
<![CDATA[Los mejores regalos navideños para esta Navidad latinoamericana]]>https://www.vice.com/es_latam/article/43955p/los-mejores-regalos-navidenos-para-esta-navidad-latinoamericanaThu, 13 Dec 2018 21:30:00 +0000Las fiestas de navidad son sinónimo de varias cosas: de vacaciones, de tiempo libre para hacer lo que no se pudo el resto del año, de ganas de fiesta, de acordarse de que hay que dar regalos, de alcohol, de comida. Pensando en todo eso, en VICE en Español hicimos una lista de recomendados con planes en México, Colombia y Argentina para que no se quede en su casa viendo películas de Jesús y para que deje de regalar medias y bonos de descuento a sus amigos y familiares.

Qué: Sprayfield: un barrio lleno de grafiti de Los Simpson en CDMX
Dónde: Col. Infonavit Iztacalco, CDMX
Cuándo: 24/7
Costo: Gratis

"Las nubes se abren y la melodía de Los Simpson suena en mi cabeza mientras camino entre los edificios de colores de 'Sprayfield', el apodo que se ha ganado la colonia Infonavit Iztacalco, una unidad de multifamiliares al oriente de Ciudad de México que en los últimos meses se han ido tapizando con murales de la familia amarilla más famosa de la televisión".

Mira cómo llegar aquí.

Qué: Alma Matria, un recorrido por Buenos Aires a partir del movimiento de mujeres
Dónde: Buenos Aires, escaleras del Centro Cultural Kirchner
Cuándo: Lunes, Viernes, Sábado y Domingo
Costo: Precio sugerido

Cada vez son más diversos los toures para conocer una ciudad: toures de graffitis, toures gastronómicos, narcotoures. Alma Matria es un tour para conocer Buenos Aires a través de la historia del movimiento de las mujeres argentinas: Eva Perón, Juana Azurduy, Las Madres de la Plaza de Mayo son algunas de ellas. El recorrido dura cerca de dos horas y media y pasa por murales, casas de nacimiento de las mujeres protagonistas y la Plaza de Mayo, y así contar otra historia de la Argentina, una menos patriarcal.

Haga clic acá para reservar un cupo en el recorrido.

Qué: "Verde tierra calcinada", de Juan Miguel Álvarez y Federico Ríos.
Dónde: En todas las librerías de Colombia
Cuándo: Cuanto antes, para entender a este país.
Costo: 58.000 pesos colombianos.

"Verde tierra calcinada" es sobre todo un viaje por Colombia. Una visita guiada a través de la narración precisa de Juan Miguel Álvarez y las fotografías poderosas de Federico Ríos. Lo original del libro es que sus autores visitan (y por ende, describen, narran con profundidad) siete lugares de este país que han sido afectados gravemente por el conflicto armado. Así: La puria y Guaduas, en Chocó; el cañón de las Hermosas, en Tolima; El arenillo, en el Valle del Cauca; La balsa, en Nariño; Calamar, en Guaviare y La coca, en Quindío. Siete lugares que de cierta manera están lejos, en una periferia obligada y, por ende, salvaje: ellos están por fuera del centro, a larga distancia de las decisiones que se toman en la capital, abandonados a su suerte. Y además son sobrevivientes. Es por esto último que el libro pasa de ser interesante a totalmente relevante: porque Federico Ríos y Juan Miguel Álvarez convierten eso, esa Colombia "de afuera", en el foco de la escena, el centro, el país verdadero sobre el que hay construir memoria testimonial. Y lo hacen con pinzas: una narración escrita y gráfica muy cuidadosa.

Qué: Tour de cantinas
Dónde: Centro histórico de la CDMX
Cuándo: De lunes a domingo
Costo: 70 pesos mexicanos por trago

Una de las formas más atinadas para conocer México —y cualquier otro destino— es a través de su gastronomía; pero hay historias que no pueden conocerse degustando los mejores moles, consomés y tacos. Hay anécdotas que solo se cuentan y escuchan ya entrada la noche, entre carcajadas y con la mirada a media asta: en las cantinas. Siéntate en la barra de la cantina más antigua de la CDMX; chúpate una largartija en La Potosina y que la cantinera del Bar Mancera te cuente qué significa haber sido la primera mujer detrás de la barra de una cantina en el centro de la Ciudad.

El recorrido completo está aquí.

Qué: "Yo (no) estoy loca", monólogo.
Dónde: Bogotá. Teatro Petra, Carrera 15 Bis # 39-39
Cuándo: Del miércoles 12 de diciembre al sábado 15 de diciembre.
Costo: 40.000 pesos colombianos.

Esto es lo más cercano a un stand-up feminista, colombiano, de edad media y de clase media que se puede encontrar. Y decimos que es lo más cercano porque técnicamente no es un stand-up sino un monólogo. Pero en este país de stand-ups más bien pelles, esta obra escrita por Fabio Rubiano y protagonizada por Marcela Valencia es una pieza humorística digna de la época del #MeToo. Valencia, que además de interpretar a la protagonista hace el papel de otros 15 personajes —el marido, la amante del marido, el moso de la mamá, la hija boba del moso— critica los escenarios en los que a las mujeres les dicen que están locas: cuando hablan duro, cuando dicen lo que piensan, cuando reaccionan al maltrato. Sus comentarios son sutiles, lo que prima es la historia y el humor, lo demás es el desahogo de una mujer emputada, cansada de que la hagan a un lado por creer que “está loca”.

Encuentre más información acá.

Qué: Cerveza artesanal en Tepito y ropa vintage en la Lagunilla
Dónde: Col. Morelos, CDMX
Cuándo: De sábado y domingo
Costo: 50 pesos mexicanos por cerveza

Tepito es uno de los barrios más antiguos de la CDMX, cuna de muchas anécdotas, buenas y malas, riesgosas y divertidas. Tepito es un lugar que se respeta, en el que todo puede suceder, así que procura visitarlo de día y acompañado. Una vez ahí, camina a la calle de Tenochtitlan y busca el número 25; sé muy transparente. Cuando te pregunten qué buscas responde: "La cerveza artesanal Tepito", seguramente te dirán por dónde está el local. Cuando hayas probado sus mezclas exóticas —como la de pinole y stout—, camina a la Lagunilla y busca el área de ropa usada, también conocida como "pacas". Encontrarás ropa de todos lados, épocas y precios. Llega temprano para que te toque escoger.

Conoce más de la cerveza aquí.

]]>
43955pStaff de VICEAndrés Páramo IzquierdoGraffitiVICE ColombiaNavidadteatrocantinasregalos de navidadplanes culturales