Pasé tres años retratando las pandillas de Monterrey

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nov. 8 2015, 12:00am

Armando es un miembro de la pandilla "Los Químicos", de una Fomerrey en la zona norte de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León. Es una zona que contiene un mosaico de las pandillas callejeras y en los últimos años ha experimentado altos niveles de violencia relacionada con el narcotráfico.

Cuando llegue a Monterrey en 2011, los asesinatos, los secuestros y las balaceras eran algo que ocurría día con día. Me di cuenta que muchas de las personas implicadas en la violencia, ya sea como víctimas o agresores, eran jóvenes ordinarios de colonias de bajos recursos; los jóvenes que se reúnen en las esquinas como parte de una banda local estaban siendo arrastrados y utilizados por los cárteles en competencia. En México, el 35 por ciento de las personas asesinadas son son varones de entre 15 y 29 años de edad, de acuerdo con el INEGI.

Decidí tratar de comprender los mundos de esos jóvenes, pero sin centrarme específicamente en la violencia. En cambio, quería fotografiar los individuos y los entornos en los que viven. Pasé tres años fotografiando a tres pandillas regiomontanas: los Químicos, los Pokos y Los Coyos. Conocí a personas que siempre me trataban con respeto, y que con el tiempo se volvieron buenos amigos y compañeros. Sin embargo, sus problemas son predecibles: viven en un contexto donde hay oportunidades limitadas para una buena educación o trabajo estable y bien remunerado.


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Cuando empecé a hacer estas fotografías, la violencia estaba en curso. Algunas de las personas que conocí se habían retirado después de pasar sus momentos más oscuros, mientras que otros apenas los estaban viviendo. Todos los jóvenes en estas imágenes han perdido amigos o miembros de la familia debido a la violencia. Con el tiempo los lugares donde estaba fotografiando se calmaron; la violencia se trasladó a otras partes de la ciudad, y a otras zonas del país. Muchos de los jóvenes están ahora tratando de construir sus vidas de una manera ordinaria, sin embargo, esta generación vive con los recuerdos de aquellos años y en el temor siempre presente de que la violencia algún día volverá.

Panchín y otros chavos de su banda en la plaza central de su colonia. Son miembros de la pandilla "Los Pokos" de una Fomerrey en la municipalidad de Guadalupe, en el área metropolitana de Monterrey.

Miembros de la pandilla Los Químicos imitando un secuestro.

Un monumento en el lugar donde asesinaron a "Teton" por la venta de droga. El monumento se encuentra en una esquina de la calle en la colonia de "Los Pokos" desde una Formerrey en la municipalidad de Guadalupe.

Flacko en su casa con su hijo. Muchos de los jóvenes tuvieron hijos mientras eran adolescentes. Flacko pertenece de la pandilla "Los MP".

Palma se tatúa el nombre de su madre difunta en su casa. Palma pertenece a la pandilla "Los Pokos".

Mota clasificada en "dedos" de 50 pesos listos para la venta en el domicilio del vendedor. Son cantidades relativamente menores que, sin embargo, pueden provocar consecuencias muy graves si cárteles rivales están competiendo por el comercio.

Tadeo es de una colonia que se llama la Garza Nieto o "La Coyotera", y es el barrio de la pandilla "Los Coyos" en el centro de la ciudad de Monterrey.

Ebrio peleando con un miembro de una pandilla rival. Ebrio es miembro de la pandilla "Los Pokos" y está luchando con un miembro de una banda de un área vecina.

Doña Tania y miembros de su familia llorando sobre el ataúd de su hijo Manuel. Manuel fue secuestrado y asesinado por individuos trabajando para un cártel rival. Manuel era un miembro de la pandilla "Los Químicos".

Juanito fue secuestrado y mantenido cautivo por personas que estaban trabajando para uno de los cárteles rivales hasta que su hermano negoció su liberación. Juanito es miembro de "Los Pokos".

Miembros de las pandillas "Los Pokos" y "Los MP" en el patio trasero de una de sus casas.

Dante fumando mariguana en su casa; ha perdido varios amigos por la violencia generada por el narcotráfico y su vida ha corrido peligro en varias ocasiones. Pertenece a la pandilla "Los Pokos"

La bala de una ametralladora encontrada por Dante frente a su casa después de que el ejército entrara en su barrio.

Samuel tiene el retrato de su hermano tatuado en su pecho. Su hermano fue asesinado por individuos que trabajaban para uno de los cárteles de la droga. Samuel es un miembro de la pandilla "Los Químicos".

Samuel abrazando a su madre en el funeral de su hermano.

Timo tatuándose en la casa de un amigo. Timo pertenece a la pandilla "Los Pokos".

Jorge orando en una iglesia cristiana cerca de su barrio. Muchos grupos religiosos trabajan de manera activa, invitando a los chavos a dejar las calles e integrarse a sus congregaciones.

Donaldo es de una colonia que se llama la Garza Nieto o "La Coyotera", y es el barrio de la pandilla "Los Coyos".

La vista hacia el Cerro de la Silla desde el techo de Yacko y Juanito, miembros de la pandilla "Los Pokos"

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