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A la gente le molestan estas fotos de niños disfrazados de zombies steampunk

Locked Illusions es "el primer estudio fotográfico gótico/alternativo y fantástico para mamás, bebés, niños, familias y adolescentes".

Todas las fotos por Brittany Bentine, todos los derechos reservados.

Brittany Bentine es una fotógrafa que vive en Houston, Texas, que se gana la vida transformando a los niños en zombies. Bentine es dueña de Locked Illusions, un estudio fotográfico que se autodenomina "El primer estudio de arte fotográfico en EU gótico/alternativo y fantástico para mamás, bebés, niños, familias y adolescentes". En este estudio transformado en un mundo de fantasía, Brittany baña con sangre falsa a los niños, les aplica maquillaje oscuro y hace que se vean como si acabaran de regresar de entre los muertos.

Sus fotografías de niños cubiertos con sangre han causado polémica últimamente. Mucha gente ha llenado el perfil de Facebook de Bantine con comentarios agresivos donde insinúan que su obra es un tipo de abuso infantil. Han calificado su obra como "perturbadora", "demoniaca" y "enferma". En un foro, un usuario simplemente dijo: "¿Qué mierda? deberían matar a los padres". Incluso Telemundo dedicó un segmento a la "controversia" de la obra de Bentine. Aún a pesar de la respuesta negativa, Bentine tiene suficientes clientes para ganarse la vida. Me puse en contacto con ella para saber más sobre su obra y sobre qué motiva a los padres a que pidan sesiones de foto tan aterradoras.


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VICE: ¿De dónde surgió la idea de combinar la fotografía macabra con la infantil?
Brittany Bentine: Al principio hacía sesiones de foto normales pero me aburrí muy rápido. Siempre quise hacer cosas más oscuras. Yo también tengo hijos y les encanta. Ellos fueron los primeros en modelar para mí y a partir de ahí empecé a tomar fotos de ese tipo. La verdad nunca creí que a la gente le fuera a gustar pero no tenía nada que perder.

Desde pequeña me atraen los temas oscuros. Ya había trabajado con niños y quería seguir con mi proyecto de fotografías oscuras. Como no había muchas fotografías con esa temática —oscura y con niños—, supuse que sería un giro interesante.

¿Cuánto llevas en este negocio?
Tres o cuatro años, más o menos, con la fotografía oscura y entre seis o siete años con la fotografía en general. Ya es mi trabajo de tiempo completo.

¿Los clientes llegan con la idea o tú creas el concepto?
Hay algunos clientes que llegan con una idea básica y yo les ayudo a expandirla con ideas para el vestuario y el maquillaje. Es muy raro el cliente que llega con todo planeado. Digamos que, en nueve de cada diez sesiones, soy yo la que crea todo el concepto personalizado para cada cliente.

¿Utilizas mucha edición en tus fotos?
Si hay un una pieza de utilería que no puedo usar, la incluyo en la edición. Pero es muy raro. En general, lo que más edito para las fotos de zombies son los ojos. Nunca le pongo lentes de contacto a los niños. En el caso de los adultos a veces los lentes de contacto se ven muy bien y otras veces es mucho mejor editarles los ojos. Cada caso es distinto. De todas formas, hay muchísimos lentes de contacto de dónde escoger.

¿Y la sangre?
Uso maquillaje y sangre falsa en gel. Hay un producto que me gusta mucho porque se ve bien y es muy espeso, se llama Bloody Scab. Se quita muy fácilmente y no deja mancha. Aunque también me gusta la sangre falsa líquida.

¿Te sorprendió ver que tu obra generó reacciones negativas?
No mucho. Me lo imaginaba. Supongo que en los foros de fotografía es diferente. Aunque han habido niños zombie en la industria del entretenimiento desde hace mucho tiempo, como en las películas de Hollywood, entre otras cosas. El concepto no es nada nuevo. Por ejemplo, The Omen y Children of the Corn son películas de terror y sus protagonistas son niños.

¿Qué opinas de las quejas por usar niños como modelos para este tipo de fotografías?
Todos tienen derecho a opinar lo que quieran. Hay a quienes les gustan las pinturas de paisajes y a quienes no. Nadie sufre en mis sesiones. Lo he dicho muchas veces: si un niño no se está divirtiendo, se termina la sesión. Ya me ha pasado. Si se sienten incómodos, si hay algo que no quieren hacer, o si se asustan, la sesión se cancela. Yo misma la cancelaría. En general los padres siempre me avisan cómo son sus hijos: "Oye, pero mi hija es un poco tímida" o "No sé si sea lo mejor para mi hijo por tal razón". Cuando dicen esa clase de cosas, les explico que si no están seguros cómo va a reaccionar su hijo, lo mejor es no arriesgarse.

¿Qué dicen los niños cuando ven sus fotos?
Hace un año tuve una sesión de fotos con una niña y todavía dice que le encanta. Se siente orgullosa y le emociona. Ellos lo ven como que ayudaron a crear una obra de arte. Saben que es falso, que es fantasía, y cuando ven el producto final, se emocionan mucho.

¿Cómo son tus clientes? Me imagino que tienes más trabajo en Halloween. ¿Para qué otras ocasiones te piden sesiones de fotos?
Algunos me llaman nada más porque es Halloween, aunque programo sesiones todo el año. Algunos de mis clientes son amantes del genero de horror y quieren fotos para colgar en su sala porque les gusta y ya. Están tan metidos en la escena del terror que ya se volvió una tradición familiar. Puede que a una persona le guste decorar su casa con fotos del mar o de flores, y puede que a otra familia le gusten cosas más oscuras y macabras, y está perfecto. Cada quien sus gustos.

Las versiones originales de los cuentos de hadas más famosos eran mucho más oscuras que las versiones actuales. Y es lógico que a muchos padres les de miedo exponer a sus hijos a esta clase de temas. ¿Crees que esa sea la razón por la que la gente se opone a que los niños participen en sesiones de foto con temática de terror?
Seguro sí. También he leído sobre eso. Como sociedad, somos muy cerrados cuando se trata de la muerte y de los rituales funerarios. Hoy en día la gente prefiere evitar el tema de la muerte pero en realidad sería mucho más sano hablar de ella. También he tenido que sobrellevar la muerte de miembros de mi familia y personas cercanas. La sociedad no está lista para hablar de eso. En la época victoriana, la muerte era un tema que se discutía abiertamente. No se mantenía en secreto. De cierta forma, siento que su forma de ver la muerte era mucho más sana. Conozco a algunas personas que han perdido a un ser querido y es muy difícil que hablen sobre eso pero no saben a quién acudir porque sería una platica tabú. Entonces se lo guardan. Pero al fin y al cabo todos somos diferentes y nadie puede decidir qué está bien y qué está mal.

¿Qué respondes cuando dicen que tu obra es asquerosa o perturbadora?
Que no te guste algo no significa que no le guste a alguien más. Nadie merece que lo traten mal por las decisiones que toman por el bien de su familia. Sí me ha tocado gente que dice cosas malas sobre mí y sobre mi obra. Por suerte, no soy sensible y no me afecta. Lo que sí me molesta es que ataquen a la gente que expresa su amor por mis fotos. Me parece una grosería. Pero si a alguien no le gusta mi obra, está en todo su derecho.

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