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tebeo tropical

Nuevos zines mexicanos

De los chidos y de los “¿Qué pedo?”

Ines Estrada

Hace algunos años era casi imposible encontrar zines que no fueran hechos por y para nerds de nichos cerrados. Y más difícil aún era toparse con zines de ilustración o cómic “alternativo”. Para empezar, ni si quiera sabías dónde buscar. Una de las primeras convenciones de cómics a las que fui, fue en 2008, en el Instituto de la Juventud, un “centro cultural” gubernamental (que parecía más una primaria de la SEP rehabilitada) cerca del metro San Cosme. Era así como una mole de bajo presupuesto, llena de anime y manga basura, y dos que tres comiqueros independientes tratando de armarla.

Cinco años después parece que cada quincena hay un festival de “zines y publicaciones independientes”. Ilustradores emergentes de la ENAP, Esmeralda y la Universidad del Vicio han descubierto una forma fácil y barata de distribuir su trabajo: los zines y las stickers. Tengo amigos que desprecian esta oleada, ...ya saben, siempre va a haber alguien que le cague, que de repente se ponga de moda algo que le gustaba “desde antes”; pero francamente creo que no hay por qué ponerse elitistas con un medio que es, de entrada, tan plural. Al chile, quien quiera hacer algo, pues que se rife.

Pero bueno, de eso a que todos los fanzines estén chidos, ya es otra cosa. Acá les presento algunos zines y stickers que llegaron a mis manos a través de dos eventos organizados por Laloide. Él es un chico de la ENAP con un estilo sobreabundante en detalles. Mis ilustraciones favoritas de su trabajo son las elaboradas disecciones anatómicas de seres fantásticos. Su estilo tiene un aire al de Apolo Cacho, con fuerte líneas que parecen indicar movimiento y destrucción, así como los colores opacos y grisáseos; aunque no diría que es una copia, se puede sentir claramente que Laloide tiene su propia aura. Intercambié con el este hermoso póster, del cuál me fue imposible tomar foto debido a su tamaño, por lo que agarré la imagen de su Facebook.

Otros de mis nuevos favoritos son los chicos de Cráter Invertido, le hacen a eso del mundo del arte y hasta son licenciados, pero no se cargan los aires de pretensión que emanan de muchos otros portadores de ese absurdo papel. Su trabajo es bastante divertido y eso es lo que me atrae. Este fanzine sin nombre es el nuevo hijo bastardo de Jazael Olguín Zapata y Rodrigo Treviño. Caras graciosas, vagos enojados, botellas rotas y cuchillos sucios rondan por las páginas sin sentido.

Alguien más que llamó mi atención fue Niño Raro, con este zine titulado de manera muy original El Fanzine. Cuando conocí a este joven me dejó bastante aturdida, mide como dos metros y es de esos que te hablan demasiado y muy de cerca, conectando temas de forma arbitraria. Pero una vez que vi sus dibujos todo tuvo sentido. Páginas llenas de puntitos obsesivos, cuchillos con miles de diminutas gotas de sangre y unos personajes con cara de sociópatas que balbucean diálogos absurdos. ¡Chingón!

También conocí a unos chicos del Estado de México que se hacen llamar La Horchata Sensible. Intercambié calcas y correos con uno de ellos. Sus dibujos están muy chidos y se traen toda la buena vibra del MS Paint.

Pero luego me mandó este mail y rompió mis ilusiones (profesionales) en mil pedazos. Por favor, nadie me mande mails así nunca, gracias.

Siguiendo con las desilusiones está este zine de Enid Balam titulado Fuerza bruta. Al principio me emocionó, pero después de verlo varias veces me sentí un poco estafada. ¿Esto es realmente la fuerza bruta? Aunque definitivamente el chico tiene talento, las páginas sólo vienen impresas del lado derecho, de tal forma que siempre hay una hoja en blanco del lado izquierdo.

Tal vez no le agarré la onda al concepto, pero para mí la fuerza bruta es algo más así como Iggy Pop y los Stooges tocando Raw Power. Y lo peor de todo es que le intercambié este zine y nunca vino a mi mesa para agarrar el suyo... así que si estás leyendo esto Enid, no se te olvide que te debo un zine.

También tengo sentimientos encontrados con los zines hechos a partir de imágenes del internet. No es tanto una cuestión moral, porque obviamente nadie va a lucrar de sacar zines de diez pesos; pero más bien como que no le agarro la onda al concepto de lo encontrado. ¿Cuál es la idea? ¿Compilar imágenes chidas? ¿Descontextualizar? ¿Recontextualizar? Mi cerebro es muy primitivo. Olvidemos los conceptos, me quedo con las imágenes chidas... y la neta es que para eso Joanna tiene muy buen gusto. Chéquense este que sacó con imágenes de peluquerías africanos.

Ahora nos estamos acercando a territorios desconocidos. Este sticker de Sirako realmente me deja así de “me gusta pero me asusta”. Lo más chistoso es que Sirako es un tipo bonachón extremadamente afable, lo que me deja con aún más incógnitas... ¿Qué carajos pasa por su mente, debajo de esas capas de dulzura?

Y la ganadora del premio “¿Qué chingados” es María Magaña con Jair Cun(t)s. Cuando puso este zine en mis manos y empecé a hojearlo no sabía si reír ó vomitar. ¿A quién se le ocurre dibujar diez vaginas con cortes de pelo diferentes? Esto definitivamente es propaganda lésbica y no mamadas.

Lee más en nuestra columna de comics, Tebeo tropical.